Literatura y Ficción
Una mujer recorre su adolescencia y juventud como el tiempo de cimentación de una identidad inestable, pero lúcida. Ni Niuniu hace frente a los hombres que marcan su vida: el arrogante padre, el profesor que la abusa, el psiquiatra que la ordena y el amante que la abandona. Al otro lado, su abuela, su madre y la viuda He, un espíritu elegante de otra época a cuya invocación entrega su deseo y su necesidad de afecto. Nada en su vida camina en una sola dirección, sino que encalla en la frontera de las realidades: la de lo singular o lo plural, la de lo privado y lo público. Siempre la armonía de contrarios imbricados en símbolos que recorren la novela: el crepúsculo, el color gris, pero también el espejo como prueba de dualidad o la persistente lluvia como mensajera del cielo y la tierra. Lo uno, siempre, también, lo otro, pues el drama encierra su comedia y el sueño su realidad. También la propia China se abre paso en esta novela desde el sentimiento de lo comunitario a la individualidad feroz y desde la oscuridad de su Revolución Cultural, al incendio de los sucesos de la plaza de Tian’anmen. Vida privada es la novela que revolucionó el feminismo y el panorama literario de los noventa en China y es el eje de una tendencia denominada «Nueva corriente de escritura femenina». Desde entonces ha suscitado una atención internacional sin precedentes.
Una novela que atraviesa los acontecimientos históricos de la España del siglo XX siguiendo la evolución de dos familias de orígenes contrapuestos a lo largo de tres generaciones. Don Florencio, patriarca de los Mena, una poderosa familia extremeña símbolo del poder comarcal, dirige sus negocios y a sus empleados sin contemplaciones. Sin embargo, sus herederos no parecen tener la capacidad para mantener y expandir el imperio de fincas, dehesas y pastos. Por su parte, José y su familia malviven cuidando ganado en una de las fincas de los Mena, siempre sometidos a las humillaciones de sus señoritos. En el transcurso de los años, los grandes cambios sociales y políticos producidos en el país, Guerra Civil, miseria, estraperlo, desarrollismo, la Transición y los primeros ochenta, arrastran a los descendientes de ambos clanes, que sufrirán los avatares del destino y de sus propias decisiones. La casa de los seis balcones es un retrato fidedigno del pasado de un país difícil de reconocer, pero que conviene no olvidar.
Miguel Strogoff es una novela de aventuras del grandísimo escritor francés Julio Verne, en la cual confluyen temas como el patriotismo, la lealtad, el amor, la perseverancia, el valor, el honor…, dotando a la narración de un compromiso con el espíritu humano mucho mayor que en obras anteriores del autor. En esta ocasión, Verne no otorga a su protagonista excelsos conocimientos científicos ni aptitudes intuitivas prodigiosas, pero sí le proporciona un afán de superación sobrehumano en pos de la consecución del objetivo que tiene que cumplir. Miguel Strogoff es el intrépido correo del zar, cuya misión, de dimensiones épicas, le llevará a sortear mil y un peligros con tal de entregar una carta al Gran Duque. Para llevar a cabo este fin, se verá obligado a recorrer los más de cinco mil kilómetros que separan la capital de Moscú, donde se halla, hasta Irkutsk, en las heladas tierras siberianas.
La guerra ha sido, es y será, una enérgica metáfora dentro de la literatura universal, es un elemento que representa el lado más oscuro del ser humano, lo más perverso que pueden hacer las personas con tal de conseguir sus fines. La guerra es sinónimo de lucha para defender ideales, defender lo que es de uno y defender lo que es justo. Pero lo cierto es que toda guerra es un fiel reflejo de una lucha mucho más cercana, la que debatimos en nuestro interior, en nuestro fuero interno. En la literatura toda acción bélica refleja la pelea que hierve en nuestro interior y sus consecuencias: la destrucción, el sufrimiento, la tristeza, la venganza… Pero entonces, ¿por qué nos encantan las historias bélicas? Porque inconscientemente aprendemos de esas narraciones, de esas vivencias ficticias que recrean autores tan extraordinarios como los de esta recopilación, y porque en toda guerra hay una victoria más allá de la derrota…
Estamos ante uno de los primeros novelistas de la historia y uno de los más destacados narradores de todos los tiempos. A Daniel Defoe, autor de la obra maestra Robinson Crusoe, se le atribuyen en total más de 540 títulos, donde se incluyen poemas satíricos, panfletos políticos y religiosos, ensayos y todo tipo de creaciones. Destacan, dentro de toda esta amplia producción, sus extraordinarios cuentos sobre materias tan variadas como la intriga, el misterio, los fantasmas, espectros y seres de ultratumba, los piratas, sus aventuras y los mares donde estas se desarrollan…, así como su capacidad para crear un fino y delicado trasfondo de crítica social en todas sus historias, concibiendo así unos textos que, por una parte, se disfrutan y, por otra, nos hacen reflexionar sobre el mundo en el cual vivimos. Algunas de las narraciones cortas que aquí encontrará son las memorables La aparición de Mrs. Veal, El Diablo y el relojero o El adivino de la feria de Bristol.
Penas del joven Werther es una novela epistolar que supuso el primer gran éxito de su joven autor, Johann Wolfgang von Goethe, que pasó de la noche a la mañana de ser un auténtico desconocido a un escritor de renombre aplaudido por todos. Es conocida la predilección que tenía por esta obra el propio Napoleón Bonaparte, que llevaba una copia consigo a sus campañas militares. En esta narración se pone de relieve una capacidad innata para conectar con las insatisfacciones, descontentos y discrepancias que se producen en todas las épocas de la historia, y todo ello con un realismo especialmente alarmante. La obra tuvo un impresionante impacto literario en la Europa de aquella época. Su éxito fue indiscutible; las ediciones se agotaban una tras otra, y se tradujo enseguida al inglés y al resto de las principales lenguas europeas. Fue el potente impulso innovador que, como el primer cañonazo de una contienda, dio paso al inicio del Romanticismo.
El Cantar de mio Cid es el mayor de los cantares de gesta españoles de la Edad Media, no se trata de una biografía más o menos fantaseada, sino de un texto propiamente literario, un poema épico de primera magnitud que relata las heroicas hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, «El Campeador». Una lectura única que nos lleva por el complejo proceso de recuperación de la honra perdida de nuestro protagonista y el restablecimiento del honor que nunca debió arrebatársele. En este libro le ofrecemos una versión modernizada, anotada e introducida por Alberto Montaner, catedrático de la Universidad de Zaragoza y el mayor experto mundial del poema que nos ocupa, a fin de que pueda llegar a cualquier tipo de público, y que todo tipo de lectores puedan disfrutar, entender y sacar el máximo provecho a una de las mejores obras de la historia.
Los cuartetos escritos en persa por Omar Jayam se han convertido actualmente en textos poéticos de autoayuda sobre aspectos tan variopintos como la ciencia y el conocimiento, la moral y el comportamiento personal, la religión y la teología, cómo ser feliz, la nostalgia por lo vivido, el disfrute de la vida antes de la muerte, de dónde venimos y adónde vamos. Existen discrepancias sobre cuántos se deben realmente a Jayam, ya que muchos Rubaiyat han sido reconstruidos con diferentes copias sin que exista seguridad de que todas sean del gran poeta al que se atribuyen todas ellas. En Occidente empezaron a ser conocidas a partir de 1859, gracias a la traducción libre de Edward Fitzgerald, que es la que sirve de base a esta edición ilustradas con dibujos a Willy Pogány.
Lucas y Carlos son hermanos y su vida discurre en la monotonía lluviosa de Atenas, un pueblo cargado de convencionalismos y silencios. La existencia de ambos gira alrededor de dos figuras femeninas: su vecina, viuda, que no quiere renunciar a su sexualidad, y su madre, amada y odiada, que está en una lucha constante contra ellos. Byron Salas, influenciado por las obras de Clarice Lispector, Marosa di Giorgio, Silvina Ocampo y Reinaldo Arenas, aborda y explora el tema de la homosexualidad y del incesto entre dos hermanos que se encuentran sumidos en un progresivo aprendizaje del amor y el desgarro, la decadencia y el placer, en un descenso a los infiernos que parece no dejar espacio a la redención para ninguno de los dos. «Ya se sabe que el trópico lluvioso es abundancia y exceso; Byron salas describe con preciosismo y fatalidad en Mercurio en primavera el peso terrible de los elementos naturales (y el odioso de las lenguas hipócritas) sobre los cuerpos subyugados, en esta su primera novela, destinada a perdurar». Guillermo Barquero, editor de Ediciones Lanzallamas «Heredero de los grandes escritores del Barroco caribeño, lector privilegiado de Lezama Lima y de Sarduy, Byron Salas escribe desde el único lugar que importa: desde esa encrucijada en donde la belleza duele. Mercurio en primavera es una estrella solitaria que marca un nuevo camino en las letras centroamericanas». Carlos Fonseca, escritor
Inspirada por el deseo de mantener viva la memoria de Colombia, Marbel Sandoval nos presenta la trilogía Conjuro contra el olvido, narrada a través de las voces de mujeres afectadas por hechos violentos que marcan sus vidas y las de sus familias. En el brazo del río, inspirada en la masacre de Vuelta Acuña en los años 80, nos presenta a dos niñas cuya amistad se ve interrumpida por el viaje de una de ellas a la finca de su familia, en la que la será encontrada por la tragedia. Joaquina Centeno es la historia de una mujer que durante treinta años no ha desistido en la búsqueda de su hijo menor, desaparecido por el estado tras presenciar un asesinato. En Las brisas, Rosa conversa con su patrona cada lunes y vuelve a darle vida a su historia familiar a partir de la vida de su madre, una mujer acompañada por la muerte y la desdicha. «Corrupción, inequidad social, violencia y miseria son abordadas con profundidad y sencillez por la periodista y escritora bogotana Marbel Sandoval Ordoñez, quien ejecuta un contrapunto narrativo equilibrado y de un desarrollo notable.» Camilo Rodríguez, Nexos «Escribo para bucear en quiénes somos y para contarnos como una manera de romper el hechizo ante la barbarie» Marbel Sandoval Ordóñez, El Espectador
El cuento es el resultado de esa innata propensión del hombre a contar y a escuchar historias, de soñar despierto y contar relatos que no tengan que seguir norma alguna y que se puedan salir de los límites de la tediosa realidad en la que vive. Los primeros cuentos circularon en un principio a través de la forma oral, transmitidos de padres a hijos, de boca en boca, en las plazas públicas o al amor de la lumbre de los hogares, sufriendo las innumerables variantes y acomodaciones que tal forma de transmisión implicaba. Así, el cuento evoluciona poco a poco con el paso de los años, y en su calidad de expresión literaria, como ese ente definido y con entidad propia en que ahora se ha convertido, adquiere su máxima cota y expresión durante los siglos XIX y XX. Autores capaces de crear historias cortas inolvidables han proliferado con éxito en la vieja Europa: Guy de Maupassant, Kafka, Julio Verne, Hoffmann, Dumas, Schwob, L’Isle Adam, Apollinaire, Gautier, los hermanos Grimm, Bloy, Nodier, Bécquer, Unamuno, Mme. de la Fayette, Clarín, Pardo Bazán, Galdós, Skram…
En 1863 publica Julio Verne una de sus obras tempranas más destacadas y su primera novela, Cinco semanas en globo, donde ya se puede apreciar su calidad literaria. Estamos ante una novela típica de aventuras y de intriga, sencilla y predecible, que sabe mantener la tensión del lector hasta el límite adecuado, sin traspasarlo, con la que el escritor inicia su serie de viajes extraordinarios y su carrera como autor de algunas de las aventuras más trepidantes e intensas de la historia de la literatura universal. La novedad científica que Verne relata en su novela está, en esta ocasión, en el globo aerostático y su curioso sistema de desplazamiento, un curioso dispositivo de la invención del doctor Fergusson, que permite ascender o descender a voluntad sin tener que perder parte del gas o tener que arrojar lastre, convirtiendo al fabuloso artefacto en una auténtica nave dirigible, que no tiene el menor problema para encontrar las corrientes de viento más favorables, facilitando así la navegación.
El cuento es un género indispensable para forjar los cimientos que definieron el gran siglo de la literatura rusa, el siglo XIX, iniciándose así una trascendental e influyente tradición que ha llegado hasta nuestros días. Ello nunca hubiese sido posible sin la inestimable aportación que proporcionó la confluencia de autores que cultivaron el género con rigor y asiduidad, algunos de los más grandes de la literatura rusa y universal: Lev N. Tolstói (1828-1910), Fiódor Dostoievski (1821-1881), Antón Chejov (1860-1904), Nikolái Gógol (1809-1852), Alexander Pushkin (1799-1837), Alexander Afanasiev (1826-1871), Máximo Gorki (1868-1936), Iván Turguéniev (1818-1883), Nikolái S. Leskov (1831-1895), Leonid Andréiev (1871-1919)… La relación que tuvieron entre ellos fue intensa, la mayoría se conocían perfectamente, unos eran amigos y otros no se llevaban bien, así Tolstói y Turguenév llegaron al extremo de retarse en un duelo, y Pushkin murió en otro por las heridas que le produjo un arma de fuego a los treinta y siete años.
El mero hecho de contar un cuento o un relato corto, o una simple historia, sin más, por el puro placer y la satisfacción de narrar, es una de las pasiones más antiguas y extendidas del hombre a lo largo de toda su existencia, tanto como el mismo goce de poder escucharlas con atención, al amor de la lumbre, disfrutando de la sucesión de palabras encadenadas que magistralmente nos brindan los hacedores de historias. Somos conocedores del hecho que cada cuento tiene su estilo y su sello propio, y que cada hacedor de historias le imprime su particular talante, dotándolo de un carácter que lo hace único y especial. Los británicos Oscar Wilde, Charles Dickens, Arthur Conan Doyle, Daniel Defoe, Marie Shelley, James Joyce, Robert Louis Stevenson, Walter Scott, Chesterton, Bram Stoker, Wilkie Collins, Vernon Lee, John Polidori, Rudyard Kipling, Sheridan Le Fanu, Thomas Hardy… son los autores elegidos en esta antología por su facultad de síntesis, por esa capacidad de atención que logran obtener del lector cuando desgrana sus relatos, obras maestras de la literatura de todos los tiempos.
Mark Twain (1835-1910), Jack London (1876-1916), Edgar Allan Poe (1809-1849), H.P. Lovecraft (1890-1937), Henry James (1843-1916), O. Henry (1862-1910), Washington Irving (1783-1859), Herman Melville (1819-1891), Henry Harland (1861-1905) , Frank Richard Stockton (1834-1902), Ambroise Bierce (1842-1914), Stephen Crane (1871-1900), Nathaniel Hawthorne (1804-1864), Robert E. Howard (1906-1936), Henry S. Whitehead (1882-1932) … la calidad de los autores norteamericanos aquí seleccionados, así como las obras concienzudamente elegidas, nos ofrecerá una buena piedra de toque para valorar la calidad de la literatura que desarrollaron, especialmente durante el ocaso del siglo XVIII, el siglo XIX y los albores del XX. A principios del siglo XIX en Europa apenas se tenía aún noticia de la existencia de una literatura norteamericana. La obra de autores como Washington Irving, Edgar Allan Poe, Herman Melville, Nathaniel Hawthorne y Walt Whitman, entre otros, fue saludada con entusiasmo por los ávidos lectores europeos, que poco a poco fueron descubriendo el potencial que allí se estaba gestando.
Para Horacio Quiroga un buen cuento, el más antiguo de los géneros narrativos, debe atrapar al lector desde el primer momento, despertar su curiosidad y concluir con un gran final, que debe ser imprevisible, sorprendente y surtirse en lo posible de frases breves. La brevedad de expresión y la energía para expresar sentimientos son cualidades necesarias que se adquieren solamente con el paso de los años. Hay que tener al lector en vilo durante todo el relato, para sorprenderlo al final de la manera más insospechada posible. Así, la brevedad, la unidad y energía en la construcción, y un sorprendente final que nadie espera, se perfilan como las principales cualidades que debe tener todo cuento con aspiraciones. Un cuento debe ser una obra escueta, limpia, de desarrollo continuo. Horacio dedicó gran parte de su vida a conseguir estas metas, y con un notable éxito en muchas ocasiones, como podremos comprobar en las historias que leeremos en esta cuidada selección.
Nos encontramos ante el prototipo del héroe autodidacta americano que intentó experimentar a lo largo de toda su vida aquello que escribía. Su obra es un himno a la naturaleza y a la libertad del hombre, y su exitosa difusión lo convirtió no solo en un mito para los lectores de su época, sino también para los de generaciones venideras. Durmió en la cárcel, fue buscador de oro en el Klondike, cazador de focas, contrabandista, vagabundo, corresponsal de guerra, marinero, pescador y, sobre todo, un incansable y experimentado viajero, trasladando así sus intensas experiencias y recuerdos vitales a su vasta obra literaria. Sus relatos, ambientados en los peligrosos mares del Sur o en las zonas heladas y más salvajes del norte, son extraídos de sus recuerdos y experiencias, confiriéndoles así, un aire de veracidad y autenticidad que está presente a lo largo de toda su obra. Pese a su breve vida, Jack London es además uno de los grandes maestros del relato corto de todos los tiempos, al que logró imprimir un peculiar estilo, ágil y directo.
Los Garrett son todo lo que no son los Reed: ruidosos, desordenados y cariñosos. Y cada día, desde el balcón de su habitación, Samantha Reed sueña con ser una de ellos hasta que una tarde de verano, Jase Garrett se cuela por su ventana y eso lo cambia todo. Ambos se enamoran; tropiezan con la timidez y lo maravilloso del primer amor. La familia de Jase acoge muy bien a Samantha. Pero entonces sucede lo inimaginable y el mundo de Samantha se vuelve patas arriba. Ahora tiene que enfrentarse a una decisión imposible. Guardar un secreto que arruinará a los Garrett o confesar la verdad y acabar con la carrera de su madre. ¿Podrá salvar a las dos familias? ¿O ha llegado el momento de que se salve a sí misma?
Mark Twain, el padre de la literatura norteamericana según William Faulkner, en realidad era un seudónimo que tomó Samuel Laghorne Clemens, de una expresión típica de la jerga de los marineros que atravesaban el río Mississippi con la que el sondeador del barco avisaba gritando a la tripulación. Mark Twain significaba marca dos, para dar a entender que la sonda que utilizaban marcaba dos brazas de profundidad, la mínima necesaria para que un barco pudiese seguir navegando por el Gran Río. El diario de Adán y Eva supone una de esas exquisiteces magistrales donde brota toda la capacidad creativa de un escritor. Una minúscula pero pura joya literaria donde la imaginación sale a la luz para deleitarnos a todos con un relato que no va a dejarnos indiferentes, tanto por su calidad como por la originalidad de la idea sobre la que se sustenta. Disfruten de este pequeño tesoro que les sorprenderá muy agradablemente.
Inspirado con toda probabilidad en la sabiduría y las enseñanzas de grandes maestros, como Jesucristo o Buda, y en corrientes espirituales y religiones orientales marcadas por un elevado sentido místico, El Profeta es una obra que invita al hombre a reconsiderar sus valores, costumbres y hábitos más profundos, huyendo de todo individualismo y buscando la empatía espiritual con el resto del Universo. El profeta aconseja sobre el amor, el trabajo, la alegría, la libertad, la ley, la amistad, la pasión, la muerte, la religión…, y sobre otros muchos temas de enorme trascendencia, y lo hace dando importancia a todo lo espiritual, al Yo mismo de cada uno, a lo que se encuentra en el interior de cada hombre. Les invita a ahondar en ellos mismos para asomarse y encontrar verdades más profundas, que les permitan acercarse al misterio de la Vida y a la Vida misma.Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a relucir entre las nubes. Gibran Khalil Gibran.
El segundo tomo que recoge los 197 relatos escritos por Jack London en sus cuarenta años de vida comprende los 64 cuentos que el gran autor norteamericano creó entre 1902 y 1910. Catalogados y ordenados cronológicamente de acuerdo a la edición canónica de la Universidad de Stanford, se ofrecen, al igual que el primer tomo, en traducción íntegra de Susana Carral, realizada expresamente para esta edición. Escritos durante su juventud y madurez, London, muestra en ellos sus múltiples experiencias en un mundo dominado por la naturaleza más extrema, desde sus aventuras como patrullero en las costas de San Francisco y en los territorios del Klondike, hasta sus andanzas por Hawái, las islas Salomón y otros enclaves de los mares del Sur, entre huracanes, océanos ingobernables y tribus caníbales.
En sus cuarenta años de vida Jack London escribió 197 relatos en los que priman la aventura y la épica lucha del hombre enfrentado a un entorno hostil. Una investigación de la Universidad de Stanford ha catalogado y recopilado cronológicamente, por primera vez, todos estos cuentos, treinta y seis de ellos inéditos, en una obra colosal dividida en tres tomos. El primero, que comprende los 87 relatos escritos por el gran autor norteamericano entre 1893 y 1902, aparece ahora en traducción íntegra de Susana Carral, realizada expresamente para esta edición. Escritos durante la adolescencia y juventud de London, en ellos da cuenta de su experiencia juvenil, cuando a los diecisiete años se embarcó como marinero rumbo a Japón en la goleta Sophia Sutherland, y su posterior búsqueda de oro en Alaska, donde la sombra de la muerte escondida entre el hielo estuvo a punto de costarle la vida.
Armenia, el país en el que todo es posible, el país que, como eterna Arca de Noé, pone a resguardo de tempestades humanas y de las otras, variopintas especies de su cultura milenaria. Allí se convive con una historia extravagante en la que persas, árabes, mongoles, turcos y rusos han querido llevar el timón. Aún hoy Armenia, el viejo país de cuatro mil años, el primero de la cristiandad, el que ejerce de bisagra entre oriente y occidente, mantiene más del doble de su población en la diáspora. Ser armenio significa ser superviviente: guerras, invasiones, terremotos, masacres y un pavoroso genocidio que se llevó un millón y medio de vidas, según sus cuentas. Este libro habla de historias imposibles, pero ciertas. Personajes que levantan hoy el país con mucho amor y mejor humor. Virginia Mendoza entra en sus casas y comparte mesa con algunos de los últimos supervivientes de ese genocidio, visita a los yazidíes que rinden culto a Melek Taus, el Ángel Pavo Real, o a los cristianos molokanes, bebedores de leche; habla con la viuda del constructor de un templo subterráneo para salvar a la humanidad del fuego; nos presenta a los homenajeadores de Jachaturian y a la nieta de una esclava. Voces sabias, a veces llenas de melancolía, pero siempre esperanzadas. No deja de ser una ironía amarga que el símbolo de su identidad, el monte Ararat, esté del otro lado de la frontera como emblema de la presencia de una ausencia. Pero «no intentes comprender. Esto es el Cáucaso», dicen por ahí.
Considerado como uno de los grandes autores italianos, el siciliano Verga dibuja en estas páginas un fresco insuperable de la vida en la isla a finales del siglo XIX. Estos relatos incomparables constituyen su obra maestra en formato breve y junto a sus novelas más conocidas ejercieron una influencia directa en el cine neorrealista de Visconti a Rossellini hasta llegar a Pasolini. D.H. Lawrence las consideraba tan magistrales que tradujo algunas de ellas para los lectores anglosajones, y escritores posteriores como Pirandello, D’Annunzio o Pavese se mostraron fuertemente influidos.
Suso Mourelo recorre Japón con brújula literaria. Desde grandes ciudades a tranquilos enclaves rurales, el objetivo es conocer los lugares donde transcurrieron las novelas de sus autores preferidos: el Tokio del escritor maldito Osamu Dazai o la pequeña isla de Kamishima que sirvió de inspiración a Yukio Mishima; el Kioto de las historias fetichistas de Junichirô Tanizaki o el refugio de montaña en el que Yasunari Kawabata situó País de nieve. Junto a ellos nos asomamos a otros autores como Masuji Ibuse, Natsume Sôseki o Ueda Akinari, y viajamos a las páginas de clásicos como Chikamatsu Monzaemon o autoras como Takasue no musume o Murasaki Shikibu. Un relato trenzado en otras ficciones donde asoman escritores nipones de todo tiempo y algunos de los europeos que sucumbieron al hechizo japonés como Lafcadio Hearn o Nicolas Bouvier. Con la referencia de este universo literario el autor deambula por el país, al mismo tiempo que conversa con sus gentes, convive en la intimidad de sus hogares e indaga sobre las circunstancias de una sociedad que vive una mutación asombrosa. Suso Mourelo compone un relato que, al modo de un largo haiku, nos guía por la memoria literaria a golpe de sensaciones e imágenes del presente.
Hay muchos países en el mundo pero el caso de Islandia es punto y aparte, y su historia, en las últimas décadas, trepidante y ejemplar. John Carlin, sin disimular su pasión de converso, nos cuenta que a pesar de haber visitado medio centenar de países en viaje de trabajo, el que de verdad le hace brillar los ojos de envidia es Islandia. Lo cuenta con humor delicioso en estos relatos que toman el pulso a una sociedad milenaria y sabia, audaz y visionaria, pero con los pies en un suelo de lo más hostil; que ha levantado un Estado moderno, justo y comprometido, bendecido por los primeros puestos en la lista mundial de países con mayor progreso y bienestar social y el primero en igualdad de género. El autor recorre la isla en varias ocasiones para averiguar las razones de este milagro. Habla con empresarias, políticos, artistas; habla con hombres y mujeres y nada, ni nadie, parece rebatir la idea de que Islandia, el país que más estrepitosamente entró crisis, y el primero en salir, es un modelo a seguir. Como le cuenta una ministra: Se ha cambiado la naturaleza de la discusión y ahora parece que los hombres han aprendido a pensar, también, como las mujeres.
Edmunds Bērzs, un arquitecto de éxito, desaparece repentinamente sin dejar rastro durante el trayecto de regreso a su casa en Riga, después de haber ido a visitar la granja de sus padres. Nadie sabe si se ha fugado voluntariamente o si ha sido víctima de un crimen. Su mujer, Edīte, se encarga de que se inicien las investigaciones policiales, que enseguida parecen llegar a un punto muerto. No hay señales de Bērzs ni indicios de su paradero, tampoco pruebas de si está vivo o muerto. En el transcurso de la búsqueda, el inspector Valdis Strūga, responsable del caso, se sentirá cada vez más vinculado al desaparecido y se verá sumido en un proceso de introspección y análisis de su propia vida. Publicada originalmente en 1972, La jaula es un clásico de la literatura letona. Un extraordinario relato psicológico y de suspense escrito por uno de los novelistas letones más destacados. Muchos han interpretado La jaula como una alegoría de la opresión soviética pero, ante todo, esta novela nos invita a reflexionar sobre el sentido de la libertad individual.
Un elegante caballero neoyorquino llamado John Durham llega a París con la intención de pedir en matrimonio a su amiga de la infancia Fanny Frisbee, que ahora es ya toda una mujer acostumbrada a la sofisticación del Viejo Continente. Aunque ambos están muy enamorados, su plan se enfrenta a un grave impedimento: Fanny está separada (pero no divorciada) del marqués de Malrive, un aristócrata disoluto que se niega a concederle el divorcio para evitar el escándalo, y que incluso está dispuesto a retirarle la custodia del hijo de ambos. Durham, resolutivo y directo, pide ayuda a la cuñada de Fanny, la enigmática Madame de Treymes, que se muestra dispuesta a interceder por ellos, pero a su manera.
Escritos ocho años antes que Ulises, los quince relatos que componen «Dublineses» son el primer gran acercamiento de James Joyce a su ciudad, Dublín, a la que describe, con realismo irónico y burlón, detenida en el pasado y sojuzgada por el Imperio británico y la Iglesia católica. Esta aproximación a los dublineses de clase media y baja, que contiene muchos detalles autobiográficos, conforma una curiosa unidad de la que surgen personajes que aparecerán en obras posteriores del mismo autor. Ochenta años después de la muerte de Joyce, otro realista, Javier García Iglesias, interpreta en imágenes, con asombroso detallismo, al gran autor irlandés, en una nueva traducción de Susana Carral que se ajusta con mayor precisión al ritmo y el estilo del texto original inglés.
En los últimos meses, Barcelona se ha convertido en el escenario de una serie de crímenes que tienen como víctimas a religiosos de distintas órdenes. La policía no encuentra ninguna pista que le permita esclarecer si se trata de una conspiración, una venganza o una simple casualidad. Mario Fergó, un detective privado con experiencia en casos difíciles, se siente atraído por el misterio, pero no tiene ninguna relación con la investigación oficial. Sin embargo, todo cambia cuando una mujer misteriosa lo contrata para que busque a su esposo, el director de un prestigioso colegio católico que ha desaparecido sin dejar rastro. Al seguir las pistas, Fergó se da cuenta de que su caso está relacionado con los asesinatos de los monjes, y que hay una conexión con el Vaticano y su turbulenta historia. El informe Mancini es una novela que combina el suspense, la intriga y la historia, y que lleva al lector por los oscuros secretos de la Iglesia, desde el pacto con Mussolini hasta la caída del comunismo.
El pequeño Francis ha huido de un peligro y es acogido en casa de su tío Ubriaco y su prima Amelia. Esta última es una niña protestona y religiosa que afirma que se está muriendo y muestra una aversión visceral hacia Francis, al que martiriza. Como la relación con su hija atraviesa un momento difícil, el tío Ubriaco decide emprender un viaje con su sobrino, donde recompondrá su relación paternal con el niño, dejando atrás a Amelia. Un recorrido por varios pueblos de Francia, en un mundo que está a punto de conocer la guerra, que para el pequeño Francis se convertirá en una suerte de viaje iniciático. Escrito entre 1937 y 1938 en inglés –pero publicado por primera vez a finales de los ochenta–, este relato imprescindible de la narrativa de Leonora Carrington se sitúa en la época inmediatamente anterior a la descrita en ‘Memorias de abajo’: el año 1937 en que, al poco de conocerse, Leonora y su amante (el pintor surrealista Max Ernst, que era muchos años mayor que ella) huyeron de París para dejar atrás a la entonces esposa de este, Marie-Berthe. Así, con un tono ficcional y una potente carga simbólica, el relato describe un episodio puramente autobiográfico, donde la historia del tío Ubriaco, su hija Amelia y el pequeño Francis es, a fin de cuentas, la de Max Ernst, Marie-Berthe y Leonora, que se reserva el papel de hombre adolescente.
Annie, Edward y su hija pequeña Rose se han mudado a un apartamento diminuto. Una noche en que reciben la visita de su amiga Stephanie, al abrir un armario aparece una amplia y hermosa terraza. A partir de entonces empiezan a pasar tardes y noches felices al aire libre, en un ambiente relajado, placentero y mágico, siempre en compañía de su amiga. Lo que no saben es que cada centímetro de ese lugar –una distorsión desconocida del espaciotiempo– tiene un coste en sus vidas y en la de quienes les rodean, y el tiempo que pasan en la terraza irá provocando una serie de cambios en cadena que transformarán para siempre no solo la forma de la casa, sino también la de su realidad y la del mundo entero. Compuesta por cuatro historias relacionadas entre sí, que siguen las vidas de los personajes afectados por este fenómeno y sus reverberaciones, esta novela-puzle es un viaje de doble sentido hacia el pasado y el futuro, en el que se mezclan géneros tan distintos como la fantasía, el romance, el drama familiar, la epopeya de superhéroes y la ciencia-ficción. A partir de un cuento ganador del National Magazine Award, Hilary Leichter ha construido una asombrosa reflexión sobre la pérdida y el reencuentro, una oda a los lazos indestructibles a lo largo de tiempo, una fábula sobre la extinción y un mapa para saber hacia dónde debemos dirigirnos a continuación.
