Literatura y Ficción
Nacida a modo de contestación de la corriente académica imperante en el cine francés de la época y a rebufo de la mítica revista Cahiers du cinéma, la Nouvelle Vague conmocionó el medio cinematográfico por su modernidad y afán rupturista, a los que no resultaba ajena la juventud de sus componentes ni los estrechos lazos que estos mantenían entre sí. Nouvelle Vague: la ola que no cesa constituye el estudio más completo publicado hasta la fecha sobre la materia; comprende desde los primeros cortometrajes de sus artífices hasta sus últimos trabajos en el siglo XXI, intenta así alcanzar un equilibrio entre los integrantes más populares y apasionados surgidos de la redacción de Cahiers du cinéma y los de la vertiente más intelectual y reflexiva de la Rive Gauche.
En el mundo del piano, tres jóvenes talentos se encuentran en una competencia que cambiará sus vidas. Aya, la virtuosa que busca regresar; Masaru, su amigo de la infancia decidido a triunfar; y Akashi, el veterano buscando una última oportunidad. Pero la llegada de Jin, un prodigio sin formación, lo revoluciona todo. Tierna e intensa, Abejas y truenos lejanos es la historia inquebrantable de amor, valentía y rivalidad de tres jóvenes que empiezan a comprender el significado de la amistad.
Görbensdorf, Baja Silesia, 1913. El joven polaco Miecys?aw Wojnicz, estudiante de ingeniería, llega al sanatorio local en busca de aire puro y una cura para su tuberculosis. Se aloja en la pensión para caballeros de Wilhelm Opitz, donde coincide con otros enfermos de toda Europa. Por las tardes, entonados por el licor, los huéspedes conversan sobre lo divino y lo humano. ¿Habrá guerra en el continente? ¿Las mujeres nacen inferiores? ¿Existen los demonios? ¿Es preferible la monarquía o la democracia? Al leer un texto cuya autoría se desconoce, ¿puede deducirse si lo ha escrito un hombre o una mujer? Y entre tanto, en ese idílico paraje suceden cosas inquietantes: la esposa del dueño de la pensión al parecer se ha suicidado hace poco, circulan rumores de que en las montañas circundantes se producen muertes violentas y se intuye la presencia de alguien o algo que observa y acecha. Hay en esta novela claros ecos de otra escrita hace ahora cien años: La montaña mágica, de Thomas Mann, con la que la Premio Nobel polaca juega y dialoga desde una mirada contemporánea y feminista. Lo que la autora nos propone es una relectura y reescritura de esa obra magna, y acaso caduca en muchos aspectos. Y lo hace con su envolvente impulso narrativo, su potente prosa, su capacidad de observación de los comportamientos humanos y su particular sentido del humor. Con su primera novela tras la concesión del Nobel en 2018, Tokarczuk nos presenta un nuevo tour de force, una gran novela de sanatorio sobre hombres que filosofan y hablan ?muchas veces sin ton ni son? de mujeres; sobre jóvenes enfermos, misteriosas muertes, ensoñaciones, demonios y una Europa que se dirige hacia el abismo
Peter Camenzind es la primera novela del alemán nacionalizado suizo Hermann Hesse (1877-1962), publicada en 1904 en Basilea, que todos debiéramos leer para que, siguiendo sus hermosas enseñanzas, consiguiéramos un mundo mejor. Se trata pues de una preciosa obra de aprendizaje dentro del grupo que el filólogo alemán Johan Morgenstërn bautizó en 1819 como Bildungsroman en el que se encuentran narraciones de autores famosos desde Goethe a Thomas Mann. En ella se relata las peripecias que la vida ofrece a su protagonista desde su infancia hasta su madurez y las reacciones de éste al enfrentarse a ella. Relato de meditación interior que sorprende por la belleza de la descripción de los paisajes que le hacen precursor de la Ecología y hasta de las desdichas de los seres humanos cuyo protagonista desea paliar con su conducta.
El libro de la selva es, a grandes rasgos, la historia de Mowgli, un «cachorro humano» acogido por los lobos y criado por una loba (como en la fábula), que lo defenderá desde el principio y hasta el final, en pleno corazón de la selva. Una selva la de El libro de la selva inspirada o basada en un lugar real: el Parque Natural de Kanha, creado en el año 1955, ampliado en 1962 y 1970 y ubicado en el estado de Madhya Pradesh, en la India septentrional. .
En «Seis personajes en busca de autor» el tema básico es la reflexión sobre la identidad humana a partir de la confusión entre actores y personajes. Seis personajes en busca de su propia identidad, como personajes de ficción o como seres de carne y hueso, que sufren y luchan, pero que no pueden evitar el destino que para ellos tiene reservado su creador, que los abandonó a su suerte y los obligó a buscar otro autor que les diera vida. En «Seis personajes en busca de autor» el tema básico es la reflexión sobre la identidad humana a partir de la confusión entre actores y personajes. Seis personajes en busca de su propia identidad, como personajes de ficción o como seres de carne y hueso, que sufren y luchan, pero que no pueden evitar el destino que para ellos tiene reservado su creador, que los abandonó a su suerte y los obligó a buscar otro autor que les diera vida.
Anne es una adolescente que, como las demás, intenta comunicarse y comprender el mundo que la rodea. Pero es en vano, porque ni las palabras de sus padres, ni las de Mathieu ?el estudiante al que conoce durante las vacaciones de verano?, ni tan siquiera las bellas y arrebatadas palabras de los libros que lee parecen reflejar la realidad que ella vive, y cada vez se siente más sola. «Para qué quiero que me venga la regla. Mi tía dijo se te ha comido la lengua el gato, Anne, antes eras más habladora. Es más bien su lengua la que ya no hablo. Todo en mí es como un caos, no pega nada con lo que ellos dicen.»
El descubrimiento de la obra de RABINDRANAZ TAGORE (1861-1941) supuso para Occi-dente el deslumbrador encuentro con la tradición lírica que, partiendo de los Upanisads, continúa hasta nuestros días. Las cuatro obras reunidas en este volumen -LA COSECHA, REGALO DE AMANTE, TRÁNSITO y LA FUJITIVA- revelan la intensa espiritualidad del Premio Nobel de Literatura de 1913, expresada en un lenguaje rítmico y colorista e impregnada de un profundo sentido de la naturaleza. La fama del gran escritor indio va unida en nuestra área idiomática a los nombres de Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez, cuyas traducciones de la obra de Tagore suponen una prodigiosa labor de recreación literaria. Otras obras de Tagore en esta colección: «La luna nueva. El jardinero. Ofrenda lírica» (L 5572) y «El cartero del rey. El asceta. El rey y la reina» (L 5658).El descubrimiento de la obra de RABINDRANAZ TAGORE (1861-1941) supuso para Occi-dente el deslumbrador encuentro con la tradición lírica que, partiendo de los Upanisads, continúa hasta nuestros días. Las cuatro obras reunidas en este volumen -LA COSECHA, REGALO DE AMANTE, TRÁNSITO y LA FUJITIVA- revelan la intensa espiritualidad del Premio Nobel de Literatura de 1913, expresada en un lenguaje rítmico y colorista e impregnada de un profundo sentido de la naturaleza. La fama del gran escritor indio va unida en nuestra área idiomática a los nombres de Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez, cuyas traducciones de la obra de Tagore suponen una prodigiosa labor de recreación literaria. Otras obras de Tagore en esta colección: «La luna nueva. El jardinero. Ofrenda lírica» (L 5572) y «El cartero del rey. El asceta. El rey y la reina» (L 5658).
Situada en la China de antes de la Revolución, La buena tierra, novela que se extiende a lo largo de tres generaciones, se centra en las venturas y desventuras del campesino Wang Lung, junto con su silenciosa y determinada esposa O-lan, antigua esclava, y su familia. Reveses, tristezas, alegrías, esperanzas, triunfos y fracasos jalonan de forma inolvidable las páginas de esta obra que retrata las penosas condiciones de vida de los campesinos chinos en medio de una existencia casi medieval revuelta por los aires modernos.
Thérèse Desqueyroux, acusada de haber intentado envenenar a su marido, Bernard, ha sido absuelta. Todo el mundo está convencido de que es culpable, pero, para evitar el escándalo y la mancha que supondría para el buen nombre de la familia Desqueyroux, se decide enterrar el caso. ¿Pero quién es Thérèse, esa mujer menuda que sale cabizbaja del juzgado, observada con temor, conmoción y vergüenza por los circunstantes? ¿Qué secretos esconde? ¿Por qué se casó con Bernard? ¿Lo quiso matar? ¿Por qué? Inspirada en un caso real, «Thérèse Desqueyroux» (1927) es la obra maestra de François Mauriac, Premio Nobel de Literatura de 1952. Su inquietante y turbadora protagonista, una mujer incomprendida, sola, atrapada en las convenciones provincianas y las ambiciones de los hombres, ha fascinado a generaciones de lectores. «Mauriac penetra en el drama de la vida humana con intensidad artística y una profunda visión espiritual». Academia Sueca
Olvidamos con frecuencia que El libro de la selva en realidad son dos: El libro de la selva (1894) y el Segundo libro de la selva (1895); y que no todas sus historias tienen como protagonista a Mougli, ni ocurren siquiera en la India. Cierto es, por otro lado, que el sueño infantil de ser hermano de todos los animales y de verse libre de todas las restricciones humanas está presente en casi todos los cuentos con un poder cautivador. Esta edición, en una nueva traducción de Catalina Martínez Muñoz, recupera el plan original de Kipling e incluye los dos Libros de la selva, además de «En el ruj» (1893), el cuento en que el personaje de Mougli apareció por primera vez.
Una tragicomedia descarnada sobre la condición humana y sus miserias, el final del amor, los desengaños vitales y el tiempo que todo lo arrasa. «Fuimos al balneario para salvar lo que quedaba de nuestro maldito matrimonio.» Así comienza el relato de Joan-Marc: contando el intento de evitar el naufragio de su relación con Helen, su primera mujer. Este recuerdo llevará a otros, y el narrador, alternando lucidez, mezquindad, sarcasmo y desesperación, irá repasando su vida. Asoman de manera desordenada la infancia, los primeros encuentros sexuales, la condición de burgués desclasado, la caótica y disfuncional familia, un suicidio que deja huella, el reencuentro con un antiguo compañero de clase que le reserva una inaudita sorpresa… Una demoledora y descarnada tragicomedia sobre la condición humana y sus miserias, sobre el final del amor, los desengaños de la vida y el tiempo que todo lo arrolla; la segunda de las piezas, independientes pero interconectadas, de «la saga de los Montsalvatges, aventura central de la novela española de la última década» (Nadal Suau).
Diez años después de la trágica muerte de su marido, Dolores Ayala, propietaria de un viejo estudio fotográfico que se ha quedado sin clientes, recibe el encargo más insólito de toda su carrera: retratar a un difunto el día de su entierro. Aceptarlo la llevará a conocer a Clemente Artés, un excéntrico anciano obsesionado con recuperar por todos los medios la antigua tradición de fotografiar a los muertos. De su mano, Dolores se adentrará en esa práctica olvidada, experimentará el tiempo lento del daguerrotipo y aprenderá que las imágenes son necesarias para recordar a quienes ya no están, pero también descubrirá que algunas de ellas guardan secretos oscuros que jamás deberían ser revelados y, sobre todo, que hay muertos inquietos que no cesan de moverse y a veces se abalanzan sobre la memoria de los vivos. De fondo, el mundo se desmorona. Unas inundaciones sorprenden al pequeño pueblo costero de Dolores y, poco después, miles de peces aparecen muertos en la orilla de la playa. El temor ante un futuro incierto se instala en el ambiente y, mientras todo se desploma a su alrededor, Dolores, atravesada por el duelo, trata de encontrar en la fotografía el modo de levantarse y recuperar el aliento. Después de la aplaudida El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández regresa a la ficción con una novela sutil y deslumbrante sobre las fronteras entre la vida y la muerte, sobre la memoria y la culpa, sobre el pasado que nos acompaña y la búsqueda constante del aire que nos falta para respirar.
El protagonista de esta novela se llama Álvaro Pombo Caller, y amigos y familiares lo llaman –aunque a él no le haga gracia– Alvarito, o Alvarín. El Álvaro Pombo Caller de la novela, tío carnal de nuestro Álvaro Pombo autor, tiene diecinueve años en 1936. En el Santander provinciano de aquel entonces arde, como en toda España, la confrontación izquierda-derecha, los encarnizados debates intelectuales y las exaltadas proclamas políticas. Alvarín, con su fervor juvenil y su admiración por José Antonio Primo de Rivera, se afilia a Falange Española en 1934. Su padre, Cayo Pombo Ybarra, es un liberal agnóstico y republicano, admirador de Manuel Azaña. No obstante sus diferencias políticas, padre e hijo se quieren mucho y se llevan muy bien. La madre de Alvarín, Ana Caller Donesteve, la célebre Ana de Pombo, triunfadora en la moda parisina de esos años, ha dejado a su marido Cayo en Santander y ha distribuido a sus hijos en colegios ingleses y franceses. Hay una intensa correspondencia epistolar, muy de la época, entre Ana y su hijo Álvaro. Ha quedado atrás ya el Santander del veraneo regio de Alfonso XIII y su familia, que han abandonado España tras la proclamación de la Segunda República. En la novela se subraya el carácter de novedad política e intelectual de la República, también su gran agitación por comparación con los sosegados tiempos monárquicos. El principio de la Guerra Civil traerá consecuencias trágicas en Santander, como en el resto de España; también para Álvaro Pombo Caller, falangista de primera línea, que es apresado y encarcelado en el buque-prisión Alfonso Pérez. Álvaro Pombo –el escritor, no el personaje– regresa a Santander, al universo familiar y al mundo de la adolescencia. Lo hace con una seductora novela de formación filosófica y sentimental.
Amélie Nothomb narra la historia de su padre antes de que naciera ella. Una vida llena de peripecias que la autora convierte en gran literatura. En la primera página de este libro encontramos a un hombre frente a un pelotón de fusilamiento. Estamos en el Congo, en 1964. Ese hombre, secuestrado por los rebeldes junto con otros mil quinientos occidentales, es el joven cónsul belga en Stanleyville. Se llama Patrick Nothomb y es el futuro padre de la escritora. Partiendo de esta situación extrema, Amélie Nothomb reconstruye la vida de su padre antes de ese momento. Y lo hace dándole voz. De modo que es el propio Patrick quien narra en primera persona sus peripecias. Y así sabremos de su padre militar, muerto en unas maniobras por la explosión de una mina cuando él era muy pequeño; de su madre desapegada, que lo mandó a vivir con los abuelos; del abuelo poeta y tirano, que vivía ajeno al mundo; de la familia aristocrática, decadente y arruinada, que tenía un castillo; del hambre y las penurias durante la Segunda Guerra Mundial. Sabremos también de sus lecturas de Rimbaud; de las cartas de amor que escribía para un amigo y que en nombre de la amada respondía la hermana de esta; de los dos verdaderos escritores de las cartas, que acabaron enamorándose y casándose; de su aprensión a la sangre, que podía provocar que se desmayase si veía una gota; de su carrera diplomática… Hasta llegar de nuevo a esos momentos terribles del inicio, en que apartaba la vista para no ver sangre derramada de otros rehenes pero tuvo que mirar a la muerte a los ojos. En Primera sangre , su novela número treinta, galardonada con el Premio Renaudot en 2021, Amélie Nothomb rinde tributo a su padre, que acababa de fallecer cuando la autora emprendió la escritura de esta obra. Y así reconstruye el origen, la historia de su familia antes de que ella naciera. El resultado es un libro vivaz, intenso, trepidante; dramático a ratos, y muy divertido en otros momentos. Como la vida misma.
Tres charlas sobre escritura de Daniel Cassany, recuperadas y comentadas por las varias voces de un solo autor. En estas páginas se toparán ustedes con pulpos y mayordomos escritores, mellizos que supervisan originales, camaleones aplicados, icebergs gigantes, sapos apedreados, cajas de herramientas y sombreros que ocultan autores. Son algunas de las metáforas –atrevidas e incluso entrometidas– que utilizo para explicar mi experiencia como escritor y como científico sobre la escritura, en tres conferencias impartidas en América Latina. También descubrirán varias personalidades dentro de mí… pero de eso no me siento orgulloso. No se van a aburrir…
Una novela misteriosa y enigmática como la estrella que le da nombre. En una noche de agosto en Noruega, un resplandor enciende el cielo de golpe: es una enorme estrella nueva que se eleva vertiginosa, sin que nadie pueda explicarla. Magnetizados, inquietos, la observan unos personajes en medio de sus propias encrucijadas. Está Arne, profesor de literatura, que trata de lidiar con las dificultades del matrimonio con su mujer Tove, que sufre trastorno bipolar. Y está también Kathrine, pastor de la Iglesia que se sorprende cuando, al volver de un seminario, decide pasar la noche en un hotel en lugar de en su propia casa. Están Emil, Iselin: dos jóvenes inseguros que se refugian en su talento para la música. Jostein, periodista de sucesos relegado a las páginas de cultura, hallará su oportunidad de recuperar su puesto a lo largo de una noche imprevisible y errática que su esposa, Turid, pasará en el hospital mental donde trabaja. Como también trabaja en un hospital Solveig, que con uno de sus pacientes vivirá una situación incomprensible y perturbadora. No será la única de esta novela, repleta de señales amenazantes: cangrejos que invaden la carretera; pájaros ignotos que se arremolinan; una plaga de mariquitas; peligrosos vislumbres en la noche, y un crimen macabro, quién sabe si todo bajo el influjo de la estrella… Con su esperadísimo regreso a la narrativa tras Mi lucha , Karl Ove Knausgård despeja cualquier duda sobre su ya indiscutible polivalencia y presenta a una luz muy distinta un conjunto de preocupaciones inconfundiblemente propio. Y es que aquí, revestido de un atractivo nuevo, está una vez más el Knausgård de siempre, refractado en el caleidoscopio de sus personajes: la indagación angustiada en los claroscuros de la pareja; la mirada puesta sobre la familia como institución determinante; el interés por la adolescencia como etapa de conformación de la personalidad. Pero también el riesgo, la audacia formal, la capacidad de abarcarlo todo: las derivaciones reflexivas, los insertos ensayísticos y, aquí, un uso de los códigos de la literatura de género que convierte esta obra en un híbrido de lo más singular, una pausada pieza de maximalismo cotidiano que resulta tan adictiva como la novela de terror sobrenatural en la que amaga permanentemente con convertirse. Escrutando un puñado de vidas a ras de suelo para enfrentarse a las grandes preguntas sobre el cosmos, La estrella de mañana es una novela ambiciosísima, que brilla misteriosa y enigmática como la estrella que le da nombre.
Siete chavales polacos que no son polacos emprenden una misión de ayuda al prójimo que oculta un maquiavélico plan. En esta novela hay un viejo quiosquero llamado Borges que elucubra sobre la existencia de Dios y tiene extrañas visiones. En una de esas visiones entrevé a una banda de polacos, siete en concreto —acaso como los siete locos de Roberto Arlt—, que son polacos no porque hayan nacido en ese país, sino porque son rubios y de piel blanca en un país de gente de tez morena. Los siete polacos son siete chavales que, espoleados por la Yesi —la Polaca llamada también la Colorada porque no es rubia, sino pelirroja y la más blanca de todos—, deciden encontrar un objetivo en la vida: hacer el bien, ayudar al prójimo. Acuden entonces a la iglesia del pueblo y convencen al sacerdote —y este al obispo— para que los apoyen en su misión, y empiezan a ser conocidos como los Wojtyla. Pero este cometido, maquinado por la Yesi, oculta un plan secreto y maquiavélico que pretende vengar el motivo que originó el color de su piel y su condición de polaca. Federico Jeanmaire, uno de los talentos más singulares y deslumbrantes de la actual literatura argentina, nos ofrece una nueva muestra de su ingenio exquisito y desbordante.
Una historia íntima y universal. La peripecia vital de un hombre en un mundo convulso y cambiante. Cuando era niño, los padres de Roland Baines lo enviaron a un internado. Allí, lejos del amparo familiar, tomó lecciones de piano con una joven profesora llamada Miriam Cornell, con quien tuvo una experiencia fascinante y traumática a partes iguales, que marcaría su vida para siempre. Los años, sin embargo, han ido pasando: Roland ha viajado, ha vivido en distintos lugares, se ha casado y ha tenido un hijo. Pero cuando su mujer, Alissa Eberhardt, lo abandona sin dar ningún tipo de explicación, los cimientos de su realidad se tambalean, y se ve obligado a reconstruir todos sus recuerdos para tratar de entender lo sucedido. Desde su infancia en Trípoli, donde su padre militar estaba destinado antes de que la familia regresara a Inglaterra, la vida de Roland está marcada por los grandes acontecimientos de los últimos setenta años: la crisis de Suez, los misiles de Cuba, la caída del Muro de Berlín, Chernóbil, el Brexit, la pandemia Producto de su tiempo, niño de la posguerra, su existencia corre paralela a las convulsiones de la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI. Primero hijo, luego amante, esposo, padre y abuelo, Baines salta de un trabajo a otro, conoce el sexo, las drogas, la amistad y el fracaso. Y mientras se cuestiona el rumbo que ha ido tomando su vida, lo que sucedió con la profesora sigue persiguiéndolo. Ian McEwan ha escrito su novela más larga y acaso la más ambiciosa, en la estela de Expiación y otras obras marcadas por la historia y sus mutaciones como Chesil Beach u Operación Dulce. Lecciones es una narración sinuosa sobre un personaje que trata de dar sentido a su vida en un mundo mudable y desconcertante. «Una historia de aspiraciones, decepciones y disfunciones familiares que se extiende a lo largo de un vasto panorama histórico» (Kirkus Reviews). «El libro es una gran crónica de la experiencia británica en la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI» (Ian Critchley, Literary Review). «Un libro luminoso, maravillosamente escrito y conmovedor sobre vidas vividas de forma imperfecta» (Taylor Antrim, Vogue).
Un acontecimiento literario: la novela perdida de Louis-Ferdinand Céline sobre sus experiencias en la Primera Guerra Mundial. La peripecia del manuscrito de Guerra es novelesca. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, al huir de Francia con otros colaboracionistas de los nazis, Louis-Ferdinand Céline dejó dos maletas repletas de manuscritos. Alguien las sustrajo, y su pista se perdió durante décadas, hasta que se recuperaron en 2021 y se procedió al estudio del material que contenían. El primero de los textos en ver la luz es el que el lector tiene en sus manos, escrito entre las dos obras maestras que el autor publicó en el periodo de preguerra: Viaje al fin de la noche y Muerte a crédito . El rescate de esta novela inédita es, pues, un acontecimiento literario. ¿Qué es Guerra ? Como otras novelas de Céline, es un libro con un elevado contenido autobiográfico, que mezcla realidad y ficción. El brigadier Ferdinand es gravemente herido en el frente de Flandes durante una de las cruentas batallas de la Primera Guerra Mundial. Destruido física y moralmente, es evacuado a un hospital al norte de Francia, donde una enfermera inasequible al desaliento se hará cargo de él, y Ferdinand se relacionará con diversos personajes. Escrita con el característico estilo visceral, brutal y radical de Céline, la obra retrata la guerra como enloquecido matadero, y en sus páginas se cruzan, con crudeza y voluptuosidad, la muerte y el sexo, el dolor y la sensualidad, la destrucción y la pasión.
Ocho relatos fascinantes entre lo real y lo fantástico, en los que Manuel Gutiérrez Aragón continúa explorando su universo creativo. Los ocho cuentos aquí reunidos discurren entre lo cotidiano y lo fantástico, entre lo real y lo surrealista. Así, una tranquila velada operística en el madrileño Teatro Real se convierte en un encierro en el que reina la oscuridad y no hay posibilidad alguna de comunicarse con el exterior. En otros relatos, la visita a un amigo piloto deriva en un viaje inesperado a la otra punta del mundo, el cielo de Sevilla se puebla de animales marinos y un extraño huésped –un nestrovich– puede alterar hasta límites insospechados la vida de una familia. Hay también, claro, lugar para el cine, como en ese cuento en el que un productor se embarca en una película sobre Mahoma financiada por Arabia Saudí, o ese otro cuyo escenario es un oscuro patio de butacas donde coinciden todo tipo de personajes: estudiantes que huyen de la policía, prostitutas, pajilleros, homosexuales y el escritor Azorín, gran aficionado al séptimo arte. Y están también presentes el arte y la necesidad de contar, como en la evocación de un amigo de la adolescencia, genio de las matemáticas, que tuvo un trágico final en una playa, o en la historia que una abuela explica a su nieto sobre sus amoríos en Cuba, debatiéndose entre dos pretendientes. Las ocho piezas que configuran este volumen confirman el talento de Manuel Gutiérrez Aragón, que hace años pasó sin sobresalto alguno del cine a la literatura y en este último campo nos ha regalado ya varios libros espléndidos, a los que ahora se suman estos cuentos.
Sherman McCoy, prestigioso bróker de Wall Street, se pierde por las calles del Bronx cuando trasladaba a su amante desde el aeropuerto Kennedy hasta su nido de amor. Este hecho desata un inmenso lío que pondrá en enormes dificultades jurídicas, matrimoniales e incluso económicas a nuestro protagonista. Su peripecia permite a Wolfe hilar una compleja trama que retrata con ironía y humor el universo que envuelve Nueva York, desde el refinamiento hipócrita de Park Avenue hasta las calles salvajes y sucias que rodean Manhattan, por donde también campan la mafia y las nuevas sectas religiosas. Ricos empresarios, artistas, traficantes, jueces, policías, periodistas… conforman una colmena que es la verdadera protagonista de la obra. Es la Nueva York de mediados de los ochenta, que desempeña «la función de la antigua Roma», y en la que las diferentes razas, etnias y minorías se rigen por sus propios códigos de conducta pero tienen un solo objetivo: obtener el control. El poder es mucho más importante que el dinero.
Los yonquis de Burroughs tampoco van a salvarse, en eso se parecen a los que nos tocaron a nosotros (a los nuestros) y a los que han seguido. Carne de indefensión, peña dando vueltas por la calle, por los bares, a ver qué pasa, a ver qué pilla. Robar a borrachos en el metro, creer que se han quitado para siempre mientras se meten el definitivo. Porque los yonquis viven definitivamente cada día. Toda generación aporta sus adictos. La que retrata Burroughs en esta novela es doblemente superviviente, pues la integra un personal que ha salido vivo (iba a poner indemne, qué tontería) de la Segunda Guerra Mundial. Llevan en los brazos sus propios campos de minas. Es la cofradía echada a perder que también aparece en otros títulos de esos días, por ejemplo en El hombre del brazo de oro, la novela de Algren y la película de Sinatra. Yonquis de camisa blanca y americana vieja. Los nuestros eran de chándal y riñonera, bueno, eso fue al final, cuando iban consumidos del brazo de sus madres. Pero cuando leí esta novela aún llevaban chupa y pegaban tirones. En los yonquis de Burroughs, quiero decir, en su manera de contarlo, fluye una literatura que no será la de Burroughs sino la de su época. Burroughs enseguida se irá a otra escritura, no va dejarse atrapar más que por sí mismo y por lo que ya le tiene pillado. Este libro está más cerca de sus amigos que de él. Lo habita la gente de En el camino de Kerouac, y del Aullido de Ginsberg. Pero un yonqui no tiene amigos, y Burroughs era un escritor solitario.
Evelyn Waugh, una confusión de identidad provoca que William Boot sea enviado como reportero a un país del África nororiental sumido en la guerra civil. A pesar de no haber salido apenas de la casa familiar en la campiña inglesa, el joven se prepara para abrirse camino en la jungla, orientarse entre las dunas del desierto o sobrevivir a cualquier catarata. Sin embargo, acabará con otros periodistas en el bar de un hotel, espantando moscas e inventando historias que puedan ser la noticia bomba que justifique sus gastos. En esta novela, con el ritmo de una carrera de cien metros lisos, la trama parece salida de la imaginación de Billy Wilder y los diálogos de la pluma de los hermanos Marx. Podría hablar de las metáforas, de los tropos o de su crítica implícita al romanticismo o al colonialismo, pero eso traicionaría el espíritu de una obra que, ante todo, no aburre, ni en una coma, al lector.
Un deslumbrante retrato personal, histórico y político del derrumbe del estalinismo en Albania y la turbulenta llegada de la democracia. Cuando era una niña, con apenas once años, Lea Ypi fue testigo del fin del mundo. Al menos del fin de un mundo. En 1990 el régimen comunista de Albania, el último bastión del estalinismo en Europa, se desplomó. Ella, adoctrinada en la escuela, no entendía por qué se derribaban las estatuas de Stalin y Hoxha, pero con los monumentos cayeron también los secretos y los silencios: se desvelaron los mecanismos de control de la población, los asesinatos de la policía secreta… El cambio de sistema político dio paso a la democracia, pero no todo fue color de rosa. La transición hacia el liberalismo supuso la reestructuración de la economía, la pérdida masiva de empleos, la oleada migratoria hacia Italia, la corrupción y la quiebra del país. En el entorno familiar, ese período trajo sorpresas inauditas para Lea: descubrió qué eran las «universidades» en las que supuestamente habían «estudiado» sus padres y por qué estos hablaban en clave o en susurros; supo que un antepasado había formado parte de un gobierno anterior al comunismo y que a la familia le habían expropiado sus bienes. Mezcla de memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica, con el añadido de una prosa de soberbia factura literaria y pinceladas de un humor tendente al absurdo como no podía ser de otra manera, dado el lugar y tiempo que se retrata, Libre es de una lucidez deslumbrante: refleja, desde la experiencia personal, un momento convulso de transformación política que no necesariamente desembocó en justicia y libertad. «Se lee con sumo placer. Una sutil indagación en el significado de la libertad, y el divertido y conmovedor retrato de un pequeño país en pleno colapso» (Luke Harding, The Guardian). «Una brillante disquisición sobre la libertad: sus señuelos, falsas esperanzas, decepciones y posibilidades» (Lyndsey Stonebridge, The New Statesman). «Unas memorias líricas, profundas y emotivas, que traspiran un intenso olor a humanidad, una mezcla de realidad y esperanza» (Philippe Sands).
Un ojo con un pero. Un oído en alta mar. Las palabras se le hacen ajenas a una mujer con una enfermedad ocular grave cuando trata de hilvanar el relato de su cuerpo frágil. Ese cuerpo amenazado despierta el recuerdo de la madre muerta y de los años desperdiciados junto a un amante inconsistente. Por qué narrarse. Cómo no temblar. Pero a pesar del vértigo por el desamparo y la soledad, sobrevive la esperanza de una vida futura. Este libro es un mosaico narrativo tramado con un estilo breve y con el lirismo áspero característico de la autora. En esta segunda novela, Aurora Freijo Corbeira vuelve a convertir en poético lo insoportable: la devastación vivida e imaginada, pensada y escrita. Cuerpo vítreo es un ejercicio insólito de observación de lo personal y lo insondable, una obra sobre el dolor y la lucidez que al mismo tiempo nos recuerda que se puede resistir un poco más. Al menos un soplo más. «Seca y exacta, como un disparo al corazón» (Juan Barja). «No hay didactismo. Trata al lector como a un adulto. Puño de hierro en guante de seda» (Juan Gracia Armendáriz).
«Si la salvación estuviera al alcance de la mano y pudiera conseguirse sin gran trabajo, ¿cómo podría suceder que casi todos la desdeñan? Pero todo lo excelso es tan difícil como raro», escribió Spinoza. En octubre de 1991 coinciden en la facultad de Filosofía los personajes de esta historia: la brillantísima Gloria, que no tardará en desencantarse de la universidad para entregar su inteligencia a la empresa privada; Manuel, que busca en la razón y los libros un freno a sus más oscuros impulsos; la caprichosa Bea, que acostumbra a provocar todo tipo de desgracias y salir siempre indemne de ellas; Roberto, un excéntrico aspirante a pintor; o Ana, que encierra dentro de sí misma toda la rabia y toda la dulzura del mundo. Son jóvenes y se divierten, conciben grandes planes o quizá delirios, hacen un montón de tonterías. Hasta que uno de ellos se suicida y la cosa se pone seria. ¿Por qué algunas personas se rompen y otras se salvan? Tan difícil como raro no pretende responder preguntas imposibles. Sí aspira a ofrecer un retrato generacional, entre otros mil probables, de quienes nacieron en los setenta, disfrutaron del esplendor de los noventa y se desmoronaron con el nuevo siglo. También cuenta una historia de amor, que todos creen perfecta, pero que estalla en pedazos por la irrupción de la enfermedad mental. La felicidad se transforma entonces en una lucha constante contra el vacío y una sucesión de ingresos psiquiátricos. Incluso esta novela podría verse como un relato de fantasmas en el que no son los muertos quienes atormentan a los vivos, sino al contrario: los vivos, de ninguna manera, están dispuestos a olvidar a los muertos, y por eso les persiguen, les acosan, les interrogan y se niegan a perdonarles. En Tan difícil como raro, Juan Vilá continúa el ciclo autobiográfico que inició con 1980. Dos libros que admiten una lectura independiente, pero que comparten una misma voz, a veces áspera y a veces tierna, y un mismo narrador, que en esta ocasión nos ofrece una celebración a contrapelo del pasado, una crónica hermosa y maldita de la juventud perdida, el amor roto y los sueños que ya nunca podrán cumplirse. Es decir, de la vida y de ese extrañísimo afán que nos lleva a seguir adelante a pesar de todo. «Un relato real, que transpira verdad, sobre la amistad y el amor, sobre el final de la juventud y los pedazos dispersos de cada uno que quedan orillados. Que nadie se engañe: Juan Vilá proporciona finezas con palabras gruesas. Su estilo a veces bronco y destemplado solo es el pudoroso disfraz tras el que refulge una mirada aguda y sensible» (Marcos Giralt Torrente). «El gran hallazgo de esta intensa historia de un grupo de jóvenes en los noventa es la profundidad abisal que alcanza, su capacidad para hablar de lo visible y lo invisible, de lo real y lo alucinado» (Rosa Montero). «Una brillante historia generacional, una difícil iniciación a la vida adulta, con una sensibilidad distinta y páginas memorables sobre la anorexia. Me ha hipnotizado esta novela» (Manuel Vilas).
Serenata Terpsichore ha dedicado su vida a hacer ejercicio físico, a correr, a nadar. Ahora, al cumplir sesenta, tanta actividad le pasa una dolorosa factura en forma de artrosis. Por su parte, Remington Alabaster, su sedentario marido, acaba de ser prejubilado a la fuerza tras un confuso enfrentamiento con su nueva jefa y escoge precisamente ese momento para descubrir las bondades de la gimnasia y correr una maratón, pero la obsesión de Remington por el fitness y su narcisismo ponen a prueba su matrimonio y su salud. Una novela feroz repleta de temas candentes (los sinsabores del envejecimiento, la masculinidad en crisis, las tensiones en la pareja), cuya mirada extremadamente aguda no elude ni una polémica, ni deja un mito sin desmontar.
Una novela fulgurante y llena de esperanza, ambientada en un Japón postapocalíptico tras una catástrofe ecológica. En el futuro inconcreto en el que está situada esta historia, Japón ya no existe de puertas afuera: una catástrofe de la que nada sabemos ha causado un colapso medioambiental que le ha obligado a cerrar sus fronteras al resto del mundo. El país entero está contaminado, la gran mayoría de las especies animales se han extinguido y la comida se ha convertido en un bien escaso. Las ciudades se han despoblado debido al riesgo de la polución y mucha gente se ha ido a vivir a las periferias, en lugares remotos y aislados. La vida ha ido mutando (aunque el Gobierno ya ha sustituido el término «mutación» por el de «adaptación al medio ambiente»): los hombres tienen la menopausia, todo el mundo cambia de género al menos una vez en la vida, la tecnología ha perdido su foco, el lenguaje ha degenerado y las palabras caen cada vez más rápido en desuso. Los niños que nacen lo hacen débiles y enfermizos, y son los abuelos, que por lo general superan con creces los cien años pero aún conservan un gran vigor, quienes tienen que ocuparse de ellos. Así, la novela resigue un día de la vida del joven Mumei, un adolescente encantador y lleno de esperanza que, en medio del sinsentido que lo rodea, aún ve el mundo con los ojos de quien lo mira por primera vez, y de su bisabuelo Yoshiro, un anciano que vive con la eterna incerteza de lo que el futuro le depara a su bisnieto. El emisario es una novela fulgurante, construida a partir de una prosa etérea y envolvente, llena de una extraña belleza que conjuga las contradicciones que la vida ofrece a sus protagonistas; una belleza teñida de nostalgia, pero también de la punzante esperanza de los que creen que no está todo perdido, todavía. «Una representación fantasmagórica de la tensa relación de la humanidad con la tecnología y el mundo natural» (Brian Haman, Asian Review of Books). «La novela de Tawada se impregna de las ansiedades de una sociedad en la que los «cambios (…) Se desarrollaron a la velocidad a la que las piedras ruedan pendiente abajo», pero ella imagina un mundo arruinado con humor y elegancia» (Publishers Weekly).
Las punzantes conversaciones de un matrimonio en crisis. Nick Hornby escruta los conflictos de pareja con grandes dosis de ingenio. Cada semana, Tom y Louise tienen una cita en un pub londinense antes de su sesión de terapia de pareja. Su relación parecía ir bien hasta que un desliz generó grietas y afloraron las tensiones. Ahora están intentando reconducir la situación, en un intento de salvar un matrimonio de quince años que les ha dado dos hijos. La novela, organizada en diez capítulos, reproduce los diez minutos previos a diez sesiones de terapia. Durante ese tiempo Tom y Louise conversan y observan lo que sucede a su alrededor: la gente que entra en el pub, las parejas que salen de su sesión con la terapeuta antes de que pasen ellos El motor de la narración son esas mismas conversaciones, cargadas de agudeza, ironía y sinceridad. Una suerte de terapia previa a la terapia, en la que la pareja protagonista repasa su vida en común y habla de todo: el pasado, sus diferencias y complicidades, el sexo y el amor, las expectativas y los desengaños, incluso el Brexit. Este libro ingenioso, incisivo y profundo bajo su apariencia de liviandad es la formulación literaria de la serie de televisión del mismo título, dirigida por Stephen Frears y protagonizada por Rosamund Pike y Chris ODowd, de la que Nick Hornby es guionista. «Los lectores que quieran acercarse a una honesta exploración de las relaciones de pareja quedarán embelesados por el brioso equilibrio entre emociones complejas y humor sarcástico» (Publishers Weekly). «Aguda, estimulante. Una escritura que sabe emocionar» (The New York Review of Books).
La odisea de un hombre normal que se ve envuelto en las peripecias más rocambolescas. Una historia hilarante, cotidiano y surrealista, como la vida misma. Todo empieza con un primo que ya de chico apuntaba maneras de estafador, y que ahora mete al protagonista –un mexicano que viaja a Barcelona acompañado de su novia para estudiar literatura, y que además se llama como el autor de la novela– en un lío monumental: un «negocio de alto nivel» que convierte su estancia en la ciudad en una especie de novela negra de humor también negro, una de esas que a él le gustaría escribir. Por estas páginas desfila una variopinta fauna de personajes impagables: mafiosos peligrosísimos, una novia que se llama Valentina y que lee Los detectives salvajes y no se entera de nada, una chica llamada Laia cuyo padre es un político corrupto, un okupa italiano que se ha quedado sin perro, un pakistaní que simula vender cerveza para no levantar sospechas… Y para complicarlo todo un poco más aparece una segunda Laia, que es mossa d’esquadra y pelirroja; una perra que se llama Viridiana, una niña que recita versos de Alejandra Pizarnik y hasta la propia madre del protagonista, melodramática, orgullosa y chantajista como en una buena telenovela mexicana. Juan Pablo Villalobos escribe como actuaba Buster Keaton: te arranca la carcajada manteniéndose impávido, sin mover un músculo. En sus anteriores novelas ya había ido construyendo un mundo propio con personajes entrañables y excéntricos. Y ésta lo consagra como un escritor imprescindible.
Ocho potentes relatos sobre personajes confrontados con lo desconocido y con sus propios miedos. En uno de los cuentos reunidos en este volumen, la protagonista explica su encuentro con un albatros, ese pájaro solitario y de vuelo majestuoso al que Baudelaire dedicó un poema. Ella y su padre se topan con lo que llaman «albatros perdidos» o «albatros divagantes», aves que, debido al sobreesfuerzo por la falta de viento, enloquecen, se desorientan y acaban llegando a lugares muy alejados de su hábitat natural. Los protagonistas de estos ocho relatos son cada uno a su manera «divagantes». Algún acontecimiento inesperado ha quebrado las rutinas de sus vidas, los ha obligado a salir de su espacio habitual y a moverse por extraños territorios. Por ejemplo, la chica que un día conoce en un hospital a un tío proscrito durante años en su familia por algo que nadie quiere decir; el actor frustrado que inicia, sin darse cuenta, una vida distinta en la casa de un antiguo compañero de carrera a quien le han ido mejor las cosas; la mujer que vive con sus hijos en un mundo agonizante en donde conviene más estar dormido que despierto, o el narrador del magnífico cuento «La puerta rosada», quien descubre la solución para su insatisfactoria vida familiar en una callecita solitaria. Estos relatos, que transitan entre el realismo y la fantasía, enfrentan a sus personajes con esa obsesión que nuestra sociedad ha cincelado con esmero: la del éxito y el fracaso, y dan cuenta de la maestría que Guadalupe Nettel ha alcanzado en este género.
