Ficción Contemporánea
Cuando el narrador de esta novela conoce a Mirko Bevilacqua, un hombre extravagante que frecuenta de manera intermitente y clandestina a Clara, una joven que cuida de una anciana y elegante dama croata, su percepción de la realidad cambia irreversiblemente. Esta enigmática tríada sumerge al narrador en una exploración sobre la idea de autenticidad que lo llevará a recorrer la vieja Europa, cuyos lugares más significativos corren el riesgo de convertirse en meros escenarios. En este ambicioso libro, Joan Benesiu invita al lector a indagar en la relación entre identidad y territorio, para mostrar, con un estilo sugerente y una voz muy personal, los peligros de transformarnos en simples testigos de la historia.
Teresa Numa, protagonista de la novela, vive de lo que consigue robar. Su historia se desarrolla (primero en Roma y luego por toda Italia) en insalubres pensiones, cines de tercera categoría, manicomios criminales y cárceles femeninas, donde Teresa entabla amistades con estafadores, prostitutas y carteristas profesionales, sin por eso dejar de ser una persona simple, alegre y, a su modo, honesta. Sus vivencias -narradas en primera persona- permiten humanizar el lumpen, comprender los orígenes de la marginalidad y trazar una línea de cordura entre el delito y la necesidad. En el mundo de Teresa la violencia y los abusos están a la orden del día: el amor tiene un precio; el sexo es moneda de cambio y no hay trabajo para nadie. Sin embargo, en medio de este escenario hostil, Teresa será capaz de arrancarle al destino momentos de punzante sinceridad, retazos de una bondad ahogada por el tiempo y las circunstancias que le tocó vivir.
En El cuarto mundo, tercera novela en la fecunda trayectoria de Diamela Eltit, un hermano y una hermana gemelos compiten por la atención del lector del mismo modo en que, antes de nacer, competían por el espacio en el vientre materno, lugar de enunciación elegido por la escritora para hacer hablar a sus personajes en el arranque de esta historia. Tal y como acostumbra, sirviéndose de un lenguaje lírico que desafía y cautiva, Eltit explora los límites de la narración para abordar con espíritu crítico el universo familiar y la maternidad, la construcción del género, los roles socialmente asignados a hombres y mujeres o la materialidad del cuerpo femenino como centro de las relaciones de poder. La novela se publicó en 1988, todavía en el contexto de la represión dictatorial chilena. Eltit describe en estos términos lo que era hacer literatura en aquel período aciago: «Escribí en ese entorno, casi diría obsesivamente, no porque creyera que lo que hacía era una contribución material a nada, sino porque era la única manera en la que podía salvar mi propio honor. Cuando mi libertad –no lo digo en sentido literal, sino en toda su amplitud simbólica– estaba amenazada, me tomé la libertad de escribir con libertad. Pero eso tampoco reparó ni las humillaciones, ni el miedo, ni la pena, ni la impotencia por las víctimas del sistema: escribir en ese espacio fue algo pasional y personal. Mi resistencia política secreta. Cuando se vive en un entorno que se derrumba, construir un libro puede ser quizá uno de los escasos gestos de sobrevivencia». «La obra de Eltit es consecuente con la frustración política causada por el fracaso lingüístico que resulta de la imposibilidad de hacer comprensible la experiencia revolucionaria con una lengua que ya no circula socialmente. Quizá sean la perfección y la radicalidad de ese fracaso las que constituyen el principal triunfo de su obra.» Patricio Pron, Letras Libres «Literatura originalísima y de calidad para lectores vivos y valientes.» Ascensión Rivas, El Mundo
El libro que hizo entrar a la literatura gallega en la modernidad. Doce relatos marcados por el fatalismo y la tragedia donde hallamos ecos de Rulfo, Duras y Pavese. Cuando se publicó en 1967, «Viento herido» supuso un auténtico terremoto en el panorama de la literatura gallega, a la que hizo entrar en la modernidad. Doce relatos brevísimos pero fascinantes, gobernados por la violencia, la brutalidad y la soledad del ser humano. Un grupo de niños que tortura a otro en una especie de juego de guerra. Un anciano que observa cómo pasan los días mientras espera su final. Tabernas y tugurios de mala muerte donde se vengan fantasmas del pasado. La nostalgia de un amor perdido, la huella del tiempo posada en objetos familiares, la tristeza de un domingo por la tarde. Influido por Kafka y por Faulkner, por Vasco Pratolini y por Cesare Pavese, por Marguerite Duras y por el realismo mágico de Juan Rulfo, estamos ante un hito de la literatura peninsular del XX. CRÍTICAS «Un gran libro de cuentos, y uno de los más personales jamás escritos. En él está el verdadero Casares: el miedo, la violencia, la perturbación, la angustia.» —Suso de Toro «Estos cuentos están dotados de un ingenio lúdico y perspicaz, y poseen una gracia que se clava en la inteligencia y que da lugar a eso tan indefinible que es la flor de la literatura.» —Gonzalo Torrente Ballester «Casares supo armonizar como pocos la espontaneidad de la narración oral con las técnicas del relato culto.» —Ángel Basanta, El Cultural «Con Carlos Casares, menos es más. Fue un maestro en construir de lo particular a lo general, y de lo general a lo particular.» —César Casal, La Voz de Galicia «La obra de Casares llevó en los años setenta un aliento renovador a la literatura gallega por su cosmopolitismo y su vocación humanista.» —Xosé Hermida, El País «Casares es una figura muy plural con registros para todos los públicos. Tuvo un importante papel para atraer a los jóvenes a la lengua gallega.» —Víctor Freixanes, Real Academia Galega
Caterina, la joven narradora de este gran clásico de la literatura griega del siglo XX, es amante de la lluvia y también del sol, de los animales domésticos con los que convive, de los paseos solitarios entre olivos y pinos y de los domingos de playa, de las texturas y los colores de lo que la rodea: mira el mundo con el deslumbramiento y la intensidad propia de los dieciséis años. Vive en una casa en el campo a las afueras de Atenas con su madre divorciada, una tía marcada por un trauma de juventud y sus dos hermanas mayores, que tienen un carácter y unas aspiraciones muy distintas a las de la voz protagonista, quien ama, por encima de todo, lo desconocido, la aventura. El personaje que encarna todos los anhelos de nuestra narradora es la abuela polaca , que un día desapareció para emprender una vida independiente fuera del matrimonio y lejos de sus hijas. De la abuela sólo queda el recuerdo de su rotunda decisión, pero, a pesar de que la familia ha renegado de ella, constituye para Caterina una figura tutelar. Mientras la heroína y sus hermanas acuden a fiestas, afrontan sus primeras cuitas amorosas y lidian con la canícula a lo largo de los tres veranos que recrea esta bella novela de formación, tratan de comprender las extrañas querencias de los adultos y se preguntan constantemente en qué tipo de personas quieren convertirse. Tres veranos es el amplio retrato de una feminidad diversa, compleja y, en ocasiones, contradictoria, una historia que encierra todo el encanto de aquellos momentos que inadvertidamente acaban convirtiéndose en los momentos decisivos de una vida sólo cuando se echa la vista atrás.
Una tierna y bella celebración del regalo de la vida. Noviembre del 1944. Una bomba de la Luftwaffe está a punto de impactar contra la ciudad de Londres, truncando, en un solo instante, la vida de cinco niños. Noviembre del 1944. Esa bomba nunca llega a impactar contra su objetivo. Una porción ínfima de tiempo ha sido alterada, y la vida de esos cinco niños prosigue su curso, adentrándose en los profundos cambios que moldearon la segunda mitad del siglo xx. Porque quizá siempre haya otros futuros posibles. Otras posibilidades. Luz perpetua es una historia de nuestro día a día, de lo mágico y maravilloso que hay en la cotidianeidad y su esencia imperecedera. Una novela fascinante y audazmente inventiva que traza las infinitas posibilidades de cinco vidas en los bulliciosos barrios del Londres del siglo xx. Nominado al Booker del 2021, ganador del Encore Award 2022 y elegido como uno de los libros del año por The Sunday Times, The Financial Times, The Guardian, The Observer, The Daily Mail y The New York Times . «Una auténtica obra maestra.» The Guardian «Un milagro, no solo en su concepción puramente artística, sino por toda la empatía que desprende.» The Wall Street Journal «Íntima. Absorbente. Técnicamente brillante.» Bookseller «De una capacidad de fabulación deslumbrante.» The Sunday Times
Una visión aguda y reveladora del desamor. Intimidades traza de manera inmejorable los pasos y traspiés de mujeres jóvenes que luchan por encontrar su lugar en el mundo. Desde una estudiante de Belfast que se hace con drogas ilegales por internet para poner fin a un embarazo no deseado, a una madre joven, que lidia con la mortalidad. Desde una Nochebuena caminando por las calles del centro de la ciudad, cuando todo parece posible, a un vuelo nocturno desde Canadá que podría cambiarlo todo de manera irrevocable. Historias de amor, pérdida y exilio, de nuevos comienzos y vidas vividas lejos del hogar. «Estas historias son un fiel reflejo de los problemas a los que deben enfrentarse las mujeres de hoy.» The Guardian «Lucy Caldwell se acerca con una gran sensibilidad a los personajes de su obra. Conoce los rincones más ocultos de su corazón y nos cuenta sus historias de manera veraz y tierna.» The Independent «Un libro memorable y de lectura obligada de una de las escritoras más importantes de Irlanda.» The Sunday Times «Nos descubre el sinfín de caminos ocultos que corren bajo el día a día de nuestras vidas.» Irish Independent «Exquisito.» The Bookseller «Una verdadera obra de arte que nos demuestra cómo todos, pese a lo diferente que podamos ser, sufrimos los mismos problemas ante ese tránsito hacia la vida adulta.» The Scotsman
WHITBREAD NOVEL AWARD. Iris Murdoch en la cumbre de su talento creativo. Un complicado juego de pasiones sobre las paradojas de la vida humana y la naturaleza del amor. Montague «Monty» Small, popular escritor de novelas de detectives, acaba de ver morir a su esposa. Incapaz de sobreponerse al colapso emocional que le ocasiona la pérdida, se centra en los problemas de sus amigos, Blaise Gavender, un psicoterapeuta mediocre, y su mujer, Harriet, que siente por su marido y su hijo un enorme amor que la desborda. Lo que pocos saben es que desde hace una década, Blaise ama a otra mujer, Emily, y el propio Monty es cómplice del engaño, pues lleva años encubriéndolo. Hasta que la verdad amenaza con salir a la luz, y Blaise ha de tomar una decisión. Aunque albergue la esperanza de mantener su relación con ambas mujeres, que se rebelan de maneras distintas, debe elegir entre el amor nupcial y la emoción de lo prohibido. Ágape y Eros. Lo sagrado y lo profano. CRÍTICAS «La fuerza de La máquina del amor sagrado y profano radica en la intención compasiva de Murdoch y en su extraordinaria mirada analítica sobre la historia.» —The New York Times «Murdoch presenta en La máquina del amor sagrado y profano una firmeza inquebrantable de su mirada sobre el horror y la obsesión al que nos enfrentamos día a día.» —The New York Times « La máquina del amor sagrado y profano es una las novelas más memorables de Iris Mudoch.» —El Cultural «Se basta por sí sola para persuadir al lector más reticente del genio y la bondad impagables de la considerada mujer más brillante de Inglaterra.» —El Cultural «Iris Murdoch ha agarrado los elementos fundacionales de la novela gótica y ha exprimido con ellos una pesadilla… Una extraña combinación de cuento de hadas y melodrama.» —Books and Bookmen «Murdoch plasma en sus libros su inteligencia característica con una prosa brillante.» —The Irish Times «Las novelas de Murdoch son adictivas.» —LA Review of Books «Una novelista simplemente prodigiosa, una entre un millón.» —Kingsley Amis «Iris Murdoch pinta sus escenas de manera consumada y atractiva.» —The Times «El mundo duro y despiadado al que nos llevan las novelas de Iris Murdoch es real; es el mundo en el que realmente vivimos y debemos enfrentarnos.» —The New York Times «“¿Hay algún novelista inglés con la exuberancia y el pulso narrativo de Murdoch?”, se preguntaba Harold Bloom. La respuesta categórica es: no.» —Ignacio Echevarría, El Cultural «Una novela de infinita variedad e inteligencia; el trabajo de una novelista en el apogeo de su gran poder.» —Christopher Hudson «Iris Murdoch sigue siendo una consumada y sensual pintora de escenas.» —Michael Ratcliffe, The Times
Ernesto, padre de familia y heredero de una importante galería de arte, se ve sorprendido por un enigmático personaje que amenaza su reputación profesional con un secreto del pasado. Una tarde, por casualidad, descubre a otro extraño saliendo de casa de su hermana, enferma de ELA, y comienza a investigar por su cuenta. Arrastrado por sus miedos y por las incesantes preguntas a las que no consigue dar respuesta, Ernesto se adentra en el mundo de la asistencia sexual y encuentra un punto en el que ambos frentes abiertos convergen de la forma más inesperada. Sin embargo, los sentimientos y las emociones lo sobrepasarán desbaratando todos sus planes. La amante ciega indaga en las contradicciones impuestas por los convencionalismos, en la trascendencia del amor, en la destructiva concepción social de la enfermedad, la culpabilidad y el perdón. La novela muestra la vida tal y como debería ser mostrada: el placer y el dolor, la pasión y el deber a veces son lo mismo.
Nacida a modo de contestación de la corriente académica imperante en el cine francés de la época y a rebufo de la mítica revista Cahiers du cinéma, la Nouvelle Vague conmocionó el medio cinematográfico por su modernidad y afán rupturista, a los que no resultaba ajena la juventud de sus componentes ni los estrechos lazos que estos mantenían entre sí. Nouvelle Vague: la ola que no cesa constituye el estudio más completo publicado hasta la fecha sobre la materia; comprende desde los primeros cortometrajes de sus artífices hasta sus últimos trabajos en el siglo XXI, intenta así alcanzar un equilibrio entre los integrantes más populares y apasionados surgidos de la redacción de Cahiers du cinéma y los de la vertiente más intelectual y reflexiva de la Rive Gauche.
En el mundo del piano, tres jóvenes talentos se encuentran en una competencia que cambiará sus vidas. Aya, la virtuosa que busca regresar; Masaru, su amigo de la infancia decidido a triunfar; y Akashi, el veterano buscando una última oportunidad. Pero la llegada de Jin, un prodigio sin formación, lo revoluciona todo. Tierna e intensa, Abejas y truenos lejanos es la historia inquebrantable de amor, valentía y rivalidad de tres jóvenes que empiezan a comprender el significado de la amistad.
Görbensdorf, Baja Silesia, 1913. El joven polaco Miecys?aw Wojnicz, estudiante de ingeniería, llega al sanatorio local en busca de aire puro y una cura para su tuberculosis. Se aloja en la pensión para caballeros de Wilhelm Opitz, donde coincide con otros enfermos de toda Europa. Por las tardes, entonados por el licor, los huéspedes conversan sobre lo divino y lo humano. ¿Habrá guerra en el continente? ¿Las mujeres nacen inferiores? ¿Existen los demonios? ¿Es preferible la monarquía o la democracia? Al leer un texto cuya autoría se desconoce, ¿puede deducirse si lo ha escrito un hombre o una mujer? Y entre tanto, en ese idílico paraje suceden cosas inquietantes: la esposa del dueño de la pensión al parecer se ha suicidado hace poco, circulan rumores de que en las montañas circundantes se producen muertes violentas y se intuye la presencia de alguien o algo que observa y acecha. Hay en esta novela claros ecos de otra escrita hace ahora cien años: La montaña mágica, de Thomas Mann, con la que la Premio Nobel polaca juega y dialoga desde una mirada contemporánea y feminista. Lo que la autora nos propone es una relectura y reescritura de esa obra magna, y acaso caduca en muchos aspectos. Y lo hace con su envolvente impulso narrativo, su potente prosa, su capacidad de observación de los comportamientos humanos y su particular sentido del humor. Con su primera novela tras la concesión del Nobel en 2018, Tokarczuk nos presenta un nuevo tour de force, una gran novela de sanatorio sobre hombres que filosofan y hablan ?muchas veces sin ton ni son? de mujeres; sobre jóvenes enfermos, misteriosas muertes, ensoñaciones, demonios y una Europa que se dirige hacia el abismo
Anne es una adolescente que, como las demás, intenta comunicarse y comprender el mundo que la rodea. Pero es en vano, porque ni las palabras de sus padres, ni las de Mathieu ?el estudiante al que conoce durante las vacaciones de verano?, ni tan siquiera las bellas y arrebatadas palabras de los libros que lee parecen reflejar la realidad que ella vive, y cada vez se siente más sola. «Para qué quiero que me venga la regla. Mi tía dijo se te ha comido la lengua el gato, Anne, antes eras más habladora. Es más bien su lengua la que ya no hablo. Todo en mí es como un caos, no pega nada con lo que ellos dicen.»
Una tragicomedia descarnada sobre la condición humana y sus miserias, el final del amor, los desengaños vitales y el tiempo que todo lo arrasa. «Fuimos al balneario para salvar lo que quedaba de nuestro maldito matrimonio.» Así comienza el relato de Joan-Marc: contando el intento de evitar el naufragio de su relación con Helen, su primera mujer. Este recuerdo llevará a otros, y el narrador, alternando lucidez, mezquindad, sarcasmo y desesperación, irá repasando su vida. Asoman de manera desordenada la infancia, los primeros encuentros sexuales, la condición de burgués desclasado, la caótica y disfuncional familia, un suicidio que deja huella, el reencuentro con un antiguo compañero de clase que le reserva una inaudita sorpresa… Una demoledora y descarnada tragicomedia sobre la condición humana y sus miserias, sobre el final del amor, los desengaños de la vida y el tiempo que todo lo arrolla; la segunda de las piezas, independientes pero interconectadas, de «la saga de los Montsalvatges, aventura central de la novela española de la última década» (Nadal Suau).
Diez años después de la trágica muerte de su marido, Dolores Ayala, propietaria de un viejo estudio fotográfico que se ha quedado sin clientes, recibe el encargo más insólito de toda su carrera: retratar a un difunto el día de su entierro. Aceptarlo la llevará a conocer a Clemente Artés, un excéntrico anciano obsesionado con recuperar por todos los medios la antigua tradición de fotografiar a los muertos. De su mano, Dolores se adentrará en esa práctica olvidada, experimentará el tiempo lento del daguerrotipo y aprenderá que las imágenes son necesarias para recordar a quienes ya no están, pero también descubrirá que algunas de ellas guardan secretos oscuros que jamás deberían ser revelados y, sobre todo, que hay muertos inquietos que no cesan de moverse y a veces se abalanzan sobre la memoria de los vivos. De fondo, el mundo se desmorona. Unas inundaciones sorprenden al pequeño pueblo costero de Dolores y, poco después, miles de peces aparecen muertos en la orilla de la playa. El temor ante un futuro incierto se instala en el ambiente y, mientras todo se desploma a su alrededor, Dolores, atravesada por el duelo, trata de encontrar en la fotografía el modo de levantarse y recuperar el aliento. Después de la aplaudida El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández regresa a la ficción con una novela sutil y deslumbrante sobre las fronteras entre la vida y la muerte, sobre la memoria y la culpa, sobre el pasado que nos acompaña y la búsqueda constante del aire que nos falta para respirar.
El protagonista de esta novela se llama Álvaro Pombo Caller, y amigos y familiares lo llaman –aunque a él no le haga gracia– Alvarito, o Alvarín. El Álvaro Pombo Caller de la novela, tío carnal de nuestro Álvaro Pombo autor, tiene diecinueve años en 1936. En el Santander provinciano de aquel entonces arde, como en toda España, la confrontación izquierda-derecha, los encarnizados debates intelectuales y las exaltadas proclamas políticas. Alvarín, con su fervor juvenil y su admiración por José Antonio Primo de Rivera, se afilia a Falange Española en 1934. Su padre, Cayo Pombo Ybarra, es un liberal agnóstico y republicano, admirador de Manuel Azaña. No obstante sus diferencias políticas, padre e hijo se quieren mucho y se llevan muy bien. La madre de Alvarín, Ana Caller Donesteve, la célebre Ana de Pombo, triunfadora en la moda parisina de esos años, ha dejado a su marido Cayo en Santander y ha distribuido a sus hijos en colegios ingleses y franceses. Hay una intensa correspondencia epistolar, muy de la época, entre Ana y su hijo Álvaro. Ha quedado atrás ya el Santander del veraneo regio de Alfonso XIII y su familia, que han abandonado España tras la proclamación de la Segunda República. En la novela se subraya el carácter de novedad política e intelectual de la República, también su gran agitación por comparación con los sosegados tiempos monárquicos. El principio de la Guerra Civil traerá consecuencias trágicas en Santander, como en el resto de España; también para Álvaro Pombo Caller, falangista de primera línea, que es apresado y encarcelado en el buque-prisión Alfonso Pérez. Álvaro Pombo –el escritor, no el personaje– regresa a Santander, al universo familiar y al mundo de la adolescencia. Lo hace con una seductora novela de formación filosófica y sentimental.
Amélie Nothomb narra la historia de su padre antes de que naciera ella. Una vida llena de peripecias que la autora convierte en gran literatura. En la primera página de este libro encontramos a un hombre frente a un pelotón de fusilamiento. Estamos en el Congo, en 1964. Ese hombre, secuestrado por los rebeldes junto con otros mil quinientos occidentales, es el joven cónsul belga en Stanleyville. Se llama Patrick Nothomb y es el futuro padre de la escritora. Partiendo de esta situación extrema, Amélie Nothomb reconstruye la vida de su padre antes de ese momento. Y lo hace dándole voz. De modo que es el propio Patrick quien narra en primera persona sus peripecias. Y así sabremos de su padre militar, muerto en unas maniobras por la explosión de una mina cuando él era muy pequeño; de su madre desapegada, que lo mandó a vivir con los abuelos; del abuelo poeta y tirano, que vivía ajeno al mundo; de la familia aristocrática, decadente y arruinada, que tenía un castillo; del hambre y las penurias durante la Segunda Guerra Mundial. Sabremos también de sus lecturas de Rimbaud; de las cartas de amor que escribía para un amigo y que en nombre de la amada respondía la hermana de esta; de los dos verdaderos escritores de las cartas, que acabaron enamorándose y casándose; de su aprensión a la sangre, que podía provocar que se desmayase si veía una gota; de su carrera diplomática… Hasta llegar de nuevo a esos momentos terribles del inicio, en que apartaba la vista para no ver sangre derramada de otros rehenes pero tuvo que mirar a la muerte a los ojos. En Primera sangre , su novela número treinta, galardonada con el Premio Renaudot en 2021, Amélie Nothomb rinde tributo a su padre, que acababa de fallecer cuando la autora emprendió la escritura de esta obra. Y así reconstruye el origen, la historia de su familia antes de que ella naciera. El resultado es un libro vivaz, intenso, trepidante; dramático a ratos, y muy divertido en otros momentos. Como la vida misma.
Una novela misteriosa y enigmática como la estrella que le da nombre. En una noche de agosto en Noruega, un resplandor enciende el cielo de golpe: es una enorme estrella nueva que se eleva vertiginosa, sin que nadie pueda explicarla. Magnetizados, inquietos, la observan unos personajes en medio de sus propias encrucijadas. Está Arne, profesor de literatura, que trata de lidiar con las dificultades del matrimonio con su mujer Tove, que sufre trastorno bipolar. Y está también Kathrine, pastor de la Iglesia que se sorprende cuando, al volver de un seminario, decide pasar la noche en un hotel en lugar de en su propia casa. Están Emil, Iselin: dos jóvenes inseguros que se refugian en su talento para la música. Jostein, periodista de sucesos relegado a las páginas de cultura, hallará su oportunidad de recuperar su puesto a lo largo de una noche imprevisible y errática que su esposa, Turid, pasará en el hospital mental donde trabaja. Como también trabaja en un hospital Solveig, que con uno de sus pacientes vivirá una situación incomprensible y perturbadora. No será la única de esta novela, repleta de señales amenazantes: cangrejos que invaden la carretera; pájaros ignotos que se arremolinan; una plaga de mariquitas; peligrosos vislumbres en la noche, y un crimen macabro, quién sabe si todo bajo el influjo de la estrella… Con su esperadísimo regreso a la narrativa tras Mi lucha , Karl Ove Knausgård despeja cualquier duda sobre su ya indiscutible polivalencia y presenta a una luz muy distinta un conjunto de preocupaciones inconfundiblemente propio. Y es que aquí, revestido de un atractivo nuevo, está una vez más el Knausgård de siempre, refractado en el caleidoscopio de sus personajes: la indagación angustiada en los claroscuros de la pareja; la mirada puesta sobre la familia como institución determinante; el interés por la adolescencia como etapa de conformación de la personalidad. Pero también el riesgo, la audacia formal, la capacidad de abarcarlo todo: las derivaciones reflexivas, los insertos ensayísticos y, aquí, un uso de los códigos de la literatura de género que convierte esta obra en un híbrido de lo más singular, una pausada pieza de maximalismo cotidiano que resulta tan adictiva como la novela de terror sobrenatural en la que amaga permanentemente con convertirse. Escrutando un puñado de vidas a ras de suelo para enfrentarse a las grandes preguntas sobre el cosmos, La estrella de mañana es una novela ambiciosísima, que brilla misteriosa y enigmática como la estrella que le da nombre.
Siete chavales polacos que no son polacos emprenden una misión de ayuda al prójimo que oculta un maquiavélico plan. En esta novela hay un viejo quiosquero llamado Borges que elucubra sobre la existencia de Dios y tiene extrañas visiones. En una de esas visiones entrevé a una banda de polacos, siete en concreto —acaso como los siete locos de Roberto Arlt—, que son polacos no porque hayan nacido en ese país, sino porque son rubios y de piel blanca en un país de gente de tez morena. Los siete polacos son siete chavales que, espoleados por la Yesi —la Polaca llamada también la Colorada porque no es rubia, sino pelirroja y la más blanca de todos—, deciden encontrar un objetivo en la vida: hacer el bien, ayudar al prójimo. Acuden entonces a la iglesia del pueblo y convencen al sacerdote —y este al obispo— para que los apoyen en su misión, y empiezan a ser conocidos como los Wojtyla. Pero este cometido, maquinado por la Yesi, oculta un plan secreto y maquiavélico que pretende vengar el motivo que originó el color de su piel y su condición de polaca. Federico Jeanmaire, uno de los talentos más singulares y deslumbrantes de la actual literatura argentina, nos ofrece una nueva muestra de su ingenio exquisito y desbordante.
Una historia íntima y universal. La peripecia vital de un hombre en un mundo convulso y cambiante. Cuando era niño, los padres de Roland Baines lo enviaron a un internado. Allí, lejos del amparo familiar, tomó lecciones de piano con una joven profesora llamada Miriam Cornell, con quien tuvo una experiencia fascinante y traumática a partes iguales, que marcaría su vida para siempre. Los años, sin embargo, han ido pasando: Roland ha viajado, ha vivido en distintos lugares, se ha casado y ha tenido un hijo. Pero cuando su mujer, Alissa Eberhardt, lo abandona sin dar ningún tipo de explicación, los cimientos de su realidad se tambalean, y se ve obligado a reconstruir todos sus recuerdos para tratar de entender lo sucedido. Desde su infancia en Trípoli, donde su padre militar estaba destinado antes de que la familia regresara a Inglaterra, la vida de Roland está marcada por los grandes acontecimientos de los últimos setenta años: la crisis de Suez, los misiles de Cuba, la caída del Muro de Berlín, Chernóbil, el Brexit, la pandemia Producto de su tiempo, niño de la posguerra, su existencia corre paralela a las convulsiones de la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI. Primero hijo, luego amante, esposo, padre y abuelo, Baines salta de un trabajo a otro, conoce el sexo, las drogas, la amistad y el fracaso. Y mientras se cuestiona el rumbo que ha ido tomando su vida, lo que sucedió con la profesora sigue persiguiéndolo. Ian McEwan ha escrito su novela más larga y acaso la más ambiciosa, en la estela de Expiación y otras obras marcadas por la historia y sus mutaciones como Chesil Beach u Operación Dulce. Lecciones es una narración sinuosa sobre un personaje que trata de dar sentido a su vida en un mundo mudable y desconcertante. «Una historia de aspiraciones, decepciones y disfunciones familiares que se extiende a lo largo de un vasto panorama histórico» (Kirkus Reviews). «El libro es una gran crónica de la experiencia británica en la segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI» (Ian Critchley, Literary Review). «Un libro luminoso, maravillosamente escrito y conmovedor sobre vidas vividas de forma imperfecta» (Taylor Antrim, Vogue).
Ocho relatos fascinantes entre lo real y lo fantástico, en los que Manuel Gutiérrez Aragón continúa explorando su universo creativo. Los ocho cuentos aquí reunidos discurren entre lo cotidiano y lo fantástico, entre lo real y lo surrealista. Así, una tranquila velada operística en el madrileño Teatro Real se convierte en un encierro en el que reina la oscuridad y no hay posibilidad alguna de comunicarse con el exterior. En otros relatos, la visita a un amigo piloto deriva en un viaje inesperado a la otra punta del mundo, el cielo de Sevilla se puebla de animales marinos y un extraño huésped –un nestrovich– puede alterar hasta límites insospechados la vida de una familia. Hay también, claro, lugar para el cine, como en ese cuento en el que un productor se embarca en una película sobre Mahoma financiada por Arabia Saudí, o ese otro cuyo escenario es un oscuro patio de butacas donde coinciden todo tipo de personajes: estudiantes que huyen de la policía, prostitutas, pajilleros, homosexuales y el escritor Azorín, gran aficionado al séptimo arte. Y están también presentes el arte y la necesidad de contar, como en la evocación de un amigo de la adolescencia, genio de las matemáticas, que tuvo un trágico final en una playa, o en la historia que una abuela explica a su nieto sobre sus amoríos en Cuba, debatiéndose entre dos pretendientes. Las ocho piezas que configuran este volumen confirman el talento de Manuel Gutiérrez Aragón, que hace años pasó sin sobresalto alguno del cine a la literatura y en este último campo nos ha regalado ya varios libros espléndidos, a los que ahora se suman estos cuentos.
Los yonquis de Burroughs tampoco van a salvarse, en eso se parecen a los que nos tocaron a nosotros (a los nuestros) y a los que han seguido. Carne de indefensión, peña dando vueltas por la calle, por los bares, a ver qué pasa, a ver qué pilla. Robar a borrachos en el metro, creer que se han quitado para siempre mientras se meten el definitivo. Porque los yonquis viven definitivamente cada día. Toda generación aporta sus adictos. La que retrata Burroughs en esta novela es doblemente superviviente, pues la integra un personal que ha salido vivo (iba a poner indemne, qué tontería) de la Segunda Guerra Mundial. Llevan en los brazos sus propios campos de minas. Es la cofradía echada a perder que también aparece en otros títulos de esos días, por ejemplo en El hombre del brazo de oro, la novela de Algren y la película de Sinatra. Yonquis de camisa blanca y americana vieja. Los nuestros eran de chándal y riñonera, bueno, eso fue al final, cuando iban consumidos del brazo de sus madres. Pero cuando leí esta novela aún llevaban chupa y pegaban tirones. En los yonquis de Burroughs, quiero decir, en su manera de contarlo, fluye una literatura que no será la de Burroughs sino la de su época. Burroughs enseguida se irá a otra escritura, no va dejarse atrapar más que por sí mismo y por lo que ya le tiene pillado. Este libro está más cerca de sus amigos que de él. Lo habita la gente de En el camino de Kerouac, y del Aullido de Ginsberg. Pero un yonqui no tiene amigos, y Burroughs era un escritor solitario.
Un deslumbrante retrato personal, histórico y político del derrumbe del estalinismo en Albania y la turbulenta llegada de la democracia. Cuando era una niña, con apenas once años, Lea Ypi fue testigo del fin del mundo. Al menos del fin de un mundo. En 1990 el régimen comunista de Albania, el último bastión del estalinismo en Europa, se desplomó. Ella, adoctrinada en la escuela, no entendía por qué se derribaban las estatuas de Stalin y Hoxha, pero con los monumentos cayeron también los secretos y los silencios: se desvelaron los mecanismos de control de la población, los asesinatos de la policía secreta… El cambio de sistema político dio paso a la democracia, pero no todo fue color de rosa. La transición hacia el liberalismo supuso la reestructuración de la economía, la pérdida masiva de empleos, la oleada migratoria hacia Italia, la corrupción y la quiebra del país. En el entorno familiar, ese período trajo sorpresas inauditas para Lea: descubrió qué eran las «universidades» en las que supuestamente habían «estudiado» sus padres y por qué estos hablaban en clave o en susurros; supo que un antepasado había formado parte de un gobierno anterior al comunismo y que a la familia le habían expropiado sus bienes. Mezcla de memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica, con el añadido de una prosa de soberbia factura literaria y pinceladas de un humor tendente al absurdo como no podía ser de otra manera, dado el lugar y tiempo que se retrata, Libre es de una lucidez deslumbrante: refleja, desde la experiencia personal, un momento convulso de transformación política que no necesariamente desembocó en justicia y libertad. «Se lee con sumo placer. Una sutil indagación en el significado de la libertad, y el divertido y conmovedor retrato de un pequeño país en pleno colapso» (Luke Harding, The Guardian). «Una brillante disquisición sobre la libertad: sus señuelos, falsas esperanzas, decepciones y posibilidades» (Lyndsey Stonebridge, The New Statesman). «Unas memorias líricas, profundas y emotivas, que traspiran un intenso olor a humanidad, una mezcla de realidad y esperanza» (Philippe Sands).
Un ojo con un pero. Un oído en alta mar. Las palabras se le hacen ajenas a una mujer con una enfermedad ocular grave cuando trata de hilvanar el relato de su cuerpo frágil. Ese cuerpo amenazado despierta el recuerdo de la madre muerta y de los años desperdiciados junto a un amante inconsistente. Por qué narrarse. Cómo no temblar. Pero a pesar del vértigo por el desamparo y la soledad, sobrevive la esperanza de una vida futura. Este libro es un mosaico narrativo tramado con un estilo breve y con el lirismo áspero característico de la autora. En esta segunda novela, Aurora Freijo Corbeira vuelve a convertir en poético lo insoportable: la devastación vivida e imaginada, pensada y escrita. Cuerpo vítreo es un ejercicio insólito de observación de lo personal y lo insondable, una obra sobre el dolor y la lucidez que al mismo tiempo nos recuerda que se puede resistir un poco más. Al menos un soplo más. «Seca y exacta, como un disparo al corazón» (Juan Barja). «No hay didactismo. Trata al lector como a un adulto. Puño de hierro en guante de seda» (Juan Gracia Armendáriz).
«Si la salvación estuviera al alcance de la mano y pudiera conseguirse sin gran trabajo, ¿cómo podría suceder que casi todos la desdeñan? Pero todo lo excelso es tan difícil como raro», escribió Spinoza. En octubre de 1991 coinciden en la facultad de Filosofía los personajes de esta historia: la brillantísima Gloria, que no tardará en desencantarse de la universidad para entregar su inteligencia a la empresa privada; Manuel, que busca en la razón y los libros un freno a sus más oscuros impulsos; la caprichosa Bea, que acostumbra a provocar todo tipo de desgracias y salir siempre indemne de ellas; Roberto, un excéntrico aspirante a pintor; o Ana, que encierra dentro de sí misma toda la rabia y toda la dulzura del mundo. Son jóvenes y se divierten, conciben grandes planes o quizá delirios, hacen un montón de tonterías. Hasta que uno de ellos se suicida y la cosa se pone seria. ¿Por qué algunas personas se rompen y otras se salvan? Tan difícil como raro no pretende responder preguntas imposibles. Sí aspira a ofrecer un retrato generacional, entre otros mil probables, de quienes nacieron en los setenta, disfrutaron del esplendor de los noventa y se desmoronaron con el nuevo siglo. También cuenta una historia de amor, que todos creen perfecta, pero que estalla en pedazos por la irrupción de la enfermedad mental. La felicidad se transforma entonces en una lucha constante contra el vacío y una sucesión de ingresos psiquiátricos. Incluso esta novela podría verse como un relato de fantasmas en el que no son los muertos quienes atormentan a los vivos, sino al contrario: los vivos, de ninguna manera, están dispuestos a olvidar a los muertos, y por eso les persiguen, les acosan, les interrogan y se niegan a perdonarles. En Tan difícil como raro, Juan Vilá continúa el ciclo autobiográfico que inició con 1980. Dos libros que admiten una lectura independiente, pero que comparten una misma voz, a veces áspera y a veces tierna, y un mismo narrador, que en esta ocasión nos ofrece una celebración a contrapelo del pasado, una crónica hermosa y maldita de la juventud perdida, el amor roto y los sueños que ya nunca podrán cumplirse. Es decir, de la vida y de ese extrañísimo afán que nos lleva a seguir adelante a pesar de todo. «Un relato real, que transpira verdad, sobre la amistad y el amor, sobre el final de la juventud y los pedazos dispersos de cada uno que quedan orillados. Que nadie se engañe: Juan Vilá proporciona finezas con palabras gruesas. Su estilo a veces bronco y destemplado solo es el pudoroso disfraz tras el que refulge una mirada aguda y sensible» (Marcos Giralt Torrente). «El gran hallazgo de esta intensa historia de un grupo de jóvenes en los noventa es la profundidad abisal que alcanza, su capacidad para hablar de lo visible y lo invisible, de lo real y lo alucinado» (Rosa Montero). «Una brillante historia generacional, una difícil iniciación a la vida adulta, con una sensibilidad distinta y páginas memorables sobre la anorexia. Me ha hipnotizado esta novela» (Manuel Vilas).
Serenata Terpsichore ha dedicado su vida a hacer ejercicio físico, a correr, a nadar. Ahora, al cumplir sesenta, tanta actividad le pasa una dolorosa factura en forma de artrosis. Por su parte, Remington Alabaster, su sedentario marido, acaba de ser prejubilado a la fuerza tras un confuso enfrentamiento con su nueva jefa y escoge precisamente ese momento para descubrir las bondades de la gimnasia y correr una maratón, pero la obsesión de Remington por el fitness y su narcisismo ponen a prueba su matrimonio y su salud. Una novela feroz repleta de temas candentes (los sinsabores del envejecimiento, la masculinidad en crisis, las tensiones en la pareja), cuya mirada extremadamente aguda no elude ni una polémica, ni deja un mito sin desmontar.
Una novela fulgurante y llena de esperanza, ambientada en un Japón postapocalíptico tras una catástrofe ecológica. En el futuro inconcreto en el que está situada esta historia, Japón ya no existe de puertas afuera: una catástrofe de la que nada sabemos ha causado un colapso medioambiental que le ha obligado a cerrar sus fronteras al resto del mundo. El país entero está contaminado, la gran mayoría de las especies animales se han extinguido y la comida se ha convertido en un bien escaso. Las ciudades se han despoblado debido al riesgo de la polución y mucha gente se ha ido a vivir a las periferias, en lugares remotos y aislados. La vida ha ido mutando (aunque el Gobierno ya ha sustituido el término «mutación» por el de «adaptación al medio ambiente»): los hombres tienen la menopausia, todo el mundo cambia de género al menos una vez en la vida, la tecnología ha perdido su foco, el lenguaje ha degenerado y las palabras caen cada vez más rápido en desuso. Los niños que nacen lo hacen débiles y enfermizos, y son los abuelos, que por lo general superan con creces los cien años pero aún conservan un gran vigor, quienes tienen que ocuparse de ellos. Así, la novela resigue un día de la vida del joven Mumei, un adolescente encantador y lleno de esperanza que, en medio del sinsentido que lo rodea, aún ve el mundo con los ojos de quien lo mira por primera vez, y de su bisabuelo Yoshiro, un anciano que vive con la eterna incerteza de lo que el futuro le depara a su bisnieto. El emisario es una novela fulgurante, construida a partir de una prosa etérea y envolvente, llena de una extraña belleza que conjuga las contradicciones que la vida ofrece a sus protagonistas; una belleza teñida de nostalgia, pero también de la punzante esperanza de los que creen que no está todo perdido, todavía. «Una representación fantasmagórica de la tensa relación de la humanidad con la tecnología y el mundo natural» (Brian Haman, Asian Review of Books). «La novela de Tawada se impregna de las ansiedades de una sociedad en la que los «cambios (…) Se desarrollaron a la velocidad a la que las piedras ruedan pendiente abajo», pero ella imagina un mundo arruinado con humor y elegancia» (Publishers Weekly).
Las punzantes conversaciones de un matrimonio en crisis. Nick Hornby escruta los conflictos de pareja con grandes dosis de ingenio. Cada semana, Tom y Louise tienen una cita en un pub londinense antes de su sesión de terapia de pareja. Su relación parecía ir bien hasta que un desliz generó grietas y afloraron las tensiones. Ahora están intentando reconducir la situación, en un intento de salvar un matrimonio de quince años que les ha dado dos hijos. La novela, organizada en diez capítulos, reproduce los diez minutos previos a diez sesiones de terapia. Durante ese tiempo Tom y Louise conversan y observan lo que sucede a su alrededor: la gente que entra en el pub, las parejas que salen de su sesión con la terapeuta antes de que pasen ellos El motor de la narración son esas mismas conversaciones, cargadas de agudeza, ironía y sinceridad. Una suerte de terapia previa a la terapia, en la que la pareja protagonista repasa su vida en común y habla de todo: el pasado, sus diferencias y complicidades, el sexo y el amor, las expectativas y los desengaños, incluso el Brexit. Este libro ingenioso, incisivo y profundo bajo su apariencia de liviandad es la formulación literaria de la serie de televisión del mismo título, dirigida por Stephen Frears y protagonizada por Rosamund Pike y Chris ODowd, de la que Nick Hornby es guionista. «Los lectores que quieran acercarse a una honesta exploración de las relaciones de pareja quedarán embelesados por el brioso equilibrio entre emociones complejas y humor sarcástico» (Publishers Weekly). «Aguda, estimulante. Una escritura que sabe emocionar» (The New York Review of Books).
La odisea de un hombre normal que se ve envuelto en las peripecias más rocambolescas. Una historia hilarante, cotidiano y surrealista, como la vida misma. Todo empieza con un primo que ya de chico apuntaba maneras de estafador, y que ahora mete al protagonista –un mexicano que viaja a Barcelona acompañado de su novia para estudiar literatura, y que además se llama como el autor de la novela– en un lío monumental: un «negocio de alto nivel» que convierte su estancia en la ciudad en una especie de novela negra de humor también negro, una de esas que a él le gustaría escribir. Por estas páginas desfila una variopinta fauna de personajes impagables: mafiosos peligrosísimos, una novia que se llama Valentina y que lee Los detectives salvajes y no se entera de nada, una chica llamada Laia cuyo padre es un político corrupto, un okupa italiano que se ha quedado sin perro, un pakistaní que simula vender cerveza para no levantar sospechas… Y para complicarlo todo un poco más aparece una segunda Laia, que es mossa d’esquadra y pelirroja; una perra que se llama Viridiana, una niña que recita versos de Alejandra Pizarnik y hasta la propia madre del protagonista, melodramática, orgullosa y chantajista como en una buena telenovela mexicana. Juan Pablo Villalobos escribe como actuaba Buster Keaton: te arranca la carcajada manteniéndose impávido, sin mover un músculo. En sus anteriores novelas ya había ido construyendo un mundo propio con personajes entrañables y excéntricos. Y ésta lo consagra como un escritor imprescindible.
Ocho potentes relatos sobre personajes confrontados con lo desconocido y con sus propios miedos. En uno de los cuentos reunidos en este volumen, la protagonista explica su encuentro con un albatros, ese pájaro solitario y de vuelo majestuoso al que Baudelaire dedicó un poema. Ella y su padre se topan con lo que llaman «albatros perdidos» o «albatros divagantes», aves que, debido al sobreesfuerzo por la falta de viento, enloquecen, se desorientan y acaban llegando a lugares muy alejados de su hábitat natural. Los protagonistas de estos ocho relatos son cada uno a su manera «divagantes». Algún acontecimiento inesperado ha quebrado las rutinas de sus vidas, los ha obligado a salir de su espacio habitual y a moverse por extraños territorios. Por ejemplo, la chica que un día conoce en un hospital a un tío proscrito durante años en su familia por algo que nadie quiere decir; el actor frustrado que inicia, sin darse cuenta, una vida distinta en la casa de un antiguo compañero de carrera a quien le han ido mejor las cosas; la mujer que vive con sus hijos en un mundo agonizante en donde conviene más estar dormido que despierto, o el narrador del magnífico cuento «La puerta rosada», quien descubre la solución para su insatisfactoria vida familiar en una callecita solitaria. Estos relatos, que transitan entre el realismo y la fantasía, enfrentan a sus personajes con esa obsesión que nuestra sociedad ha cincelado con esmero: la del éxito y el fracaso, y dan cuenta de la maestría que Guadalupe Nettel ha alcanzado en este género.
Una novela vertiginosa sobre los límites del pensamiento y los delirios de la razón. Un inquietante tríptico sobre los sueños del siglo XX y las pesadillas del siglo XXI, MANIAC explora los límites de la razón trazando el camino que va desde los fundamentos de las matemáticas hasta los delirios de la inteligencia artificial. Guiado por la enigmática figura de John von Neumann, un moderno Prometeo que hizo más que nadie por crear el mundo que habitamos y adelantar el futuro que se avecina, en este libro Benjamín Labatut se sumerge en las tormentas de fuego de las bombas atómicas, en las mortíferas estrategias de la Guerra Fría y en el nacimiento del universo digital. La obra comienza con un disparo: en 1933 Paul Ehrenfest, físico austriaco y amigo íntimo de Einstein, acabó con la vida de su propio hijo antes de suicidarse, convencido de que el alma de la ciencia había sido corrompida por el mismo mal que impulsaba el surgimiento del nazismo. Algunos de los temores de Ehrenfest se hacen realidad en el personaje central del volumen, el matemático húngaro von Neumann, un ser dotado de un cerebro tan extraordinario que sus colegas lo consideraban el próximo paso en la evolución humana. Durante una meteórica carrera, von Neumann sentó las bases matemáticas de la mecánica cuántica, ayudó a diseñar las bombas nucleares, desarrolló la teoría de los juegos y creó el primer computador moderno. Al final de su vida, ya convertido en un engranaje clave del complejo industrial-militar, dio rienda suelta a un impulso creativo que lo llevó a contemplar ideas que podrían amenazar la primacía de nuestra especie: «Para el progreso no hay cura», dijo tras presagiar la llegada de una singularidad esencial, un punto de inflexión en la historia más allá del cual los asuntos humanos tal como los conocemos no podrían continuar. MANIAC culmina con la batalla entre un hombre y una máquina: Lee Sedol, gran maestro de Go, desafía al programa de inteligencia artificial AlphaGo en cinco agónicos juegos que sirven como advertencia sobre los retos a los que nos tendremos que enfrentar a medida que nuestras creaciones tecnológicas adquieran cada vez mayor independencia. Tras aquel fenómeno inclasificable que fue Un verdor terrible , MANIAC confirma a Benjamín Labatut como una de las voces más originales de la literatura contemporánea.
Hay personas que nos marcan para siempre: al narrador de esta novela le dejó una huella indeleble su maestra Elizabeth Finch. Neil, el narrador, es un hombre de mediana edad al que no le ha ido demasiado bien ni en lo personal ni en lo profesional. Si hay algo que recuerda con entusiasmo son las clases de Cultura y Civilización que recibió de una profesora excepcional: Elizabeth Finch. Inteligente e inalcanzable, llena de elegancia, esta mujer admiradora del mundo clásico consideraba que el mundo había tomado el camino equivocado el día en que el Imperio romano decidió abrazar el monoteísmo cristiano. Por eso su héroe era el último emperador pagano: Juliano el Apóstata. Cuando dejó de ser su alumno, Neil mantuvo el contacto con Elizabeth, y comían juntos periódicamente. Ahora la maestra admirada ha muerto, y su antiguo discípulo emprende una doble tarea: escribir un ensayo sobre Juliano a partir de las notas y preguntas que ella dejó, e indagar en la biografía de esa mujer enigmática a través de los cuadernos que le ha legado y del testimonio que le brinda su hermano, tan diferente a ella. ¿Quién fue en realidad la elusiva y fascinante Elizabeth Finch? ¿Qué misterios escondía su personalidad? ¿Dónde termina la admiración y empieza el amor? ¿Qué podemos aprender de la historia y la cultura? ¿Qué es lo que da sentido a nuestras vidas? Jugando una vez más con los géneros y sus límites, Julian Barnes ha escrito una novela que es también una elucubración filosófica y una reconstrucción biográfica a través de la cual homenajea, de forma más o menos velada, a una queridísima amiga, una escritora inglesa fallecida hace unos años.
