Anagrama

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Una feroz sátira política, el retrato despiadado de los poderosos que amenazan la democracia americana. Noviembre de 2008: Barack Obama gana las elecciones. Entre los republicanos cunde el desánimo e incluso la inquietud ante la deriva que puede tomar el país. Algunos de los millonarios donantes del partido están tan alarmados que deciden tomar cartas en el asunto y actuar. Uno de ellos, el Pez Gordo, con residencia en Palm Springs, se pone al frente de una potencial conspiración, para lo cual convoca a varios colegas con grandes fortunas y a algún viejo amigo con contactos de muy alto nivel en Washington. A las reuniones se incorporan también un juez y hasta un general de pasado y presente algo difuso. Y mientras estos patriotas preocupadísimos por su país (y también por sus bolsillos) urden maquinaciones para manipular a la opinión pública y, llegado el momento, actuar contra el gobierno salido de las urnas, en el frente familiar al Pez Gordo todo se le desmorona. Su mujer Charlotte tiene un serio problema de alcoholismo y soledad, que acaba estallando. Y su hija adolescente Meghan, que está terminando sus estudios de secundaria en un elitista colegio privado y preparándose para entrar en la universidad, empieza a cuestionarse si las cosas son como se las han contado… Sátira demoledora de la América contemporánea y de las derivas conspirativas y conspiranoicas del ala más derechista del Partido Republicano, la nueva novela de A. M. Homes proyecta una mirada inclemente y desternillante sobre las paranoias y patologías de la sociedad estadounidense contemporánea. Un cuento cruel, una fábula perversa, una novela divertidísima, delirante e inquietante, dado que −como tantas veces sucede− la realidad amenaza con superar al arte.

Publicadas entre 1957 y 1958, las tres novelas aquí reunidas convirtieron a Jack Kerouac en el portavoz de la generación beat, en un icono cultural norteamericano y, con el tiempo, en un clásico de la literatura del siglo XX. Son tres variaciones sobre un tema, el del viaje iniciático –físico o espiritual–, y retratan también el desasosiego de los jóvenes inquietos en una América donde muchas cosas empezaban a cambiar. Son tres narraciones autobiográficas en las que el escritor plasma sus experiencias vitales a través de tres protagonistas diferentes, y en ellas aparecen también, convertidos en personajes fácilmente identificables, otros beats legendarios. En el camino es un manifiesto de la juventud desarraigada y rebelde, y la gran celebración literaria del viaje como búsqueda y huida. Kerouac se transmuta en Sal Paradise, pero el verdadero protagonista es Dean Moriarty, retrato magistral del mítico Neal Cassady, el beat en estado puro. Y también están presentes Allen Ginsberg y William S. Burroughs, entre una sucesión de viajes –Nueva York, Nueva Orleans, San Francisco, Chicago…–, jazz, alcohol, sexo y marihuana. Los subterráneos está ambientada en San Francisco y retrata a un escritor que vive una intensa historia de amor con una muchacha negra, mientras que en Los Vagabundos del Dharma el viaje es espiritual, a través del descubrimiento del budismo. El protagonista está inspirado en Gary Snyder, y también aparecen retratados Ginsberg y Ferlinghetti. Con su escritura sincopada y visceral, este Charlie Parker de la literatura que fue Kerouac forja en estos tres libros el mito de la imprescindible generación beat, cuyo legado e influencia siguen muy vivos. «El estilo de vida y las actitudes de la generación beat fueron esencialmente experimentos primigenios que condujeron a la revolución cultural de los sesenta, y está clarísimo que, de entre la escasa literatura que ha producido la contracultura, ninguna obra es tan vibrante, contundente y original como la de Kerouac» (Rolling Stone).

Para la sociedad biempensante norteamericana de los años cincuenta del pasado siglo los beats eran un grupo de jóvenes antisociales, de bichos raros. Y, dentro de este grupo, William S. Burroughs siempre fue el bicho más raro. Procedía de una familia acomodada, vestía con traje y corbata, tenía más pinta de empleado de banca que de rebelde e incluso de joven ya parecía un señor mayor. Pero este aspecto recatado no era más que una fachada, porque Burroughs fue el más radical de los beats, el que más se asomó al abismo. Mientras los demás consumían alcohol y marihuana, él se sumergió en el submundo de la heroína y experimentó con los alucinógenos, que sólo en las décadas posteriores se popularizarían entre hippies y psicodélicos. Este volumen reúne las tres novelas fundamentales de William S. Burroughs. Yonqui, su primera incursión en el tema de la adicción, es un retrato visceral del universo de la heroína. El almuerzo desnudo insiste en el tema, pero da un radical paso de gigante y se adentra en la vivencia interior de la adicción, en un mundo entre la realidad y la pesadilla donde reina la subversión, el sexo adquiere proporciones de orgía demoledora y la literatura deviene experimentación, alucinación, delirio. Y es que ya lo decía el autor al final de Yonqui: «Colocarse es ver las cosas desde un ángulo especial.» En Queer también aparece la droga –aquí la búsqueda casi épica de la ayahuasca–, pero el eje es el sexo y la homosexualidad se convierte en liberadora transgresión. «Burroughs es también un auténtico poeta. Una página de su prosa es tan densa en imágenes como cualquiera de Saint-John Perse o Rimbaud» (Allen Ginsberg). «Burroughs es el único escritor norteamericano actual que posiblemente esté poseído por el genio» (Norman Mailer). «Al describir la adicción como “un modo de vida”, Burroughs convierte la aguja hipodérmica en un microscopio, a través del cual puede examinar el alma del ser humano bajo el capitalismo del siglo XX» (Will Self).

Las tres primeras novelas de la saga del autoestopista galáctico de Douglas Adams. Tres obras maestras del humor reunidas en un solo volumen. La ciencia ficción da para la distopía, la paranoia tecnológica, la metafísica, la épica, el terror… y, sí, también para las carcajadas cósmicas. Que es lo que provoca la descacharrante y estrafalaria aproximación al género de ese profesor chiflado llamado Douglas Adams. Este volumen reúne los tres primeros libros de su saga interestelar, Guía del autoestopista galáctico, El restaurante del fin del mundo y La vida, el universo y todo lo demás , que nos presentan un plantel de personajes imbatible: el terrícola Arthur Dent, al que la construcción de una autopista hiperespacial desaloja de su casa, obliga a huir de su planeta y lanza a la aventura; el extraterrestre Ford Prefect, al que no le aceptan en ningún sitio las tarjetas American Express; el pirata esquizoide de dos cabezas y expresidente de Galaxia Zaphod Beeblebrox; el androide paranoide tendente a la depresión que responde al nombre de Marvin; la intrépida reportera transgalática Trillian… Y entre una sucesión de andanzas rocambolescas y desternillantes por los rinconcillos más raros, recónditos y peligrosos de la Galaxia el autor da respuesta a algunas muy pero que muy trascendentales: ¿es posible que una nave acumule un retraso de novecientos años con todos los pasajeros dentro?, ¿se puede conseguir que una tetera automática prepare un té bebible y sin aspecto de menjunje?, ¿puede el exceso de zapaterías provocar la destrucción de un planeta? Disfruten de Douglas Adams, un genio del humor en la estela de Lewis Carroll, Jonathan Swift, Groucho Marx y los Monty Python.

¿El más estimulante novelista europeo en activo? ¿Un provocador profesional? ¿Un moralista disfrazado de pornógrafo? ¿Un farsante camuflado de nihilista? ¿Un genio incómodo? ¿Un escritor rabiosamente lúcido, virulento y sardónico? ¿Un fustigador inclemente de la sociedad occidental? Lo que está claro es que Michel Houellebecq no deja a nadie indiferente. El lector encontrará aquí reunidas sus tres primeras novelas, que lo lanzaron al estrellato literario y lo situaron en el centro de la polémica, donde sigue instalado. Las tres están protagonizadas por seres desnortados y resentidos, náufragos aletargados de la sociedad de consumo. El personaje central de Ampliación del campo de batalla es un ingeniero informático depresivo que lleva dos años de castidad; Las partículas elementales confronta a dos hermanastros cuarentones: una suerte de monje científico que ha renunciado a la sexualidad y un profesor de literatura consumidor compulsivo de pornografía; Plataforma, por su parte, está protagonizada por un funcionario parisino apocado y apático, que se va de vacaciones a un paraíso del turismo sexual y acaba montando un negocio relacionado con el asunto mientras busca el amor puro… Tres visiones –o mejor autopsias– feroces y sarcásticas de la decadencia de Occidente.

En la gran casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Tallis, un importante funcionario, está, como casi siempre, en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, desesperada por ser adulta y ya herida por la literatura, ha escrito una obra de teatro para agasajar a su hermano Leon, que ha termina­do sus exámenes en la universidad y hoy vuelve a casa con un amigo. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado hace unos días de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho, en cambio, es Robbie Turner, el brillante hijo de la criada de los Tallis y protegido de la familia, que paga sus estudios. Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse con apacible elegancia. Pero si el lec­tor ha aguzado el oído ya habrá percibido unas sutiles notas disonantes, y comienza a esperar el instante en que el gusano que habita en la de­liciosa manzana asome la cabeza. ¿Por dónde lo hará? Hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie. Y otra situación potencialmente peli­grosa: la hermana de la señora Tallis ha abandonado a su marido, se ha marchado a París con otro hombre y ha enviado a su hija Lola, una nín­fula quinceañera, sabia y seductora, a casa de sus tíos. Y la ferozmente imaginativa Briony ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira…

Una obra maestra, originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, repleta de alambicada ironía y mortífero humor. Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor. «Pálido fuego» se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podría decirse que «Pálido fuego» es también una novela de intriga, en la que al lector se le invita a tomar el papel de detective.

El narrador de esta historia, un joven pintor madrileño de familia acomodada y afiliado al Partido Comunista, rememora, a modo de urgente confesión que posiblemente se deba a sí mismo, y en la que a ratos parece justificarse, los pasos que le han llevado al último trayecto de su relación con Michel. Michel, el hombre maduro, de cincuenta y tantos, obrero especializado, con la solidez de un cuerpo de campesino normando; el hombre que lo acogió en su casa, en su cama, en su vida cuando el joven pintor se quedó sin techo en París; Michel, cuya entrega sin fisuras le devolvió el orgullo y lo libró del desamparo, hoy agoniza en el hospital de Saint-Louis, atrapado por la plaga, la enfermedad temida y vergonzante. En el principio fueron los días felices, los paseos por las calles de París, las copas en el café-tabac mientras duraba el sueldo, el alcohol y el deseo, el placer de amarse sin más ambición que la de saberse amados. Pero, pronto, los lienzos arrinconados en el modesto apartamento de Michel le señalan al joven que sus aspiraciones están muy lejos de esa habitación sin luz, de una relación de patio trasero que comienza a quebrarse a la vez que se acentúan los efectos de las procedencias desiguales, las diferencias de clase, de edad y de formación, pese a la firme convicción de Michel de anteponer a todo un amor indestructible y eterno… aunque también posesivo y asfixiante. Rafael Chirbes dio por terminada Paris-Austerlitz en mayo de 2015, meses antes de su fallecimiento, tras veinte años de escritura abandonada y retomada intermitentemente. A ese riguroso y exigente empeño debemos una historia que indaga en las razones del corazón, tan espurias en ocasiones como irrenunciables, sin asumir como cierta la naturaleza consoladora del amor o su fuerza redentora, enfrentándose con valentía a la posibilidad de que, aunque nos pese, el amor no lo venza todo.

Este libro de relatos puede leerse como una novela, o como once breves novelas archivadas en la carpeta Mis documentos. A veces parece que hablara un mismo personaje, trasunto del autor, que recuerda sus desventuras como estudiante y como profesor, o que registra su malhumorado intento de superar el tabaquismo. Pero la ilusión de una vida propia, fomentada por la famosa carpeta de Windows, se rompe pronto: los documentos de uno son, en el fondo, los documentos de todos, parece decirnos Zambra, en especial si se habita un país que necesita indagar en el pasado. Con el fino sentido de la ironía y la precisión que ya le conocemos, con humor y melancolía, con espíritu paródico, con aliento lírico y a veces con rabia, Alejandro Zambra traza la anodina existencia de unos hombres que se repliegan en una idea antigua de la masculinidad, o el tránsito de unos seres pendulares que apuestan sus últimas fichas al amor. La incesante búsqueda del padre, la obsolescencia de objetos y de sentimientos que parecían eternos, el desencanto de los jóvenes de la transición, la impostura como única forma de arraigo y la legitimidad del dolor son algunos de los temas que cruzan este libro. Mis documentos muestra a un autor que consolida y proyecta hacia lugares nuevos su personal estilo. La presente reedición viene acompañada de dos textos, del crítico británico James Wood y la escritora chilena Alejandra Costamagna, que sirven como testimonio de la aceptación crecientemente entusiasta que ha cosechado la trayectoria de Alejandro Zambra por parte de la crítica internacional y de la admiración que suscita entre sus colegas una carrera merecedora de premios muy destacados.

Un caballero de posición acomodada, atormentado por los interrogantes que le plantean sus inclinaciones eróticas, se enamora un día de una niña de doce años a la que conoce por casualidad en los jardines de una gran ciudad europea. Incapaz de contener sus impulsos, el caballero decide acercarse a la niña casándose con su madre, una viuda cuyo estado de salud ofrece serias dudas. Tan metafórico como siempre, pero más explícito que nunca en las escenas eróticas, Nabokov se muestra en plena posesión de su talento creador, calibrando matices, midiendo efectos, mezclando astutamente lo trágico y lo cómico, el horror del pecado y el picante de la farsa, construyendo una trama perfecta, arrastrando al lector y cautivándole con el hechizo y la magia de las palabras. Esta novela, calificada por Nabokov como «la primera palpitación de Lolita», cuenta también, en efecto, una historia de paidofilia, pero con un enfoque, un desarrollo y una intensidad peculiares, y tan extraordinarios como los de la novela que hizo mundialmente famoso a su autor.

Pnin está considerada como «la más deliciosa de las novelas de Nabokov» (G. M. Hyde), «la más inmediatamente atractiva» (Laurie Clancy) y, posiblemente, la más divertida de toda su obra, tan rebosante de humor. Su protagonista es el profesor Pnin, un ruso de la emigración que se gana la vida dando clases a media docena escasa de alumnos desganados que acuden a su aula como quien va a ver una película de Buster Keaton. Pero los verdaderos enemigos del inefable e infeliz Pnin son los extraños artilugios de la modernidad: coches, electrodomésticos y demás máquinas que, al menos a él, no le facilitan precisamente la vida. Y también los mezquinos intereses y la mediocridad de sus colegas, una pandilla de ambiciosos profesorzuelos que ponen a prueba su infinita paciencia. O los psiquiatras entre los que se mueve la que fue su esposa, una mujer que nunca le amó pero de la que él sigue imperturbable y conmovedoramente enamorado. De modo que, al final, el ridiculizado Pnin acaba emergiendo como una figura casi heroica, un ser civilizado en medio de la incivilización industrial, el único que todavía conserva un resto de dignidad humana. Nabokov satiriza aquí un mundo que a él, como emigrado, le tocó sufrir, y pocas veces se le nota tan desenvuelto, tan feliz en el acto mismo de escribir, tan capaz de transmitir el placer que, a pesar de los pesares, le daba el simple hecho de estar vivo.

Una apasionante historia que cambió la teoría de los números en plena devastación a causa de la Primera Guerra Mundial. Una mañana de enero de 1913, G. H. Hardy de treinta y siete años, excéntrico y carismático, y considerado ya uno de los más grandes matemáticos británicos de su tiempo recibe un sobre misterioso con abundantes sellos indios. Dentro encuentra una carta un tanto incoherente de un humilde contable de Madrás, Srinivasa Ramanujan, que afirma estar muy cerca de encontrar la solución de uno de los más importantes y nunca resueltos problemas matemáticos de la época. Algunos colegas de Hardy en Cambridge piensan que eso es un cuento chino y no hacen caso de la misiva, pero él está cada vez más convencido de que Srinivasa Ramanujan merece ser tomado en serio. Y con la ayuda de su asistente Littlewood y del joven profesor Neville y su esposa Alice, que irán muy pronto a Madrás, Hardy decide averiguar todo lo que pueda sobre el misterioso Ramanujan, y hasta se propone convencerlo de que vaya a Cambridge. Esa decisión cambiará no sólo su propia vida y la de sus amigos, sino también la historia de la ciencia. El contable hindú está basada en la historia verdadera de la extraña y finalmente trágica relación entre un admirado matemático británico y un genio autodidacta y desconocido; una historia donde tuvieron un papel intelectuales como D. H. Lawrence, Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein. David Leavitt explora un periodo fascinante de la historia y la cultura en una novela apasionante, sutil y llena de matices acerca de la fragilidad de las relaciones humanas y nuestra necesidad de encontrar un orden en el mundo. «Diestramente imbricado, rigurosamente investigado y sinuosamente escrito, contribuye a caminar por lo que en mi opinión ya es una senda: el subgénero de la biografía ficticia, integrado por David Lodge, Julian Barnes, Markovits…» (Ángeles López, La Vanguardia). «Una gran altura narrativa» (Toni Montesinos, La Razón).

Un jueves a la hora de comer, la Tierra es inesperadamente demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo de lo más corriente que esa misma mañana ha visto cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona puede soportar. Pero, desgraciadamente, el fin de semana no ha hecho más que empezar, y la galaxia es un lugar extraño y sorprendente. Arthur huirá de la Tierra junto con un amigo suyo, Ford Prefect, que resultará ser un extraterrestre emparentado con Zaphod Beeblebrox, un pirata esquizoide de dos cabezas que fue Presidente de la Galaxia, en cuya nave Arthur conocerá al resto de personajes que lo acompañarán a lo largo de su periplo espacial: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado escapar. Gracias a esta ineludible aventura, Dent descubrirá muchas cosas acerca de la existencia, pero, tal como aconseja la Guía del autoestopista galáctico, que no cunda el pánico. Douglas Adams fue el creador de toda una serie de manifestaciones diversas y contradictorias de la Guía del autoestopista galáctico, que salió a la luz por primera vez en forma de radionovela. Tras su rotundo éxito el autor la convirtió en libro, y más adelante participó en sus adaptaciones a series televisivas y teatrales, juegos de ordenador, cómics y toallas de baño. Tras su muerte, el Autoestopista ascendió hasta las altas cumbres de la producción cinematográfica. Adams comparte los créditos de la película, una superproducción de Touchstone Pictures, con Karey Kirkpatrick. Esta edición de Guía del autoestopista galáctico cuenta con entrevistas y materiales a partir del rodaje de la misma.

En esta novela, de un suspense trepidante, encontramos de nuevo a Tom Ripley el protagonista ambiguo y fascinante de El talento de Mr. Ripley algunos años después, con una reputación intachable y casado con una joven y hermosa heredera francesa. En su lujosa finca cerca de París, Ripley lleva una existencia apacible, cuidando el jardín, pintando, estudiando francés y escuchando música. Un día le telefonean de Londres sus socios de la Buckmaster Gallery, marchantes de Derwatt, un misterioso pintor que se oculta en un ignorado rincón de México mientras el precio de sus cuadros sube vertiginosamente. Sin embargo, un coleccionista americano sospecha que le han vendido un cuadro de Derwatt falsificado, por lo que urge la aparición del pintor para disipar sospechas… Pero por desgracia Derwatt ha muerto. Y ahí entra en acción Tom Ripley.

El personaje de Tom Ripley, que ha fascinado a tantos lectores, y también a tantos de los mejores cineastas (René Clément, Wim Wenders, Anthony Minghella, Liliana Cavani, entre otros), es el protagonista de esta extraordinaria novela de Patricia Highsmith. Nada al principio une a Jonathan Trevanny con Tom Ripley. Jonathan es un hombre honesto y pobre que lleva una existencia apacible y gris, junto a su mujer y su hijo ¿Por qué Tom Ripley le pide que asesine a dos mafiosos? La razón es que Jonathan Trevanny no tiene nada que perder: enfermo de leucemia, le espera una muerte inminente, y su conciencia empieza a sumergirse en un estado de duermevela. El asesinato de dos mafiosos quizá no sea verdaderamente un crimen; el dinero, que su mujer y su hijo necesitarán después de su muerte, quizá no sea, en realidad, dinero sucio… Minuciosamente, con su arte maravilloso del suspense, Patricia Highsmith analiza el lento trabajo de la corrupción en un ser acechado por la muerte, convertido en una marioneta del inquietante Ripley.

He aquí el esperado regreso de uno de los psicópatas más atractivos de la literatura contemporánea. Tom Ripley vive muy feliz con Heloise, su encantadora esposa francesa, disfrutando de una refinada y pacífica vida en el pueblecito francés en el que se ha instalado, cuando hacen su aparición los Pritchard, una enigmática pareja de americanos. Simultáneamente, Ripley comienza a recibir llamadas telefónicas de alguien que dice ser Dickie Greenleaf, el primer muerto que Ripley tiene en su haber. Los Pritchard, por su parte, también parecen saber mucho sobre Murchison, otro de los cadáveres que Tom dejó atrás en su azarosa «carrera». ¿Qué hará Ripley ante este ominoso retorno del pasado, que lo asalta desde diversos frentes? «Es verdad que Patricia Highsmith es una escritora de novelas de suspense, pero esa no es toda la verdad: sus libros están escritos con tersa elegancia, penetración psicológica y una terrorífica habilidad para atrapar al lector» (The Sunday Times). «Patricia Highsmith no es la poeta del miedo, sino del recelo. El miedo, como todos aprendimos durante la guerra, después de un tiempo deviene narcótico. La fatiga del miedo puede sumirnos en el sueño, pero el recelo ataca sutil y permanentemente nuestros nervios y tenemos que aprender a vivir con él» (Graham Greene).

Preguntaron a Cecil Beaton: ¿qué es la elegancia? Y respondió: agua y jabón. Que es lo mismo que decir: lo elegante es lo sencillo, lo útil, lo de toda la vida. La elegancia involuntaria se asocia al gesto generoso, a la alegría discreta, a la persona que aporta y apacigua. El libro se divide en tres partes: «Temperamentos», «Objetos» y «Lugares». Un canon personal construido no como un refugio contra la vulgaridad –la vulgaridad puede ser maravillosa–, sino contra el sucedáneo. Completa el texto un suplemento de afinidades en forma de diccionario. El mundo de este libro es fragmentario, lento, de convivencia fácil. La barredura de nombres se puede leer aleatoriamente. No esperen emociones fuertes. Abrir por cualquier página, un rato de compañía, descubrir algo, ir a dar un paseo. Eso sería perfecto. Agua y jabón habla del amor a las bibliotecas públicas, el humor barato, los mapas, la familia Cirlot, Paul Léautaud, el encanto imbatible de los pajarillos, el paseo errante, los hippies sospechosos, las viejas pastelerías, los trenes y los zepelines, Bruno Munari, Fleur Cowles, los viajes de novios de nuestros padres, la Venecia de Wagner, los perros cuentistas, comer fruta directamente del árbol, lo cursi y lo camp, el Rastro, Josep Pla, las manías, los tricornios, las mantas, Snoopy, barrer nuestro trozo de acera, Giorgio Morandi, Carlos Barral, Ricardo Bofill, el surf, la lana, el queso, los jardines. Lo recogido en Agua y jabón es el resultado de una trayectoria intuitiva y desordenada. Hay lealtades antiguas y otras recientes. Hay, sobre todo, silencio, admiración, paciencia y predilección por la realidad más próxima.

«La primera vez la coge tan desprevenida que se sobresalta al verlo.» El encuentro se produce en un parque. Ella es Casi, una adolescente de «casi» catorce años; él, el Viejo, tiene muchos más. El primer contacto es casual, pero volverán a verse en más ocasiones. Ella huye de las imposiciones de la escuela y tiene dificultades para relacionarse. A él le gusta contemplar los pájaros y escuchar a Nina Simone, no trabaja y arrastra un pasado problemático. Estos dos personajes escurridizos y heridos establecerán una relación impropia, intolerable, sospechosa, que provocará incomprensión y rechazo y en la que no necesariamente coincide lo que sucede, lo que se cuenta que sucede y lo que se interpreta que sucede. Una historia elusiva, obsesiva, inquietante y hasta incómoda, pero al mismo tiempo extrañamente magnética, en la que palpitan el tabú, el miedo al salto al vacío de la vida adulta y la dificultad de ajustarse a las convenciones sociales… La ambiciosa carrera literaria de Sara Mesa da un nuevo paso adelante con esta novela sobre dos seres desarraigados cuyos destinos se entrecruzan en un parque, una defensa de la inadaptación y la diferencia. «Los lectores nos sentimos atrapados por esta fascinante escritura, que es, a un mismo tiempo, oscura y luminosa» (J. A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia). «Mesa escribe en una prosa libre de lugares comunes, pulida y precisa» (Martín Schifino, Letras Libres).

Un lúcido y apasionante análisis de unas décadas que han transformado nuestra forma de entender –y de relacionarnos– con el mundo. Doce años después de Los bárbaros, donde Baricco reflexionaba sobre la mutación –que no invasión– que estaba sufriendo nuestra sociedad debido al impacto de las nuevas tecnologías, llega ahora The Game, donde el autor traza la cartografía (y la historia, a partir de lo que él denomina fósiles, desde los pioneros hasta nuestros días) de la insurrección digital. No se trata de una mera revolución tecnológica, sino del colapso de los paradigmas de la sociedad del siglo XX, considerada catastrófica por jóvenes inicialmente relacionados con movimientos contraculturales. Por increíble que nos parezca, en poco más de tres décadas, ordenadores personales, smartphones y otros dispositivos digitales (meras herramientas, de hecho) se han hecho imprescindibles y, sobre todo, han ido cambiando la sustancia misma de nuestra concepción de la realidad y nuestra relación con ella. Y lo han hecho con una lógica que en gran parte es heredera de los videojuegos (de ahí el título de este ensayo): hacerlo todo más fácil, más agradable, aunque por debajo haya un gran despliegue tecnológico. Pero ha sido la proliferación de programas y aplicaciones –Google, Facebook, YouTube, Twitter, Tinder: sus nombres nos resultan tan familiares que a estas alturas resulta inconcebible vivir sin ellos– lo que ha permitido el despliegue de este nuevo modo de entender el mundo en forma de redes (desde las informativas hasta las sociales) que amplían nuestra experiencia. Evidentemente, existen también peligros innegables (el surgimiento de nuevas élites, cierto egoísmo de las masas, la expansión de los populismos o de las fake news…), aunque, advierte Baricco, estos no sean fenómenos completamente desconocidos. Sin embargo, también se percibe la importancia creciente de un nuevo desafío al que no podemos dar la espalda: la Inteligencia Artificial.

Un manual de resistencia contra fascismos, populismos, nacionalismos y tentaciones dictatoriales de los gobiernos. Este libro arranca con aviones de combate sobrevolando Estambul, con bombas y disparos. Es el 15 de julio de 2016, y la autora contempla a través de la ventana el desarrollo del chapucero golpe de Estado que Erdogan sofocará en pocas horas, y que le proporcionará la excusa para activar un engranaje de detenciones y purgas. ¿Cómo llegó Turquía, que aspiraba a ser europea y moderna, a semejante situación? Es tan claro como terrible: el populismo y el nacionalismo corroyeron el sistema y derivaron en tentación autoritaria. Pero eso no es exclusivo de Turquía. Lo vemos en Venezuela, y en Hungría, y hay señales de alarma en los Estados Unidos de Trump, en la Gran Bretaña del Brexit y en la Europa de la ultraderecha, que también ha llegado a España. El volumen se organiza como un manual de instrucciones para llevar a un país de la democracia a la dictadura de facto en siete pasos, que la autora denuncia a modo de antídoto: crear un movimiento, trastocar la lógica y atentar contra el lenguaje, apostar por la posverdad, desmantelar los mecanismos judiciales y políticos, diseñar tu propio modelo de ciudadano, dejar que ese ciudadano se ría del horror y construir tu propio país a tu medida. Un texto imprescindible, que todos debería-mos leer antes de que sea demasiado tarde.

Baricco prescriptor: el autor de Seda nos recomienda cincuenta libros que le han entusiasmado. «Hace diez años cambié de ciudad. ¿Y a mí qué?, diréis. Pues que allí dejé todos los libros que había leído hasta entonces para entrar en una casa en la que no había ni un solo libro mío.» Y, tras esa mudanza entendida a modo de borrón y cuenta nueva, Alessandro Baricco inició la construcción de una biblioteca de la que ha decidido seleccionar los cincuenta mejores textos leídos durante esa década. Lo que ofrece este volumen no tiene pretensiones de canon: es más bien un recorrido personal, una selección de libros que llegaron a sus manos a través de la recomendación de un amigo, el impulso de releer una determinada obra o un simple paseo por una librería. Y por eso la reseña de cada uno de los textos aquí reunidos viene precedida por un breve comentario sobre cómo llegó a él. Lo que encontraremos en estas páginas es un gozoso cajón de sastre en el que hay desde clásicos –Dickens, Ambrose Bierce, Stefan Zweig, Faulkner, Rebecca West, Lampedusa, Kawabata, Curzio Malaparte, Truman Capote o Richard Brautigan– hasta contemporáneos –McEwan, Coetzee, Bolaño, Cercas, Dave Eggers, Bill Bryson, Elisabeth Strout o el guionista William Goldman–, pasando por historiadores –Donald Kagan, Mary Beard–, autores policiacos –Fred Vargas, Elmore Leonard–, ensayistas –Isaiah Berlin, Pierre Hadot, Marc Fumaroli–, maestros antiguos –Heródoto, Descartes–, un libro sobre Glenn Gould, otros sobre tenis y fútbol… Una lista ecléctica y heterodoxa confeccionada por un Alessandro Baricco convertido en prescriptor, que aporta siempre comentarios sagaces, un estilo ágil y desprejuiciado, una voraz pasión lectora y el convencimiento de que los libros nos ayudan a entender el mundo. Lo que ofrece este volumen no tiene pretensiones de canon: es más bien un recorrido personal, una selección de libros que llegaron a sus manos a través de la recomendación de un amigo, el impulso de releer una determinada obra o un simple paseo por una librería. Y por eso la reseña de cada uno de los textos aquí reunidos viene precedida por un breve comentario sobre cómo llegó a él. Lo que encontraremos en estas páginas es un gozoso cajón de sastre en el que hay desde clásicos –Dickens, Ambrose Bierce, Stefan Zweig, Faulkner, Rebecca West, Lampedusa, Kawabata, Curzio Malaparte, Truman Capote o Richard Brautigan– hasta contemporáneos –McEwan, Coetzee, Bolaño, Cercas, Dave Eggers, Bill Bryson, Elisabeth Strout o el guionista William Goldman–, pasando por historiadores –Donald Kagan, Mary Beard–, autores policiacos –Fred Vargas, Elmore Leonard–, ensayistas –Isaiah Berlin, Pierre Hadot, Marc Fumaroli–, maestros antiguos –Heródoto, Descartes–, un libro sobre Glenn Gould, otros sobre tenis y fútbol… Una lista ecléctica y heterodoxa confeccionada por un Alessandro Baricco convertido en prescriptor, que aporta siempre comentarios sagaces, un estilo ágil y desprejuiciado, una voraz pasión lectora y el convencimiento de que los libros nos ayudan a entender el mundo.

Este libro aborda los beneficios del paseo desde una perspectiva neurofisiológica. Y es que caminar a diario tiene efectos muy positivos sobre la mente y el cuerpo: contribuye al desarrollo de la capacidad cognitiva del cerebro, del sistema nervioso y los músculos, ayuda a regenerar los órganos, evita el envejecimiento cerebral, nos ayuda a pensar de manera más creativa y a eliminar el estrés. Este libro parte de rigurosos estudios científicos para lanzar una propuesta contra el sedentarismo de las sociedades occidentales y estudia las muchas ventajas físicas y mentales de algo tan sencillo como caminar.

¿Qué lecciones puede enseñarnos la fauna y flora que nos rodea? ¿Qué tienen que ver las migraciones de las aves con las migraciones humanas? ¿En qué se parecen los nidos de los pájaros a las incubadoras de las maternidades? Helen Macdonald ha reunido una serie de textos sobre la relación de los seres humanos con el medio natural. La autora combina con maestría la mirada científica y la literaria, reflexiona sobre temas ecológicos y humanos –el amor, el dolor, la superación de la pérdida, la búsqueda de la belleza–, evoca vivencias y nos habla sin tópicos del fascinante mundo de la fauna y la flora. Un libro luminoso y cautivador.

Maggie Nelson nos propone un replanteamiento de la libertad basado más en el respeto a los demás que en una idea maximalista o abstracta. En esta época en que los sectores más reaccionarios de la sociedad hacen bandera de un concepto sesgado de la libertad, distorsionando, manipulando y apropiándose de su significado, parece indicado aplicar una estricta crítica del lenguaje y descubrir que, en el fondo, sean cuales sean las confusiones que provoca hablar de la libertad, esencialmente no difieren de los malentendidos a los que nos arriesgamos al hablar de cualquier otra cosa. Este es el tema básico de este libro, que se aleja de cualquier elucubración metafísica para proponer una filosofía «práctica», en la que el peso de la actualidad no impide la reflexión ni la lucidez, sino que aporta una luz que arranca esa palabra de cualquier supuesto o idea recibida. La polifacética Maggie Nelson nos propone un replanteamiento del concepto de libertad desde la óptica de las cuestiones más acuciantes del momento, como la pandemia, el debate en torno al consentimiento sexual o el cambio climático, la discriminación racial, la droga como elemento que puede liberarnos o esclavizarnos (a veces al mismo tiempo) o el papel del artista a la hora de crear de manera «responsable». Centrándose en la dialéctica entre libertad y restricción, en este volumen de género fluido confluyen la filosofía, la sociología, la crítica de arte y la reivindicación de una libertad sexual no agresiva y carente de género y etiquetas.

Una contundente y argumentada denuncia de lo que no funciona en nuestra sociedad y un útil manual de resistencia. Lo admitió nada menos que el mismísimo Warren Buffett a preguntas de un periodista del New York Times : «Es evidente que hay una guerra de clases, pero es mi clase, la clase rica, quien la encabeza, y estamos venciendo.» Este libro analiza esa guerra sigilosa que libra el neoliberalismo, y que enfrenta a poderosos contra pobres, a élites contra ciudadanos, a gobernantes contra súbditos. Es una guerra que se lucha en ámbitos muy diversos, desde la economía y la ideología hasta el lenguaje: por ejemplo, si quieres acometer una privatización o serios recortes llámalo «reforma»; por ejemplo, estigmatiza conceptos como «lucha de clases»… Una guerra en la que fundaciones con intereses muy concretos financian a universidades y centros de investigación para que dejen bien claro que el único régimen económico viable es el capitalismo. Para ello hay que tachar a cualquier oposición a las políticas neoliberales de comunista, y acusarla de atentar contra las libertades individuales. Marco d’Eramo nos propone una contundente y argumentada denuncia de lo que no funciona en nuestra sociedad y un útil manual de resistencia ante las manipulaciones y abusos del poder económico.

Diez propuestas factibles para superar las crisis que amenazan la ecología, la economía y la democracia. Diez propuestas para el ahora. Diez propuestas que pretenden responder a varias crisis que urge abordar, no desde el utopismo, sino desde las posibilidades reales de cambiar el mundo hoy. Diez propuestas de un activismo de veras comprometido con la realidad. Vivimos bajo serias amenazas: una crisis ecológica de la que no paran de llegarnos advertencias; una crisis económica que se ha agudizado con la pandemia y ha evidenciado las flaquezas del sistema, y una crisis democrática que ha tenido atisbos inquietantes como el asalto al Congreso de los Estados Unidos. Frente a esto, Ece Temelkuran propone actuar, tomar partido. Y para ello nos plantea diez elecciones valientes, posibles y necesarias.

¿Cómo pensar el sexo en el siglo XXI? Este libro plantea una mirada feminista cuestionadora, retadora y que invita a reflexionar. ¿Cómo pensar el sexo en el siglo XXI? Este libro plantea en diversos ensayos un modo de abordarlo desde una mirada feminista, a la luz de acontecimientos y debates que han llegado a la opinión pública. Reflexiona la autora sobre el consentimiento después del #MeToo, las agresiones sexuales y los mitos en torno de las falsas denuncias por violación; sobre la pornografía y los adolescentes; sobre la misoginia y los hombres que se sienten rechazados en el terreno sexual; sobre cómo influyen en las posibilidades de sufrir violencia sexual la raza, la clase y la religión… Amia Srinivasan entiende el sexo como fenómeno político, debate las fronteras entre la libertad y la pornografía, conecta la violación con la injusticia social y racial, la sexualidad con el poder, y plantea qué hay que hacer para cambiar actitudes, prejuicios y clichés que perpetúan la violencia contra las mujeres y otras lacras. Una propuesta combativa, valiente y ambiciosa, que no elude la polémica. Un libro capaz de adentrarse en las complejidades y ambivalencias de la sexualidad con una mirada analítica de gran inteligencia que nos propone una ética del deseo.

Hace muchos años, en medio de algún océano, una fragata de la marina francesa naufragó. 147 hombres intentaron salvarse subiendo a una enorme balsa y confiándose al mar. Un formidable escenario en el que se mostraron la peor de las crueldades y la más dulce de las piedades. Hace muchos años, a orillas de algún océano, llegó un hombre. Lo había llevado hasta allí una promesa. La posada donde se alojó se llamaba Almayer. Siete habitaciones. Todos estaban allí buscando algo, en equilibrio sobre el océano… Este libro puede leerse como una historia de suspense, como un poema en prosa, un conte philosophique, una novela de aventuras. En cualquier caso, domina la alegría furiosa de contar historias a través de una escritura y una técnica narrativa sin modelos ni antecedentes ni maestros.

Michel, parisino, funcionario, cuarentón, apocado y apático, incapaz de experimentar ninguna emoción, parte de vacaciones a Tailandia para olvidarse de todo y sumergirse en un paraíso de placer en el oasis del turismo sexual. Allí conoce a Valérie, directiva de «Nouvelles Frontières» y con ella decide crear una red mundial de colonias turísticas en las que el sexo se practique libremente, los deseos estén en venta y la prostitución sea legal. Pero tras el éxito inicial la tragedia se precipita, motivada por integristas de toda laya… Una novela que ha conmocionado a Francia por su provocadora visión del cinismo erótico de la sociedad de consumo

Manuel Roca y sus dos hijos viven en una vieja granja aislada. Un día, un Mercedes con cuatro hombres dentro sube por el camino que lleva a la casa. Algo tan terrible como indescriptible está a punto de suceder, algo que cambiará la vida de todos de manera irremediable, sobre todo la vida de la pequeña Nina. Una historia que hurga en las profundidades del alma humana. Los protagonistas son víctimas de una guerra infinita que despierta las pasiones y los instintos más escondidos. La espiral de odio que engulle a los personajes sólo parece disolverse gracias a la decisión de Nina, quien sabrá dar sentido y futuro al dolor mayor…

A Tochtli le gustan los sombreros, los diccionarios, los samuráis, las guillotinas y los franceses. Pero Tochtli es un niño y ahora lo que quiere es un nuevo animal para su zoológico privado: un hipopótamo enano de Liberia. Su padre, Yolcaut, un narcotraficante en la cúspide del poder, está dispuesto a cumplir todos sus caprichos. No importa que se trate de un animal exótico en peligro de extinción. Porque Yolcaut siempre puede. Tochtli vive en un palacio. Una madriguera recubierta de oro en la que convive con trece o quizá catorce personas: matones, meretrices, dealers, sirvientes y algún político corrupto. Y además está Mazatzin, su profesor particular, para quien el mundo es un lugar lleno de injusticias donde los imperialistas tienen la culpa de todo. Fiesta en la madriguera, una excelente y más que prometedora primera novela, es la crónica de un viaje delirante para cumplir un capricho. Cabezas cortadas, ríos de sangre, restos humanos, montañas de cadáveres. La madriguera está en México y ya se sabe: México a veces es un país magnífico y a veces es un país nefasto. Las cosas son así. La vida, al fin y al cabo, es un juego y una fiesta.

Julian Barnes nos regala un fascinante fresco de la Belle Époque a través de un personaje inmortalizado en un retrato de Sargent. En 1885, tres franceses llegaron a Londres para «hacer adquisiciones intelectuales y decorativas». Eran un príncipe, un conde y un plebeyo. Este último, de origen provinciano y apellido italiano, se llamaba Samuel Jean Pozzi. Era un dandi, un seductor que tuvo innumerables amantes, un hombre culto y liberal que tradujo al francés a Darwin, un pionero de la ginecología y también un cirujano. Su elegante figura fue inmortalizada por el gran pintor John Singer Sargent en un célebre retrato en el que posa ataviado con una bata roja. Julian Barnes indaga sobre este fascinante personaje y acaba trazando un sugestivo retrato cultural, social y político de la Belle Époque. Por las páginas de este libro desfilan Oscar Wilde y Sara Bernhardt, Huysmans, D’Aurevilly, Léon Daudet, Edmond de Goncourt, Proust, Zola, Whistler, Henry James, Beau Brummell, Swinburne, Ruskin, Pushkin, Baudelaire, Flaubert…, y aparecen los duelos, la comuna, los avances de la ciencia, el coleccionismo, el dandismo, el caso Dreyfus, las concepciones de la época sobre la mujer y la homosexualidad… El resultado es una aproximación deslumbrante a un tiempo y a un hombre que lo representó y que murió en 1918, pero no en el campo de batalla —fue cirujano militar— sino víctima de una venganza…