Ópera
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n esta obra Wagner creó un auténtico drama cósmico llevando al escenario la mitología medieval alemana, islandesa, noruega..., a partir de las cuales creó su propia mitología de la humanidad con un universo imaginario en el que la tierra está habitada por sus distintas razas. Tardó 26 años en escribir la última nota de esta gran tetralogía. Se trata sin duda de la historia unitaria más extensa jamás compuesta. Revolucionó la ópera al introducir poemas sustanciosos, reemplazando los libretos triviales.
Cuando la Historia de la ópera analice el final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI, todos los nombres que aparecen en este libro tendrán un capítulo especial como representantes de cuatro generaciones entrecruzadas. Por un lado, la de Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Josep Carreras o Teresa Berganza; por otro, la de Renée Fleming, Barbara Hendricks y Roberto Alagna, junto a quienes también han marcado con fuerza las dos primeras décadas del nuevo milenio, como Cecilia Bartoli, Anna Netrebko, Sondra Radvanovsky, Carlos Álvarez, Jonas Kaufmann, Juan Diego Flórez, Javier Camarena, Rolando Villazón o, después, Philip Jaroussky y Jakub Jozef Orlinsky. En el escenario todos ellos se sienten, en su fortaleza y su fragilidad, auténticamente divos. Pero también, desde fuera, figuras como Peter Gelb o Gerard Mortier, verdaderos magos, han sido capaces de transformar, desde su audaz visión de la cultura, un espectáculo como la ópera, para que sobreviva en el futuro. A todos ellos los ha conocido de cerca y entrevistado a menudo Jesús Ruiz Mantilla, como cronista musical. Juntos conforman una visión apasionada, lúcida y polémica del mundo del arte y de la música. Todos abordan sus valores y filosofías de la vida, sus carreras, la política, el amor, ciertas manías, pasiones, excesos y locuras, sus glorias y ocasos Un retrato colectivo donde prima la dimensión humana de estos seres divinos que bordean la tragedia y saben también reírse de sí mismos y de lo que les rodea sin dejar indiferente a nadie.
