Clásicos de Ficción
FiltrarParís, 1817. En una pensión «de clase media», regentada con economía por una viuda, coinciden los desechos de la sociedad parisina y los jóvenes que sueñan con entrar en ella. En el último piso, el más barato, viven puerta por puerta un anciano que amasó una fortuna fabricando fideos y que, habiendo casado espléndidamente a sus hijas, ahora es menospreciado por ellas, y un estudiante de provincias que apenas tiene para unos guan-tes amarillos con los que triunfar en un baile. Un tercer huésped, el misterioso Vautrin, que detecta la ambición del estudiante, le propone un tortuoso crimen que podría enriquecerlo de la noche a la mañana. El pobre Goriot (1835), una de las novelas más jus-tamente célebres de la historia de la literatura, enfrenta a dos hombres en los dos extremos de la vida: el anciano que la concluye en la ingratitud y la ruina y el joven que se abre a ella resistiéndose a aceptar que habrá de elegir entre la virtud y la corrupción. «¡Ay, sépalo el lector, este drama no es una ficción ni una novela! –dice Balzac en las primeras páginas–. All is true, ¡es tan verdadero que todos pueden reconocer los elementos que hay en él en su casa y quizá en su corazón!».Balzac es la novela hecha hombre; es la novela en su máxima tensión posible; es, como quien dice, la novela definitiva. ROLAND BARTHES
«¿Sabes que eres rara a más no poder? Todo el mundo me parece un poco raro. Tal vez sea el efecto de Londres». En el Londres de principios del siglo XX, Katharine, la nieta de un célebre poeta, se promete con William, un insulso escritor que ansía reconocimiento. Lo que William no sabe es que, a pesar de su legendario abuelo, su prometida prefiere, en secreto, el mundo preciso y exacto de las matemáticas al nebuloso y ambiguo de las letras. Mientras tanto, Mary, una joven y resuelta sufragista, se enamora de Ralph, un abogado de origen humilde que no puede evitar sentirse atraído por Katharine. Publicada en 1919, «Noche y día», la segunda novela que escribió Virginia Woolf, nos muestra, a través del destino entrecruzado de estos cuatro jóvenes londinenses, las tensiones entre su libertad personal, sus sentimientos y los muros de clase que erigen las convenciones sociales de la época. «Una de las más grandes escritoras del siglo XX». – The Guardian
De la autora de Rostros en el agua. «La oscuridad es una respuesta aterradora». La voz de Daphne Whiters resuena en la habitación oscura de un manicomio. Sus palabras van componiendo la historia de su familia y de la tragedia alrededor de la que orbitan ella y sus hermanos: Francie, que se rebeló contra las normas de papá; Toby, cuyos ataques epilépticos lo condenan a la soledad, y Teresa, que se agarra a la respetabilidad social para tapar las heridas del pasado. Janet Frame escribió su primera novela, «Cuando canta el búho», publicada en 1957, al ser dada de alta del último manicomio donde estuvo encerrada, después de más de doscientas terapias de electroshock y de salvarse en el último momento de una lobotomía cerebral. Esta historia, con la sutileza desgarradora de los mejores relatos de Katherine Mansfield, explora las formas en las que aflora el dolor en los diferentes miembros de una familia. «Qué mujer tan extraordinaria: por haber superado los obstáculos que superó y haber sabido darles tan buen uso en su obra, y de forma tan original». DORIS LESSING «La mejor escritora de Nueva Zelanda». ELEANOR CATTON «Frame es y será divina». ALICE SEBOLD
La compleja figura de Borís Pasternak no ha sido comprendida prácticamente hasta nuestros días. Poeta por encima de todo, traductor al ruso de Rilke, Verlaine y Shakespeare, fue acusado y postergado por su escritura «individualista». «El doctor Zhivago» no es una novela contrarrevolucionaria ni tergiversa las ideas de la revolución. Describe en ella Pasternak, sin abiertas intenciones polémicas, la vida de un «testigo» de una de las épocas más trágicas de la historia rusa. Sólo a comienzos de 1988 esta novela fue publicada en Rusia.
«Al encontrarlo todo, supe que todo se había perdido». Ya con la publicación de su primera novela, «La mirada del ángel», Thomas Wolfe alcanzó una fama tan grande como escritor que su nombre empezó a sonar inmediatamente para el Nobel de Literatura, pero aún así su madre siempre sostuvo que, de todos sus hijos, el mejor, el más inteligente, el más extraordinario, el más brillante, no había sido Thomas, sino Grover, el chico que perdieron en 1904 cuando solo tenía doce años… Wolfe tenía apenas cuatro años cuando ocurrió la tragedia, pero, como toda la familia, siempre tuvo muy presente a su hermano. En la primavera de 1937, poco antes de morir, concluyó «El chico perdido», un relato hermoso y desgarrador que coge a Grover de la mano para adentrarse con él en la resplandeciente pureza del mundo de la infancia y en la insondable oscuridad de la pérdida y la ausencia. «Wolfe es el mayor talento de su generación; se atrevió a apuntar mucho más alto que cualquier otro escritor». WILLIAM FAULKNER
«Ya verás, pronto florecerán los tilos y entonces…». El joven Kóstik está estudiando el último curso en el instituto de Kiev cuando recibe un telegrama avisándole de la inminente muerte de su padre. Con este viaje hacia la finca familiar para despedirse de él, Kóstik también emprendre una travesía al mundo de su infancia, un paraíso perdido en el que los días vividos con su familia y sus compañeros de clase —entre los que se encontraba Bulgákov— se mezclan con eventos tan trascendentales como la visita del zar a su instituto o la muerte de Tolstói. Y en esta vorágine de recuerdos y sucesos, se va abriendo camino la fascinación por la literatura. Publicada en 1946, «Los años lejanos» es la primera pieza de esta odisea monumental que es «Historia de una vida». Con la narración del viaje hacia su padre moribundo, Konstantín Paustovski empezó una de las obras más extraordinarias de la literatura rusa y universal, por la que fue nominado varias veces al Premio Nobel de Literatura. Unas memorias íntimas, líricas y vibrantes que, alcanzando el impulso de una novela de formación, constituyen un retrato inolvidable de la convulsa sociedad rusa de principios del siglo XX. «Una de las grandes autobiografías rusas, tan actual hoy como cuando se escribió y cuando se vivió». JULIAN BARNES
De la autora de «Vera», «Expiación» y «Todos los perros de mi vida». «El amor no es decente. El amor es glorioso y desvergonzado». Una viuda y un joven se conocen en el Londres de principios del siglo XX al coincidir varias veces en la misma obra de teatro. De función en función empiezan a intercambiar alguna mirada furtiva, alguna sonrisa distraída, algún tímido saludo… hasta que se hace evidente que Christopher se ha enamorado de Catherine con el ardor apasionado de la juventud. Ella, más de veinte años mayor que él, siente por primera vez en su vida la intensa sacudida del amor, pero teme la condena de la sociedad, los desaprobatorios ceños fruncidos y las acusaciones de indecencia a los que sabe que se tendrán que enfrentar. Publicada en 1925, Elizabeth von Arnim se inspiró en su propia experiencia para escribir «Amor», una de sus novelas más admiradas. Cien años después, esta historia que, con la característica sutileza e ironía de su autora, retrata la hipocresía de la sociedad y el obstáculo de la diferencia de edad en una relación sentimental, es de una vigencia asombrosa. «Tiene un increíble sentido de la comedia y la visión, aunque continuamente frustrada, de una felicidad potencial». Penelope Mortimer
El esperado final de la «Trilogía escocesa». Tras el trepidante desenlace de «Valle de nubes», Chris abandona el pueblo de Segget entre murmullos para seguir a su hijo, Ewan, a la ciudad industrial de Duncairn. Entre fríos y sombríos edificios, lejos de las eternas colinas y los campos que la vieron crecer, Chris trabaja en una humilde pensión mientras Ewan se desloma en una fábrica metalúrgica en la que se originan los primeros movimientos obreros. En ese desorden urbano de policías, propietarios, comerciantes y trabajadores, madre e hijo no cesarán en su persistente búsqueda de la justicia, la libertad y la verdad. Lewis Grassic Gibbon publicó un año antes de morir «Granito gris», la última parte de su célebre «Trilogía escocesa». Ambientado en los duros años de la Gran Depresión, este libro culmina la historia de Chris, una de las protagonistas más fascinantes de la literatura, y, con ella, este inolvidable retrato literario de la nación escocesa. «La innovación de Gibbon está a la altura de James Joyce, Gertrude Stein y William Faulkner». Tom Crawford
Novela con cocaína es una narración en forma autobiográfica, ambientada en Moscú en vísperas de la Revolución, de un joven impelido por «el deseo de conferir a mi personalidad un carácter singular», desde sus últimos años en el Instituto hasta su reclusión en el solitario universo de «desdoblamientos» de la cocaína. Osada, profunda e incómoda, con una visión del mundo que supone un insulto a nuestra noción más luminosa, tierna y pura, esto es, «el alma humana», esta es una novela imprescindible del siglo XX, por primera vez presentada en traducción directa del ruso. La paternidad de la novela, que llegó a ser atribuida a Nabókov y que no sería definitivamente esclarecida hasta 1994, fue, desde que llegó a la redacción de la revista Cifras con el seudónimo de M. Aguéiev, un enigma. Pero el revuelo estaba justificado por la extraordinaria originalidad de la obra.
Aterrorizada por el desolado destino de la soltería, Jane Charlmont, la menor de tres hermanas, se lanza sin el menor miramiento a un matrimonio por interés con un viejo y rico viudo, suegro por lo demás del hombre del que estuvo enamorada una de sus hermanas.
En este volumen se reúnen todos los libros de cuentos que publicó o proyectó en vida Willa Cather: son, en total, dieciocho piezas que, de 1905 hasta 1947, el año de su muerte, cubren la evolución en el género del cuento y la nouvelle de una escritora dispar, con una sensibilidad excepcional para plasmar los efectos del paso del tiempo y del cambio de lugar en la vida de unos personajes comúnmente desarraigados, o bien rebeldes a un arraigo que confina sus deseos y sueños.
A los diecisiete años, Paul Manning, de Birmingham, llega a la pequeña población de Eltham como ayudante del ingeniero del ferrocarril. No muy lejos, en una granja, viven unos parientes de su madre: el pastor de la Iglesia Independiente Holman, su mujer y su hija, a los que a regañadientes se ve obligado a visitar. Sin embargo, la vida pausada que allí descubre, regida –como en las Geórgicas de Virgilio– por el calendario de las labores del campo, y el conocimiento de su prima Phillis, una muchacha que le aventaja en altura, cultura y sensibilidad, le iniciarán en un nuevo mundo en el que se adentra con respeto y fascinación. La prima Phillis (1863-1864) es una de las últimas obras de Elizabeth Gaskell y un ejemplo maestro de su estilo de madurez.
En 1859, en la batalla de Solferino, el teniente esloveno Trotta salva la vida al emperador Francisco José. Es ascendido, condecorado y ennoblecido, y con los años su nombre aparece en los libros de Historia de las escuelas del Imperio austrohúngaro. Pero en ellos el episodio se narra deformado y Trotta, decepcionado, solicita el retiro y prohíbe a su hijo Franz ser soldado. La novela se convirtió en un hito de la literatura del siglo xx, por su genial escrutinio de los dos grandes pilares del Imperio —el ejército y la administración— y su crónica de una larga decadencia que, inadvertida para la vida reglamentada de sus protagonistas, conduce a la Primera Guerra Mundial. Mientras la Marcha Radetzky suena en ceremonias, tabernas y burdeles y todos los símbolos del Imperio parecen tener vida propia, se extienden los nacionalismos y los movimientos revolucionarios
William Crimsworth, en su voluntad de independencia, desprecia la tiránica protección de sus parientes y se embarca hacia Bruselas, donde consigue un puesto de profesor de inglés en un internado y debe elegir entre las atenciones de la brillante y astuta directora y la tímida admiración de una joven huérfana que, como él, lucha por superarse y salir de la pobreza. La ética del trabajo articula el ideario de la novela, pero en ella destaca asimismo el solitario y doloroso empeño por conservar la fidelidad a los propios principios en un mundo opresivo y prejuicioso, regido por el disimulo, la vigilancia y la afectación.
Un profesor inglés de Historia, soltero y de mediana edad, pasa, como todos los años, sus vacaciones en Francia. En Le Mans se encuentra con un tipo de porte muy singular: es el conde Jean le Gué y físicamente es su doble perfecto. Asombrados por el parecido, se emborrachan juntos y se cuentan sus desdichas. A la mañana siguiente, John despierta en un hotel de mala muerte, sus cosas han sido sustituidas por las del conde de Gué y se encuentra de pronto al frente de una familia escabrosa, un negocio ruinoso y una nueva identidad siempre en peligro de ser desenmascarada. En El chivo expiatorio (1957), Daphne du Maurier construye una novela compleja, llena de suspense y ambigüedades morales.
Este volumen reúne los cuatro libros de cuentos que Thomas Hardy publicó en vida Cuentos de Wessex, Un grupo de nobles damas, Pequeñas ironías de la vida y Un hombre cambiado y otros relatos más algunos otros, no publicados o publicados en revistas, que nunca fueron incorporados a un libro. Muchos de ellos inéditos en español, y por primera vez juntos, cuentan con traducciones de Catalina Martínez Muñoz, Javier Marías, Carlos Mayor, José Luis López Muñoz y Marta Salís. Los Cuentos completos de Thomas Hardy son un auténtico compendio de maestría narrativa, presentación de personajes, inventiva y manejo de la trama. Inspirados en su mayoría por la tradición oral, figuran entre ellos leyendas históricas, relatos con elementos fantásticos, cuentos de ingenio y astucia al estilo bocacciano, y dramáticas historias de desarraigo y deseo de instrucción.
«Miraras adonde miraras, te veías enredado en un recordatorio constante». La joven e inocente Lucy Entwhistle acaba de perder a su padre —hasta el momento, su única compañía— cuando conoce por casualidad al viudo Everard Wemyss. Maduro, atento y caballeroso, Wemyss la protege y la guía como solía hacerlo su padre. Cuando pasados unos días le pide matrimonio, Lucy, confundida y desamparada, acepta. Sin embargo, una sombra creciente empaña su felicidad: el fantasma de Vera, la primera esposa de Wemyss, que falleció en extrañas circunstancias. Inspirado en la propia experiencia de la autora y publicado anónimamente en 1921, este clásico del suspense psicológico, indiscutible precedente de Rebecca, de Daphne du Maurier, explora el lado más inquietante y tenebroso del matrimonio.
La continuación de «Canción del ocaso», votado como el mejor libro escocés de todos los tiempos. Tras perder a su marido en la Primera Guerra Mundial, Chris se casa con Robert Colquohoun, un reverendo idealista y comprometido con los cambios sociales que se avecinan. Junto a él y a su hijo Ewan, abandona la comunidad rural de Kinraddie para instalarse en la pequeña ciudad de Segget, cuyo auge industrial está generando conflictos entre sus habitantes. Allí Robert deberá luchar contra sus crisis espirituales, las secuelas que la Guerra le dejó y una sociedad que se resiste a avanzar. Mientras tanto Chris buscará su propia identidad después de que el paso del tiempo le haya arrebatado su juventud y haya convertido a su pequeño Ewan en un muchacho. Si «Canción del ocaso» retrataba las implicaciones que tuvo la Gran Guerra en el campo escocés, «Valle de nubes» explora las dificultades económicas de la posguerra y la irrupción del laborismo en una sociedad profundamente dividida. Adoptando la fuerza coral de numerosos personajes y la versatilidad del chismorreo, la segunda parte de la «Trilogía escocesa» prosigue el viaje de Chris, que es el viaje de Escocia.
«Hay cosas encerradas detrás de los muros que no pueden cambiar porque nadie las oye». Una novia no acude a su boda. Una campesina no logra quedarse embarazada. Una viuda impone a sus cinco hijas su riguroso luto. Las mujeres que protagonizan estos dramas rurales buscan a la luz de la luna un arroyo en la tierra árida del matrimonio, la maternidad y la viudedad, pero solo desentierran violencia, soledad y silencio. La Trilogía rural de Federico García Lorca, compuesta por Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) y La casa de Bernarda Alba (1936), es uno de los mayores hitos de la literatura española. En las miradas que ha ilustrado Javi Cohen para esta edición brilla como en las propias obras la pasión, la venganza, la culpa, la desesperación y, por encima de todo, la represión de la mujer en la España rural de principios del siglo XX. «Lorca es un pozo sin fondo». — Ian Gibson
En los tiempos de las guerras napoleónicas, la joven Prudence Sarn, rechazada por sus supersticiosos vecinos debido a su labio leporino, halla refugio en la cautivadora naturaleza de Shropshire. En la soledad de la campiña, las lagunas y los bosques de la región, la consume el anhelo de ser amada, pero su maldición hace imposible cualquier esperanza. Solo puede confiar en su hermano, Gideon, cuya avaricia provoca la ira del temible brujo Beguildy y desata terribles consecuencias. A través de una historia inolvidable y unos personajes extraordinarios, «Precioso veneno», ganadora del Prix Femina–Vie Heureuse en 1926, se adentra en un paisaje repleto de magia y misterio en el que aún perviven algunas costumbres paganas. La obra maestra de Mary Webb, escritora que fue comparada con Thomas Hardy y Emily Brontë, posee la clarividencia atemporal y la sublime belleza que caracteriza a los mejores clásicos de la literatura. «Maravillosa, brillante; Mary Webb supera a Thomas Hardy». The Guardian
Cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, la radio anuncia el hundimiento del buque británico en el que sirve su marido, el tiempo se detiene para Mary. Mientras espera más noticias, y para no desesperarse ante un futuro lleno de incertidumbre, empieza a rememorar sus días felices en la Inglaterra de los años treinta: su infancia en Somerset, la escuela en Kensington, los primeros viajes, trabajos y amores… Monica Dickens, bisnieta de Charles Dickens, se inspiró en su propia vida para escribir Mariana, una entrañable, divertida y conmovedora novela de formación. La inolvidable historia de Mary nos recuerda que, en los tiempos más oscuros, podemos encontrar luz en el recuerdo de aquellos días del pasado que nos han llevado a ser quienes somos.
La familia Burnell parece una anodina familia neozelandesa de clase media de finales del siglo XIX como cualquier otra. Sin embargo, su cotidianidad y sus silencios esconden todo un universo: de la frustración y la rabia que hay detrás de la apariencia serena de Linda, atrapada en el papel de madre y esposa ideal, a la inocencia de sus tres hijas, que mientras juegan intuyen la brutalidad y la injusticia del mundo de los adultos, pasando por el anhelo que brilla en la mirada de la tía Beryl, que desea sentirse amada por un hombre apuesto y apasionado. Esta edición reúne tres de los relatos más importantes y autobiográficos de Katherine Mansfield: «Preludio» (1918), «En la bahía» (1922) y «La casa de muñecas» (1923). Juntos conforman un tríptico que nos acerca a los Burnell, una de las familias más fascinantes de la literatura universal. «La única escritura por la que he sentido envidia». Virginia Woolf
«El miedo puede ser como crujidos en un dique helado.» Esta es la historia de dos niñas de once años que, aunque son muy diferentes, sienten una conexión muy especial desde el primer momento. Esta es la historia de una promesa y de un palacio de hielo con laberínticos pasillos, inmensas salas y bosques encantados en su interior. Esta es la historia de Unn, que se adentra sola en el palacio de hielo y desaparece, y de Siss, que la busca contra el tiempo y el olvido. Publicado en 1963 y ganador del Premio de Literatura del Consejo Nórdico, El palacio de hielo ya es considerado un clásico imprescindible de las letras escandinavas. Esta hermosa y lírica historia sobre la amistad y el duelo en la infancia es la obra maestra de Tarjei Vesaas, tres veces candidato al Premio Nobel de Literatura.
A finales de los años treinta, en la Costa Azul francesa, un florido repertorio de parias de la tierra se desloma en unas minas de plomo y plata: alemanes que huyen del Führer, rusos con billete para el gulag, españoles e italianos antifascistas, armenios, polacos, árabes… En la Isla de Java la vida es dura, pero las pulcras pupilas del burdel local y el tinto peleón de la taberna de la xenófoba señora Michel endulzan el devenir de sus javaneses. Dos torpes gendarmes locales andan tras la pista de «un tal Stalin», y mister Kerrigan, el enchufado director de la mina está muy ocupado jugando al solitario. Los javaneses es pues una deliciosa novela coral llena del ingenio, la ironía y la acidez de Jean Malaquais. Una exquisita y galardonada tragicomedia hasta ahora inédita en España.
Lavretski, el héroe de esta novela, ha tenido una educación singular: su padre, un noble terrateniente que se fugó y casó con una sirvienta, y luego la dejó en Rusia para vivir «la vida alegre» de Europa, quiso hacer de él «no solo un hombre, sino un espartano». Ya mayor, y después de una «boda por amor» y del correspondiente periplo europeo, vuelve a Rusia cabizbajo, separado de su mujer (que le engañaba) y expuesto al ridículo… pero con la firme convicción de emprender reformas y cuidar la tierra. Nido de nobles (1859) es una hermosa y melancólica novela sobre la persistencia del deseo, testimonio de una generación perdida en la Rusia del momento, una generación que solo podía levantarse «en medio de la oscuridad».
Otro país presenta un mundo bohemio plagado de personajes desesperados que buscan el amor y la redención. Novela de madurez, fue escrita por James Baldwin durante su autoexilio en París después del gran éxito de Ve y dilo en la montaña y La habitación de Giovanni y de los ensayos Notas de un hijo nativo y Nadie sabe mi nombre. Baldwin estaba considerado una suerte de referente moral ya que escribía desde una doble condición: ser negro y homosexual. Solo existe una edición previa en España, con traducción de Luis Echávarri y publicada por Versal (Barcelona, 1984). Como ha demostrado Jordi Cornella, profesor de Español y de Estudios Hispánicos en la Universidad de Glasgow, el texto provenía de una edición argentina anterior que había expurgado cualquier referencia a Franco, tal como obligaba a hacer la censura franquista. Además, se suprimieron gran cantidad de fragmentos para evitar que se viera como homosexual la relación que existe entre varios hombres a lo largo de la novela. Por lo tanto, esta va a ser la primera vez que los lectores españoles puedan leer el texto íntegro de la obra.
En estos dos brillantes relatos pacifistas, Stefan Zweig denuncia la deshumanizadora Gran Guerra que pulverizó la libertad y la dignidad de los europeos enfrentados entre sí. Ferdinand, el protagonista del primero, es un joven exiliado en Suiza que, pese a su sentido del deber, no desea comparecer ante el médico militar que lo enviará a la guerra, obligándolo a contribuir a la gran tragedia europea. En «Wondrak», Ruzena lucha en vano por evitar que la monstruosa contienda le arrebate a su único hijo. Como señala Patricio Pron en el iluminador prólogo, para cuando el lector lea estos relatos millones de personas «estarán habitando el mundo en guerra que describió Zweig y, como sus personajes, tendrán que tomar la decisión de si desean pelear por su país o por un propósito más noble y duradero. ¿Puede la literatura ayudarlos a comprender esa decisión? Es posible que sí, y que estos relatos sean una prueba de esa potencia de la ficción».
Prosigue este volumen la publicación en castellano de todas las cartas de Franz Kafka que se han conservado. Se entiende por cartas, aquí, todas las misivas escritas por Kafka a lo largo de su vida, ya se trate de postales, de telegramas o de cartas propiamente dichas, sin excluir las de carácter oficial, comercial o profesional. Cerca de dos centenares de las cartas aquí reunidas nunca hasta ahora habían sido traducidas al castellano. Pero tanto o más destacable que la novedad que ello supone lo es el hecho de que todas las cartas se den en una nueva traducción realizada a partir del texto y la secuencia cronológica establecidos por la exigentísima edición crítica alemana de Hans-Gerd Koch. Y que se sirvan acompañadas de un amplísimo aparato de notas y de herramientas de consulta que permite comprenderlas y disfrutarlas en todos sus alcances. Los años que comprenden las cartas aquí reunidas (1914-1920) pertenecen a la madurez de Kafka. Se trata de un periodo decisivo en la vida del escritor, buena parte del cual transcurre bajo el impacto de la Primera Guerra Mundial, que estalla el 28 de julio de 1914, dos días después de la fecha de la última de las cartas recogidas en el volumen I. En agosto de ese mismo año, Kafka emprende la escritura de El proceso. Poco después reanuda su difícil relación con Felice Bauer y por primera vez alquila para él solo una ‘habitación propia’, fuera del hogar familiar. En el centro aritmético de los años que abarcan estas cartas se diagnostica a Kafka de tuberculosis, lo que supone un vuelco radical en su vida y en su relación con la escritura. Rompe entonces con Felice, pero no tarda mucho en comprometerse de nuevo con la joven Julie Wohryzek, a la que abandona un año después, cuando se enamora perdidamente de Milena Pollak, con la que emprende una intensa correspondencia cuya primera etapa cierra el recorrido de este volumen. La lectura en secuencia de las cartas aquí reunidas -a sus novias, a sus amigos, a su familia, a sus editores- permite captar la ‘polifonía’ de las voces de Kafka, los muy variados registros de su personalidad, que se despliegan a veces con sorprendente simultaneidad.
Escritos en 1857 y 1858, estos dos relatos son un tributo a la pasión de Tolstói por la música y están inspirados en episodios de su vida. En «Lucerna» ofrece evocadoras descripciones de la ciudad junto al lago y recrea en primera persona los conflictos de su protagonista, el príncipe Nejliúdov, a quien una melodía encantadora saca por unos instantes de su pesadumbre y le devuelve el puro amor a la vida: «¿Qué más se necesita? Todo es tuyo, todo es bueno…». En «Albert» elabora la historia de un violinista de gran talento al que efectivamente tuvo ocasión de escuchar en San Petersburgo y cuya miserable suerte lo conmovió profundamente, a juzgar por una anotación en sus diarios donde se refería a él como un «maníaco genial». Dos cuentos en los que brilla el prodigioso talento para la observación y el detalle del gran escritor ruso.
Con Jerusalén liberada, Torquato Tasso se propuso escribir un poema épico a la altura de la Ilíada y la Eneida, pero no inspirado en la mitología, sino en un hecho histórico: la conquista cristiana de Jerusalén durante la Primera Cruzada. El sitio de la ciudad ofrecía el marco para la restauración de la epopeya clásica, pero la imaginación poética le infundió su pathos, porque Tasso jamás renunció a la voluntad de asombrar al lector ni a la convicción de que el verso era el medio para lograrlo. Mezclando verdad y ficción, armas y amores, fábula y tragedia, creó una epopeya moral sublime, reflexiva y melancólica, y no sólo cantó la gloria de los vencedores, sino que puso la poesía al servicio de los vencidos. Publicada en 1 5 8 1, la obra no tardó en convertirse en una de las más leídas y apreciadas de Europa, e inspiró a generaciones de pintores, músicos y escritores: de Tintoretto a Delacroix, de Monteverdi y Händel a Dvořák, y de Milton y Rousseau a Goethe y Byron, todos sucumbieron a los encantos de esta extraordinaria gesta que los melódicos versos de José María Micó logran verter al español con precisión y desenvoltura.
Víktor Shklovski —hoy ya considerado un clásico de la literatura rusa— reconstruye en la presente obra las extraordinarias aventuras de Marco Polo. Nacido en el seno de una familia de ricos mercaderes de la todopoderosa Venecia del siglo xiii, Marco Polo se embarcó a los diecisiete años en un viaje que le llevó hasta Pekín. Su nombre pasaría a la historia por sus viajes, por no tener miedo a nada y por su memoria, pero sobre todo porque se dejó entusiasmar por el mundo y sus gentes. También por la forma en que lo hizo: aprendió hasta cinco lenguas, conversó y escuchó hasta ganarse la confianza de todo tipo de personas de tierras lejanas, incluso de reyes y emperadores. Shklovski recrea con maestría el épico relato que Marco Polo hizo sobre sus viajes cuando fue hecho prisionero de los genoveses. Durante su cautiverio, dictó a uno de sus compañeros de celda las aventuras vividas durante más de veinte años, una de las primeras crónicas occidentales sobre el Asia medieval de las que se tiene noticia. Shklovski toma nota de este testimonio y nos presenta de manera certera y sin exceso de artificios el incisivo retrato del mercader veneciano, sus legendarias andanzas y los contextos y ambientes de la época. Sus páginas transmiten la curiosidad insaciable, el hambre de conocimiento y la necesidad de traspasar los límites de los que hizo gala el gran Marco Polo. Publicado originalmente hace casi un siglo, esta nueva edición cuenta con la traducción del experto en literatura rusa Ricardo San Vicente, e incluye un posfacio del periodista y escritor Xavier Aldekoa, que nos invita a su lectura y en el que reflexiona sobre la influencia de los grandes viajeros en la historia de la humanidad.
Tres novelas ejemplares en las que Zweig profundizó como nadie hasta entonces en la psicología femenina: Veinticuatro horas de la vida de una mujer, Miedo y Carta de una desconocida. Antes de que la teoría feminista evolucionase, ola a ola, escritores como Stefan Zweig hacían tentativas para expresar una feminidad cercenada. En el arte y en la literatura existen dibujos estereotipados, reduccionistas, estigmatizadores de las mujeres, pero también podemos encontrar ciertas aproximaciones intuitivas hacia la injusticia contra un género. Hacia sus fortalezas y su vulnerabilidad. Hacia su necesidad de transgresión. En estas tres historias Zweig, con la prospección psicológica de sus protagonistas femeninas, con la indagación en el tabú, oscila entre el conservadurismo y la lucidez premonitoria. Adivinamos en ellas un Zweig conservador en su aproximación a la culpa y la piedad: la institución matrimonial, el esposo protector, el orden social, pese a sus fisuras y exigencias, pese a que no son iguales para los unos que para las otras, garantizan cierto nivel de fluida convivencia. El orden es necesario para enderezar las pasiones e impulsos desbocados. La pulcritud y la perfecta medida, la elegante armonía de la literatura zweiguiana, son una proyección, acaso una ratificación, de su mesura ideológica. La presente traducción de nueva planta, a cargo del biógrafo y experto en Zweig, Luis Fernando Moreno Claros, nos remite a los textos originales que publicara por aquel entonces el escritor austriaco. Novelas emblemáticas que captaron la atención de cientos de miles de lectoras y lectores, convertidas hoy en verdaderos clásicos modernos. La crítica ha dicho… «Zweig es un maestro en su dibujo de mujeres fatales aparentemente muy vulnerables. Supongo que el escritor sabía que incluso las fatales más poderosas acaban siendo la carne de cañón del mundo y decide dotar a las suyas de una fragilidad que, de pronto, es destructiva y permanece más allá de la muerte». Marta Sanz
