Literatura y Ficción
Filtrar«No entrar con llamas» son cuatro semanas de sangre y calambres al mes. Son el muñeco de plástico de «Érase una vez… el cuerpo humano». Son los terrores nocturnos. Son los cáncer-de-algo. Son el sexo triste y el olor a canela de la piel quemada. Son la fantasía de arrasar el sex shop más grande de la ciudad con el entusiasmo de quien va por primera vez a un Lidl, a un IKEA o a un Makro. Son enamorarte del niño o la niña que tiene los ojos del color del logo de Oral-B… Lidia Caro Leal nos presenta una colección de cuentos que hablan del deseo, de entrar al trapo de los pensamientos intrusivos, del burnout, de la precariedad, de la vulnerabilidad, de los diferentes lenguajes del amor, de las pastillas de encendido, de cuando estás ya acariciando los treinta y tus amigas abogadas, médicas, ingenieras no quieren salir a las mismas discotecas que tú. Habla de los mosquitos del parabrisas de un taxista en una carretera sin arcén, de las paellas que prepara una familia asiática en un bar con fotografías de pantanos, de las marcas en las piernas que dejan las sillas de metal de las terrazas, de la piel del que ha pescado en el Pacífico un atún lleno de microplásticos, del perfume de arrozales diseñado por una empresa de marketing olfativo, de la lycra sudada de los ciclistas sedientos y de los paquetes de salvado de avena que nunca se acaban.
Cuatro relatos, ambientados en escenarios distintos pero similar atmósfera, integran el microcosmos que Clara Pastor recrea con maestría y sensibilidad en este volumen, hecho de los merodeos de la memoria, que se ramifica en infinitas sendas, y de los tanteos de los personajes por salvar la distancia—a veces un abismo—que a menudo los separa de las personas más cercanas. La red protectora de la familia y los hogares de la infancia se convierten así en anhelado refugio del recuerdo ante los desencantos de la vida adulta, pero también en telarañas invisibles. Sutiles y sugerentes, los cuentos de Voces al amanecer se revelan al lector con la familiaridad de un secreto compartido.
Una mañana lluviosa, el fotógrafo Paul Knobel encuentra un diario íntimo en una parada de taxis de Brooklyn. Mientras lo examina, el cuaderno se abre por azar en la entrada del 5 de julio, donde puede leerse una enigmática frase que traslada a Paul al último verano que pasó con su madre. Acaso por esta coincidencia, el fotógrafo decide devolver el diario a su legítima propietaria, aunque ello le suponga enfrentarse a sus propios fantasmas. Gregorio Casamayor construye en Búscame un relato coral que nos permitirá acompañar a Paul Knobel y a su ayudante, Rufus, en su enigmática búsqueda, además de conocer al singular elenco de personajes con los que se toparán por el camino. Una novela de tintes detectivescos que se revela como un relato certero sobre la identidad, los vínculos afectivos y las segundas oportunidades que nos brinda el azar.
En el cuadrilátero, Jakub Szapiro inspira respeto entre la comunidad judía, que lo considera un héroe, pero en las calles de Varsovia, donde opera como sicario de una poderosa organización criminal, despierta auténtico pavor. Sin embargo, la violencia y la intimidación tienen sus ventajas: Jakub vive rodeado de lujos, deleitándose en todos los privilegios que el mundo del crimen ha puesto a su alcance mientras el nazismo se cierne sobre el país. Y aunque es consciente de la situación, como se siente intocable se niega a abandonar la ciudad que considera su reino. ¿Será capaz de mantener la jerarquía imperante hasta entonces o sucumbirá ante este nuevo y siniestro orden mundial? Aplaudido tanto por el público como por la crítica polacas, El rey de Varsovia es un libro extraordinario, heredero de la mejor novela negra, que traslada al lector a los bajos fondos de la Varsovia de la década de 1930 aunando rigor histórico y pericia narrativa.
Vida y destino consigue emocionar, conmover y perturbar al lector desde la primera línea y resiste -si no supera- la comparación con otras obras maestras como Guerra y paz o Doctor Zhivago. En la batalla de Stalingrado, el ejército nazi y las tropas soviéticas escriben una de las páginas más sangrientas de la historia. Pero la historia también está hecha de pequeños retazos de vida de la gente que lucha para sobrevivir al terror del régimen estalinista y al horror del exterminio en los campos, para que la libertad no sea aplastada por el yugo del totalitarismo, para que el ser humano no pierda su capacidad de sentir y amar. En la literatura hay pocas novelas que hayan logrado transmitir esto con tanta intensidad. Vida y destino es una novela de guerra, una saga familiar, una novela política, una novela de amor. Es todo eso y mucho más. Vasili Grossman aspiraba quizás a cambiar el mundo con su novela, pero lo que es seguro es que Vida y destino le cambia la vida a quien se adentra en sus páginas.
Al rasgar el forro de un estuche de violonchelo, Grégoire Coblence, ebanista, descubre una partitura antigua. Intrigado por ese ajado cuadernillo que alguien decidió guardar en secreto, se lo enseña a su socio, el lutier Giancarlo Albizon. En busca de respuestas, acuden juntos a visitar a la famosa clavecinista Manig Terzian, que al momento se embarca en la interpretación de esta compleja pieza, en la que cree reconocer, emocionada, el ritmo, el arte, la fulgurante belleza de las obras del maestro al que lleva más de cuarenta años dedicando su vida. ¿Será obra de Domenico Scarlatti, el más ilustre de los compositores de clavecín? ¿Y si el napolitano no hubiera compuesto 555 sonatas, sino 556? Podría encontrarse ante un documento excepcional, una pieza inédita… Atraídos por esta posibilidad, el coleccionista belga Joris de Jonghe y el musicólogo Rodolphe Luzin-Farge deciden implicarse en la investigación de la procedencia y autenticidad del manuscrito, que desaparece en un robo. Absortos en esta partida de ajedrez a la que les arrastra el destino, en un contexto donde la verdad y la mentira, la honestidad y la simulación se entrelazan y colisionan una y otra vez, estos cinco personajes se verán forzados a cuestionar sus vivencias, sus amores, sus duelos, sus deseos y sus errores. Les esperan grandes sorpresas, pues nada es lo que parecía ser: página a página, capítulo a capítulo, asistimos a una emocionante pesquisa sobre el pasado, las pasiones humanas y el mundo de la música clásica. Ni el más perspicaz de todos ellos imagina que la partitura robada cambiará sus vidas para siempre. Tras el éxito de «El olor del bosque», Hélène Gestern regresa con una novela apasionante, una deslumbrante travesía de gran potencia narrativa, con personajes inolvidables, las disquisiciones morales propias de los mejores thrillers y bellísimas páginas sobre la capacidad de consuelo y reconciliación de la música.
Un libro conciso, demoledor, brillante y, en última instancia, sanador. Una hazaña increíble condensada en este excepcional testimonio, reportaje literario o road trip. Dos mujeres cavando, miles de huesos sin nombre, una tierra inconsolable —Bosnia-Herzegovina— y una escritora valiente y lúcida. «Las sepultureras» recoge los restos del conflicto para construir un relato fulgurante, merecedor del prestigioso Premio Jan Michalski 2022. Senem es antropóloga forense y Darija, investigadora. En Bosnia-Herzegovina, un país traumatizado por las guerras de los Balcanes, una trabaja con los muertos, la otra con los vivos. Senem se ocupa de identificar huesos humanos encontrados en fosas comunes de décadas de antigüedad, mientras que Darija visita a familias de personas desaparecidas para escuchar sus historias y recolectar su ADN. Ambas se encargan de hacer hablar a los muertos para aportar justicia, reparación y consuelo a los vivos. Cuando Taina Tervonen las conoce, ignora el alcance de las tareas que ocupan sus días. A lo largo de diez años y varios viajes, nos adentra en su intimidad, nos hace partícipes de su vertiginosa responsabilidad y el peso de sus deberes, de su compromiso y su desfallecimiento, así como de sus arrebatos de alegría. Las acompaña en su búsqueda de la verdad, nos cuenta los obstáculos que se interponen en su camino, en medio de una población marcada por el conflicto armado. En primer lugar, las trabas técnicas: complicaciones para recoger los restos de fosas comunes que en su mayor parte han sido trasladados, así como las dificultades para identificarlos. Pero también los escollos humanos: el silencio, la mentira, el trauma. Ante nosotros queda el conmovedor retrato de dos mujeres fascinantes cuya profesión se convierte en pasión, dos seres humanos humildes y excepcionales.
La melodía del violín de Lev fascinó a Helena Attlee desde la primera vez que la oyó en un concierto. Pronto averiguó que se trataba de un viejo instrumento italiano que llevaba el nombre de su antiguo propietario ruso y contaba con una rica historia. Ávida por descubrir los detalles de su origen y el resto de secretos que albergaba su delicado cuerpo de madera, Attlee se dirigió a Cremona, la cuna del violín italiano y el punto de partida de un extraordinario viaje de fin inesperado. A través de las visitas a talleres polvorientos, bosques alpinos, iglesias venecianas, lujosas cortes florentinas y remotos mercadillos rusos, El violín de Lev nos lleva del corazón de la cultura italiana a sus más lejanos confines. Una historia asombrosa de lutieres y científicos, príncipes y vagabundos, instrumentistas, compositores y viajeros, que es a la vez una conmovedora meditación sobre el poder de los objetos, de los relatos y de la música para crear culturas enteras y transformar la vida de las personas.
En este volumen, Adam Zagajewski, uno de los mayores poetas de nuestro tiempo y un ensayista y pensador de enorme envergadura, posa su clarividente y melancólica mirada en el pasado. El final de la juventud, la marcha de los seres queridos y el horizonte de la propia muerte sólo encuentran consuelo en la memoria, el refugio que brinda al poeta la oportunidad de evocar los momentos de dicha, pero también los de mayor pesar. Y es que la verdadera vida, la única con auténtico potencial poético, es la que rememoramos con franqueza, apreciando nuestros empeños pero sin olvidar la irrevocabilidad de nuestros actos.
Libros Bloomsbury es una librería de lo más singular y, quizá, también algo anticuada. Apenas ha cambiado en los últimos cien años. O, dicho de otro modo: la librería sigue igual que el día en que fue inaugurada hace un siglo por un equipo eminentemente masculino, que se ha regido siempre por cincuenta y una normas tan inamovibles como absurdas. Pero, ahora, en pleno año 1950, el mundo está cambiando, y también debe hacerlo la librería. Las pocas chicas que trabajan en ella tienen grandes planes al respecto. Vivien, soltera tras la muerte de su prometido en la guerra, Grace, casada y con dos hijos, y Evie, una de las primeras mujeres tituladas de Cambridge, se ponen manos a la obra con la voluntad de rescatar a la librería del siglo pasado y devolverle todo el esplendor que merece. Con la ayuda de Daphne du Maurier, Samuel Beckett o Sonia Blair, la viuda de George Orwell, entre muchas otras de las grandes personalidades que se pasean por Libros Bloomsbury, Vivien, Grace y Evie harán realidad sus sueños.
Pequeñas labores es una amalgama literaria singular y embriagadora que encuentra su principal fuente de inspiración en el fascinante El libro de la almohada, la obra maestra del periodo Heian escrita por la dama de la corte Sei Shōnagon. Igual que en aquel magnífico ensayo digresivo, pieza inaugural del género conocido como zuihitsu, la prosa de Galchen traspasa las fronteras de los géneros para revelarnos las pesadumbres, debilidades y cavilaciones de una escritora excepcional que atraviesa la experiencia común y al mismo tiempo extraordinaria de la maternidad con enorme perspicacia y sentido del humor. Un prodigioso gabinete de curiosidades, historias, listas y apuntes compuesto desde el asombro de la propia vivencia por una de las autoras más sensibles, talentosas y elegantes de nuestra época. «Cada bocado literario está imbuido del ingenio y el encanto únicos de Galchen». — Publishers Weekly «La proposición implícita de Galchen —que los bebés pueden ser objeto de una obra de arte seria, que podemos arrullar y pensar al mismo tiempo— resulta sorprendente, incluso radical, en un mundo donde la maternidad y el intelectualismo aún se encuentran instintivamente en desacuerdo. Puede que sea un libro pequeño, pero desde luego no es un libro menor». — NPR «No sabría cómo describir este libro, y creo que ese es parte de su encanto». —Julieta Venegas
Hacer cosas con palabras: así define J. L. Austin el objeto de su análisis pragmático de los discursos, de la relación que la sintaxis de los signos y su contenido semántico mantienen con los agentes de todo proceso comunicativo y con su contexto. Tal perspectiva hizo cobrar actualidad a la Retórica, la disciplina creada por los sofistas que pervive con redoblada vigencia en nuestra galaxia digital y que en la democracia norteamericana ha dado interesantes ejemplos de eficacia política con Reagan u Obama. Es obligado, así, prestar atención a los arrabales de lo literario, allí donde la palabra eminente, sin renunciar a sus rendimientos estéticos, atiende también a otros fines y toma como su referencia no solo la realidad existente, sino también la que ella misma crea. Se reúnen aquí doce capítulos que tratan de cómo la Retórica sirve a la pura literatura, pero asimismo a la jurisprudencia, la política, la publicidad, el urbanismo o la invención -más que la recreación- de la propia existencia de las personas que escriben su autobiografía. Destaca la figura de Marshall McLuhan, que con The Gutenberg Galaxy ha ejercido una enorme influencia. Sus estudiantes enseguida le revelaron que pertenecían a una galaxia tecnológica, comunicativa y cultural distinta a la de un profesor de literatura, inmersos como estaban ya en la burbuja de los ‘medios de comunicación eléctricos’. Falleció en 1980; no pudo, por lo tanto, sino barruntar en sus páginas más visionarias la irrupción de la ‘Galaxia internet’ de los ‘nativos digitales’.
2014. Rusia ha invadido la región ucrania del Donbás. En medio de la destrucción causada por la guerra, Pasha, un maestro de treinta y cinco años, busca a su sobrino de trece que ha quedado atrapado en un orfanato al otro lado del frente de guerra. Pasha se ve obligado a aventurarse en zonas de combate, atravesar fronteras cambiantes y forjar alianzas incómodas por el camino en un espacio donde la vida civil se ha derrumbado. Y se da cuenta de dónde están sus verdaderas lealtades en una lucha cada vez más desesperada por rescatar a su sobrino Sasha y llevarlo a casa. Si toda guerra necesita su magistral cronista, Ucrania tiene a Serhiy Zhadan, merecedor del Premio de la Paz de los Libreros Alemanes y considerado por Timothy Snyder como uno de los más importantes creadores culturales en activo de Europa. Siguiendo la estela del paisaje apocalíptico de La carretera y la narración bélica de Adiós a las armas, Orfanato es una novela inolvidable que muestra con crudeza y compasión los daños humanos provocados por el conflicto desatado por la agresión rusa. Escrita con una impresionante intensidad, Orfanato será recordada como la novela definitiva de la guerra en Ucrania.
La aparición de Libro del frío en 1992, hace justamente treinta años, fue un hito en la poesía española contemporánea. En sus páginas, la escritura a la vez memorable, hímnica y fragmentaria de Antonio Gamoneda ingresaba en un espacio de máxima intensidad y depuración expresivas, movida por una vivencia implacable del tiempo según la cual ‘ayer y hoy son ya el mismo día en mi co razón’. Recuperamos ahora este libro central en la obra de Gamoneda con una invitación a la lectura del poeta Tomás Sánchez Santiago.
La sombra exiliada es una novela psicológica e intelectual, un collage que entrecruza la vida de un superviviente del Holocausto, su existencia posterior en una dictadura comunista y el exilio en América, con sus obsesiones, las de un apasionado de la literatura. El discurso narrativo, desarrollado en varios niveles, está dominado por su pasión por los libros y la intensa intimidad con su hermanastra, con la que compartió el horror del campo. La amistad entre el protagonista -el Nómada Misántropo- y Günther, un rumano de etnia alemana, exiliado en Berlín, obsesionado por el Holocausto y la culpa alemana, marca una retrospectiva de los dramáticos acontecimientos del siglo XX, el nacionalismo, el fascismo, el comunismo y el exilio. La metáfora de la sombra como portadora de la identidad reaparece a lo largo de toda la trayectoria épica, un leitmotiv con variaciones, y expresa la confrontación del exiliado con el extrañamiento que atraviesa. La literatura como forma de vida y expresión de la identidad es, de hecho, el tema del relato, potenciado por continuas referencias al clásico alemán de Adelbert von Chamisso sobre el ‘Hombre que vendió su sombra’ y fragmentos del mismo. Un collage de citas significativas y notas de lectura sobre la identidad, el amor y la literatura. Al final de la lectura, el lector se sentirá, probablemente, compañero solidario del nómada melancólico e irónico que nos acompaña con humor, escepticismo y su tenaz empeño por sobrevivir.
Un hombre obsesionado por la invisibilidad realiza, a comienzos del siglo xxi, el mismo viaje en barco que hicieron sus abuelos a mediados del siglo pasado en su viaje de novios. En la Patagonia conocieron a una mujer singular, Graciela Pavic, cuya misteriosa historia encierra un doloroso secreto. Pero el origen de su historia se remonta a la gran aventura de otro viaje, no menos misterioso, habido en el siglo xvi y destinado a cumplir un plan secreto de Felipe II en aquel territorio. Narrada como una Mil y una noches moderna, esta novela abarca un periplo de quinientos años. En ella, los viajes que se encadenan son, en realidad, un único y ‘gran viaje’ hacia otro lugar y otro tiempo. Y también hacia la fábula. El miedo, el azar, el encuentro con el destino, los ingredientes inquietantes de lo desconocido, aparecen en esta novela heredera del mejor estilo de Conrad, de Stevenson o de Umberto Eco, donde una vuelta de tuerca narrativa lleva al lector al maravilloso final de este libro extraordinario. El gran viaje, novela que interrelaciona en una misma aventura las historias surgidas de la fabulación de su protagonista, narrador compulsivo, tuvo una versión precedente y distinta en 2006 bajo el título de Autómata. Esta versión renovada supone un paso más en la trayectoria de Adolfo García Ortega, uno de los escritores mejor valorados de la escena literaria actual.
«Yo nací contenta en Oraibi» cuenta la historia de una joven indígena de Arizona y, a través de ella, la del pueblo hopi: hombres y mujeres que durante siglos han habitado, en condiciones de extrema pobreza, una meseta árida y aparentemente baldía de la que han hecho un hogar que no cambiarían por ningún otro. Esta es, por tanto, una novela de aprendizaje, pero muy distinta de las ‘Bildungsroman’ que ya conoces, de «El lazarillo de Tormes» a «El guardián entre el centeno». Hay una joven, hay una búsqueda y hay un mundo, en las antípodas del nuestro, que revela su belleza devastadora, su insólita cosmogonía y unas creencias extraordinarias que reúnen la vida con la muerte, la luz con la noche y los espíritus con los animales y los seres humanos. Tal vez sea el relato más preciso, sutil y auténtico que hayas leído nunca sobre la ausencia y la carencia, sobre esa buena vida fundada en poco más que nada. Tal vez eso lo haga tan universal y necesario. Es sencillo y luminoso, mágico como un cuento, profundo como el conocimiento antropológico que lo inspira. Una auténtica novela hopi de la que emergemos con una extraña y maravillosa sensación: renovados y más fuertes, como si acabáramos de asistir a un rito de purificación.
Al fin se hace audible un coro de mujeres que habitualmente se pierde en el estruendo de la maquinaria estatal y la cultura oficial. Un retrato —feminista, poético, afectivo y lleno de rabia y humor— de la Rusia de Putin de la mano de un brillante nuevo talento de la literatura rusa, que durante años fue una de las «chicas» de este libro, hasta que tuvo que exiliarse por su activismo. Son cientos, miles, pero resultan casi invisibles. Apenas las miramos, nunca las escuchamos. Trabajan en organismos culturales del Estado ruso: un mundo particular, casi tenebroso, que impone sus turbias leyes a quienes forman parte de él. Por las páginas de esta incisiva y bella obra de Daria Serenko, desfilan las «chicas» que se encuentran en los eslabones más bajos de la jerarquía cultural. Son las mujeres que preparan las exposiciones, intentan cuadrar los presupuestos, falsifican las estadísticas de asistencia y pagan el pato cuando las cosas se tuercen. Sufren acoso sexual y laboral, normalizan sus míseros sueldos y se plantean qué será de su futuro si algún día deciden ser madres. «Chicas» que ven mermada su libertad política y de expresión; que esperan un apagón para confesarse que han sido llamadas a declarar por haber participado en una manifestación o por querer afiliarse a un sindicato o simplemente que se han divorciado, porque sospechan que un gran hermano con conexión directa con el Kremlin las vigila en sus puestos de trabajo; incluso las hay que exhalan su último aliento en una silla de vigilante de museo. «Un libro que rebosa vida, belleza y lucidez». Tatiana Shórojova, ‘Kimkibabaduk’ «Es sorprendente que de un material en apariencia insípido —el clima oficial de las instituciones estatales, su burocracia, la inercia maquinal de sus normas y disposiciones, su indiferencia hacia lo individual y su sexismo sistémico— Serenko consiga extraer poesía e incluso magia». Anna Glázova, ‘Polka Academy’
Luis Uruén, el esquivo y ubicuo protagonista de esta novela, en realidad homenaje a la mujer que fuera Sophia Loren, se halla en Roma tras la pista de la actriz, junto al cardenal Piero Vanosso, improvisado cicerone en pugna por enmendar su pasado de un acto que, en forma de infausta memoria, todavía lo acecha años después. Unidos por la figura eterna de la actriz, ambos personajes se adentran en la Roma de Sophia Loren, para muchos, con Marcello Mastroianni, auténtico emblema de la hermosa Italia, superando la pompa y el oro de emperadores y emperatrices.
La historia de un verano único, destinado a cambiar una vida para siempre. Missouri, 1985. Para escapar de los problemas que tiene en casa, Sam, de apenas quince años, consigue un trabajo en un antiguo cine de la ciudad para ocupar las largas horas del caluroso y tedioso verano. El destartalado cine y los jóvenes que en él trabajan harán que este sea un verano mágico y memorable. Sam hará amigos por primera vez, se enamorará y descubrirá los secretos de su ciudad. Por primera vez, ya no se sentirá como un extraño obligado a pasar desapercibido. Pero en todo rincón idílico de la memoria, en toda época dorada siempre hay una mácula que nos recuerda que todo aquello no fue un sueño, y en el caso de Sam no será diferente. Algo lo hará crecer irremisiblemente y adentrarse en el mundo de los adultos. Esta es la historia de Sam y el verano que nunca olvidó. «Si uno no anduviera prevenido, podría llegar a pensar que Hard Land siempre fue un clásico de la literatura de formación, con años y años de antigüedad.» The New York Times «No cabe duda de que, con este título, Benedict Wells se ha convertido en el sucesor de la mejor novela que se ha escrito nunca sobre hacerse adulto, El guardián entre el centeno de Salinger.» Rheinische Post
Una gran crónica familiar que recuerda a las mejores novelas de Dickens. Situada en la costa de Dorset, Chilcombe es una mansión que ha vivido tiempos mejores. En ella viven los niños Seagrave, una pequeña tribu liderada por la intrépida Cristabel, la mayor de los tres hermanos. Los niños crecen salvajes, nutridos de las más disparatadas lecturas, de conversaciones escuchadas a hurtadillas y de las tediosas clases de su institutriz. El día que una ballena vara en la orilla cercana a Chilcombe, Cristabel corre a reclamar su propiedad. Junto a Flossie y Digby montarán un teatro en el gigantesco armazón del animal, destinado a hacer las delicias de los habituales de la casa. Los años pasan y la vida de los niños transcurre feliz, ajena a cuanto acontece en el continente, donde ya se nota el fragor de la guerra. La Historia llama a su puerta, y Cristabel, Flossie y Digby se verán obligados a interpretar un papel que nunca hubieran imaginado. Los tres hermanos tendrán que encontrar la manera de escribir su propia historia lejos del calor del hogar. Cristabel siempre quiso que su vida fuera como una de las historias que tanto le gustaba leer, pero apenas si había niñas que protagonizaran los polvorientos volúmenes de la biblioteca familiar.
La luna y las fogatas cuenta la historia de Anguilla, un bastardo crecido en las colinas y en los campos piamonteses, un siervo campesino que viaja por el mundo, hace fortuna en Estados Unidos y vuelve a su tierra como hombre cabal y respetado. Es la novela de la nostalgia de la infancia, de la búsqueda de la identidad, de la descripción de la vida rural italiana durante el fascismo y tras la guerra. Anguilla regresa después de veinte años de ausencia y decide conversar con el amigo de siempre, Nuto, para reflexionar sobre la resistencia al nazi-fascismo, sobre la relación entre amos y siervos, sobre la falta de entendimiento entre el poder de siempre y un mundo que se rebela, consciente de que cambiar no debe significar, por fuerza, dejar las cosas como estaban. Publicada pocos meses antes del suicidio del autor, Cesare Pavese no llegó a conocer la dimensión del éxito de la que fue su última novela. La crítica fue unánime a la hora de juzgar la calidad de la obra; incluso los más recalcitrantes admitieron que se trataba de literatura en estado de gracia, de una prosa capaz de combinar precisión y alegoría de manera natural, con la naturalidad con la que viven y hablan los personajes de un mundo recreado por un literato de verdad para describir la vida de a diario de personas vestidas de a diario. Pavese consiguió una obra de gran altura apoyado en las ideas y en la forma de hablar de un campesino y de su amigo carpintero, hábiles a la hora de explicar que su pequeño pueblo es grande como el mundo entero y que el mundo entero cabe en su pequeño pueblo.
El Libro de la Almohada es el diario de una cortesana del Japón del siglo X. Inteligente, cultivada, un poco cínica, nos habla también de nuestras emociones presentes. La autora, Sei Shônagon, aparece como la mujer que demuestra su superioridad intelectual ante cualquiera que se le aventurara en una conversación, dentro del marco de una sociedad donde hombres y mujeres compartían cierta camaradería. Una mujer de mundo, inteligente, un poco cínica, siempre presente con sus gustos y predilecciones.
Los treinta y nueve «lugares íntimos» reunidos en este volumen pueden resultarnos familiares, pero, vistos a través del singular prisma del autor, adquieren una infinidad de nuevas tonalidades y matices. Siempre al acecho de las situaciones más desconcertantes y de los personajes más excéntricos, Andrujovich nos invita a emprender en este libro un viaje por las carreteras secundarias que conducen a ciudades tan diversas como Praga, Minsk, Kiev, Odesa, Detroit, Estrasburgo, Amberes, Drohóbych y Berlín, escenarios de algunos de los principales acontecimientos de los dos últimos siglos: la Primavera de Praga, la Guerra Fría, la catástrofe de Chernóbil y las barricadas del Maidán en Kiev, entre muchos otros. Un clarividente relato de la historia más reciente del continente lleno del sentido del humor, la perspicacia y la imaginación de este escritor imprescindible.
Aceptar la lectura de este libro es querer recorrer un camino, el camino de quien lo está leyendo. Será protagonista y es posible que se sorprenda pensando en aquello en lo que, quizá, nunca pensó. Nuestra mente jamás dejará de sorprendernos. Ese es el juego de la vida. Somos lo que hemos hecho, lo que hemos dicho y escuchado, pero también lo que hemos callado. Si además lo hemos reflexionado, nos hemos hecho. Somos memoria. ¿Te has preguntado cuáles serían tus pensamientos si perdieses todos los sentidos menos uno, si solo oyeras? ¿Qué sentirías? ¿Sentirías? Tú, solo tú ante ti, eres el protagonista en esta novela. Suprime el nombre que en ella aparece, sustitúyelo por el tuyo. Te sorprenderás hablando contigo mismo sin que nadie te oiga, ¿o sí? Ahora o después, a través de la niebla.
Año 1879. Un joven Joaquín Sorolla trata de buscar su estilo en la Real Academia de San Carlos de Valencia. La llegada de un nuevo profesor a la escuela y la rivalidad con Marcos Galarreta, otro de los alumnos, serán la semilla del genio con el que Sorolla asombrará al mundo entero pocos años después. Año 2017. Augusto García acaba de fallecer y el bien más preciado que deja a sus herederos es un carboncillo de Sorolla adquirido cuarenta y dos años atrás. Un estudio del cuadro arroja una sorpresa inesperada para sus familiares, que se plantearán todo lo que creían saber sobre su padre y abuelo. ¿Por qué Augusto tenía una obra de Sorolla? ¿Qué relación le unía al universal pintor? ¿Cuál es la historia de ese cuadro? Javier, el nieto mayor de Augusto, iniciará una búsqueda para dar respuesta a todas esas preguntas, tratando de enlazar la vida del joven Sorolla con la de su abuelo recién fallecido. Una búsqueda que desenterrará una vieja historia de la familia y cambiará su existencia para siempre, descubriendo los secretos que ocultaba la vida de su abuelo y la del propio Joaquín Sorolla, el pintor de la luz. «Una obra de Sorolla, un secreto de familia y una leyenda con ciento cuarenta años de historia».
Marcel Proust fue un corresponsal meticuloso y prolífico. Desde la más tierna juventud a la edad adulta, durante la génesis de su magnum opus, en plena Primera Guerra Mundial, y hasta su muerte en 1922, escribió a allegados, familia, amigos, defensores de su obra e incluso a sus mayores detractores. Las miles de cartas que envió tratan temas de lo más variado: recuerdos y confesiones íntimas, impresiones de lecturas, negociaciones con sus editores, comentarios sobre la actualidad política, y contienen, en forma de boceto, muchos episodios y motivos de los que se nutriría la Recherche. La cuidadosa selección de Estela Ocampo reúne cerca de doscientas cartas escritas por Proust desde la adolescencia hasta sus últimos días, y ofrece así un retrato singularmente vívido del escritor y su mundo.
Qué bonita, la aventura. Estamos ahí, en nuestro salón, sentaditos al calor de nuestro cómodo sillón, con una infusión en la mano mientras en el libro o en la pantalla unos tipos hacen cosas que nos evaden de nuestra insignificante vida. Nos colocan ante todos los peligros y se enfrentan por nosotros a los mares, a las montañas, a las tormentas, a los salvajes y a los carámbanos. Son guapos y valientes, están cubiertos de un sudor viril y van mal afeitados, pero en su justa medida. Conquistan el mundo por nosotros y encima llenan nuestras lúgubres tardes con sus historias formidables. Pero qué agotadores son los aventureros. Siempre al pie del cañón, dispuestos a aparecer en cualquier momento, a pedirte de todo —dinero, admiración, compasión—, a hacerte ver lo miserable que eres con tu vulgar infusión en tu sillón zarrapastroso mientras el viento de la epopeya agita su cabellera ondulada. Son los más fuertes, los más osados, su existencia rica y multicolor le da mil vueltas a nuestra vida diaria vacía y remilgada. Por eso, a veces, nos entran unas ganas locas de vengarnos de ellos. Porque a pesar de sus bellas palabras, estos héroes magníficos también se pegan leñazos, la pifian, meten la pata hasta el corvejón. Y en ese momento, de repente, se vuelven muy discretos con sus errores, enmudecen ante sus fallos, se escaquean de sus tropiezos. Cuando narran sus fracasos es solo para ensalzar sus victorias. Así pues, por una vez, tomémonos la revancha: nosotros, los mediocres, los prudentes, los pusilánimes, hundámosles las narices en sus chapuzas, miremos de cerca sus calamidades, ya que las historias de sus infortunios son, sin duda, más disparatadas y cómicas que las de sus conquistas. Qué placer insólito ver patinar a estos superhombres, ver tropezar con la alfombra a estos conquistadores, ver sufrir reveses a estos fanfarrones; miserable gozo, pequeña venganza. ¿Y por qué? Pues porque mejor miserable y vivo que héroe y muerto.
Rosa Masur tiene noventa años. Acaba de llegar a un pequeño pueblo alemán desde Rusia. Alguien le pide a Rosa que rememore su vida, y ella tiene la anécdota del siglo. En el fondo sigue siendo la misma joven judía procedente de un pueblo en Bielorrusia célebre por sus pogromos. La chica emancipada en el Leningrado de los años veinte, en plena «fase de construcción» del comunismo, obrera textil y traductora del alemán, que sufrió el brutal asedio de la ciudad en la que la gente sobrevivía haciendo caldo con la cola del empapelado, comiéndose al canario o devorándose los unos a los otros. Brujas, apparatchiks, soldados, contrabandistas y chismosas desfilan en una epopeya protagonizada por una mujer extraordinaria, divertida, inteligente y que no le tiene miedo a nadie. Ni siquiera a Stalin. CRÍTICAS «Esta novela es un increíble soplo de vida.» —Livres Hebdo «Vladimir Vertlib no tiene que temer la comparación con Roth o Singer, ni con sus personajes dañados por la vida y torturados por sus sentimientos de culpa.» —Frankfurter Allgemeine Zeitung «Una novela que describe la sociedad soviética, las sospechas, las denuncias, el miedo permanente. Rezuma verdad.» —Transfuge «Vertlib maneja lo tragicómico con brillantez. Un libro impregnado del aliento ruso y del humor desencantado de la literatura judía centroeuropea.» —Libération «Una obra infinitamente graciosa, infinitamente conmovedora. El autor logra una gracia metafísica.» —France Culture, La Dispute «La historia de esta familia, vivida en yiddish, en ruso, en hebreo, en alemán, ha encontrado en esta mezcla una lengua única que le permite hablar de la aventura humana, más allá de sí misma.» —Le Monde des Livres «Una bella articulación entre la historia íntima y la historia universal que adopta la forma de un gran fresco clásico.» —La Petite Revue «Una mujer de 92 años, llena de energía y con espíritu crítico, cuenta con un humor negro por momentos y una claridad que no retrocede ante el horror, cerca de un siglo de historia.» —Dernières Nouvelles d’Alsace «Una travesía épica que transmite con habilidad la forma en que la literatura reconstruye mundos que han desaparecido.» —Le Matricule des anges «Rosa Masur tiene una voz y una presencia tan inolvidables como su destino.» —Lire
Pankaj Mishra regresa a la novela para contarnos la historia de Arun, nacido en una pequeña ciudad ferroviaria de la India de la que siempre soñó con escapar. Su aceptación en el prestigioso Instituto Tecnológico de la India, gracias al inmenso sacrificio económico de sus padres de casta baja, es en apariencia el billete para dejar atrás una vida llena de crueldades y privaciones. En el Instituto conoce a dos estudiantes de orígenes similares que, a diferencia de Arun, poseen la voluntad y la confianza para romper todas las barreras sociales. Mientras ellos, a base de esfuerzo, ambición y codicia, consiguen abrirse paso en los medios financieros de Londres y Nueva York y se adentran en el lujo económico y el elitismo social en Occidente, Arun decide seguir su carrera de traductor literario refugiándose en un pequeño pueblo del Himalaya con su anciana madre. Arrastrado por una relación amorosa al mundo sofisticado de la intelectualidad globalizada, Arun abandona a su madre, mientras asiste a la caída de sus amigos. Y tendrá que enfrentarse a la persona en la que él mismo se ha convertido. Corre a esconderte es el relato del coste moral y emocional que hay que pagar para romper con los orígenes y perseguir el progreso material. Y es a la vez la historia de tantos millones de seres humanos que se niegan a permanecer en una situación de humillación en los países del llamado tercer mundo, sacudidos entre la globalización y el nacionalismo más radical.
Cuando el narrador de esta novela conoce a Mirko Bevilacqua, un hombre extravagante que frecuenta de manera intermitente y clandestina a Clara, una joven que cuida de una anciana y elegante dama croata, su percepción de la realidad cambia irreversiblemente. Esta enigmática tríada sumerge al narrador en una exploración sobre la idea de autenticidad que lo llevará a recorrer la vieja Europa, cuyos lugares más significativos corren el riesgo de convertirse en meros escenarios. En este ambicioso libro, Joan Benesiu invita al lector a indagar en la relación entre identidad y territorio, para mostrar, con un estilo sugerente y una voz muy personal, los peligros de transformarnos en simples testigos de la historia.
Teresa Numa, protagonista de la novela, vive de lo que consigue robar. Su historia se desarrolla (primero en Roma y luego por toda Italia) en insalubres pensiones, cines de tercera categoría, manicomios criminales y cárceles femeninas, donde Teresa entabla amistades con estafadores, prostitutas y carteristas profesionales, sin por eso dejar de ser una persona simple, alegre y, a su modo, honesta. Sus vivencias -narradas en primera persona- permiten humanizar el lumpen, comprender los orígenes de la marginalidad y trazar una línea de cordura entre el delito y la necesidad. En el mundo de Teresa la violencia y los abusos están a la orden del día: el amor tiene un precio; el sexo es moneda de cambio y no hay trabajo para nadie. Sin embargo, en medio de este escenario hostil, Teresa será capaz de arrancarle al destino momentos de punzante sinceridad, retazos de una bondad ahogada por el tiempo y las circunstancias que le tocó vivir.
