Anagrama
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol.
Una obra maestra, originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, repleta de alambicada ironía y mortífero humor. Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor. «Pálido fuego» se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podría decirse que «Pálido fuego» es también una novela de intriga, en la que al lector se le invita a tomar el papel de detective.
El hombre que confundió a su mujer con un sombrero se convirtió inmediatamente en un clásico y consagró a Oliver Sacks como «uno de los grandes escritores clínicos del siglo» ( The New York Times ). En este libro, Oliver Sacks narra veinte historiales médicos de pacientes perdidos en el mundo extraño y aparentemente irremediable de las enfermedades neurológicas. Se trata de casos de individuos, aquejados por inauditas aberraciones de la percepción que han perdido la memoria, y con ella, la mayor parte de su pasado; que son incapaces de reconocer a sus familiares o los objetos cotidianos; que han sido descartados como retrasados mentales y que, sin embargo, poseen insólitos dones artísticos o científicos. Por extraños que parezcan estos casos, el doctor Sacks los relata con pasión humana y gran talento literario. Son estudios que nos permiten acceder al universo de los enfermos nerviosos y comprender su situación frente a las adversidades. Como gran médico, Oliver Sacks nunca pierde de vista el cometido final de la medicina: «el sujeto humano que sufre y lucha».
Una investigación rabiosamente contemporánea sobre los orígenes del cristianismo. Hace ya tiempo que Emmanuel Carrère ha acostumbrado a sus lectores a esperar de él lo inesperado, y en esta obra monumental, casi diríamos épica y sin duda radical, aborda nada menos que la fe y los orígenes del cristianismo. En sus páginas se entrecruzan dos tramas, dos tiempos: la propia vivencia del autor, que abraza la fe en un momento de crisis personal marcado por una compleja relación amorosa y el abuso del alcohol, y la historia de Pablo el Converso y de Lucas el Evangelista. Dos historias entrelazadas sobre la fe en las que se suceden abundantes personajes, episodios y reflexiones. Lo que a Carrère le interesa del cristianismo es su mensaje de transgresión de lo establecido y la desmesura de la fe. Y este libro provocador y deslumbrante es una indagación rabiosamente contemporánea sobre el cristianismo que nos habla de la perplejidad, el dogma, la duda, la redención y la construcción de una fe con mensajes rupturistas y extraños rituales.
Un jueves a la hora de comer, la Tierra es inesperadamente demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo de lo más corriente que esa misma mañana ha visto cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona puede soportar. Pero, desgraciadamente, el fin de semana no ha hecho más que empezar, y la galaxia es un lugar extraño y sorprendente. Arthur huirá de la Tierra junto con un amigo suyo, Ford Prefect, que resultará ser un extraterrestre emparentado con Zaphod Beeblebrox, un pirata esquizoide de dos cabezas que fue Presidente de la Galaxia, en cuya nave Arthur conocerá al resto de personajes que lo acompañarán a lo largo de su periplo espacial: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado escapar. Gracias a esta ineludible aventura, Dent descubrirá muchas cosas acerca de la existencia, pero, tal como aconseja la Guía del autoestopista galáctico, que no cunda el pánico. Douglas Adams fue el creador de toda una serie de manifestaciones diversas y contradictorias de la Guía del autoestopista galáctico, que salió a la luz por primera vez en forma de radionovela. Tras su rotundo éxito el autor la convirtió en libro, y más adelante participó en sus adaptaciones a series televisivas y teatrales, juegos de ordenador, cómics y toallas de baño. Tras su muerte, el Autoestopista ascendió hasta las altas cumbres de la producción cinematográfica. Adams comparte los créditos de la película, una superproducción de Touchstone Pictures, con Karey Kirkpatrick. Esta edición de Guía del autoestopista galáctico cuenta con entrevistas y materiales a partir del rodaje de la misma.
Sexo, alcohol y bohemia. Las tres primeras novelas de Chinaski, el álter ego de Bukowski, o cómo convertir la vida en literatura escrita a puñetazos. Henry Chinaski es un tipo alcohólico, mujeriego y misántropo que vive en un barrio nada glamouroso de Los Ángeles: un antihéroe en estado puro. Y, sobre todo, es el reflejo especular de la literatura de su creador: Charles Bukowski. Las novelas que protagoniza se nutren de descarnado material autobiográfico, de las andanzas, desventuras y reflexiones de este poeta de la desolación, la carnalidad y los excesos.Este libro recopila los tres primeros títulos protagonizados por Chinaski, publicados entre 1971 y 1978: Cartero, Factótum y Mujeres.
Las dos últimas novelas de Chinaski, que evocan su pasado y despellejan Hollywood. Este libro reúne las dos últimas novelas de las cinco que dedicó Bukowski a su álter ego, Henry Chinaski, al que retrata en momentos muy diferentes. La senda del perdedor aborda su infancia, adolescencia y primera juventud en un periodo que abarca la Depresión y la Segunda Guerra Mundial, mientras que Hollywood nos traslada a la época en que Chinaski hace sus pinitos como guionista de Hollywood cuando un director chiflado se empeña en llevar al cine sus relatos.Dos novelas de un Bukowski en estado puro: radical, salvaje, cargado de sexo y alcohol, y con ese halo poético que de un modo casi imperceptible envuelve su singularísimo universo literario.
Un lúcido ensayo sobre el turismo como industria que se convierte en un retrato de nuestro presente. Es incuestionable: el turismo se ha convertido en la industria más importante de nuestro tiempo. En consecuencia, cabe examinar sus orígenes (los aristocráticos viajeros del Grand Tour, la mitificación de las ruinas o los primeros cruceros), su desarrollo a partir de la revolución de los transportes y las comunicaciones (con la mercantilización y masificación consiguientes) y de la diversificación actual en distintas clases de turismo, al margen del tradicional (deportivo, sexual, de negocios, gastronómico, etc.), hasta llegar a plantear el posible fin de esta edad del turismo en que vivimos debido a transformaciones económicas o culturales.
Un libro imprescindible para los seguidores de Bukowski. Tras publicar más de cincuenta libros en vida, muchos relatos y artículos importantes de Bukowski continúan dispersos o inéditos. Este volumen es una antología de esta obra desperdigada. Empezando por los primeros cuentos que publicó en revistas a finales de la década de 1940, el libro brinda al lector un viaje contracultural por las batallas literarias de los cincuenta, la agitación psicodélica de los sesenta, los placeres narcisistas de los setenta y la distopía reaganista de los ochenta.Además, ofrece crónicas de sus infames recitales públicos, reseñas de su propia obra, desternillantes entregas de su columna en la prensa y otras joyas recién descubiertas. Y también tiene cabida el otro Bukowski: un crítico literario astuto y excéntrico, desde su propio «Manifiesto» hasta sus idiosincrásicas valoraciones de Allen Ginsberg, Robert Creeley...
El hombre que confundió a su mujer con un sombrero se convirtió inmediatamente en un clásico y consagró a Oliver Sacks como «uno de los grandes escritores clínicos del siglo» (The New York Times). En este libro, Oliver Sacks narra veinte historiales médicos de pacientes perdidos en el mundo extraño y aparentemente irremediable de las enfermedades neurológicas. Se trata de casos de individuos, aquejados por inauditas aberraciones de la percepción que han perdido la memoria, y con ella, la mayor parte de su pasado; que son incapaces de reconocer a sus familiares o los objetos cotidianos; que han sido descartados como retrasados mentales y que, sin embargo, poseen insólitos dones artísticos o científicos. Por extraños que parezcan estos casos, el doctor Sacks los relata con pasión humana y gran talento literario. Son estudios que nos permiten acceder al universo de los enfermos nerviosos y comprender su situación frente a las adversidades. Como gran médico, Oliver Sacks nunca pierde de vista el cometido final de la medicina: «el sujeto humano que sufre y lucha».
Francia, elecciones presidenciales de 2022. Mohammed Ben Abbes, islamista moderado, derrota a la candidata del Frente Nacional en la segunda vuelta. François, un profesor universitario hastiado de la docencia y de su vida sexual, ve cómo una rápida transformación altera la vida de los franceses. Los judíos han emigrado a Israel, las mujeres han cambiado las faldas por conjuntos de blusa larga y pantalón y algunos comercios han cerrado las puertas o reorientado el negocio. Y la Sorbona es ahora una universidad islámica en la que los profesores conversos gozan de excelentes salarios y tienen derecho a la poligamia.
Un contra la ilusión de una respuesta única, contra el facilismo que elimina matices y neutraliza el pensamiento. Este libro osado, amargo y divertido está basado en un modelo antipático, tal vez el más antipático de todos: un examen de selección múltiple para acceder a la educación universitaria, concretamente el que miles de jóvenes, a lo largo de décadas, tuvieron que afrontar para postular a las universidades chilenas.«A ustedes no los educaron, los entrenaron», sentencia un personaje de este libro feroz, hecho de relatos, fragmentos líricos y ejercicios de lenguaje, pero también de textos que reconocemos sombríamente como demasiado cercanos (folletería, publicidad, panfletos). Facsímil aborda el fracaso de un sistema educativo que ha perpetuado las desigualdades y precarizado la experiencia.
Un nuevo ejercicio de invención a partir del encuentro de la compleja historia de Europa y América. Exploradores, soñadores y ladrones es una aventura a través de la memoria y los archivos. Este libro es un nuevo ejercicio de invención a partir del encuentro de la compleja historia de Europa y América.Después del éxito de Volver a contar, el equipo curatorial del Museo Británico y del Hay Festival se unieron de nuevo para animar a diferentes autores a inspirarse en los objetos del museo.En esta ocasión, la propuesta es un poco diferente. Los creadores fueron invitados a revisar una serie de documentos etnográficos: una profusión de diarios, cartas, bocetos, reflexiones y transacciones, todos referentes al proceso de adquisición de obras.
Esta es una historia real, llena de aristas y sombras, sobre la condición humana. A fines de los sesenta, con trece años, la argentina Silvia Labayru era una adolescente tímida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que incluía a su padre, miembro de la Fuerza Aérea y piloto civil. A esa edad ingresó en el Colegio Nacional Buenos Aires, una institución pública de gran prestigio, donde entró en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transformó en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar. Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte años, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organización Montoneros, un grupo armado de extracción peronista.
Una novela total: thriller con ?ecos esotéricos, obra de crítica política, descarnado retrato familiar y narración existencial sobre el dolor y el amor. Año 2027. Francia se prepara para unas elecciones presidenciales que es muy posible que gane una estrella de la televisión. El hombre fuerte detrás de esa candidatura es el actual ministro de Economía y Finanzas, Bruno Juge, para quien trabaja como asesor Paul Raison, el protagonista de la novela, un hombre taciturno y descreído.De pronto, en internet empiezan a aparecer extraños vídeos amenazantes en uno de los cuales se guillotina al ministro Juge con unos enigmáticos símbolos geométricos. Y la violencia pasa del mundo virtual al real: l
El mundo de Mariana Enriquez no tiene por qué ser el nuestro, y, sin embargo, lo termina siendo. Bastan pocas frases para pisarlo, respirarlo y no olvidarlo gracias a una viveza emocional insólita. Con la cotidianidad hecha pesadilla, el lector se despierta abatido, perturbado por historias e imágenes que jamás conseguirá sacarse de la cabeza. Las autodenominadas «mujeres ardientes», que protestan contra una forma extrema de violencia doméstica que se ha vuelto viral; una estudiante que se arranca las uñas y las pestañas, y otra que intenta ayudarla; los años de apagones dictados por el gobierno durante los cuales se intoxican tres amigas que lo serán hasta que la muerte las separe; el famoso asesino en serie llamado Petiso Orejudo, que sólo tenía nueve años; hikikomori, magia negra, los celos, el desamor, supersticiones rurales, edificios abandonados o encantados...
Intelectual pública, renovadora de la crítica, figura totémica: Susan Sontag retratada como nunca, en una biografía merecedora del Premio Pulitzer 2020. Esta es, sí, una biografía de Sontag: el paradigma de la intelectual pública en la segunda mitad del siglo veinte americano; la renovadora de la crítica, que abarcó y valoró (sin necesariamente nivelarlos) lo supuestamente «alto» y «bajo»; la figura totémica, tan intimidante como magnética, presente en todas las conferencias, y también en todas las portadas de las revistas: casi una marca registrada.Pero esta biografía empieza siendo la de Sue Rosenblatt, que comenzó a transformarse cuando a los once años, y tras adoptar el apellido de su padrastro, decidió dejar de ser una outsider.
Primero llegan la tormenta y el rayo y la muerte de Domènec, el campesino poeta. Luego, Dolceta, que no puede parar de reír mientras cuenta las historias de las cuatro mujeres a las que colgaron por brujas. Sió, que tiene que criar sola a Mia e Hilari ahí arriba en Matavaques. Y las trompetas de los muertos, que, con su sombrero negro y apetitoso, anuncian la inmutabilidad del ciclo de la vida.Canto yo y la montaña baila es una novela en la que toman la palabra mujeres y hombres, fantasmas y mujeres de agua, nubes y setas, perros y corzos que habitan entre Camprodon y Prats de Molló, en los Pirineos. Una zona de alta montaña y de frontera que, más allá de la leyenda, conserva la memoria de siglos de lucha por la supervivencia, de persecuciones guiadas por la ignorancia y el fanatismo, de guerras fratricidas, pero que encarna también una belleza a la que no le hacen falta muchos adjetivos. Un terreno fértil para liberar la imaginación y el pensamiento, las ganas de hablar y de contar historias. Un lugar, quizás, para empezar de nuevo y encontrar cierta redención.
Una novela de amor entre mujeres que se lee con la misma fascinada atención que despiertan las novelas «policíacas» de su autora. Highsmith concibió Carol en 1948, cuando tenía veintisiete años y había terminado su primera novela, Extraños en un tren. Se encontraba sin dinero, y se empleó durante una temporada en la sección de juguetes de unos grandes almacenes. Un día, una elegante mujer rubia envuelta en visones entró a comprar una muñeca, dio un nombre y una dirección para que se la enviaran y se marchó. Patricia Highsmith se fue a casa y escribió de un tirón el argumento completo de Carol, que comienza precisamente con el encuentro entre Therese, una joven escenógrafa que trabaja accidentalmente como vendedora, y Carol, la elegante y sofisticada mujer, recién divorciada, que entra a comprar una muñeca para su hija y cambia para siempre el curso su vida.
La primera novela de Mariana Enriquez: tres adolescentes se asoman al abismo de las drogas, la destrucción y el amor. En el Buenos Aires nocturno, sórdido y vibrante de los años noventa del siglo pasado se mueven dos personajes: Facundo, un joven de belleza inalcanzable que se prostituye para sobrevivir y tiene miedo de dormir solo por las pesadillas que sufre, y Narval, un chico perseguido por seres oscuros y macabras alucinaciones. Un tercer personaje, la inestable Carolina, completa el trío, que se asoma al abismo de las drogas, la violencia, la destrucción y el amor.Escrita con diecinueve años y publicada en 1995, cuando la autora tenía veintiuno, esta primera novela de Mariana Enriquez estuvo largos años descatalogada y devino obra de culto.
Una voz sorprendente, un bellísimo y osado ejercicio de literatura que mezcla obras de arte, vidas de artistas y la intimidad de la narradora. Este es un libro hecho de miradas. Miradas sobre cuadros, sobre los artistas que los pintaron y sobre la intimidad de la narradora y su entorno.Este es un libro singular y fascinante, inclasificable, en el que la vida y el arte se entretejen. Consta de once partes: once partes que son once capítulos de una novela que relata una historia personal y familiar, pero que también pueden leerse como once cuentos, u once incursiones furtivas en la historia de la pintura, u once ensayos narrativos que tratan de desentrañar los misteriosos vínculos entre una obra pictórica y quien la contempla.En sus páginas el Greco trenza lazos secretos con un paseo por un bosque de secuoyas cercano a San Francisco, la enfermedad y la muerte;
Formas de volver a casa habla de la generación de quienes aprendían a leer o a dibujar mientras sus padres se convertían en cómplices o víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet. Alejandro Zambra muestra el Chile de mediados de los años ochenta a partir de la vida de un niño de nueve años. El autor apunta a la necesidad de una literatura de los hijos, de una mirada que haga frente a las versiones oficiales. Pero no se trata sólo de matar al padre sino también de entender realmente lo que sucedía en esos años. Por eso la novela desnuda su propia construcción, a través de un diario en que el escritor registra sus dudas, sus propósitos y también cómo influye, en su trabajo, la inquietante presencia de una mujer. Con precisión y melancolía, Zambra reflexiona sobre el pasado y el presente de Chile. Formas de volver a casa es la novela más personal de uno de los mejores narradores de las nuevas generaciones.
«Hay en mí algo descontrolado, pienso demasiado en el sexo. Cuando veo a una mujer la imagino siempre en la cama conmigo. Es una manera interesante de matar el tiempo en los aeropuertos.»En Mujeres, una de las más aclamadas novelas de Bukowski, su alter ego Henry Chinaski, el «viejo indecente», un perdedor nato, se encuentra a los cincuenta años con una creciente reputación literaria, algún dinero en el banco y mujeres: montañas de mujeres. Se le ofrecen en los recitales de poesía, le escriben cartas procaces, le telefonean sin cesar. Y Chinaski las quiere todas, quiere desquitarse de sus largos años de forzadas abstinencias. Y, a la vez, este gigantesco maratón sexual es un proceso de aprendizaje, de conocimiento, en el que Bukowski no escatima sarcásticas observaciones sobre sí mismo, y en el que en el machismo de textos anteriores queda seriamente erosionado.
La herencia, el deseo de pervivir, la paternidad, el horror, lo íntimo y lo político. Una novela libre y osada, hechizante y genial. Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, en la frontera norte con Brasil. Son los años de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensión en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre murió en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue.Como su padre, Gaspar está llamado a ser un médium en una sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida eterna mediante atroces rituales. En ellos es vital disponer de un médium, pero el destino de estos seres dotados de poderes especiales es cruel, porque su desgaste físico y mental es rápido e implacable.
Un adolescente conoce a una mujer madura con la que inicia una relación amorosa. Antes de acostarse juntos, ella siempre le pide que le lea fragmentos de Goethe, Schiller& hasta que un día ella desaparece. Siete años después, el joven, que estudia derecho, acude al juicio de cinco mujeres acusadas de crímenes nazis y descubre que una de ellas es su antigua amante. Una deslumbrante novela sobre el amor, la culpa, el horror y la piedad.
La contundente radiografía de una familia, de sus heridas latentes, fragilidades, contradicciones y flaquezas. «¡En esta familia no hay secretos!», proclama al inicio de este libro Damián, el padre, un hombre de ideas e ideales fijos obsesionado con la rectitud y la pedagogía. Pero esa casa sin secretos está en realidad llena de grietas, y la opresión que se respira entre sus paredes terminará creando vías de escape, códigos clandestinos, ocultaciones, fingimientos y mentiras. Formada por dos niñas, dos niños, una madre y un padre, esta familia en apariencia normal, de clase trabajadora y llena de buenas intenciones, es la protagonista de una novela coral que abarca varias décadas y en cuyas historias laten el deseo de libertad y la crítica a los pilares que tradicionalmente han sostenido, y todavía sostienen en gran medida, la institución familiar:
Alejandro Zambra vuelve en grande a la novela con este magnífico libro sobre familias hechizas, poetas y poetastros. Una hermosa, desenfadada y seriamente divertida declaración de amor a la poesía. Durante buena parte de esta novela Gonzalo es un poetastro que quiere ser poeta y un padrastro que se comporta como si fuera el padre biológico de Vicente, un niño adicto a la comida para gatos que años más tarde se niega a estudiar en la universidad porque su sueño principal es convertirse –también– en poeta, a pesar de los consejos de Carla, su orgullosamente solitaria madre, y de León, un padre mediocre dedicado a coleccionar autitos de juguete.El poderoso mito de la poesía chilena –un personaje secundario dice, aludiendo a los veredictos de la Academia Sueca, que los chilenos son bicampeones mundiales de poesía–
Tom Ripley, el inquietante protagonista de El talento de Mr. Ripley, La máscara de Ripley y El amigo americano, se encuentra un día a un extraño adolescente que no quiere separarse de él: el joven Frank Pierson, hijo de un multimillonario, que se siente acosado por un espantoso secreto. Sólo un hombre como Ripley, acostumbrado a las aguas turbias, podría ayudarle en su lucha desesperada contra el sentimiento de culpa que le corroe.Comienza entonces para los dos amigos un vagabundeo que les lleva de París a Berlín (donde Frank es víctima de un secuestro), después a Hamburgo y finalmente a los Estados Unidos, a la lujosa y nefasta mansión de los Pierson. Allí, frente a su destino, el frágil joven ¿podrá seguir los pasos de Ripley, el cínico, o cederá bajo el peso de su sufrimiento moral?Por primera vez, Tom Ripley revela al lector su cara oculta:
Un debut electrizante sobre la construcción de una identidad propia ante las imposiciones del entorno. Alba, la narradora de esta historia, forma parte de una generación que intenta pisar tierra firme en una ciudad que hace aguas. La generación es la que bordea la treintena y va dejando atrás la juventud entre los trabajos precarios y la culpa inerte por formar parte del primer mundo, entre el feminismo emergente y las relaciones contrahechas, impulsada por la necesidad de batallar con las mismas fuerzas contra los elementos y contra sí misma: una realidad contradictoria, solo apta para equilibristas.
Doce cuentos en los que lo terrorífico se infiltra en lo cotidiano. Doce relatos perturbadores que llevan el género de terror a una nueva dimensión. Una niña desentierra en el jardín unos huesos que resultan no ser de un animal; la bucólica escena veraniega de unas chicas que se bañan en un paraje natural acaba convertida en un infierno de celos de inquietantes consecuencias; un mendigo despreciado siembra la desgracia en un barrio pudiente; Barcelona se transforma en un escenario perturbador, marcado por la culpa y del que es imposible escapar; una presencia fantasmal busca un sacrificio en un balneario;
Quien ose adentrarse en las páginas de este libro sentirá un escalofrío recorriéndole la espina dorsal, y algunas cosas más. Son doce cuentos de horror, doce relatos sobre el horror: sobre el mal que acecha y los monstruos que surgen de pronto en la realidad más cotidiana, en grandes urbes o pequeños pueblos recónditos.En uno de los cuentos, una mujer mantiene a raya a los fantasmas que andan sueltos por un barrio periférico de Buenos Aires; entre ellos, los de su madre muerta de una dolorosa enfermedad, los de unas adolescentes asesinadas en la calle, el de un ladrón pillado en pleno robo y el de un chico que huía de un secuestro exprés. En otra historia, una pareja alquila una casa para unas vacaciones en un pueblo que ha ido perdiendo habitantes desde que el tren dejó de pasar; visitan en la estación abandonada la exposición de los perturbadores lienzos de un artista local, pero lo verdaderamente aterrador será conocer al autor de esas pinturas.
En Las partículas elementales, Houellebecq lleva a sus últimas consecuencias su frase «Todas sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte.» La novela narra el improbable nudo que unirá los destinos de dos hermanastros: Michel, prestigioso investigador en biología, especie de monje científico que a los cuarenta años ha renunciado a su sexualidad y sólo pasea para ir hasta el supermercado; y Bruno, también cuarentón, profesor de literatura, obsesionado por el sexo, consumidor de pornografía, misógino, racista, un virtuoso del resentimiento. Encarnación consumada, en fin, de una sociedad en que la velocidad del placer no deja tiempo al nacimiento del deseo. Ambos han sido abandonados por una madre que prefirió una comunidad hippie en California a cualquier otro empeño.El humor de Houellebecq está más cerca de la risa desesperada que del fugacísimo regocijo del chiste. La novela sucede como si las más pesadillescas parábolas de Kafka ya se hubieran hecho realidad, sin que nadie se haya dado cuenta.
