Filosofía
Publicados póstumamente, los "Discursos sobre la primera década de Tito Livio" no son sólo la obra de teoría política más ambiciosa de Nicolás Maquiavelo (1469-1527), sino también un libro combativo y militante que, escrito entre 1513 y 1520 en el ostracismo político, alienta el propósito de servir de instrumento para edificar el futuro inmediato, con la perspectiva de una república italiana con centro en Florencia. Sin entrar en contradicción con "El Príncipe", que se ocupa de la formación de los estados o de su reforma en situaciones de crisis, esta obra de madurez defiende la superioridad de la república en relación con valores tales como la libertad, el bien común, la igualdad, el respeto a la ley o el patriotismo.Prólogo y traducción y de Ana Martínez Arancón
Es cierto que Superman siempre antepone la necesidad ajena a la propia? ¿Acaso el altruismo del Hombre de Acero no es en realidad una forma velada de egoísmo? ¿Por qué Batman no mata a Joker? ¿Cómo ponderaría Aristóteles la relación desigual entre Batman, superior, y Robin, el súbdito inferior y alienado? Y, en todo caso, ¿cómo reaccionaría cualquiera que recibiera superpoderes de repente?
Para los antiguos, la «justicia» era mucho más que lo que sucedía en un juzgado. Era mucho más urgente que las ideas debatidas en las aulas de filosofía. Era una forma de vida, un compromiso personal de hacer lo correcto, por difícil que fuera. En Ser justo en un mundo injusto, Ryan Holiday defiende que esta es la virtud que rige todas las demás virtudes.
Timothy Snyder ha sido calificado como 'el principal intérprete de nuestros tiempos oscuros'. Como historiador, nos ha ofrecido sorprendentes reinterpretaciones del colapso político y las matanzas masivas. Como intelectual, ha orientado ese conocimiento hacia el consejo y la predicción, trabajando contra los autoritarismos. Su libro Sobre la tiranía ha inspirado a millones de personas de todo el mundo a luchar por la libertad. La libertad es el gran compromiso democrático, pero, como argumenta Snyder, hemos perdido de vista lo que significa, y esto nos está llevando a la crisis. Demasiados de nosotros vemos la libertad como la ausencia de poder estatal.
¿Cuál es el secreto de la felicidad duradera? ¿Cómo desarrollar la resiliencia necesaria para enfrentar las tormentas de la vida? ¿Qué hacer cuando te sientes ansioso, deprimido, estresado o agotado? Para los antiguos filósofos como Sócrates, Marco Aurelio, Zenón y Epicteto, estas preguntas eran centrales en su escuela de pensamiento: el estoicismo.En El estoicismo paso a paso, aprenderás cómo pensar como Sócrates y utilizar el método socrático de cuestionamiento para identificar lo que realmente importa en tu vida y desarrollar la resiliencia para perseguirlo.
Vivimos convencidos de que, en todas las situaciones de la vida, reaccionamos directamente a los acontecimientos. Sin embargo, para los filósofos estoicos esto es pura ilusión: en realidad reaccionamos a nuestros juicios y opiniones, a lo que pensamos de las cosas, no a las cosas en sí. El estoico practicante ha de estar decidido a tomar conciencia de esos juicios, a descubrir su irracionalidad, y a elegir con más cuidado lo que piensa. En este libro, el catedrático Ward Farnsworth reúne y reproduce lo que los diversos filósofos estoicos dijeron sobre cada tema importante, y acompaña cada aforismo de un comentario accesible y cargado de lucidez. En capítulos como «La emoción», «La adversidad», «La virtud» y «Lo que piensan los demás», se recoge la sabiduría más valiosa de épocas pasadas sobre lo que significa el buen vivir, y se pone a nuestra disposición para que la apliquemos en nuestro tiempo.
Séneca (4 a.C. - 65 d.C) fue un filósofo conocido por seguir la doctrina estoica. El "Libro de oro" de Séneca recoge aquellas máximas -pequeños fragmentos de texto cargados de significado y extraídos en su totalidad de sus grandes obras filosóficas- que definen con mayor precisión cuales eran los valores morales por los que se regía y nos acercan a su forma de ver y vivir la vida. El libro está dividido en dos partes: en la primera, el lector encontrará una selección de aforismos provenientes de toda su obra; en la segunda, hallará sus principios filosóficos, que buscan profundizar sobre la vida desde una perspectiva estoica.
El camino estoico de Epicteto es una guía práctica para encontrar serenidad y claridad en el día a día. A través de los principios del estoicismo, que nos invitan a aceptar el momento presente y a vivir con virtud, este libro ofrece herramientas para afrontar los retos de la vida moderna con calma y sabiduría.Esta obra reúne la sabiduría de Epicteto, uno de los grandes filósofos estoicos de la antigüedad. Se han seleccionado sus consejos más poderosos, adaptándolos de manera clara y accesible para el lector actual. Esta nueva edición conserva la esencia del texto original, presentándolo con un diseño moderno que lo hace atractivo y fácil de leer.No solo te brinda una valiosa sabiduría filosófica, sino que también te proporciona herramientas prácticas para transformar y mejorar tanto tu vida personal como profesional.
Nadie nace preparado para morir y muy pocas son las personas que finalmente realizan una adecuada preparación. Somos una sociedad que vive de espaldas a la muerte por puro terror. Rehuimos hablar de ella, nos prohibimos reflexionar sobre ella y negamos por sistema su existencia, por si, de esta manera, logramos evitarla.Asumámoslo, nacemos, crecemos, asistimos a un sinfín de sitios por compromiso a los que no queremos ir, algunos insensatos nos reproducimos y nos morimos. Esta concepción de la muerte como un proceso natural es algo que tiene muy presente Paz Padilla, quien ha tenido que afrontar en cuestión de meses la pérdida de dos personas irremplazables: su madre y el amor de su vida, Antonio.A través de la narración de su singular historia de amor, la humorista y presentadora comparte el trabajo personal de aceptación realizado para acompañar a su marido en sus últimos días. El amor se entremezcla con el humor descarado que la caracteriza para hablar de la muerte sin tabúes, sin pelos en la lengua y sin miedo.
Marco Aurelio gobernó el Imperio romano entre los años 161 y 180 d. C. A lo largo de su vida tuvo que enfrentarse a muchas dificultades, tanto por su condición de emperador como en lo personal, y las encaró con paciencia, templanza y pragmatismo. Su filosofía está recogida en estas Meditaciones, consideradas una de las obras más representativas del estoicismo. En ellas desarrolla un manual de sabiduría práctica sobre cómo afrontar los desafíos y lograr la felicidad. Una guía para todos los aspectos de la vida que ha sido una obra de referencia en el mundo de la psicología y la autoayuda, y libro de cabecera de muchos grandes líderes, empresarios y políticos a lo largo de la historia. Una obra profunda pero accesible, considerada el libro de los libros, y tan vigente hoy en día como en la época en que fue escrita.
Esta obra marca el inicio de la filosofía moderna. Descartes cuestiona aquí que cualquier tipo de conocimiento pueda basarse en algo tan engañoso como los sentidos. Para buscar la verdad tenemos que poner en duda lo que sabemos. Y de aquí surgirá su máxima universal: si somos capaces de dudar es porque podemos pensar. Esa es la única certeza que tenemos: la razón es la prueba de nuestra existencia. Aunque hoy pueda no parecerlo, este fue un principio revolucionario que marcó el método deductivo y de pensamiento que llega a nuestros días. Un título esencial de la mano de una de las mentes más destacadas de la historia.
Jean-Jacques Rousseau ha pasado a la posteridad como gran defensor de la bondad del hombre: el ser humano, viene a decirnos, es bueno por naturaleza y solo se corrompe cuando vive en sociedad. Los males, sin embargo, surgen de cierto tipo de sociedad: aquella en la que las personas no han podido elegir libremente su contrato social. Esta idea constituía un mensaje claro y directo en favor de la libertad y caló hondo en las mentes de los primeros revolucionarios franceses. Desde entonces ha avivado el debate sobre cómo gobernarnos y se ha erigido en una declaración fundamental para nuestras democracias.
Así habló Zaratustra es la obra cumbre de Friedrich Nietzsche, aquella en la que concentra los pilares de su filosofía y despoja al hombre moderno de la ilusión de la existencia de un ser superior que le da sentido al mundo. Ahora, el sentido debe crearlo el hombre por sí mismo. Aquí desarrolla su conocida idea del superhombre, en la que el ser humano no puede dar por concluida su evolución sino que debe seguir creciendo y superarse a sí mismo. Pocos conocen que esta es también una narración amena, con una prosa poética, plagada de metáforas cuyo misterio, en ocasiones, oscurece el mensaje y lo deja intencionadamente abierto. Una gran oportunidad para acercarse hoy a la gran creación literaria del filósofo alemán.
En este texto, el más breve de su obra filosófica, Cicerón analiza las afirmaciones del estoicismo que resultan «paradójicas»: «Únicamente lo honrado es bueno», «Basta ser virtuoso para conseguir la felicidad», «Las buenas obras son tan buenas como malas las malas», y «Todos los necios están locos, así como solo los sabios son ricos y libres».Valiéndose de sus dotes como orador, el autor desarrolla cada paradoja de forma clara y estructurada. Adornando su exposición con ejemplos y cierto humor, pretende acercar su mensaje a todos los lectores y que reflexionemos sobre el valor del bien y la virtud.Como sostenía Voltaire, no se ha escrito «nada más sabio, ni más verdadero, ni más útil» después de este tratado.
En 1516 Erasmo de Róterdam publicaba una obra de su amigo Tomás Moro. Se trataba de un retrato mordaz de la Europa renacentista, al que acompañaba, por contraste, la descripción de un lugar ideal: Utopía, isla remota del Nuevo Mundo gobernada con mesura y en donde todos los habitantes vivían en armonía.Lo que el humanista inglés concibió como «librito entretenido» y fantasioso, sin embargo, acabó superando con creces su marco narrativo. Aquella crítica al orden social establecido se convirtió en una obra cumbre del pensamiento, que traspasó tiempos y fronteras hasta dar lugar incluso a un nuevo término: nuestra «utopía».
En los últimos tiempos se habla mucho de esta corriente, pero ¿cómo pensaban realmente sus miembros? John Sellars destila y entrelaza las ideas clave de los tres grandes estoicos romanos (Séneca, Epicteto y Marco Aurelio) ofreciendo también instantáneas de sus fascinantes vidas. Las obras de estos tres grandes tratan fundamentalmente sobre cómo vivir: entender nuestro lugar en el mundo, afrontar las adversidades, hacer un mejor uso del tiempo, controlar nuestras emociones y orientarnos en nuestras relaciones con los demás.
Este libro rehune dos ensayos acerca de la penacapital, escritos hace más de medio siglo, pero plenamente vigentes. Cuando fueron publicados en 1957, la guillotina aún funcionaba en Francia para los crímenes de derecho común y, con más frecuencia todavía, para los relacionados con laguerra de Argelia. Décadas después la abolición ha prevalecido en Europa y ha ganado terreno en todo el mundo, sin embargo el debate no se ha interrumpido: se ha desplazado y extendido internacionalmente, pues la pena de muerte se sigue aplicando en numerosos países, en ocasiones a gran escala.
Las consideraciones son el diario de Mann durante la Primera Guerra Mundial. Por primera vez, el escritor se compromete en el debate ideológico, exaltando los valores que creía amenazados. Defiende aquí una «cierta idea de Alemania», critica los tópicos virtuosos de la propaganda de los Aliados, paladines de la democracia, y afirma que existe una oposición irreductible entre la cultura y la «civilización» de sus adversarios. La cultura se ocupa del alma, es propia de un país y se dirige al individuo. La civilización, preocupada por el progreso técnico y material, es internacional y sólo se interesa por las masas. Nos conduce directamente al reino del termitero.
Entre 1885 y 1886 Nietzsche ofrecía dos títulos que condensaban su ideología principal, de manera muy distinta. Si Así habló Zaratustra expresaba su mensaje intelectual de forma poética y enigmática, Más allá del bien y del mal aparecía, en cambio, como discurso directo y perfectamente estructurado. La denuncia a la vacuidad del pensamiento general, acrítico y sujeto a la moral judeocristiana, emerge entonces en toda su crudeza, para animarnos a superarlo. Debemos situarnos por encima de él, «más allá del bien y del mal», esa debería ser nuestra «condición de vida».
Esta extraordinaria obra de divulgación que se ha convertido ya en una obra de culto aporta una coherente visión de conjunto sobre aquellos aspectos imprescindibles para comprender la historia de la filosofía occidental. El mundo de Sofía tiene el mérito de haber conjugado, acertadamente, rigor y amenidad en una narración donde una joven irá conociendo su propia identidad mientras descubre la capacidad humana de hacer preguntas.
Cuando el primer editor de Aristóteles, Andrónico de Rodas, se dispuso a compilar la obra del maestro, halló una serie de escritos dispersos acerca de una «filosofía primera». Los reunió en catorce libros y les dio el título de Metafísica porque los colocó literalmente tras los ocho libros de Física. Esto explica la dispersión de este libro, que no fue concebido como tal, sino como un conjunto de materiales destinados originalmente a servir como base para las lecciones de Aristóteles sobre los temas filosóficos perfectamente delimitados en cada capítulo. La Metafísica es, por lo tanto, una especie de «programa de investigación» sobre las primeras causas y principios del ser, el conocimiento del ser «en cuanto ser», el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad. De la falta de univocidad del objeto de estudio, el ser, surgen las dos ramas de la metafísica aristotélica: la ontológica, que estudia lo que puede ser afirmado sobre cualquier cosa que existe sólo «en tanto que existe» y no debido a las cualidades especiales que pueda tener, y la teológica, dedicada al «primer motor inmóvil», es decir, a Dios como principio y causa.
