Anagrama
Un perspicaz ensayo sobre la crisis del presente y la necesidad de buscar nuevos paradigmas como sociedad. ¿Hacia dónde se dirige el gran teatro del mundo? Podemos tener la sensación de que los muchos avances de la humanidad –tecnológicos, políticos, sociales, sanitarios…– nos han conducido a una época en que las condiciones de vida son mejores que en cualquier periodo histórico anterior. Pero ¿es realmente así? ¿O el transatlántico del mundo lleva rumbo fijo hacia el colapso? ¿Se han agotado los ideales de la Ilustración? ¿El crecimiento sostenido nos ha llevado a un punto de no retorno? Oscuros nubarrones nos lanzan señales de alerta de que no vamos por buen camino: crisis climática, crisis económica, auge de los populismos, pandemias, guerras… A principios del tercer milenio, tal vez debamos replanteárnoslo todo. Es lo que hace Philipp Blom en este ágil, erudito y sagaz recorrido por el pasado y el presente de Europa para tratar de entender cómo hemos llegado a la situación actual y qué debemos hacer para corregir un sistema de valores que nos acabará llevando al desastre si no actuamos ya. El autor recurre a Calderón y a Astérix, evoca la Pequeña Edad de Hielo y sus consecuencias, la persecución de las brujas, la emergencia de la Ilustración… Ecos del pasado para entender el presente. Porque ha llegado el momento de buscar nuevos paradigmas, nuevos relatos, nuevos mitos, nuevas estructuras mentales, nuevas identidades culturales. Ha llegado el momento de reinventarnos como seres humanos y como sociedad.
Una tragicomedia descarnada sobre la condición humana y sus miserias, el final del amor, los desengaños vitales y el tiempo que todo lo arrasa. «Fuimos al balneario para salvar lo que quedaba de nuestro maldito matrimonio.» Así comienza el relato de Joan-Marc: contando el intento de evitar el naufragio de su relación con Helen, su primera mujer. Este recuerdo llevará a otros, y el narrador, alternando lucidez, mezquindad, sarcasmo y desesperación, irá repasando su vida. Asoman de manera desordenada la infancia, los primeros encuentros sexuales, la condición de burgués desclasado, la caótica y disfuncional familia, un suicidio que deja huella, el reencuentro con un antiguo compañero de clase que le reserva una inaudita sorpresa… Una demoledora y descarnada tragicomedia sobre la condición humana y sus miserias, sobre el final del amor, los desengaños de la vida y el tiempo que todo lo arrolla; la segunda de las piezas, independientes pero interconectadas, de «la saga de los Montsalvatges, aventura central de la novela española de la última década» (Nadal Suau).
En 1967, una estudiante de antropología llamada Izumi Fukada contrae una extraña enfermedad en la isla de Papúa-Nueva Guinea mientras forma parte de la expedición japonesa que busca a la tribu perdida de los hamulai. Con este episodio trivial arranca una imprevisible cadena de acontecimientos que prosigue en Japón, salta a los Estados Unidos y termina alumbrando, setenta y cinco años después, una pesadilla distópica planetaria. Novela de aventuras y policiaca, thriller político, sátira social y relato de ciencia ficción, El imperio de Yegorov sorprende por su audacia técnica, por la originalidad de su trama y por su ritmo imparable. Una «ópera rock» nutrida de personajes como el médico Yasutaka Mashimura (alias Perseverancia), el misionero Ernest Cuballó, el poeta Geoff LeShan, la actriz Lillian Sinclair, el policía Walter «Capullo» Tyndall o el abogado Alexandr Shabashkin (alias Chacal). Una novela teñida de ironía que es también una reflexión sobre la fugacidad de la existencia humana. Un libro singular e imaginativo, repleto de talento.
Una novela de atmósfera perturbadora y de fascinante imprevisibilidad. Instalada en el cansancio crónico, fruto de una inespecífica dolencia, la narradora de esta novela decide ingresar en una clínica de lujo eficazmente diseñada para restaurar cuerpos enfermos. Allí se rodea de un selecto grupo de pacientes que, como ella, se entregan a los tratamientos —algunos secretos y otros experimentales— que les suministran en el sótano del edificio. Entre sus compañeros se encuentra Rubén, que actúa como maestro de ceremonias, y su mujer Dolores, con quien la protagonista entabla una amistad incierta. También la señora Goosens y su sobrino Adolfo, que parecen sanar y empeorar, respectivamente, a ritmos sospechosos. En común tienen una máxima: «Las miserias nos las callamos todos por dignidad.» Pero cuando la mejoría física de la protagonista no llega, cuando las dinámicas del grupo parecen obligar a sus integrantes a elegir entre soledad o tiranía, los recelos emergen. ¿Y si lo raro es precisamente estar sano? Si la identidad, acaso más enferma que el cuerpo, puede convertirse en un lastre, ¿sería preferible aceptar su disolución o tratar de oponer resistencia? Y, ante lo que parece el principio del fin, ¿vale la pena dedicar esfuerzos a escribir, en palabras de la narradora, «una novela de trama médica, sórdida y criminal»? El sótano se revela, en una narración anómala y fascinante, como el anverso de otra novela posible, escrita con la libertad y la precisión con que se construye un collage, oscura e imprevisible como un mal en extensión. Fundada sobre los cimientos de Lucrecio y su obra De la naturaleza de las cosas , con el deseo obstinado de comprender, Begoña Huertas compone una novela negra abstracta, lírica y filosófica, que, frente a la necesidad de elegir entre aferrarse o dejarse ir, hace una apuesta total por el impulso creativo.
El protagonista de esta novela se llama Álvaro Pombo Caller, y amigos y familiares lo llaman –aunque a él no le haga gracia– Alvarito, o Alvarín. El Álvaro Pombo Caller de la novela, tío carnal de nuestro Álvaro Pombo autor, tiene diecinueve años en 1936. En el Santander provinciano de aquel entonces arde, como en toda España, la confrontación izquierda-derecha, los encarnizados debates intelectuales y las exaltadas proclamas políticas. Alvarín, con su fervor juvenil y su admiración por José Antonio Primo de Rivera, se afilia a Falange Española en 1934. Su padre, Cayo Pombo Ybarra, es un liberal agnóstico y republicano, admirador de Manuel Azaña. No obstante sus diferencias políticas, padre e hijo se quieren mucho y se llevan muy bien. La madre de Alvarín, Ana Caller Donesteve, la célebre Ana de Pombo, triunfadora en la moda parisina de esos años, ha dejado a su marido Cayo en Santander y ha distribuido a sus hijos en colegios ingleses y franceses. Hay una intensa correspondencia epistolar, muy de la época, entre Ana y su hijo Álvaro. Ha quedado atrás ya el Santander del veraneo regio de Alfonso XIII y su familia, que han abandonado España tras la proclamación de la Segunda República. En la novela se subraya el carácter de novedad política e intelectual de la República, también su gran agitación por comparación con los sosegados tiempos monárquicos. El principio de la Guerra Civil traerá consecuencias trágicas en Santander, como en el resto de España; también para Álvaro Pombo Caller, falangista de primera línea, que es apresado y encarcelado en el buque-prisión Alfonso Pérez. Álvaro Pombo –el escritor, no el personaje– regresa a Santander, al universo familiar y al mundo de la adolescencia. Lo hace con una seductora novela de formación filosófica y sentimental.
Periodismo y literatura conviven en las legendarias crónicas de Nueva York escritas por el mejor reportero de The New Yorker. Mucho antes de que Tom Wolfe y compañía se inventaran el concepto de «Nuevo Periodismo», Joseph Mitchell ya estaba practicando algo muy similar en sus hoy legendarios artículos para The New Yorker. De los varios libros en que se fueron recopilando, este siempre ha estado considerado como el mejor y más representativo del estilo Mitchell. Reúne seis piezas escritas en las décadas de 1940 y 1950. Son textos independientes pero vinculados entre sí, porque en todos ellos el autor merodea por el frente marítimo de Nueva York y explora una ciudad muy alejada de las postales turísticas. Mitchell describe las zonas portuarias, el río Hudson y el East River, el mercado de pescado, las ya desaparecidas instalaciones dedicadas al cultivo de ostras, un viejo cementerio en Staten Island, barcazas, gabarras, barcas de pesca y personajes singulares como Sloppy Louie, el dueño de un restaurante. Retrato del vientre de la ciudad y también de un mundo que desaparece, de historias del presente y leyendas del pasado, de tipos excéntricos, El fondo del puerto es una prodigiosa crónica de Nueva York y sus habitantes: periodismo de primera y gran literatura. Acompañen a Joseph Mitchell en sus paseos por la ciudad: «De cuando en cuando, para espantar los pensamientos de muerte y desolación, me levanto temprano y me acerco al mercado de pescado de Fulton. Suelo llegar hacia las cinco y media (…). El amanecer brumoso de los muelles, el jaleo que arman los pescaderos, el olor a algas y el espectáculo de toda esa abundancia me producen siempre un bienestar que a veces raya en la euforia.»
Amélie Nothomb narra la historia de su padre antes de que naciera ella. Una vida llena de peripecias que la autora convierte en gran literatura. En la primera página de este libro encontramos a un hombre frente a un pelotón de fusilamiento. Estamos en el Congo, en 1964. Ese hombre, secuestrado por los rebeldes junto con otros mil quinientos occidentales, es el joven cónsul belga en Stanleyville. Se llama Patrick Nothomb y es el futuro padre de la escritora. Partiendo de esta situación extrema, Amélie Nothomb reconstruye la vida de su padre antes de ese momento. Y lo hace dándole voz. De modo que es el propio Patrick quien narra en primera persona sus peripecias. Y así sabremos de su padre militar, muerto en unas maniobras por la explosión de una mina cuando él era muy pequeño; de su madre desapegada, que lo mandó a vivir con los abuelos; del abuelo poeta y tirano, que vivía ajeno al mundo; de la familia aristocrática, decadente y arruinada, que tenía un castillo; del hambre y las penurias durante la Segunda Guerra Mundial. Sabremos también de sus lecturas de Rimbaud; de las cartas de amor que escribía para un amigo y que en nombre de la amada respondía la hermana de esta; de los dos verdaderos escritores de las cartas, que acabaron enamorándose y casándose; de su aprensión a la sangre, que podía provocar que se desmayase si veía una gota; de su carrera diplomática… Hasta llegar de nuevo a esos momentos terribles del inicio, en que apartaba la vista para no ver sangre derramada de otros rehenes pero tuvo que mirar a la muerte a los ojos. En Primera sangre , su novela número treinta, galardonada con el Premio Renaudot en 2021, Amélie Nothomb rinde tributo a su padre, que acababa de fallecer cuando la autora emprendió la escritura de esta obra. Y así reconstruye el origen, la historia de su familia antes de que ella naciera. El resultado es un libro vivaz, intenso, trepidante; dramático a ratos, y muy divertido en otros momentos. Como la vida misma.
Nueve retratos portentosos de personajes inconformes con el mundo. El periodismo convertido en gran literatura. Este libro presenta nueve retratos de personajes que la autora denomina «inconformes». Personajes que, por uno u otro motivo, se muestran en desacuerdo con la realidad, todos ellos vinculados con Portugal y Brasil. Aparece un neurocirujano portugués del siglo pasado (António Egas Moniz) que inventó la lobotomía; un par de jugadores de fútbol (Eusébio –la Pantera Negra– y Cristiano Ronaldo) que se mueven entre la idolatría y el terror al fracaso; un cantante (Roberto Carlos) que tiene una relación muy especial con las emociones y las lágrimas; un sonidista (Vasco Pimentel) obsesionado con los ruidos, que inspiró a Wim Wenders el protagonista de Lisbon Story; una directora de dibujos animados (Celia Catunda) que considera que no hay que tratar a los niños como si fueran tontos; un millonario brasileño (Eike Batista) que cayó en desgracia y acabó en prisión; los camareros lisboetas, que parecen siempre enfadados, no están dispuestos a permitir que dejes comida en el plato y se empeñan en sugerirte lo que no debes pedir ese día; y, por último, Fernando Pessoa, el poeta que bregó con múltiples identidades. Las piezas que conforman este libro delicioso convierten el periodismo en gran literatura.
Una mirada ciberpunk a la crisis climática. Una de las voces más singulares de la literatura argentina contemporánea. El protagonista de esta historia no entiende el significado de las palabras «invierno», «frío» o «nieve» porque nunca ha experimentado los fenómenos que describen. Estamos en Victorica, provincia de La Pampa argentina, en fechas posteriores a 2197, año en el que se derriten los últimos hielos antárticos y sobreviene una catástrofe climática sin precedentes, que transforma radicalmente el paisaje de la región en un Caribe Pampeano. En este contexto crece el niño dengue, el protagonista, portador de este virus; un mosquito humanoide cuyo aspecto monstruoso no solo lo convierte en carne de cañón para sus compañeros de clase comandados por un tirano llamado el Dulce, sino que también provoca el desprecio de su propia madre. Otro de los sorprendentes efectos del deshielo es la aparición de unas poderosas piedritas telepáticas provenientes de las entrañas terrestres que parecen recuperar la sabiduría de la infancia del mundo, con las que el Dulce y su hermano contrabandean. Pero este «inmundo mundo», según las palabras de Aurora Venturini al comienzo de la novela, se ve amenazado por una crisis socioambiental que se transforma en fuente de especulación financiera, al tiempo que una multinacional de ingeniería planetaria promete adecuar las geografías de la Antártida Argentina, Marte, Júpiter y sus satélites a las exigencias del turismo internacional. Si el capitalismo ha destrozado la naturaleza, ¿puede reutilizar sus propios métodos para reconstruirla? ¿Acaso la realidad virtual que se les ofrece a los personajes en el videojuego Cristianos vs. Indios es más vivible que sus propias vidas? «Una imaginación incandescente, que ilumina la extrañeza de todo cuanto nos rodea con la medida exacta de desasosiego y ternura» (Valeria Luiselli). «Michel Nieva agarra la literatura más tradicional de Argentina y le inventa un trance mutante, un metaverso ranquel, una distopía gauchesca: una música final, la más contemporánea de las contemporaneidades. Nieva es un gran escritor» (Gabriela Cabezón Cámara).
Siete chavales polacos que no son polacos emprenden una misión de ayuda al prójimo que oculta un maquiavélico plan. En esta novela hay un viejo quiosquero llamado Borges que elucubra sobre la existencia de Dios y tiene extrañas visiones. En una de esas visiones entrevé a una banda de polacos, siete en concreto —acaso como los siete locos de Roberto Arlt—, que son polacos no porque hayan nacido en ese país, sino porque son rubios y de piel blanca en un país de gente de tez morena. Los siete polacos son siete chavales que, espoleados por la Yesi —la Polaca llamada también la Colorada porque no es rubia, sino pelirroja y la más blanca de todos—, deciden encontrar un objetivo en la vida: hacer el bien, ayudar al prójimo. Acuden entonces a la iglesia del pueblo y convencen al sacerdote —y este al obispo— para que los apoyen en su misión, y empiezan a ser conocidos como los Wojtyla. Pero este cometido, maquinado por la Yesi, oculta un plan secreto y maquiavélico que pretende vengar el motivo que originó el color de su piel y su condición de polaca. Federico Jeanmaire, uno de los talentos más singulares y deslumbrantes de la actual literatura argentina, nos ofrece una nueva muestra de su ingenio exquisito y desbordante.
Una historia íntima y universal. La peripecia vital de un hombre en un mundo convulso y cambiante. Cuando era niño, los padres de Roland Baines lo enviaron a un internado. Allí, lejos del amparo familiar, tomó lecciones de piano con una joven profesora llamada Miriam Cornell, con quien tuvo una experiencia fascinante y traumática a partes iguales, que marcaría su vida para siempre. Los años, sin embargo, han ido pasando: Roland ha viajado, ha vivido en distintos lugares, se ha casado y ha tenido un hijo. Pero cuando su mujer, Alissa Eberhardt, lo abandona sin dar ningún tipo de explicación, los cimientos de su realidad se tambalean, y se ve obligado a reconstruir todos sus recuerdos para tratar de entender lo sucedido. Desde su infancia en Trípoli, donde su padre militar estaba destinado antes de que la familia regresara a Inglaterra, la vida de Roland está marcada por los grandes acontecimientos de los últimos setenta años: la crisis de Suez, los misiles de Cuba, la caída del Muro de Berlín, Chernóbil, el Brexit, la pandemia Producto de su tiempo, niño de la posguerra, su existencia corre paralela a las convulsiones de la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI. Primero hijo, luego amante, esposo, padre y abuelo, Baines salta de un trabajo a otro, conoce el sexo, las drogas, la amistad y el fracaso. Y mientras se cuestiona el rumbo que ha ido tomando su vida, lo que sucedió con la profesora sigue persiguiéndolo. Ian McEwan ha escrito su novela más larga y acaso la más ambiciosa, en la estela de Expiación y otras obras marcadas por la historia y sus mutaciones como Chesil Beach u Operación Dulce. Lecciones es una narración sinuosa sobre un personaje que trata de dar sentido a su vida en un mundo mudable y desconcertante. «Una historia de aspiraciones, decepciones y disfunciones familiares que se extiende a lo largo de un vasto panorama histórico» (Kirkus Reviews). «El libro es una gran crónica de la experiencia británica en la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI» (Ian Critchley, Literary Review). «Un libro luminoso, maravillosamente escrito y conmovedor sobre vidas vividas de forma imperfecta» (Taylor Antrim, Vogue).
Dos de las tragedias más importantes de Shakespeare traducidas por Vicente Molina Foix. Reunimos en un estuche especial las tragedias del escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal. La tragedia de Hamlet, príncipe de Dinamarca: Joven heredero con veleidades intelectuales y algo señorito, el príncipe Hamlet se enfrenta al peor de los fantasmas, el de la sucesión. Con la muerte de un padre a quien no le han unido lazos de afecto ni confianza mutua y perdido el confiado amor a su madre, Hamlet recibe una carga irrenunciable: la usurpada corona de Dinamarca. La tragedia del rey Lear: El rey Lear cree que su muerte está cercana. Para aliviar su vejez y evitar futuras disputas, divide el reino entre sus hijas mayores, Goneril y Regan, y destierra a la menor, Cordelia. Desposeído de su poder, Lear es repudiado por las dos hijas elegidas y sufrirá un desvarío, físico primero, mental después. La guerra y la muerte de los miembros de la familia son un horizonte ineludible.
Ocho relatos fascinantes entre lo real y lo fantástico, en los que Manuel Gutiérrez Aragón continúa explorando su universo creativo. Los ocho cuentos aquí reunidos discurren entre lo cotidiano y lo fantástico, entre lo real y lo surrealista. Así, una tranquila velada operística en el madrileño Teatro Real se convierte en un encierro en el que reina la oscuridad y no hay posibilidad alguna de comunicarse con el exterior. En otros relatos, la visita a un amigo piloto deriva en un viaje inesperado a la otra punta del mundo, el cielo de Sevilla se puebla de animales marinos y un extraño huésped –un nestrovich– puede alterar hasta límites insospechados la vida de una familia. Hay también, claro, lugar para el cine, como en ese cuento en el que un productor se embarca en una película sobre Mahoma financiada por Arabia Saudí, o ese otro cuyo escenario es un oscuro patio de butacas donde coinciden todo tipo de personajes: estudiantes que huyen de la policía, prostitutas, pajilleros, homosexuales y el escritor Azorín, gran aficionado al séptimo arte. Y están también presentes el arte y la necesidad de contar, como en la evocación de un amigo de la adolescencia, genio de las matemáticas, que tuvo un trágico final en una playa, o en la historia que una abuela explica a su nieto sobre sus amoríos en Cuba, debatiéndose entre dos pretendientes. Las ocho piezas que configuran este volumen confirman el talento de Manuel Gutiérrez Aragón, que hace años pasó sin sobresalto alguno del cine a la literatura y en este último campo nos ha regalado ya varios libros espléndidos, a los que ahora se suman estos cuentos.
Sherman McCoy, prestigioso bróker de Wall Street, se pierde por las calles del Bronx cuando trasladaba a su amante desde el aeropuerto Kennedy hasta su nido de amor. Este hecho desata un inmenso lío que pondrá en enormes dificultades jurídicas, matrimoniales e incluso económicas a nuestro protagonista. Su peripecia permite a Wolfe hilar una compleja trama que retrata con ironía y humor el universo que envuelve Nueva York, desde el refinamiento hipócrita de Park Avenue hasta las calles salvajes y sucias que rodean Manhattan, por donde también campan la mafia y las nuevas sectas religiosas. Ricos empresarios, artistas, traficantes, jueces, policías, periodistas… conforman una colmena que es la verdadera protagonista de la obra. Es la Nueva York de mediados de los ochenta, que desempeña «la función de la antigua Roma», y en la que las diferentes razas, etnias y minorías se rigen por sus propios códigos de conducta pero tienen un solo objetivo: obtener el control. El poder es mucho más importante que el dinero.
Los yonquis de Burroughs tampoco van a salvarse, en eso se parecen a los que nos tocaron a nosotros (a los nuestros) y a los que han seguido. Carne de indefensión, peña dando vueltas por la calle, por los bares, a ver qué pasa, a ver qué pilla. Robar a borrachos en el metro, creer que se han quitado para siempre mientras se meten el definitivo. Porque los yonquis viven definitivamente cada día. Toda generación aporta sus adictos. La que retrata Burroughs en esta novela es doblemente superviviente, pues la integra un personal que ha salido vivo (iba a poner indemne, qué tontería) de la Segunda Guerra Mundial. Llevan en los brazos sus propios campos de minas. Es la cofradía echada a perder que también aparece en otros títulos de esos días, por ejemplo en El hombre del brazo de oro, la novela de Algren y la película de Sinatra. Yonquis de camisa blanca y americana vieja. Los nuestros eran de chándal y riñonera, bueno, eso fue al final, cuando iban consumidos del brazo de sus madres. Pero cuando leí esta novela aún llevaban chupa y pegaban tirones. En los yonquis de Burroughs, quiero decir, en su manera de contarlo, fluye una literatura que no será la de Burroughs sino la de su época. Burroughs enseguida se irá a otra escritura, no va dejarse atrapar más que por sí mismo y por lo que ya le tiene pillado. Este libro está más cerca de sus amigos que de él. Lo habita la gente de En el camino de Kerouac, y del Aullido de Ginsberg. Pero un yonqui no tiene amigos, y Burroughs era un escritor solitario.
Evelyn Waugh, una confusión de identidad provoca que William Boot sea enviado como reportero a un país del África nororiental sumido en la guerra civil. A pesar de no haber salido apenas de la casa familiar en la campiña inglesa, el joven se prepara para abrirse camino en la jungla, orientarse entre las dunas del desierto o sobrevivir a cualquier catarata. Sin embargo, acabará con otros periodistas en el bar de un hotel, espantando moscas e inventando historias que puedan ser la noticia bomba que justifique sus gastos. En esta novela, con el ritmo de una carrera de cien metros lisos, la trama parece salida de la imaginación de Billy Wilder y los diálogos de la pluma de los hermanos Marx. Podría hablar de las metáforas, de los tropos o de su crítica implícita al romanticismo o al colonialismo, pero eso traicionaría el espíritu de una obra que, ante todo, no aburre, ni en una coma, al lector.
Un deslumbrante retrato personal, histórico y político del derrumbe del estalinismo en Albania y la turbulenta llegada de la democracia. Cuando era una niña, con apenas once años, Lea Ypi fue testigo del fin del mundo. Al menos del fin de un mundo. En 1990 el régimen comunista de Albania, el último bastión del estalinismo en Europa, se desplomó. Ella, adoctrinada en la escuela, no entendía por qué se derribaban las estatuas de Stalin y Hoxha, pero con los monumentos cayeron también los secretos y los silencios: se desvelaron los mecanismos de control de la población, los asesinatos de la policía secreta… El cambio de sistema político dio paso a la democracia, pero no todo fue color de rosa. La transición hacia el liberalismo supuso la reestructuración de la economía, la pérdida masiva de empleos, la oleada migratoria hacia Italia, la corrupción y la quiebra del país. En el entorno familiar, ese período trajo sorpresas inauditas para Lea: descubrió qué eran las «universidades» en las que supuestamente habían «estudiado» sus padres y por qué estos hablaban en clave o en susurros; supo que un antepasado había formado parte de un gobierno anterior al comunismo y que a la familia le habían expropiado sus bienes. Mezcla de memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica, con el añadido de una prosa de soberbia factura literaria y pinceladas de un humor tendente al absurdo como no podía ser de otra manera, dado el lugar y tiempo que se retrata, Libre es de una lucidez deslumbrante: refleja, desde la experiencia personal, un momento convulso de transformación política que no necesariamente desembocó en justicia y libertad. «Se lee con sumo placer. Una sutil indagación en el significado de la libertad, y el divertido y conmovedor retrato de un pequeño país en pleno colapso» (Luke Harding, The Guardian). «Una brillante disquisición sobre la libertad: sus señuelos, falsas esperanzas, decepciones y posibilidades» (Lyndsey Stonebridge, The New Statesman). «Unas memorias líricas, profundas y emotivas, que traspiran un intenso olor a humanidad, una mezcla de realidad y esperanza» (Philippe Sands).
Un ojo con un pero. Un oído en alta mar. Las palabras se le hacen ajenas a una mujer con una enfermedad ocular grave cuando trata de hilvanar el relato de su cuerpo frágil. Ese cuerpo amenazado despierta el recuerdo de la madre muerta y de los años desperdiciados junto a un amante inconsistente. Por qué narrarse. Cómo no temblar. Pero a pesar del vértigo por el desamparo y la soledad, sobrevive la esperanza de una vida futura. Este libro es un mosaico narrativo tramado con un estilo breve y con el lirismo áspero característico de la autora. En esta segunda novela, Aurora Freijo Corbeira vuelve a convertir en poético lo insoportable: la devastación vivida e imaginada, pensada y escrita. Cuerpo vítreo es un ejercicio insólito de observación de lo personal y lo insondable, una obra sobre el dolor y la lucidez que al mismo tiempo nos recuerda que se puede resistir un poco más. Al menos un soplo más. «Seca y exacta, como un disparo al corazón» (Juan Barja). «No hay didactismo. Trata al lector como a un adulto. Puño de hierro en guante de seda» (Juan Gracia Armendáriz).
Serenata Terpsichore ha dedicado su vida a hacer ejercicio físico, a correr, a nadar. Ahora, al cumplir sesenta, tanta actividad le pasa una dolorosa factura en forma de artrosis. Por su parte, Remington Alabaster, su sedentario marido, acaba de ser prejubilado a la fuerza tras un confuso enfrentamiento con su nueva jefa y escoge precisamente ese momento para descubrir las bondades de la gimnasia y correr una maratón, pero la obsesión de Remington por el fitness y su narcisismo ponen a prueba su matrimonio y su salud. Una novela feroz repleta de temas candentes (los sinsabores del envejecimiento, la masculinidad en crisis, las tensiones en la pareja), cuya mirada extremadamente aguda no elude ni una polémica, ni deja un mito sin desmontar.
La odisea de un hombre normal que se ve envuelto en las peripecias más rocambolescas. Una historia hilarante, cotidiano y surrealista, como la vida misma. Todo empieza con un primo que ya de chico apuntaba maneras de estafador, y que ahora mete al protagonista –un mexicano que viaja a Barcelona acompañado de su novia para estudiar literatura, y que además se llama como el autor de la novela– en un lío monumental: un «negocio de alto nivel» que convierte su estancia en la ciudad en una especie de novela negra de humor también negro, una de esas que a él le gustaría escribir. Por estas páginas desfila una variopinta fauna de personajes impagables: mafiosos peligrosísimos, una novia que se llama Valentina y que lee Los detectives salvajes y no se entera de nada, una chica llamada Laia cuyo padre es un político corrupto, un okupa italiano que se ha quedado sin perro, un pakistaní que simula vender cerveza para no levantar sospechas… Y para complicarlo todo un poco más aparece una segunda Laia, que es mossa d’esquadra y pelirroja; una perra que se llama Viridiana, una niña que recita versos de Alejandra Pizarnik y hasta la propia madre del protagonista, melodramática, orgullosa y chantajista como en una buena telenovela mexicana. Juan Pablo Villalobos escribe como actuaba Buster Keaton: te arranca la carcajada manteniéndose impávido, sin mover un músculo. En sus anteriores novelas ya había ido construyendo un mundo propio con personajes entrañables y excéntricos. Y ésta lo consagra como un escritor imprescindible.
Una novela vertiginosa sobre los límites del pensamiento y los delirios de la razón. Un inquietante tríptico sobre los sueños del siglo XX y las pesadillas del siglo XXI, MANIAC explora los límites de la razón trazando el camino que va desde los fundamentos de las matemáticas hasta los delirios de la inteligencia artificial. Guiado por la enigmática figura de John von Neumann, un moderno Prometeo que hizo más que nadie por crear el mundo que habitamos y adelantar el futuro que se avecina, en este libro Benjamín Labatut se sumerge en las tormentas de fuego de las bombas atómicas, en las mortíferas estrategias de la Guerra Fría y en el nacimiento del universo digital. La obra comienza con un disparo: en 1933 Paul Ehrenfest, físico austriaco y amigo íntimo de Einstein, acabó con la vida de su propio hijo antes de suicidarse, convencido de que el alma de la ciencia había sido corrompida por el mismo mal que impulsaba el surgimiento del nazismo. Algunos de los temores de Ehrenfest se hacen realidad en el personaje central del volumen, el matemático húngaro von Neumann, un ser dotado de un cerebro tan extraordinario que sus colegas lo consideraban el próximo paso en la evolución humana. Durante una meteórica carrera, von Neumann sentó las bases matemáticas de la mecánica cuántica, ayudó a diseñar las bombas nucleares, desarrolló la teoría de los juegos y creó el primer computador moderno. Al final de su vida, ya convertido en un engranaje clave del complejo industrial-militar, dio rienda suelta a un impulso creativo que lo llevó a contemplar ideas que podrían amenazar la primacía de nuestra especie: «Para el progreso no hay cura», dijo tras presagiar la llegada de una singularidad esencial, un punto de inflexión en la historia más allá del cual los asuntos humanos tal como los conocemos no podrían continuar. MANIAC culmina con la batalla entre un hombre y una máquina: Lee Sedol, gran maestro de Go, desafía al programa de inteligencia artificial AlphaGo en cinco agónicos juegos que sirven como advertencia sobre los retos a los que nos tendremos que enfrentar a medida que nuestras creaciones tecnológicas adquieran cada vez mayor independencia. Tras aquel fenómeno inclasificable que fue Un verdor terrible , MANIAC confirma a Benjamín Labatut como una de las voces más originales de la literatura contemporánea.
Hay personas que nos marcan para siempre: al narrador de esta novela le dejó una huella indeleble su maestra Elizabeth Finch. Neil, el narrador, es un hombre de mediana edad al que no le ha ido demasiado bien ni en lo personal ni en lo profesional. Si hay algo que recuerda con entusiasmo son las clases de Cultura y Civilización que recibió de una profesora excepcional: Elizabeth Finch. Inteligente e inalcanzable, llena de elegancia, esta mujer admiradora del mundo clásico consideraba que el mundo había tomado el camino equivocado el día en que el Imperio romano decidió abrazar el monoteísmo cristiano. Por eso su héroe era el último emperador pagano: Juliano el Apóstata. Cuando dejó de ser su alumno, Neil mantuvo el contacto con Elizabeth, y comían juntos periódicamente. Ahora la maestra admirada ha muerto, y su antiguo discípulo emprende una doble tarea: escribir un ensayo sobre Juliano a partir de las notas y preguntas que ella dejó, e indagar en la biografía de esa mujer enigmática a través de los cuadernos que le ha legado y del testimonio que le brinda su hermano, tan diferente a ella. ¿Quién fue en realidad la elusiva y fascinante Elizabeth Finch? ¿Qué misterios escondía su personalidad? ¿Dónde termina la admiración y empieza el amor? ¿Qué podemos aprender de la historia y la cultura? ¿Qué es lo que da sentido a nuestras vidas? Jugando una vez más con los géneros y sus límites, Julian Barnes ha escrito una novela que es también una elucubración filosófica y una reconstrucción biográfica a través de la cual homenajea, de forma más o menos velada, a una queridísima amiga, una escritora inglesa fallecida hace unos años.
Una apasionada historia de amor tóxico en el marco del final del comunismo y la caída del muro de Berlín. «Cuentan que Kairós, el dios del instante feliz, tenía un rizo en la frente y solo así podía uno sujetarlo. Ahora bien, en cuanto alzaba el vuelo con sus pies alados, mostraba la parte posterior del cráneo, pelada, reluciente y sin nada en ella a lo que las manos pudieran agarrarse. ¿Hubo un instante más feliz que aquel en que, siendo una chica de diecinueve años, conoció a Hans?» Berlín Este, 1986. Un día de noviembre Katharina, de diecinueve años, conoce en un autobús a Hans, un escritor ya entrado en la cincuentena, casado y con un hijo adolescente. Inician una relación amorosa compleja y no necesariamente idílica. Mientras tanto, el bloque comunista empieza a tambalearse, y la RDA acabará colapsando, con la icónica imagen de la caída del Muro. Se abre un tiempo de esperanzas, pero también de incertidumbres. Un tiempo de zozobra y desconcierto, que cada uno de los personajes vivirá de forma muy distinta por la diferencia de edad que los separa. Huyendo de arquetipos y clichés, Jenny Erpenbeck construye una historia de amor llena de altibajos y no exenta de manipulaciones y toxicidad. Y al mismo tiempo traza una crónica repleta de aristas y matices sobre un momento crucial de paso, en el que una sociedad represiva pero también protectora se convierte en otra libre pero también agresivamente competitiva. Premio Booker internacional 2024
Un europeo ilustrado del siglo XVIII en África: un viaje a las profundidades del alma humana. En 1749 el botánico francés Michel Adanson desembarca en Senegal para estudiar la flora como parte de sus investigaciones para elaborar una gran enciclopedia. Permanecerá allí hasta 1753, año en que regresa a Europa. Hasta aquí los hechos estrictamente históricos. A partir de ahí, el novelista David Diop imagina la existencia de unos diarios secretos escritos por el naturalista durante su transformadora estancia africana; un dietario que, tras su fallecimiento, acabará en manos de su hija Aglaé. ¿Qué contienen esas páginas que permanecieron ocultas durante tantos años? Las experiencias vitales de un científico que viajó a África en busca de plantas exóticas y se encontró con personas; el testimonio de quien se trasladó a otro país para estudiar la naturaleza y se topó con el dolor de los seres humanos. En Senegal, Adanson conocerá a Maram Seck, una joven de la etnia wólof que se rebela contra su destino de esclava después de que su tío la haya vendido a cambio de un fusil. El botánico descubrirá una cosmovisión muy distinta a la suya, que lo transformará para siempre, y sabrá de la existencia de la isla de Gorea, donde los traficantes cargaban de esclavos los barcos con destino a América. Era la puerta del viaje sin retorno David Diop ha escrito un libro de aventuras desde una nueva óptica: la de los colonizados. A través de la mirada de un europeo ilustrado que desembarca en África, nos ofrece una espléndida novela poscolonial, que no es solo la denuncia de muchas injusticias, si no también el relato de un viaje a lo más profundo de la consciencia humana y de la comprensión del mundo en toda su complejidad. «El reverso suntuoso de El corazón de las tinieblas. Soberbiamente escrito. Una formidable oda a la libertad» (Pierre de Gasquet, Les Echos). «Una sublime odisea que confronta los valores universales del Siglo de las Luces con el tráfico de esclavos» (CNews). «Conmovedora» (Fabrice Colin, Le Canard Enchaîné).
Maggie Cassidy (escrita en 1953 y publicada en 1959) es el tercer volumen del magno ciclo La leyenda de Duluoz. En ella, el joven Jack Duluoz, de dieciséis años, conoce a una chica en el baile de Nochevieja de 1939, coquetean, vuelven a verse, se dan celos, son víctimas de murmuraciones, se pelean, se reconcilian y se enfrentan a las primeras decisiones de la vida adulta. Es la historia del primer amor del protagonista, un amor adolescente que engloba otros despertares: al mundo exterior, la sexualidad, la espiritualidad, los estudios, el trabajo, la vocación. No es una historia sublime, ni trágica, ni arquetípica: es una historia que consigue captar la realidad de la vida corriente y reflejar la experiencia universal del primer amor a través de una personalísima maestría narrativa, servida en una prosa única, fascinante, absorbente; repleta de lirismo y energía, de ternura y afecto. «Sencilla y encantadora» (David Dempsey, The New York Times). «Describe las alegrías del primer amor, que nadie llega a recuperar del todo» (Dennis McNally). «Una de las piezas más reveladoras del canon narrativo de Kerouac» (Christopher Gair).
Roberto Calasso evoca su infancia en la Florencia de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra. Una bellísima evocación de episodios de la infancia en Florencia en los años de la guerra y la inmediata posguerra: un gato de peluche, la detención del padre tras el asesinato del intelectual fascista Giovanni Gentile, el abuelo editor, los soldados americanos vistos desde una ventana, la primera lectura de Proust con trece años, los secretos vínculos con Kafka y Pasternak, el descubrimiento del eros en unas ilustraciones de Orlando furioso de Doré, un par de cafés y una droguería, las figuritas del pesebre en el salón de casa, el olor del polvillo de los escombros de Por Santa María, la decisión infantil de llamarse Memè Scianca…
Una hilarante y bellísima novela de márgenes, de cómo ser distinto y estar jodido en un pueblo de extrarradio. Año 2017. Curro lleva veinte años internado en el hospital psiquiátrico Santa Dympna, en Sant Boi de Llobregat, por un grave brote de locura homicida. Pero Curro quiere escapar de ahí y necesita un plan. Para ello nada mejor que su fiel Plácido, mayordomo de plastrón almidonado y calva reluciente. Mientras amo y sirviente traman su huida, el lector empieza a descubrir el pasado terrible que acabó con la cordura del protagonista. Es 1982 y Curro, un niño frágil de doce años envuelto en tics y fobias, lucha por superar los traumas de su vida. Curro y su mejor amigo Priu, raros de nacimiento, sobreviven como pueden en el extrarradio urbano, tierra de gente normal. Hasta el día en que estalla el huracán y todas las mentiras, todos los secretos acumulados en la familia y en el pueblo destruyen su mundo para siempre. Antes del huracán es una obra triste e hilarante que habla de ser distinto, y estar jodido, en un pueblo de la periferia barcelonesa. En su quinta novela, Kiko Amat combina melancolía y humor para explorar los caminos que llevan de la rareza al delirio. Una inolvidable historia de locura, familia, clase obrera y amistad en el paisaje deshecho del extrarradio. «Kiko Amat ha escrito una de las más potentes novelas que yo haya leído en los últimos años gracias a la empatía cervantina que todo respira, gracias a la perspicacia con la que se sitúa en una encrucijada pura. Pertenece esta novela al tronco de la alta literatura. Extraordinaria» (Jordi Gracia, Babelia).
El fascinante relato de los años formativos del escritor beat. En sus últimos años, Jack Kerouac consideraba que todas sus obraseran parte de una «enorme comedia» que él titulaba «La leyenda delos Duluoz». Y Jack Duluoz era él mismo, el protagonista de todassus novelas. La vanidad de los Duluoz, escrita en 1967, es elfascinante relato de los años formativos del escritor. Duluoz, unjovencito que juega espléndidamente al fútbol americano, consigueuna beca para estudiar en la Universidad de Columbia, pero sueducación coincide con la Segunda Guerra Mundial, por lo quetendrá una iniciación a la vida adulta mucho más dispersa y caóticade lo que hubiera podido imaginar. Se alistará en la marina, recorreráel mundo, y volverá por fin a una Nueva York donde le esperanBurroughs, Cassady y Ginsberg, y donde comenzarán la literatura, losviajes, la música, las drogas, la extática aventura de vivir y deescribir… «La última entrega de ese gran retrato de su generación, que abarca la práctica totalidad de la narrativa de Kerouac, es La vanidad de los Duluoz» (Javier Memba, El Mundo).
Una indagación que explora el castrismo no solo como una expresión de poder autoritario, sino también como un hábito y una cultura. En Los intrusos , Carlos Manuel Álvarez se sumerge en la reciente protesta organizada en La Habana por el Movimiento San Isidro, que reunió a más de doscientos artistas, intelectuales y activistas cubanos. En noviembre de 2020, el régimen de la isla encarceló al rapero Denis Solís, lo que generó un acuartelamiento pacífico, respuesta cívica inédita que parece haber cambiado de modo irreversible el mapa político sentimental del país. Mezcla de reportaje, testimonio, perfil y memoria, el libro retrata las vidas de los participantes en este evento y también la experiencia íntima del autor con la Stasi cubana como parte de la vorágine social compartida por aquel grupo disidente. A la vez, explora algunas categorías muy pertinentes en la isla: revolución, dictadura, lenguaje y totalitarismo. El castrismo se entiende aquí no solo como una expresión de poder autoritario, sino también como un hábito, una cultura, una doctrina que configura emocional e intelectualmente. «Quiero creer que el libro propone una estética de la militancia en el riesgo», ha dicho el autor, al tiempo que plantea una reflexión sobre el rol del periodismo, la escritura y el arte.
Holly Golightly, la protagonista de Desayuno en Tiffany’s, es quizá el más seductor personaje creado por este maestro de seducción que fue Truman Capote. Atractiva sin ser guapa, tras rechazar una carrera de actriz en Hollywood, Holly se convierte en una estrella del Nueva York más sofisticado; bebiendo cócteles y rompiendo corazones, parece ganarse la vida pidiendo suelto para sus expediciones al tocador en los restaurantes y clubs de moda, y vive rodeada de tipos disparatados, desde un mafioso que cumple condena en Sing Sing y al que visita semanalmente, hasta un millonario caprichoso de afinidades nazis, pasando por un viejo barman secretamente enamorado de ella. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y autenticidad, Holly vive en la provisionalidad permanente, sin pasado, no queriendo pertenecera nada ni a nadie, sintiéndose desterrada en todas partes pese al glamour que la rodea, y soñando siempre en ese paraíso que para ella es Tiffany’s, la famosa joyería neoyorquina. Desayuno en Tiffany’s es una extraordinaria novela corta que, por sí sola, bastaría para consagrar a un autor.
Un nuevo título se añade a la colección Georges Simenon, en coedición con Editorial Acantilado. Cuando Émile Maugin, un célebre actor veterano, descubre que un problema cardíaco amenaza seriamente su salud, decide reflexionar sobre su vida. Soberbio, brusco y cínico, aunque en el fondo generoso, reina como un tirano sobre el pequeño grupo de devotos súbditos que lo rodean, incluida Alice, su jovencísima segunda esposa. El miedo a la muerte, sin embargo, se cierne irremediablemente sobre él y lo lleva a soñar con hacer realidad una antigua aspiración de su primera mujer: vivir en una casa con postigos verdes, símbolo del éxito material pero también de la apacible seguridad que siempre lo ha eludido. ¿Será capaz de reconocer la felicidad a su alcance antes de que sea demasiado tarde?
Tom Sharpe vuelve a demostrar que es un maestro en el desarrollo de las más enloquecidas tramas. Los singulares antihéroes de Una dama en apuros son dos fanáticos de las novelas de aventuras que, víctimas de la astuta trampa que les tiende un enemigo, emprenden una aventura real: la liberación de una dama que ha sido secuestrada en su castillo del sur de Francia. Y no hay aventura comparable a la de seguirles en su intento de rescate, pues Tom Sharpe vuelve a demostrar aquí que es un maestro en el desarrollo de las más enloquecidas tramas: engaños, choques automovilísticos, persecuciones, tiroteos, apariciones de la policía secreta internacional, confusiones y desastres se van sucediendo en medio de un clima de descontrol absoluto que culmina en el mayor caos imaginable. Tan salvaje como siempre, Sharpe utiliza su humor negro para hacer una ejemplar sátira de la irracionalidad, en la que quizá solo se salvan ese par de maravillosos chiflados que protagonizan esta historia: Glodstone, prototipo de maduro romántico enamorado de una civilización desaparecida que simboliza su adorado Bentley del año 27; y Peregrine, el alumno difícil que entiende peligrosamente al pie de la letra todo lo que oye y que tiene no menos peligrosas tendencias asesinas. Fiel al estilo que lo convirtió en uno de los humoristas más famosos y leídos, Tom Sharpe arremete furiosamente contra la locura general del mundo; la gran virtud de sus disparatadas caricaturas consiste en que sabe acompañar su mordacidad de una inigualable capacidad para divertir a sus lectores.
