Anagrama
La historia de Un amor ocurre en La Escapa, un pequeño núcleo rural donde Nat, una joven e inexperta traductora, acaba de mudarse. Su casero, que le regala un perro como gesto de bienvenida, no tardará en mostrar su verdadera cara, y los conflictos en torno a la casa alquilada una construcción pobre, llena de grietas y goteras se convertirán en una verdadera obsesión para ella. El resto de los habitantes de la zona la chica de la tienda, Píter el hippie, la vieja y demente Roberta, Andreas el alemán, la familia de ciudad que pasa allí los fines de semana acogerán a Nat con aparente normalidad, mientras de fondo laten la incomprensión y la extrañeza mutuas. La Escapa, con el monte de El Glauco siempre presente, terminará adquiriendo una personalidad propia, oprimente y confusa, que enfrentará a Nat no solo con sus vecinos, sino también consigo misma y sus propios fracasos. Llena de silencios y equívocos, de prejuicios y sobrentendidos, de tabús y transgresiones, Un amor aborda, de manera implícita pero constante, el asunto del lenguaje no como forma de comunicación sino de exclusión y diferencia.
Quien ose adentrarse en las páginas de este libro sentirá un escalofrío recorriéndole la espina dorsal, y algunas cosas más. Son doce cuentos de horror, doce relatos sobre el horror: sobre el mal que acecha y los monstruos que surgen de pronto en la realidad más cotidiana, en grandes urbes o pequeños pueblos recónditos.En uno de los cuentos, una mujer mantiene a raya a los fantasmas que andan sueltos por un barrio periférico de Buenos Aires; entre ellos, los de su madre muerta de una dolorosa enfermedad, los de unas adolescentes asesinadas en la calle, el de un ladrón pillado en pleno robo y el de un chico que huía de un secuestro exprés. En otra historia, una pareja alquila una casa para unas vacaciones en un pueblo que ha ido perdiendo habitantes desde que el tren dejó de pasar; visitan en la estación abandonada la exposición de los perturbadores lienzos de un artista local, pero lo verdaderamente aterrador será conocer al autor de esas pinturas.
Una novela autobiográfica, contundente como un preciso uppercut, que nos muestra una visión bien distinta del «Sueño Americano», una visión «desde abajo», desde los pisoteados y humillados: la infancia, adolescencia y juventud de Henry Chinaski, en Los Ángeles, durante los años de la Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Un padre brutal que cada día finge acudir puntualmente al trabajo para que sus vecinos no sospechen que está en paro; una madre apaleada por el padre, que sin embargo está siempre de su parte; un tío a quien busca la policía; un mundo de jefes, de superiores aterrorizados por otros superiores. El joven Chinaski algo así como un hermano paria de Holden Cauldfiel, el dulce héroe de Salinger en The Catcher in the Rye (al que Bukowski parece aludir en el título original Ham on Rye) tiene que aprender las reglas implacables de una durísima supervivencia.
Charles Bukowski se dio a conocer en España con sus «relatos de locura cotidiana», publicados en dos tomos: Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones y La máquina de follar, que le valieron una inmediata popularidad. Su obra ha provocado, entre otros, los siguientes comentarios: «Un maestro de la sátira anarquista. Una leyenda viviente» (New York Review of Books). «Los más honestos, directos, iluminadores e importantes relatos publicados en este país en los últimos 20 años» (San Francisco Chronicle). «Un humor sardónico que a veces da la impresión de que W. C. Fields se haya reencarnado como escritor» (Rolling Stone Magazine). «Bukowski. Considerado por muchos como el mejor escritor americano. Y por otros posiblemente el peor. Yo estoy entre los primeros» (Jim Christy, Toronto Hobe). «Un profeta de nuestro tiempo» (The New York Times Book Review). «Ha dejado a Jack Kerouac muy lejos...
Sexo, alcohol y bohemia. Las tres primeras novelas de Chinaski, el álter ego de Bukowski, o cómo convertir la vida en literatura escrita a puñetazos. Henry Chinaski es un tipo alcohólico, mujeriego y misántropo que vive en un barrio nada glamouroso de Los Ángeles: un antihéroe en estado puro. Y, sobre todo, es el reflejo especular de la literatura de su creador: Charles Bukowski. Las novelas que protagoniza se nutren de descarnado material autobiográfico, de las andanzas, desventuras y reflexiones de este poeta de la desolación, la carnalidad y los excesos.Este libro recopila los tres primeros títulos protagonizados por Chinaski, publicados entre 1971 y 1978: Cartero, Factótum y Mujeres.
Las dos últimas novelas de Chinaski, que evocan su pasado y despellejan Hollywood. Este libro reúne las dos últimas novelas de las cinco que dedicó Bukowski a su álter ego, Henry Chinaski, al que retrata en momentos muy diferentes. La senda del perdedor aborda su infancia, adolescencia y primera juventud en un periodo que abarca la Depresión y la Segunda Guerra Mundial, mientras que Hollywood nos traslada a la época en que Chinaski hace sus pinitos como guionista de Hollywood cuando un director chiflado se empeña en llevar al cine sus relatos.Dos novelas de un Bukowski en estado puro: radical, salvaje, cargado de sexo y alcohol, y con ese halo poético que de un modo casi imperceptible envuelve su singularísimo universo literario.
Un lúcido ensayo sobre el turismo como industria que se convierte en un retrato de nuestro presente. Es incuestionable: el turismo se ha convertido en la industria más importante de nuestro tiempo. En consecuencia, cabe examinar sus orígenes (los aristocráticos viajeros del Grand Tour, la mitificación de las ruinas o los primeros cruceros), su desarrollo a partir de la revolución de los transportes y las comunicaciones (con la mercantilización y masificación consiguientes) y de la diversificación actual en distintas clases de turismo, al margen del tradicional (deportivo, sexual, de negocios, gastronómico, etc.), hasta llegar a plantear el posible fin de esta edad del turismo en que vivimos debido a transformaciones económicas o culturales.
Un libro imprescindible para los seguidores de Bukowski. Tras publicar más de cincuenta libros en vida, muchos relatos y artículos importantes de Bukowski continúan dispersos o inéditos. Este volumen es una antología de esta obra desperdigada. Empezando por los primeros cuentos que publicó en revistas a finales de la década de 1940, el libro brinda al lector un viaje contracultural por las batallas literarias de los cincuenta, la agitación psicodélica de los sesenta, los placeres narcisistas de los setenta y la distopía reaganista de los ochenta.Además, ofrece crónicas de sus infames recitales públicos, reseñas de su propia obra, desternillantes entregas de su columna en la prensa y otras joyas recién descubiertas. Y también tiene cabida el otro Bukowski: un crítico literario astuto y excéntrico, desde su propio «Manifiesto» hasta sus idiosincrásicas valoraciones de Allen Ginsberg, Robert Creeley...
Francia, elecciones presidenciales de 2022. Mohammed Ben Abbes, islamista moderado, derrota a la candidata del Frente Nacional en la segunda vuelta. François, un profesor universitario hastiado de la docencia y de su vida sexual, ve cómo una rápida transformación altera la vida de los franceses. Los judíos han emigrado a Israel, las mujeres han cambiado las faldas por conjuntos de blusa larga y pantalón y algunos comercios han cerrado las puertas o reorientado el negocio. Y la Sorbona es ahora una universidad islámica en la que los profesores conversos gozan de excelentes salarios y tienen derecho a la poligamia.
Un contra la ilusión de una respuesta única, contra el facilismo que elimina matices y neutraliza el pensamiento. Este libro osado, amargo y divertido está basado en un modelo antipático, tal vez el más antipático de todos: un examen de selección múltiple para acceder a la educación universitaria, concretamente el que miles de jóvenes, a lo largo de décadas, tuvieron que afrontar para postular a las universidades chilenas.«A ustedes no los educaron, los entrenaron», sentencia un personaje de este libro feroz, hecho de relatos, fragmentos líricos y ejercicios de lenguaje, pero también de textos que reconocemos sombríamente como demasiado cercanos (folletería, publicidad, panfletos). Facsímil aborda el fracaso de un sistema educativo que ha perpetuado las desigualdades y precarizado la experiencia.
Un nuevo ejercicio de invención a partir del encuentro de la compleja historia de Europa y América. Exploradores, soñadores y ladrones es una aventura a través de la memoria y los archivos. Este libro es un nuevo ejercicio de invención a partir del encuentro de la compleja historia de Europa y América.Después del éxito de Volver a contar, el equipo curatorial del Museo Británico y del Hay Festival se unieron de nuevo para animar a diferentes autores a inspirarse en los objetos del museo.En esta ocasión, la propuesta es un poco diferente. Los creadores fueron invitados a revisar una serie de documentos etnográficos: una profusión de diarios, cartas, bocetos, reflexiones y transacciones, todos referentes al proceso de adquisición de obras.
Esta es una historia real, llena de aristas y sombras, sobre la condición humana. A fines de los sesenta, con trece años, la argentina Silvia Labayru era una adolescente tímida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que incluía a su padre, miembro de la Fuerza Aérea y piloto civil. A esa edad ingresó en el Colegio Nacional Buenos Aires, una institución pública de gran prestigio, donde entró en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transformó en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar. Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte años, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organización Montoneros, un grupo armado de extracción peronista.
Una novela total: thriller con ?ecos esotéricos, obra de crítica política, descarnado retrato familiar y narración existencial sobre el dolor y el amor. Año 2027. Francia se prepara para unas elecciones presidenciales que es muy posible que gane una estrella de la televisión. El hombre fuerte detrás de esa candidatura es el actual ministro de Economía y Finanzas, Bruno Juge, para quien trabaja como asesor Paul Raison, el protagonista de la novela, un hombre taciturno y descreído.De pronto, en internet empiezan a aparecer extraños vídeos amenazantes en uno de los cuales se guillotina al ministro Juge con unos enigmáticos símbolos geométricos. Y la violencia pasa del mundo virtual al real: l
Intelectual pública, renovadora de la crítica, figura totémica: Susan Sontag retratada como nunca, en una biografía merecedora del Premio Pulitzer 2020. Esta es, sí, una biografía de Sontag: el paradigma de la intelectual pública en la segunda mitad del siglo veinte americano; la renovadora de la crítica, que abarcó y valoró (sin necesariamente nivelarlos) lo supuestamente «alto» y «bajo»; la figura totémica, tan intimidante como magnética, presente en todas las conferencias, y también en todas las portadas de las revistas: casi una marca registrada.Pero esta biografía empieza siendo la de Sue Rosenblatt, que comenzó a transformarse cuando a los once años, y tras adoptar el apellido de su padrastro, decidió dejar de ser una outsider.
Primero llegan la tormenta y el rayo y la muerte de Domènec, el campesino poeta. Luego, Dolceta, que no puede parar de reír mientras cuenta las historias de las cuatro mujeres a las que colgaron por brujas. Sió, que tiene que criar sola a Mia e Hilari ahí arriba en Matavaques. Y las trompetas de los muertos, que, con su sombrero negro y apetitoso, anuncian la inmutabilidad del ciclo de la vida.Canto yo y la montaña baila es una novela en la que toman la palabra mujeres y hombres, fantasmas y mujeres de agua, nubes y setas, perros y corzos que habitan entre Camprodon y Prats de Molló, en los Pirineos. Una zona de alta montaña y de frontera que, más allá de la leyenda, conserva la memoria de siglos de lucha por la supervivencia, de persecuciones guiadas por la ignorancia y el fanatismo, de guerras fratricidas, pero que encarna también una belleza a la que no le hacen falta muchos adjetivos. Un terreno fértil para liberar la imaginación y el pensamiento, las ganas de hablar y de contar historias. Un lugar, quizás, para empezar de nuevo y encontrar cierta redención.
Una novela de amor entre mujeres que se lee con la misma fascinada atención que despiertan las novelas «policíacas» de su autora. Highsmith concibió Carol en 1948, cuando tenía veintisiete años y había terminado su primera novela, Extraños en un tren. Se encontraba sin dinero, y se empleó durante una temporada en la sección de juguetes de unos grandes almacenes. Un día, una elegante mujer rubia envuelta en visones entró a comprar una muñeca, dio un nombre y una dirección para que se la enviaran y se marchó. Patricia Highsmith se fue a casa y escribió de un tirón el argumento completo de Carol, que comienza precisamente con el encuentro entre Therese, una joven escenógrafa que trabaja accidentalmente como vendedora, y Carol, la elegante y sofisticada mujer, recién divorciada, que entra a comprar una muñeca para su hija y cambia para siempre el curso su vida.
La primera novela de Mariana Enriquez: tres adolescentes se asoman al abismo de las drogas, la destrucción y el amor. En el Buenos Aires nocturno, sórdido y vibrante de los años noventa del siglo pasado se mueven dos personajes: Facundo, un joven de belleza inalcanzable que se prostituye para sobrevivir y tiene miedo de dormir solo por las pesadillas que sufre, y Narval, un chico perseguido por seres oscuros y macabras alucinaciones. Un tercer personaje, la inestable Carolina, completa el trío, que se asoma al abismo de las drogas, la violencia, la destrucción y el amor.Escrita con diecinueve años y publicada en 1995, cuando la autora tenía veintiuno, esta primera novela de Mariana Enriquez estuvo largos años descatalogada y devino obra de culto.
Eva es una mujer satisfecha consigo misma. Es autora y editora de guías de viaje para gente tan urbana y feliz como ella. Casada desde hace años con Franklin, decide, ya cerca de los cuarenta, tener un hijo. Y el producto de tan indecisa decisión será Kevin. Pero, casi desde el comienzo, nada se parece a los inefables mitos familiares de la clase media urbana y feliz. Y cuando nace, Kevin es el típico bebé difícil que tortura a los padres. Y, con el tiempo, se convertirá en el terror de las niñeras, en un adolescente terrible, en el antihéroe a quien nada le interesa sino la belleza de la pura maldad. Y en ese trayecto que va desde los primeros desencantos de Eva hasta la sangrienta epifanía del joven Kevin, dos días antes de cumplir los dieciséis años, el niño es un enigma para su madre, que nunca le ha podido querer.
Formas de volver a casa habla de la generación de quienes aprendían a leer o a dibujar mientras sus padres se convertían en cómplices o víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet. Alejandro Zambra muestra el Chile de mediados de los años ochenta a partir de la vida de un niño de nueve años. El autor apunta a la necesidad de una literatura de los hijos, de una mirada que haga frente a las versiones oficiales. Pero no se trata sólo de matar al padre sino también de entender realmente lo que sucedía en esos años. Por eso la novela desnuda su propia construcción, a través de un diario en que el escritor registra sus dudas, sus propósitos y también cómo influye, en su trabajo, la inquietante presencia de una mujer. Con precisión y melancolía, Zambra reflexiona sobre el pasado y el presente de Chile. Formas de volver a casa es la novela más personal de uno de los mejores narradores de las nuevas generaciones.
PREMIO PULITZER 2023Un deslumbrante puzle literario: la misteriosa historia de un magnate de los años veinte en varias versiones que se complementan o contradicen. En los triunfales años veinte, Benjamin Rask y su esposa Helen dominan Nueva York: él, un magnate financiero que ha amasado una fortuna; ella, la hija de unos excéntricos aristócratas. Pero a medida que la década se acerca a su fin, y sus excesos revelan un lado oscuro, a los Rask empiezan a rodearlos las sospechas…Ese es el punto de partida de Obligaciones, una exitosa novela de 1937 que todo Nueva York parece haber leído y que cuenta una historia que puede, sin embargo, contarse de algunas otras formas. Hernán Díaz compone en Fortuna un magistral puzle literario: una suma de voces, de versiones confrontadas que se complementan, se matizan y se contradicen, y, al hacerlo, ponen al lector ante las fronteras y los límites entre la realidad y la ficción, entre la verdad –acaso imposible de encontrar–
«Hay en mí algo descontrolado, pienso demasiado en el sexo. Cuando veo a una mujer la imagino siempre en la cama conmigo. Es una manera interesante de matar el tiempo en los aeropuertos.»En Mujeres, una de las más aclamadas novelas de Bukowski, su alter ego Henry Chinaski, el «viejo indecente», un perdedor nato, se encuentra a los cincuenta años con una creciente reputación literaria, algún dinero en el banco y mujeres: montañas de mujeres. Se le ofrecen en los recitales de poesía, le escriben cartas procaces, le telefonean sin cesar. Y Chinaski las quiere todas, quiere desquitarse de sus largos años de forzadas abstinencias. Y, a la vez, este gigantesco maratón sexual es un proceso de aprendizaje, de conocimiento, en el que Bukowski no escatima sarcásticas observaciones sobre sí mismo, y en el que en el machismo de textos anteriores queda seriamente erosionado.
La herencia, el deseo de pervivir, la paternidad, el horror, lo íntimo y lo político. Una novela libre y osada, hechizante y genial. Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, en la frontera norte con Brasil. Son los años de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensión en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre murió en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue.Como su padre, Gaspar está llamado a ser un médium en una sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida eterna mediante atroces rituales. En ellos es vital disponer de un médium, pero el destino de estos seres dotados de poderes especiales es cruel, porque su desgaste físico y mental es rápido e implacable.
Un adolescente conoce a una mujer madura con la que inicia una relación amorosa. Antes de acostarse juntos, ella siempre le pide que le lea fragmentos de Goethe, Schiller& hasta que un día ella desaparece. Siete años después, el joven, que estudia derecho, acude al juicio de cinco mujeres acusadas de crímenes nazis y descubre que una de ellas es su antigua amante. Una deslumbrante novela sobre el amor, la culpa, el horror y la piedad.
La contundente radiografía de una familia, de sus heridas latentes, fragilidades, contradicciones y flaquezas. «¡En esta familia no hay secretos!», proclama al inicio de este libro Damián, el padre, un hombre de ideas e ideales fijos obsesionado con la rectitud y la pedagogía. Pero esa casa sin secretos está en realidad llena de grietas, y la opresión que se respira entre sus paredes terminará creando vías de escape, códigos clandestinos, ocultaciones, fingimientos y mentiras. Formada por dos niñas, dos niños, una madre y un padre, esta familia en apariencia normal, de clase trabajadora y llena de buenas intenciones, es la protagonista de una novela coral que abarca varias décadas y en cuyas historias laten el deseo de libertad y la crítica a los pilares que tradicionalmente han sostenido, y todavía sostienen en gran medida, la institución familiar:
Alejandro Zambra vuelve en grande a la novela con este magnífico libro sobre familias hechizas, poetas y poetastros. Una hermosa, desenfadada y seriamente divertida declaración de amor a la poesía. Durante buena parte de esta novela Gonzalo es un poetastro que quiere ser poeta y un padrastro que se comporta como si fuera el padre biológico de Vicente, un niño adicto a la comida para gatos que años más tarde se niega a estudiar en la universidad porque su sueño principal es convertirse –también– en poeta, a pesar de los consejos de Carla, su orgullosamente solitaria madre, y de León, un padre mediocre dedicado a coleccionar autitos de juguete.El poderoso mito de la poesía chilena –un personaje secundario dice, aludiendo a los veredictos de la Academia Sueca, que los chilenos son bicampeones mundiales de poesía–
Tom Ripley, el inquietante protagonista de El talento de Mr. Ripley, La máscara de Ripley y El amigo americano, se encuentra un día a un extraño adolescente que no quiere separarse de él: el joven Frank Pierson, hijo de un multimillonario, que se siente acosado por un espantoso secreto. Sólo un hombre como Ripley, acostumbrado a las aguas turbias, podría ayudarle en su lucha desesperada contra el sentimiento de culpa que le corroe.Comienza entonces para los dos amigos un vagabundeo que les lleva de París a Berlín (donde Frank es víctima de un secuestro), después a Hamburgo y finalmente a los Estados Unidos, a la lujosa y nefasta mansión de los Pierson. Allí, frente a su destino, el frágil joven ¿podrá seguir los pasos de Ripley, el cínico, o cederá bajo el peso de su sufrimiento moral?Por primera vez, Tom Ripley revela al lector su cara oculta:
Un debut electrizante sobre la construcción de una identidad propia ante las imposiciones del entorno. Alba, la narradora de esta historia, forma parte de una generación que intenta pisar tierra firme en una ciudad que hace aguas. La generación es la que bordea la treintena y va dejando atrás la juventud entre los trabajos precarios y la culpa inerte por formar parte del primer mundo, entre el feminismo emergente y las relaciones contrahechas, impulsada por la necesidad de batallar con las mismas fuerzas contra los elementos y contra sí misma: una realidad contradictoria, solo apta para equilibristas.
En Las partículas elementales, Houellebecq lleva a sus últimas consecuencias su frase «Todas sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte.» La novela narra el improbable nudo que unirá los destinos de dos hermanastros: Michel, prestigioso investigador en biología, especie de monje científico que a los cuarenta años ha renunciado a su sexualidad y sólo pasea para ir hasta el supermercado; y Bruno, también cuarentón, profesor de literatura, obsesionado por el sexo, consumidor de pornografía, misógino, racista, un virtuoso del resentimiento. Encarnación consumada, en fin, de una sociedad en que la velocidad del placer no deja tiempo al nacimiento del deseo. Ambos han sido abandonados por una madre que prefirió una comunidad hippie en California a cualquier otro empeño.El humor de Houellebecq está más cerca de la risa desesperada que del fugacísimo regocijo del chiste. La novela sucede como si las más pesadillescas parábolas de Kafka ya se hubieran hecho realidad, sin que nadie se haya dado cuenta.
Florent-Claude Labrouste tiene cuarenta y seis años, detesta su nombre y se medica con Captorix, un antidepresivo que libera serotonina y que tiene tres efectos adversos: náuseas, desaparición de la libido e impotencia. Su periplo arranca en Almería con un encuentro en una gasolinera con dos chicas que hubiera acabado de otra manera si protagonizasen una película romántica, o una pornográfica, sigue por las calles de París y después por Normandía, donde los agricultores están en pie de guerra. Francia se hunde, la Unión Europea se hunde, la vida sin rumbo de Florent-Claude se hunde. El amor es una entelequia. El sexo es una catástrofe. La cultura ni siquiera Proust o Thomas Mann no es una tabla de salvación. Florent-Claude descubre unos escabrosos vídeos pornográficos en los que aparece su novia japonesa, deja el trabajo y se va a vivir a un hotel. Deambula por la ciudad, visita bares, restaurantes y supermercados. Filosofa y despotrica.
¿Qué tiene que ver la Administración Reagan con el asesinato de más de cincuenta personas a manos de un pandillero centroamericano? ¿Qué relación existe entre la ciudad de Los Ángeles de los setenta y el violento occidente salvadoreño del nuevo siglo? ¿Cómo unos migrantes adictos al heavy metal terminaron pariendo la pandilla más conocida y temida del mundo? ¿Cómo de osado sería explicar un genocidio indígena, los procesos de producción del café en El Salvador y una guerra civil de doce años para comprender a un asesino de la Mara Salvatrucha 13? ¿Cómo puede el Estado salvadoreño quedar en deuda con despiadados sicarios?Esta insuperable crónica plantea muchas preguntas y ofrece alguna res-puesta.
Ambiciosa, sólida, arriesgada: vuelve Sara Mesa con una novela en la que las pulsiones más insospechadas de sus protagonistas van emergiendo mientras la comunidad construye su chivo expiatorio. La historia de Un amor ocurre en La Escapa, un pequeño núcleo rural donde Nat, una joven e inexperta traductora, acaba de mudarse. Su casero, que le regala un perro como gesto de bienvenida, no tardará en mostrar su verdadera cara, y los conflictos en torno a la casa alquilada –una construcción pobre, llena de grietas y goteras– se convertirán en una verdadera obsesión para ella. El resto de los habitantes de la zona –la chica de la tienda, Píter el hippie, la vieja y demente Roberta, Andreas el alemán, la familia de ciudad que pasa allí los fines de semana–
Diario de paternidad, «carta al hijo» y ficción pura conviven en extraordinaria armonía a lo largo de este libro. Aunque este singular e inclasificable libro de Alejandro Zambra se llama Literatura infantil, conviene advertir que incluye un magnífico cuento que gira en torno al lenguaje grosero y un relato directamente lisérgico en que un hombre intenta, en pleno viaje terapéutico de hongos, volver a aprender el dificilísimo arte de gatear. En caso de que algún niño llegara accidentalmente a estas páginas, debería leerlas en compañía de un adulto, a pesar de que aquí son precisamente los niños quienes, a su manera, protegen a los adultos del desánimo, el egocentrismo y la dictadura del tiempo cronológico.
