Mestas
Un fantasma, un espectro o un espíritu es un símbolo inequívoco de todo aquello de cuya existencia se duda, y aunque un hombre es capaz de dudar de muchas cosas, nos encontramos ante una cuestión que nos desasosiega, nos inquieta y nos intriga pues tiene mucho que ver con el más allá, con la vida en el más allá, con seres de ultratumba capaces de pervivir después de la muerte. Todo ello produce en el ser humano un residuo de temor ancestral que no es fácil ocultar, un cierto gusto al sufrimiento y al horror que finalmente crea una adicción, a veces inconfesable, en el lector que descubre como una situación que parece de lo más trivial termina desembocando en situaciones de auténtico terror, dolor y muerte. La imaginación se desata y nos vemos enfrentados con el Mal. Maupassant, Dickens, Le Fanu, Hoffmann, James, Scott y Defoe nos deleitan en esta selección con sus obras maestras sobre estos seres.
Jacob L. Grimm y Wilhelm K. Grimm ya pensaban en su época en los niños como auténticos lectores, y así cimentaron su fama como narradores de cuentos a través de su acreditada colección de relatos cortos titulada Cuentos infantiles y del hogar, una excelente recopilación de relatos populares de transmisión oral que ha sido editada en numerosas ocasiones y traducida a todos los idiomas del mundo. Se trata de cuentos que vienen del pueblo, transmitidos de padres a hijos, de generación en generación, y que a través de la forma en que los hermanos los presentaron gracias a sus evidentes dotes estilísticas, vuelven al pueblo del que surgieron con la calidad y la riqueza literaria que merecen. La presente antología reúne algunas de sus obras más conocidas como La Cenicienta, Hänsel y Gretel, Pulgarcito, Blancanieves, El gato con botas, Caperucita Roja, La Bella Durmiente del bosque, El sastrecillo valiente, Los músicos de Bremen, El lobo y los siete cabritillos…
Estamos ante la idea de un principio que es el origen de todas las cosas, tanto en sus manifestaciones físicas como en sus aspectos abstractos, y al que todo debe retornar. El Tao es la energía fundamental que sostiene al universo y su movimiento. Una fuente cósmica primigenia de la que surge la creación. Es el camino por antonomasia, anterior a todo lo demás. Es uno de los fundamentos de la doctrina iniciática del taoísmo filosófico, con un papel relevante en la religión china, en el budismo y el neoconfucionismo. Es abstracto, amorfo, inaudible, intangible e inasible. Del Tao surge todo lo demás y por tanto es la esencia de todo lo existente. Una fuente de inspiración permanente para el hombre a lo largo de generaciones, que se expande más allá de las fronteras del Lejano Oriente y que aún perdura y tiene vigencia y gran influencia en nuestros días.
Mark Twain, el padre de la literatura norteamericana según William Faulkner, en realidad era un seudónimo que tomó Samuel Laghorne Clemens, de una expresión típica de la jerga de los marineros que atravesaban el río Mississippi con la que el sondeador del barco avisaba gritando a la tripulación. Mark Twain significaba marca dos, para dar a entender que la sonda que utilizaban marcaba dos brazas de profundidad, la mínima necesaria para que un barco pudiese seguir navegando por el Gran Río. El diario de Adán y Eva supone una de esas exquisiteces magistrales donde brota toda la capacidad creativa de un escritor. Una minúscula pero pura joya literaria donde la imaginación sale a la luz para deleitarnos a todos con un relato que no va a dejarnos indiferentes, tanto por su calidad como por la originalidad de la idea sobre la que se sustenta. Disfruten de este pequeño tesoro que les sorprenderá muy agradablemente.
