Periodistas
Realiza tu compra en Pacifiko y recibe tu envío en cualquier dirección de Guatemala.Desde las modernas y veloces calles de nuestras ciudades hasta el ruralismo más profundo, pasando por la investigación política, los estragos de la violencia y una justicia que no llega, los desconocidos gustos bibliófilos de un dictador, las relaciones sexuales de principios del siglo XXI, los ritos sincréticos de una religión urbana o el testimonio de una víctima involucrada en una tragedia colectiva, estos textos deben leerse con la lentitud de un escrito largo y denso, para disfrutar introspectivamente, para informarse y aprender. Argentina, Brasil, Colombia, Chile, El Salvador, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela son los países representados en estos reportajes escritos con exigencia, empleando cabalmente los recursos del oficio. Esta antología ofrece un muestrario sobre qué y cómo se escribe hoy el periodismo de investigación en América Latina.
Realiza tu compra en Pacifiko y recibe tu envío en cualquier dirección de Guatemala.Daniel Cosío Villegas fue un intelectual a tiempo completo, con la mirada puesta en la realidad mexicana del pasado y del presente. A su trayectoria como economista, historiador, ensayista, editor, diplomático y profesor, al final de su vida sumó la de líder de opinión. El catalizador de su interés por la actividad pública nacional fue el movimiento estudiantil de 1968, cuyo surgimiento concitó su curiosidad por oponerse a un sistema presidencial inflexible. Aplicando las herramientas de la ciencia política y con una visión liberal ajena a todo dogmatismo, sus artículos periodísticos son un claro ejemplo de cómo el saber académico puede nutrir textos de análisis o de divulgación dirigidos al lector más desenfadado.
En sus 30 años como periodista, Harris Whitbeck ha viajado a los lugares más peligrosos del mundo para narrar acontecimientos históricos. Por su impecable profesionalismo, fue reconocido con un Emmy especial en 2002. Esta obra relata el detrás de cámaras de su labor periodística y sus recuerdos por los países que visitó para llevar al lector las más poderosas historias. Con un punto de vista crítico y entrañable, desde sus inicios en CNN en Español, Whitbeck ha cubierto sucesos como el huracán Mitch en Centroamérica, el tsunami de 2004 en Indonesia, los disturbios políticos en Haití y Venezuela, las guerras de Irak y Afganistán, y la disolución de la Unión Soviética. El centro de este libro es una anécdota emotiva sobre el vínculo con su profesión y su natal Guatemala. El oficio de narrar sin miedo es una oportunidad única para descubrir, a través de la mirada del autor, la realidad compleja en la que vivimos: guerras, miseria e injusticia que atraviesan y lastran nuestro presente. «Al enfrentarme a desafíos enormes y verme cara a cara con la desgarradora violencia de la guerra, afronté mi propio temor a la muerte, me di cuenta de que el miedo pierde su fuerza cuando se le encara».
Una colección atemporal de algunos de los primeros artículos y crónicas de la icónica escritora y periodista norteamericana. Lo que quiero decir recopila doce artículos y crónicas inéditas en español de Didion bajo el eje vertebrador de lo que el Nuevo Periodismo llamó "el narrador testigo". Redactados en la primera parte de su carrera como periodista, estos concisos e incisivos textos muestran los intereses primarios que la convirtieron en escritora y abarcan un amplio espectro de sus temas habituales, desde el acto de escribir a la crónica social o política. Por sus páginas desfilan personajes como Orwell, Hemingway, Mapplethorpe, Nancy Reagan, anónimos de Ludópatas Anónimos o el propio director de admisiones de la Universidad de Standford, donde fue rechazada. Didion es uno de los iconos culturales de Estados Unidos y una de las figuras clave del periodismo de las últimas cinco décadas, y en sus crónicas, como apunta el prólogo de Elvira Navarro, «refleja, como pocos autores, un mundo, el estadounidense, que, para bien y para mal, ha extendido sus tentáculos por todo el orbe, hasta el punto de que hoy resulta imposible comprender la cultura y los acontecimientos políticos y económicos más recientes de los países occidentales (España entre ellos) sin mirar a Estados Unidos. Leerla es también, por consiguiente, adentrarnos en lo que nos ha sucedido a todos en las últimas décadas».
El siglo XX fue un siglo de cambios en el mundo que vivimos. Desde luchas por la independencia en diversos países hasta cruentas guerras prolongadas, desastres y avances tecnológicos. Ryszard Kapusczinsky, periodista de origen polaco ha sido testigo de dichos cambios, y a su vez, ha permitido que muchas personas vean el mundo a través de sus ojos. Sin embargo, la labor del investigador polaco no ha sido sencilla, pues ha narrado la historia desde dentro de donde acontecen los hechos, con la gente que los protagoniza, en el lugar y el tiempo preciso y con las situaciones propias. Como él mismo remarca: "es un error escribir sobre alguien con quien no se ha compartido al menos un tramo de vida".Es precisamente debido a esto que la obra se titula "los cínicos no sirven para este oficio", considerando cínicos a aquellos y aquellas quienes dicen ejercer la profesión periodística en la comodidad de ver desde fuera, de quienes trabajan para complacer al jefe o sus satisfacciones sin ver más allá de sí mismos, que no valoran su importancia como comunicadores o no se solidarizan. Sus obras abarcan testimonios de quienes viven en este planeta, más desconocido de lo que aparenta, dándole voz a quienes viven el socialismo real (mineros explotados rusos), la guerra (africanos, asiáticos, "latinos") la represión, o las diversas circunstancias que suceden, y que sin embargo, pocos se preocupan por darle voz. Su mensaje es contra los cínicos: quienes estando topográficamente se encuentran en África viviendo en una reproducción europea como "periodistas", a quienes desprecia por ser "personas inhumanas".Kapunszinsky le brinda un valor a la historia aplicada al periodismo. El periodismo es el estudio de la historia en el momento mismo de su desarrollo. Así, se debe ser testigo de todos los acontecimientos relevantes en el mayor radio de acción posible, para contar el presente tomando en cuenta el pasado y previendo el futuro. Adaptarse a las circunstancias reales, y no eludiéndolas1, es como el publico que lee o recibe las noticias encuentra la mejor fuente, y es este tipo de trabajo rudo lo que le da la trascendencia al buen periodismo, renunciar a los principios autoritarios de poder y al prejuicio de que las personas viejas "tiene la razón siempre por ser viejas y experimentadas". Soportar peripecias, apreciar a la gente sobre la cual se escribe, en pocas palabras, vencer miedos y prejuicios, actualizarse conforma se actualiza el mundo.Sobre el estar actualizado, con las nuevas tecnologías, menciona Maria Nadotti que los jóvenes con quienes están destinados a vencer, la tecnología no desplaza el periodismo sino que funge como herramienta de trabajo para facilitarlo.
