Filosofía

Entrega:
Mostrando 65 a 96 de 122 (4 Paginas)

Rolf Dobelli estudia los «errores de lógica» más imprevisibles para descubrir por qué sobrevaloramos nuestros propios conocimientos, por qué algo no se vuelve más cierto porque millones de personas lo consideran así, y por qué nos enfrascamos en teorías cuya falsedad está comprobada. Quien sabe lo fácil que a menudo es equivocarse, está mejor preparado que quien lo ignora. Nuestro cerebro está programado para llevar una vida como cazadores y recolectores.

«…los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la Tierra».

Séneca es el gran forjador de héroes. Su filosofía, el estoicismo, pone al hombre por encima de la naturaleza, para emanciparlo de todo temor y sufrimiento. Ajeno a las especulaciones abstractas, Séneca nos propone una moral esencialmente práctica. La moral es para él la ciencia que estudia el modo de ser feliz, cuál ha de ser la actitud del hombre ante la naturaleza para salir mejor librado de sus rigores. El sabio debe vivir conforme a las leyes de la razón, es decir, vencer los impulsos naturales y adoptar una vida buena. Esta «ciencia» se compone de cuatro virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, que no son sino distintas manifestaciones de una misma disposición de ánimo.

El Tao es un ideal de perfección que se alcanza con la práctica de virtudes puramente humanas: el Camino sólo halla plenitud cuando el hombre lo recorre. Y de ahí la importancia de los tres pilares de su sistema ético: el Jen o la suma de benevolencia, humanidad y altruismo; el Li o las costumbres de la sociedad educada en la decencia, la cortesía y la piedad filial, y el Yi, o principio de justicia y rectitud que debe guiar todo comportamiento humano.

Es una de las últimas obras del pensador germano Friedrich Nietzsche, no publicada hasta 1985, entre momentos lúcidos y de enajenación. En ella el autor reivindica, por encima de la moral decadente del Cristianismo, la virtud del espíritu libre. Sólo el hombre fuerte tenía el derecho a existir.

Irónonica critica a la filosofía leibniziana y su sátira contra clérigos, nobles, reyes y militares

El tercer libro de El capital, bajo el título "El proceso de producción capitalista, en su conjunto", está dividido en siete secciones en donde Marx analiza el concepto de "ganancia". Se incluye también cartas sobre El capital y un índice bibliográfico.

Se ha dicho que la historia de la filosofía en Occidente no es más una serie de notas a pie de página a la obra de Platón, y la obra fundamental de Platón es La República. Esto da una idea de la importancia de esta obra filosófica, probablemente de las más influyentes jamás escritas. ¿Por qué los hombres se comportan con justicia? ¿Es porque temen el castigo social? ¿O por temor de Dios? ¿Es la ley la excusa para que los poderosos sometan a los débiles? ¿O acaso los hombres se comportan con justicia porque tal es su interés? ¿Es la Justicia, con independencia de sus recompensas y castigos, algo bueno en sí mismo? ¿Cómo la definimos? A todo esto y mucho más da respuesta Platón en esta obra germinal. La voluntad de Platón es demostrar que la Justicia es buena en sí misma. Para ello explora la idea de justicia social o política como armonía en un cuerpo político estructurado en productores, auxiliares y guardianes, donde cada persona cumple con el papel que la naturaleza lo ha acomodado y luego deriva de ella la idea je justicia individual.

Qué es el estoicismo? ¿Cómo podemos aplicar la filosofía estoica en la vida diaria? ¿Cómo alcanzar la plenitud? El estoicismo es una escuela filosófica fundada en el siglo IV antes de nuestra era por Zenón de Citio en una Atenas floreciente de filósofos, maestros y pensadores, que exponían sus conocimientos tanto en la vía pública como en determinados recintos, e incluso en templos y en casas particulares, con adeptos, curiosos y verdaderos discípulos que continuaban sus enseñanzas, de tal manera, que el estoicismo ha llegado hasta nuestros días tras dos mil cuatrocientos años de hacerle la vida más plena

El estoicismo fue una de las escuelas filosóficas más influyentes de la antigüedad y su influencia sigue vigente hoy en día. Surgió en Atenas hacia el 300 a. C. y se convirtió en una de las filosofías más populares del mundo romano; sus doctrinas atraían a personas de todos los estratos de la sociedad antigua, desde el esclavo Epicteto hasta el emperador Marco Aurelio.Con un lenguaje sencillo y muy divulgativo, en Estoicismo Sellars ofrece una introducción a los estoicos antiguos, a sus obras y a otros autores antiguos que refieren testimonios sobre la filosofía estoica, una escuela de vida que todavía tiene mucho que decir a los lectores del siglo XXI.

Stefan Zweig, la voz de toda una época.«No perdamos el tiempo, porque el tiempo no va a nuestro favor sino en nuestra contra. En una época en la que reina el sinsentido, no nos apoyemos en el sólido intelecto y abandonemos ya la vana creencia humanista de que en un mundo plagado de armas y repleto de desconfianza mutua pueda conseguirse algo con palabras.»Mensajes de un mundo olvidado recoge por vez primera en nuestra lengua diez textos de procedencia diversa ­artículos, ensayos, conferencias­, que el autor escribiera entre los años 1914 y 1940. Algunos de estos textos devienen en recuerdos desgarradores de un mundo que tocaba a su fin, ante el avance inevitable de la barbarie de la guerra. Sin embargo, en aquellos años de oscuridad, enajenación y miedo que ensombrecieron el viejo continente durante la primera mitad del siglo xx, algunos, como Stefan Zweig, alzaron su voz en pos de la concordia y la unidad, rechazando el sectarismo y el fanatismo de los totalitarismos y nacionalismos exacerbados que se extendieron por Europa en una espiral de violencia sin parangón.Una reflexión muy actual sobre Europa de una de las grandes voces del siglo XX.

Maquiavelo estuvo en primera línea de la política en la Republica florentina entre 1498 y 1512. Luego cayó en desgracia y fue en su exilio forzado cuando escribió sus textos más importantes, entre ellos el Príncipe. En ese alba del Renacimiento en que la sociedad moderna daba sus primeros pasos, este humanista florentino co metió la osadía de revelar que el rey estaba desnudo, que nada de lo escrito hasta entonces proporcionaba al príncipe formulas útiles para el ejercicio del poder y para orientar los fines de la acción política.

Es cierto que Superman siempre antepone la necesidad ajena a la propia? ¿Acaso el altruismo del Hombre de Acero no es en realidad una forma velada de egoísmo? ¿Por qué Batman no mata a Joker? ¿Cómo ponderaría Aristóteles la relación desigual entre Batman, superior, y Robin, el súbdito inferior y alienado? Y, en todo caso, ¿cómo reaccionaría cualquiera que recibiera superpoderes de repente?

Para los antiguos, la «justicia» era mucho más que lo que sucedía en un juzgado. Era mucho más urgente que las ideas debatidas en las aulas de filosofía. Era una forma de vida, un compromiso personal de hacer lo correcto, por difícil que fuera. En Ser justo en un mundo injusto, Ryan Holiday defiende que esta es la virtud que rige todas las demás virtudes.

Timothy Snyder ha sido calificado como 'el principal intérprete de nuestros tiempos oscuros'. Como historiador, nos ha ofrecido sorprendentes reinterpretaciones del colapso político y las matanzas masivas. Como intelectual, ha orientado ese conocimiento hacia el consejo y la predicción, trabajando contra los autoritarismos. Su libro Sobre la tiranía ha inspirado a millones de personas de todo el mundo a luchar por la libertad. La libertad es el gran compromiso democrático, pero, como argumenta Snyder, hemos perdido de vista lo que significa, y esto nos está llevando a la crisis. Demasiados de nosotros vemos la libertad como la ausencia de poder estatal.

¿Cuál es el secreto de la felicidad duradera? ¿Cómo desarrollar la resiliencia necesaria para enfrentar las tormentas de la vida? ¿Qué hacer cuando te sientes ansioso, deprimido, estresado o agotado? Para los antiguos filósofos como Sócrates, Marco Aurelio, Zenón y Epicteto, estas preguntas eran centrales en su escuela de pensamiento: el estoicismo.En El estoicismo paso a paso, aprenderás cómo pensar como Sócrates y utilizar el método socrático de cuestionamiento para identificar lo que realmente importa en tu vida y desarrollar la resiliencia para perseguirlo.

Vivimos convencidos de que, en todas las situaciones de la vida, reaccionamos directamente a los acontecimientos. Sin embargo, para los filósofos estoicos esto es pura ilusión: en realidad reaccionamos a nuestros juicios y opiniones, a lo que pensamos de las cosas, no a las cosas en sí. El estoico practicante ha de estar decidido a tomar conciencia de esos juicios, a descubrir su irracionalidad, y a elegir con más cuidado lo que piensa. En este libro, el catedrático Ward Farnsworth reúne y reproduce lo que los diversos filósofos estoicos dijeron sobre cada tema importante, y acompaña cada aforismo de un comentario accesible y cargado de lucidez. En capítulos como «La emoción», «La adversidad», «La virtud» y «Lo que piensan los demás», se recoge la sabiduría más valiosa de épocas pasadas sobre lo que significa el buen vivir, y se pone a nuestra disposición para que la apliquemos en nuestro tiempo.

Séneca (4 a.C. - 65 d.C) fue un filósofo conocido por seguir la doctrina estoica. El "Libro de oro" de Séneca recoge aquellas máximas -pequeños fragmentos de texto cargados de significado y extraídos en su totalidad de sus grandes obras filosóficas- que definen con mayor precisión cuales eran los valores morales por los que se regía y nos acercan a su forma de ver y vivir la vida. El libro está dividido en dos partes: en la primera, el lector encontrará una selección de aforismos provenientes de toda su obra; en la segunda, hallará sus principios filosóficos, que buscan profundizar sobre la vida desde una perspectiva estoica.

El camino estoico de Epicteto es una guía práctica para encontrar serenidad y claridad en el día a día. A través de los principios del estoicismo, que nos invitan a aceptar el momento presente y a vivir con virtud, este libro ofrece herramientas para afrontar los retos de la vida moderna con calma y sabiduría.Esta obra reúne la sabiduría de Epicteto, uno de los grandes filósofos estoicos de la antigüedad. Se han seleccionado sus consejos más poderosos, adaptándolos de manera clara y accesible para el lector actual. Esta nueva edición conserva la esencia del texto original, presentándolo con un diseño moderno que lo hace atractivo y fácil de leer.No solo te brinda una valiosa sabiduría filosófica, sino que también te proporciona herramientas prácticas para transformar y mejorar tanto tu vida personal como profesional.

Nadie nace preparado para morir y muy pocas son las personas que finalmente realizan una adecuada preparación. Somos una sociedad que vive de espaldas a la muerte por puro terror. Rehuimos hablar de ella, nos prohibimos reflexionar sobre ella y negamos por sistema su existencia, por si, de esta manera, logramos evitarla.Asumámoslo, nacemos, crecemos, asistimos a un sinfín de sitios por compromiso a los que no queremos ir, algunos insensatos nos reproducimos y nos morimos. Esta concepción de la muerte como un proceso natural es algo que tiene muy presente Paz Padilla, quien ha tenido que afrontar en cuestión de meses la pérdida de dos personas irremplazables: su madre y el amor de su vida, Antonio.A través de la narración de su singular historia de amor, la humorista y presentadora comparte el trabajo personal de aceptación realizado para acompañar a su marido en sus últimos días. El amor se entremezcla con el humor descarado que la caracteriza para hablar de la muerte sin tabúes, sin pelos en la lengua y sin miedo.

Esta obra marca el inicio de la filosofía moderna. Descartes cuestiona aquí que cualquier tipo de conocimiento pueda basarse en algo tan engañoso como los sentidos. Para buscar la verdad tenemos que poner en duda lo que sabemos. Y de aquí surgirá su máxima universal: si somos capaces de dudar es porque podemos pensar. Esa es la única certeza que tenemos: la razón es la prueba de nuestra existencia. Aunque hoy pueda no parecerlo, este fue un principio revolucionario que marcó el método deductivo y de pensamiento que llega a nuestros días. Un título esencial de la mano de una de las mentes más destacadas de la historia.

Jean-Jacques Rousseau ha pasado a la posteridad como gran defensor de la bondad del hombre: el ser humano, viene a decirnos, es bueno por naturaleza y solo se corrompe cuando vive en sociedad. Los males, sin embargo, surgen de cierto tipo de sociedad: aquella en la que las personas no han podido elegir libremente su contrato social. Esta idea constituía un mensaje claro y directo en favor de la libertad y caló hondo en las mentes de los primeros revolucionarios franceses. Desde entonces ha avivado el debate sobre cómo gobernarnos y se ha erigido en una declaración fundamental para nuestras democracias.

Así habló Zaratustra es la obra cumbre de Friedrich Nietzsche, aquella en la que concentra los pilares de su filosofía y despoja al hombre moderno de la ilusión de la existencia de un ser superior que le da sentido al mundo. Ahora, el sentido debe crearlo el hombre por sí mismo. Aquí desarrolla su conocida idea del superhombre, en la que el ser humano no puede dar por concluida su evolución sino que debe seguir creciendo y superarse a sí mismo. Pocos conocen que esta es también una narración amena, con una prosa poética, plagada de metáforas cuyo misterio, en ocasiones, oscurece el mensaje y lo deja intencionadamente abierto. Una gran oportunidad para acercarse hoy a la gran creación literaria del filósofo alemán.

En este texto, el más breve de su obra filosófica, Cicerón analiza las afirmaciones del estoicismo que resultan «paradójicas»: «Únicamente lo honrado es bueno», «Basta ser virtuoso para conseguir la felicidad», «Las buenas obras son tan buenas como malas las malas», y «Todos los necios están locos, así como solo los sabios son ricos y libres».Valiéndose de sus dotes como orador, el autor desarrolla cada paradoja de forma clara y estructurada. Adornando su exposición con ejemplos y cierto humor, pretende acercar su mensaje a todos los lectores y que reflexionemos sobre el valor del bien y la virtud.Como sostenía Voltaire, no se ha escrito «nada más sabio, ni más verdadero, ni más útil» después de este tratado.

En 1516 Erasmo de Róterdam publicaba una obra de su amigo Tomás Moro. Se trataba de un retrato mordaz de la Europa renacentista, al que acompañaba, por contraste, la descripción de un lugar ideal: Utopía, isla remota del Nuevo Mundo gobernada con mesura y en donde todos los habitantes vivían en armonía.Lo que el humanista inglés concibió como «librito entretenido» y fantasioso, sin embargo, acabó superando con creces su marco narrativo. Aquella crítica al orden social establecido se convirtió en una obra cumbre del pensamiento, que traspasó tiempos y fronteras hasta dar lugar incluso a un nuevo término: nuestra «utopía».

En los últimos tiempos se habla mucho de esta corriente, pero ¿cómo pensaban realmente sus miembros? John Sellars destila y entrelaza las ideas clave de los tres grandes estoicos romanos (Séneca, Epicteto y Marco Aurelio) ofreciendo también instantáneas de sus fascinantes vidas. Las obras de estos tres grandes tratan fundamentalmente sobre cómo vivir: entender nuestro lugar en el mundo, afrontar las adversidades, hacer un mejor uso del tiempo, controlar nuestras emociones y orientarnos en nuestras relaciones con los demás.

Las consideraciones son el diario de Mann durante la Primera Guerra Mundial. Por primera vez, el escritor se compromete en el debate ideológico, exaltando los valores que creía amenazados. Defiende aquí una «cierta idea de Alemania», critica los tópicos virtuosos de la propaganda de los Aliados, paladines de la democracia, y afirma que existe una oposición irreductible entre la cultura y la «civilización» de sus adversarios. La cultura se ocupa del alma, es propia de un país y se dirige al individuo. La civilización, preocupada por el progreso técnico y material, es internacional y sólo se interesa por las masas. Nos conduce directamente al reino del termitero.

Entre 1885 y 1886 Nietzsche ofrecía dos títulos que condensaban su ideología principal, de manera muy distinta. Si Así habló Zaratustra expresaba su mensaje intelectual de forma poética y enigmática, Más allá del bien y del mal aparecía, en cambio, como discurso directo y perfectamente estructurado. La denuncia a la vacuidad del pensamiento general, acrítico y sujeto a la moral judeocristiana, emerge entonces en toda su crudeza, para animarnos a superarlo. Debemos situarnos por encima de él, «más allá del bien y del mal», esa debería ser nuestra «condición de vida».

Cuando el primer editor de Aristóteles, Andrónico de Rodas, se dispuso a compilar la obra del maestro, halló una serie de escritos dispersos acerca de una «filosofía primera». Los reunió en catorce libros y les dio el título de Metafísica porque los colocó literalmente tras los ocho libros de Física. Esto explica la dispersión de este libro, que no fue concebido como tal, sino como un conjunto de materiales destinados originalmente a servir como base para las lecciones de Aristóteles sobre los temas filosóficos perfectamente delimitados en cada capítulo. La Metafísica es, por lo tanto, una especie de «programa de investigación» sobre las primeras causas y principios del ser, el conocimiento del ser «en cuanto ser», el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad. De la falta de univocidad del objeto de estudio, el ser, surgen las dos ramas de la metafísica aristotélica: la ontológica, que estudia lo que puede ser afirmado sobre cualquier cosa que existe sólo «en tanto que existe» y no debido a las cualidades especiales que pueda tener, y la teológica, dedicada al «primer motor inmóvil», es decir, a Dios como principio y causa.

Nacido en el seno de una familia modesta, el escritor y ensayista estadounidense se graduó en Harvard en 1837. De vuelta en Concord, inició una profunda amistad con el escritor Ralph Waldo Emerson y entró en contacto con otros pensadores trascendentalistas. En 1845 se estableció en una pequeña cabaña que él mismo construyó cerca del estanque de Walden a fin de simplificar su vida y dedicar todo el tiempo a la escritura y la observación de la naturaleza.

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), filósofo y escritor, nació en Ginebra. Su lirismo y su afición por la naturaleza aflora en toda su obra, lo que lo convierte en un precursor del romanticismo. Escribió, dentro de su extensa producción, varias obras notables, entre las que destacan: Las Confesiones, obra autobiográfica; Emilio, novela pedagógica; y El contrato social (1762). El contrato social ejerció una gran influencia en la Revolución francesa, no sólo por sus ideas, sino por su tono profético, la habilidad de sus razonamientos y la violencia con que ataca a la sociedad.