Clásicos de Ficción

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En 1928, la prestigiosa editorial Kurt Wolff publicó una excelente novela antibelicista. Paródica, antinacionalista, antiheroica, filantrópica, pacifista, pro-francesa, cargada de un humor negro, la obra tenía un irresistible sabor picaresco. Su autor firmaba bajo el seudónimo de «Schlump», pero nunca llegó a revelar el verdadero nombre que se ocultaba tras ese seudónimo. Pocos años después, los nazis quemaron el libro, pero Grimm se las arregló para esconder un ejemplar en el interior de una pared. Ocho décadas después, la novela, considerada uno de los mejores libros jamás escritos sobre la primera guerra mundial, se vuelve a publicar sin haber perdido un ápice de su vigencia. Una novela que nada tiene que envidiar, por su espíritu trangresor y su potencia narrativa, a «Sin novedad en el frente», de Remarque o a «El caso del sargento Grischa», de Arnold Zweig. Una obra maestra de la literatura antibélica alemana. Un libro olvidado, quemado y emparedado, que sobrevivió milagrosamente y es recuperado por primera vez 85 años después de su publicación.

Los cuentos inquietantes aquí reunidos, buena parte de los cuales han permanecido inéditos en castellano hasta hoy, lo son cada uno a su manera. Algunos se escoran levemente hacia lo sobrenatural, en la línea de los geniales relatos de fantasmas de Henry James, historias en las que el elemento ultraterreno sobrevuela la cotidianidad de modo casi imperceptible: sutilmente invasivo, tan evanescente en ocasiones que la duda atenaza al lector hasta el final provocándole una deliciosa inquietud. Y en otros (más desasosegantes si cabe, por cuanto prescinden de lo asombroso) el misterio se oculta en la propia mente, en las ambiguas actitudes de personajes que se nos antojan perturbadores gracias a la pericia de la autora para manejarse en los meandros de su psicología. Una auténtica obra maestra de lo oscuro que se esconde tras lo cotidiano. Leyendo estos relatos, los amantes del escalofrío exquisito se adentrarán en atmósferas subrepticiamente inquietantes que inciden en la falacia de la apariencia haciendo realidad la premonición de Borges: «Cualquier instante puede ser el cráter del infierno».

Massachusetts, finales de 1840. Los Lamb acaban de llegar por fin a su edén particular: una comuna que profesa la filosofía de los trascendentalistas (la de Thoreau y Emerson). Allí, planean vivir apartados del resto de la sociedad, alimentándose de la tierra y siguiendo los principios de la belleza, la virtud, la justicia y el amor, en su búsqueda de una existencia perfectamente armonizada con su entorno y las demás criaturas de Dios. Todo parece sencillo y amigable en ese bosque lleno de intelectuales bienintencionados, pero quizá necesiten algo más que filosofía para sobrevivir: ¿cómo harán frente al crudo invierno de Nueva Inglaterra? ¿Acaso saben algo sobre el mundo del pastoreo y la agricultura? ¿Qué ocurrirá cuando lleguen las primeras tormentas? Louisa May Alcott, la aclamada autora de «Mujercitas», se inspira en su propia infancia para esbozar un magistral retrato del sueño de una familia que no dudó en unir sus fuerzas para hacer realidad lo irrealizable.

Chuck Crawford es un político sureño, tramposo y adúltero, que asciende en la política estadounidense gracias a su carisma y manipulación. En su camino hacia la presidencia, Crawford se convierte en el epítome de la corrupción y la demagogia. Dos Passos nos ofrece una crítica mordaz del populismo y la política sucia, inspirada en figuras reales como Huey Long. «El Número Uno» es una novela visionaria que resuena con los desafíos políticos actuales, mostrando cómo el poder puede corromper incluso a los más carismáticos líderes

Elogiada en la brillante construcción de sus personajes por Conrad, de ella dijo R. L. Stevenson: «Moonfleet es la novela que siempre quise escribir, pero lo único que pude hacer fue La isla del tesoro». Un siglo después, Georges Remi (Hergé) reconocería el paralelismo de sus famosos personajes Tintín y Haddock con los protagonistas de Moonfleet: John Trenchard, muchacho sediento de aventuras, y su compañero Elzevir, el viejo lobo de mar, contrabandista y bebedor de ron. La furia del deseo de vivir del joven muchacho frente a la ternura de verse continuado en él por parte del viejo marino trazan fuertes líneas maestras en esta historia de acción en la que no falta ningún elemento para saciar el hambre de aventuras: un fantasma, una pista escrita en el medallón de un cadáver, un tesoro oculto, un contrabandista bebedor, un joven soñador, una belleza seductora, un asesinato, una huida, un traidor, una venganza, un naufragio, un regreso. Y el mar como paisaje engañoso, añorado, cruel, que acuna la narración con la inevitable melodía de la gran literatura clásica. Pero lo que convierte El Diamante de Moonfleet en una obra maestra universal es algo mucho más difícil de conseguir: su autor, Meade Falkner, queriendo contar la aventura de unos hombres, terminó construyendo una historia sobre el ser humano.Elogiada en la brillante construcción de sus personajes por Conrad, de ella dijo R. L. Stevenson: «Moonfleet es la novela que siempre quise escribir, pero lo único que pude hacer fue La isla del tesoro». Un siglo después, Georges Remi (Hergé) reconocería el paralelismo de sus famosos personajes Tintín y Haddock con los protagonistas de Moonfleet: John Trenchard, muchacho sediento de aventuras, y su compañero Elzevir, el viejo lobo de mar, contrabandista y bebedor de ron. La furia del deseo de vivir del joven muchacho frente a la ternura de verse continuado en él por parte del viejo marino trazan fuertes líneas maestras en esta historia de acción en la que no falta ningún elemento para saciar el hambre de aventuras: un fantasma, una pista escrita en el medallón de un cadáver, un tesoro oculto, un contrabandista bebedor, un joven soñador, una belleza seductora, un asesinato, una huida, un traidor, una venganza, un naufragio, un regreso. Y el mar como paisaje engañoso, añorado, cruel, que acuna la narración con la inevitable melodía de la gran literatura clásica. Pero lo que convierte El Diamante de Moonfleet en una obra maestra universal es algo mucho más difícil de conseguir: su autor, Meade Falkner, queriendo contar la aventura de unos hombres, terminó construyendo una historia sobre el ser humano.

Un sensacional fresco narrativo ambientada en el París febril y disoluto de entreguerras. Obra cumbre de Irène Némirovsky y baluarte literario contra el fanatismo y la intolerancia, Suite francesa cautivó al mundo con su retrato inmisericorde de la sociedad francesa de entreguerras. En Los fuegos de otoño , Némirovsky compone de nuevo un sensacional fresco narrativo del envilecimiento de la burguesía parisina durante ese período vertiginoso. Escrita en la primavera de 1942, al mismo tiempo que Suite francesa y pocos meses antes de la muerte de la autora, y publicada a título póstumo en 1957, Los fuegos de otoño sobrevivió milagrosamente a los estragos del nazismo, y el reciente descubrimiento de una copia de la novela con abundantes correcciones de la propia Némirovsky le confiere un valor adicional incalculable. Finalizada la Primera Guerra Mundial, Bernard Jacquelain regresa de las trincheras con una medalla, pero desilusionado ante la falta de perspectivas. Tras los horrores presenciados en el frente, lucha por hacerse un hueco en el mundillo de los negocios turbios que campan a sus anchas en París. ¿Qué puede atraer a la bella y sensata Thérèse del rebelde y un tanto desvergonzado Bernard? A pesar de los desengaños y sufrimientos que puede acarrearle esa relación, Thérèse lo quiere y confía en que la fuerza del amor acabe por imponerse. Durante diez años, gracias al dinero fácil, ambos disfrutan de los mediocres placeres de la vida burguesa, pero cuando los tambores de guerra vuelven a sonar con fuerza y el futuro se torna incierto, todo empieza a desmoronarse. Ambientada en el París febril y disoluto de entreguerras, Los fuegos de otoño es no sólo un retrato íntimo de unos hombres y mujeres en busca de una libertad imposible, sino también una semblanza implacable y sobrecogedora de una clase social presa de sus privilegios y costumbres. La crítica ha dicho… «Irène Némirovsky posee la fuerza de un Balzac o un Dostoievski.» Neue Zürcher Zeitung «Los admiradores de Suite francesa no querrán perderse esta novela.» The Sunday Times «Un relato humano e incisivo sobre las dos grandes guerras del siglo XX.» The New York Times Book Review

Botchan es un indiscutible clásico de la moderna literatura japonesa y, desde hace más de cien años, una de las novelas más celebradas por los lectores de aquel país. Considerada el Huckleberry Finn nipón, y comparada también con El guardián entre el centeno, narra las aventuras de Botchan, un joven tokiota descreído y cínico, alter ego de Soseki, al que mandan como profesor a una escuela rural situada en la remota isla de Shikoku. En su nuevo destino pronto se topará con una serie de insólitos personajes, como el jefe de estudios «Camisarroja» o el «Calabaza», un triste profesor de ciencias de aspecto enfermizo y ánimo sombrío. Pero sobre todo se verá obligado a hacer frente a una auténtica caterva de fieros alumnos asilvestrados, que se consagrarán a hacerle la vida imposible.

Ganadora del Prix Femina-Vie Hereuse en 1933, y mítico long-seller, La hija de Robert Poste está considerada la novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del XX. Brutalmente divertida, dotada de un ingenio irreverente, narra la historia de Flora Poste, una joven que, tras haber recibido una educación «cara, deportiva y larga», se queda huérfana y acaba siendo acogida por sus parientes, los rústicos y asilvestrados Starkadder, en la bucólica granja de Cold Comfort Farm, en plena Inglaterra profunda. Una vez allí, Flora tendrá ocasión de intimar con toda una galería de extraños y taciturnos personajes: Amos, llamado por Dios; Seth, dominado por el despertar de su prominente sexualidad; Meriam, la chica que se queda preñada cada año «cuando florece la parravirgen»; o la tía Ada Doom, la solitaria matriarca, ya entrada en años, que en una ocasión «vio algo sucio en la leñera». Flora, entonces, decide poner orden en la vida de Cold Comfort Farm, y allí empezará su desgracia.

«Ngugi wa Thiong’o es el Premio Nobel que el mundo necesita», The Washington Post Ambientada en la Kenia colonial durante el periodo de la Rebelión del Mau Mau, No llores, pequeño retrata la desigualdad que sufren los desposeídos africanos y enfatiza las consecuencias de la lucha contra el dominio blanco. Dos hermanos, Njoroge y Kamau, sentados sobre un montón de basura, reflexionan sobre su futuro: Njoroge irá a la escuela, mientras que Kamau se formará como carpintero. Pero esto es Kenia y la realidad juega en contra de sus deseos: en los bosques, el Mau Mau libra una guerra contra el gobierno blanco, y ambos hermanos, junto con su familia deben decidir en quién depositar su lealtad. Para Kamau, un joven práctico, la elección es simple, pero para Njoroge es difícil renunciar al sueño de una vida mejor gracias a los estudios. Publicada originalmente en 1964, No llores, pequeño compone un emotivo relato sobre los terribles efectos del levantamiento del Mau Mau en las vidas de los hombres y las mujeres keniatas.

La vida de Bruno cambia por completo el día que encuentra un sombrero de copa con una nota en su interior: “Te esperan en Nueva York”. Descubre que tiene un talento poco común y comprende por qué siempre se ha sentido fuera de lugar. Dejará su tierra y cruzará el océano para vivir una aventura muy diferente de la que él había soñado, en la que encontrará a otros personajes, niños y adultos, tan extraordinarios como él. Los niños sin nombre es una novela de aventuras sin tregua, repleta de personajes luchadores que se encuentran a sí mismos de la mano de sus amigos. Habla de la necesidad que tenemos de pertenecer a algún lugar y, al mismo tiempo, de dejarlo todo atrás; de lo que se oculta bajo la superficie de los lugares que idealizamos; habla, sobre todo, de la paradoja de la identidad: nos sentimos únicos pero no somos nadie sin los demás. Por eso, cuando nos preguntan quiénes somos, contestamos con algo que no elegimos, sino que nos dieron: nuestro nombre.

«No entregues nunca tu corazón a un ser salvaje porque, si lo haces, se vuelve más y más fuerte hasta que adquiere la fuerza suficiente para volver al bosque o volar hacia un árbol. Y luego, a otro más alto hasta que desaparece en el cielo». Holly Golightly es, tal vez, el personaje más cautivante creado por Truman Capote. Atractiva sin ser linda, tras haber rechazado una carrera de actriz en Hollywood se convierte en una de las figuras de la Nueva York más sofisticada, tomando cócteles por las noches, saliendo con hombres adinerados y rompiendo corazones. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y autenticidad, Holly se contenta con vivir el presente, sin mencionar su pasado y sin aferrarse a nada ni a nadie. Pero, pese al glamour que la rodea, soñando siempre con ese paraíso de lujo que representa la joyería Tiffany, de a poco revela una personalidad mucho menos resplandeciente.

«Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual, soy un genio», confiesa Truman Capote en Música para camaleones, su último gran libro. En 1980, cuatro años antes de su muerte, reunió textos sueltos en esta magistral obra que combina los escritos más diversos, desde entrevistas y ensayos hasta cuentos y relatos de no ficción. En «Un día de trabajo», acompaña a Mary Sánchez, empleada doméstica que trabaja por horas en su casa y en muchas otras. En «Una hermosa niña» se encuentra —antes de asistir juntos a un funeral— con una chica menos anónima: su amiga Marilyn Monroe. «Féretros tallados a mano», por su parte, evoca la intensidad de A sangre fría. Ya sea la narración de una anciana que vive en lo profundo del bosque o las declaraciones de un convicto, Capote recrea mundos cerrados, autónomos, de cotidiana y perversa perfección. El talentosísimo escritor extiende los colores de su paleta y compone verdaderas piezas musicales que permiten descubrir su lado más íntimo.

El padre del cuento. Un punto de partida para la literatura. Antón Pávlovich Chéjov y su universo. Por primera vez en español cuidados volúmenes reunirán toda la narrativa breve del maestro ruso universal. Una selecta traducción realizada por los mejores traductores y una rigurosa edición a cargo de Paul Viejo, que servirá para conocer de principio a fin y cronológicamente la obra del autor de “La dama del perrito”. En esta segunda entrega, los dos años más fecundos y ricos, fundamentales en su obra. De miniaturas impecables como “Fracaso” a relatos extensísimos como “Un drama de caza”, pasando, por supuesto, por cuentos que ya son clásicos de la literatura universal: “La broma”, “En el camino”, “Agafia” o “Vanka”. 1885 y 1886, donde su estilo, su capacidad para la sugerencia y la elipsis, sus estructuras y su arriesgada modernidad, se modificaron para dejar un legado heredado universalmente. El camino continúa hacia una obra de referencia. El camino de Chéjov. Chéjov completo.

Poliédrico, compulsivo y abierto a todas las posibilidades que depara la escritura, Fernando Pessoa es uno de los escritores más fascinantes y atractivos del siglo xx, y autor de una obra que transita todos los géneros en una continua sucesión de búsquedas y hallazgos. La lectura de su narrativa breve supone internarse en un gran bosque con multitud de caminos y propuestas. Significa conocer no solo la prosa del mayor de los poetas portugueses, sino también la de muchos de sus heterónimos, como Bernardo Soares, Vicente Guedes o Pêro Botelho, que son -cada uno con su personalidad y su estilo- quienes firman cuentos tan diversos como los tempranos «Incomparecencia» o «El vencedor del tiempo», los relatos extraídos de Libro del desasosiego, o también esa joya de la literatura universal que se titula «El banquero anarquista». Esta edición -la más completa, sin duda, hasta la fecha en nuestro idioma- ha sido preparada y traducida por el narrador y poeta Manuel Moya, uno de los mayores expertos en la obra de Pessoa y traductor de gran parte de su poesía. Una tarea ardua que ha supuesto bucear entre manuscritos, recomponer puzles, completar huecos y localizar piezas perdidas, para que el lector tenga, por fin, todos los cuentos conocidos de un autor al que, quizá, por su grandeza y peculiaridad, nunca terminaremos de conocer del todo.

Convertido desde el momento de su aparición en un clásico absoluto de la literatura norteamericana, las cuentos narrados por El Tío Remus son un retrato absolutamente necesario de aquello que sucedió en una época y lugar muy concretos: la esclavitud, el sur de Estados Unidos antes y después de la guerra civil, la segregación racial… Con estas fábulas y leyendas nacidas en las mismas plantaciones, más de cien cuentos narrados cada noche por un viejo esclavo a un niño blanco –y magistralmente traducidos por Jaime de Ojeda–, Joel Chandler Harris (influencia e inspiración para autores como Mark Twain, Beatrix Potter o William Faulkner) recopiló, registró y conservó un folclore que estaba a punto de perderse. Nos permitió tener un panorama –no siempre agradable– del momento, además de un inigualable testimonio filológico y cultural.

«Muy a menudo dudo de si alguna vez haré imprimir una línea. ¿Sabes qué sería una bella idea la del joven que, hasta los cincuenta años no hubiera publicado nada, y que de golpe, hiciese aparecer, un buen día, sus obras completas y no hiciera nada más?». Con un nivel de autoexigencia artística como pocos autores han demostrado tener, Gustave Flaubert (1821–1880) esperó hasta los treinta y seis años para publicar Madame Bovary, y, sin embargo, quiso privar a sus lectores de la mayor parte de su narrativa breve previa que, sin duda, está a la altura en calidad e importancia al resto de su obra. Gran parte del valor de esta edición de sus Cuentos completos reside en reunir por primera vez en nuestro idioma todos esos trabajos –casi desconocidos todavía– que permanecieron ocultos hasta su muerte, y que subrayaban ya la genialidad del autor francés. Pero, como no podía ser de otra forma, se incluye también –en la exquisita edición de Mauro Armiño, dos veces Premio Nacional de Traducción– el último de sus libros, Tres cuentos (1877), hito del género compuesto por los clásicos «Herodías», «La leyenda de san Julián el Hospitalario» y, por supuesto, esa obra maestra titulada «Un corazón simple». Desde ahora Flaubert no solo es Madame Bovary, sino también cada uno de los cuentos que integran esta propuesta imprescindible.

Toda la obra de ficción de Marcel Schwob se publicó en apenas cinco años –desde la aparición de Corazón doble (1891) a La cruzada de los niños (1896), si dejamos a un lado «La estrella de madera», escrito con gran esfuerzo durante la desconocida enfermedad que puso fin a su trabajo–. En pocas ocasiones una obra tan breve y escrita en un plazo de tiempo tan corto ha elevado a su autor al rango de escritor excepcional, original y único: Schwob inventa un género que no podía tener discípulos dada su singularidad y, con ese vaivén entre lo imaginario y lo erudito, entre lo novelesco y lo real, prepara el camino a lo que, avanzado el siglo xx, terminaría siendo el «realismo mágico». Reconocida por autores como Mallarmé, Gide y Wilde, su obra, absolutamente personal, ejerció gran in_uencia entre los surrealistas, con André Breton a la cabeza, y sobre un amplio número de grandes autores: Faulkner, Tabucchi, Perec…; en lengua española, la semejanza estructural de la Historia universal de la infamia de Jorge Luis Borges y las Vidas imaginarias de Schwob sirve de muestra fehaciente de lo que el escritor argentino aseguraba: la existencia de pequeñas sociedades secretas de admiradores del autor de El libro de Monelle, entre los que no podía dejar de _gurar Roberto Bolaño. En este volumen se recogen, editados y traducidos por Mauro Armiño todos los libros de cuentos publicados por Schwob en vida –Corazón doble, El rey de la máscara de oro, Mimos, El libro de Monelle, Vidas imaginarias y La cruzada de los niños–, además de un conjunto de relatos que quedó disperso o inédito, en su mayoría prácticamente desconocidos. Una oportunidad para descubrir, por fin y por completo, una joya oculta de la literatura, un autor que no admite comparaciones ni tampoco imitadores. Un autor de sociedad secreta, fascinante y exquisito, Marcel Schwob.

Por obras tan rotundas como El amante de Lady Chatterley o El arco iris, David Herbert Lawrence (1885-1930) no solo pasó a la historia de la literatura, sino que lo hizo como un provocador e incómodo crítico de la sociedad, pero también –y en ocasiones de forma injusta– como un autor erótico, decididamente obsceno al que había que leer a escondidas. El conjunto de su narrativa breve, sin embargo, viene a demostrar que la literatura de Lawrence podía ser tan compleja y variada como lo fue su autor –poliédrico, dinámico, puro instinto, arrebato y pasión–, y despertar la admiración de autores como Ezra Pound, Ford Maddox Ford, E. M. Foster, Anthony Burgess o Aldous Huxley. Esta edición en dos volúmenes de sus Cuentos completos –reunidos por primera vez en nuestra lengua, con la impecable traducción de Amelia Pérez de Villar– dará cuenta de ello y proporcionará una nueva lectura de Lawrence. En la primera entrega, que abarca de 1907 a 1913, encontramos no solo algunos de sus mejores cuentos de juventud como «Una media blanca», «Un amante moderno» o uno de sus relatos más laureados, «El aroma de los crisantemos», sino también al escritor que ya había irrumpido con Hijos y amantes o preparado la publicación del libro de cuentos El oficial prusiano. Muchos Lawrence en un solo Lawrence.

Todos los libros de relatos publicador por uno de los más importantes escritores venezolanos y máximo representante del realismo mágico. Edición de Gustavo Guerrero.

El Diario de un perro es una crítica fabulada del hombre y su decadente civilización; una visión cariñosa, cáustica y naíf, a no más de dos palmos del suelo, del teatrillo humano. Ignorado durante mucho tiempo, de nuevo el silencio entorno a Panizza toca a su fin: «Ya va siendo hora de que veamos también a Oskar Panizza entre los componentes de esa nave batida por un alto oleaje, y en la que los más sombríos no son los menos resplandecientes». (Andre Breton) La presente edición, en la que se reproducen los dibujos que el pintor, grabador y xilógrafo Reinhold Hoberg (Berlín, 1859 – Zingst (Pomerania), 1932) hizo para la edición original, ha sido traducida, por primera vez del alemán, por Luis Andrés Bredlow y lleva una presentación a cargo de Julio Monteverde.

Teresa y Carolina Materassi son dos hermanas en la cincuentena que siempre han estado juntas y que se ganan desahogadamente la vida como bordadoras y costureras de lencería fina en un pueblito a las afueras de Florencia. Por sus manos pasan los ajuares de todas las muchachas casaderas de las buenas familias de los contornos; su fama de excelentes artesanas les ha granjeado la prosperidad de su negocio, el incesante desfile de las señoras de la aristocracia y la curia florentinas, e incluso una audiencia con el Papa. No siempre fue así. Las Materassi tuvieron que cargar desde jovencitas con las consecuencias de tener un padre derrochador y consentido que dilapidó el patrimonio familiar. Sólo contaron con su talento y su capacidad de sacrificio para responder a los acreedores y mantener la heredad, convertida ahora en un santuario de trabajo y de virtud. Pero su abnegación y su renuncia las han convertido también en dos seres exiliados de la vida. En este régimen ordenado, que en ocasiones parece una habitación cerrada a cal y canto, cae como un rayo un joven sobrino, Remo, cuyo cuidado les confía otra hermana que acaba de morir lejos de la familia. La vitalidad, el misterio, la alegre irresponsabilidad y, sobre todo, la belleza del muchacho provocan un vuelco catártico en la vida de las hermanas, y el contrapunto entre ambas formas de estar en el mundo dará lugar a momentos que destilan una sutil e incesante comicidad. Un narrador punzante y burlón relata la fascinación de las mujeres por el hermoso adolescente, que despierta en ellas una agitación que parecía extinguida y las arrastra a una huida hacia adelante con un sustancioso viraje final y humor, un acerado juego de espejos psicológico siempre suspendido en el filo entre la risa y la melancolía, la ironía y la compasión.

A sus catorce años, Mouchette ya conoce la cara más amarga de la vida: su padre es un alcohólico que la muele a palos y su madre es una mujer distante; las compañeras de clase se ríen de ella, saca de quicio a la maestra y los vecinos de su aldea la odian y la temen a partes iguales. A la miseria y a la brutalidad que la rodean, la arisca e indomable Mouchette opone un orgullo adamantino, fiero, y la opacidad de un alma insondable encerrada en un círculo de silencio. En un universo asfixiante, donde toda verdadera comunicación parece imposible, Mouchette ha conquistado sus pequeños momentos de libertad y rebeldía, siempre ligados, sin embargo, a una irreductible soledad. Una noche de tormenta, perdida en el bosque donde intenta resguardarse del aguacero, Mouchette se encontrará con el joven Arsène, un cazador furtivo, la única persona a quien la muchacha admira y que despierta en ella un sentimiento tan tierno como inconfesable. Pero ¿qué ocurre cuando aquel que representa todo lo bello y valioso para la niña le inflige la herida más profunda y dolorosa de su existencia? Escrita con un lirismo a la vez sobrio y desgarrador, con un estilo que oscila entre el realismo más crudo y la visión onírica, Bernanos consigue plasmar el radical desamparo, el absoluto aislamiento de un corazón que, en medio de tanta hostilidad, ha perdido ya toda inocencia. Tan breve como intensa e inolvidable, Mouchette, llevada al cine magistralmente por Robert Bresson en 1967, es una de las grandes obras de la literatura francesa de todos los tiempos.

Las cartas que madame de Sévigné escribió a la condesa de Grignan, su hija, han pasado a la historia por ser una cima absoluta de la literatura epistolar, aún más, de la literatura amorosa. En efecto, la marquesa de Sévigné, viuda de un vividor, vuelca en su hija recién casada un amor filial complejo y anhelante, hasta descubrir alarmada, por más que Sévigné no sea ninguna beata que la ama más que a Dios. Figura destacada en la brillante corte de Luis XIV, ese Grand Siècle en el que coincidieron los espíritus más ingeniosos, esta salonnière, amiga íntima de madame de La Fayette y de François de La Rochefoucauld, brilla por su inteligencia, su ironía, sus pullas y la frescura y gracia de su estilo, por su prosa espontánea y zigzagueante como una conversación. Las modas, los embarazos que enferman a las mujeres, la querella de los antiguos y los modernos, las murmuraciones de la corte o la fugacidad de la vida, todo lo abarca esta mujer imparable en la vida pública de su tiempo que posee las virtudes analíticas de una psicóloga, el apasionamiento de una novelista y la sagacidad de una filósofa. De las más de mil cartas que se conservan de madame de Sévigné, la escritora Laura Freixas ha seleccionado y traducido aquellas donde brillan su radical modernidad y la viveza de su estilo, que admiraron, entre otros, Virginia Woolf o Marcel Proust.

Henry Preston Standish es un caballero en toda regla: goza de una exquisita educación y de una acomodada posición social, vive holgadamente en Nueva York y es un esposo fiel y un padre cariñoso. En definitiva, su apacible vida «fluye tranquilamente, sin hacer apenas ruido». Aún así, un día Standish siente el súbito impulso de salir en busca de la aventura y se embarca en el Arabella. En el viaje recuperará, lejos de sus obligaciones habituales, cierta alegría de vivir: en ese momento tiene treinta y cinco años y nunca se ha sentido mejor. Es entonces cuando la banalidad decide truncar su brillante destino: el protagonista, al resbalarse con una mancha de grasa mientras contempla la salida del sol, se cae por la borda en mitad del océano Pacífico. Excelente nadador y templado de espíritu, Standish elucubra sobre sus posibilidades de supervivencia y bracea con la esperanza de que lo rescaten durante unas horas cruciales en las que, sin embargo, nadie a bordo advierte su ausencia. Un caballero a la deriva es una novella visionaria, una pieza magistral por su sencillez, por su tensión narrativa y porque plantea la cuestión de la existencia en sus términos más fundamentales. Una parábola tragicómica que nos hace reparar en cómo ordenamos las prioridades en nuestras ajetreadas vidas y que nos recuerda, en sentido literal y figurado, que no siempre es fácil mantenerse a flote. «Iré al grano: éste es un libro que hay que leer.» Ralph Straus, Sunday Times«Pocas veces se ha escrito sobre el desamparo de un ser humano con la intensidad e inteligencia con que lo hace este relato. (…) Hay que agradecer al autor que nos haya entregado esta historia lúcida y prodigiosa.» José María Guelbenzu, El País

Fábula mítica y relato filosófico que interroga acerca de la relación del ser humano con su prójimo y con el mundo, El Principito concentra, con maravillosa simplicidad, la constante reflexión de Saint-Exupery sobre la amistad, el amor, la responsabilidad y el sentido de la vida. Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días. La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de todatierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del oceano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía: -Por favor…, ¡dibújame un cordero! -¿Eh!? -Dibújame un cordero…

Este libro recoge las obras fundamentales de Juan Rulfo (Pedro Páramo, El llano en llamas y El Gallo de Oro). Esta edición apareció al cumplirse cien años del nacimiento de Rulfo y ya desvinculada de esa efeméride, reaparece en esta nueva presentación en tapa rústica.

La presente edición limitada conmemora el 70 aniversario de la publicación de la obra de Juan Rulfo. Contiene el texto definitivo de «El Llano en llamas» así como la primera versión del cuento, una edición facsimilar aparecida en 1950 en la revista América. Esta cuidada edición incluye una separata a color con la reproducción de las portadas de diversas traducciones del libro a diferentes lenguas. Impreso el 18 de septiembre de 1953, el libro «El Llano en llamas» toma el título del cuento más extenso de los diecisiete que contiene. El rasgo común de estas narraciones, como en las dos novelas posteriores de Juan Rulfo, se encuentra en los sólidos personajes que protagonizan sus acciones y palabras. «El Llano en llamas» es hoy un clásico de la literatura mexicana e hispanoamericana, y probablemente uno de los volúmenes de cuentos más traducido a otros idiomas en el mundo entero. Obra aparentemente sencilla resulta, sin embargo, profundamente desconcertante e incluye algunas de las imágenes más elocuentes que se hayan leído en la literatura. Imprescindible para cualquier admirador de las letras hispanas.

Mortimer Hehir, el tejedor de un pequeño pueblo irlandés, ha muerto, y sólo dos ancianos, el picapedrero Cahir Bowes y el fabricante de clavos Meehaul Lynskey, pueden encontrar la tumba de su clan en el lúgubre y ancestral cementerio de Cloon na Morav -el Prado de los Muertos-, donde únicamente las familias más antiguas del

Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, Suite francesa retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. En otoño de 2004 le fue concedido el premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido. Imbuida de un claro componente autobiográfico, Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época. La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes #de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos# Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo. El tono realista y distante de Némirovsky le permite componer una radiografía fiel del país que la ha abandonado a su suerte y la ha arrojado en manos de sus verdugos. Estamos pues ante un testimonio profundo y conmovedor de la condición humana, escrito sin la facilidad de la distancia ni la perspectiva del tiempo, por alguien que no llegó a conocer siquiera el final del cataclismo que le tocó vivir. La crítica ha dicho… «Una narración de un vigor extraordinario.» Le Monde «Una obra excelente.» New York Times «Es preciso leer este libro.» Le Nouvel Observateur «Una obra maestra.» L’Express «Un libro de una calidad literaria excepcional.» TLS «Sensacional recuperación […] Némirovsky registra con portentosa serenidad, sin consentirse ninguna flaqueza sentimental, la perturbación de los hombres y mujeres zarandeados por la guerra. […] Se trata de una escritora que crea adicción.» Babelia «La lectura de este libro significa mucho más que el simple acercamiento a un documento trágico de una época fundamental para la historia de Europa.» ABC de las letras «Literatura de la mejor cepa. […] Suite francesa por lo tanto, además de ficción pura, es un documento personal y directo del mismo rango que el Diario de Ana Frank o Una mujer en Berlín de autora anónima.» Culturas «Hay novelas llenas de verdad capaces de conservar intacto entre sus páginas un trozo del mundo. Ésta es una de ellas.» Territorios « Suite francesa es una excelente novela que ha crecido con los años. […] La obra de Némirovsky debe interpretarse como un acto de resistencia del espíritu contra el fanatismo y la intolerancia Sus palabras aún nos iluminan.» El Cultural «Un fresco extraordinario, de una hondura humana e inteligencia literaria prodigiosos.» Caballo Verde

Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, Suite francesa retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. En otoño de 2004 le fue concedido el premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido. Imbuida de un claro componente autobiográfico, Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época. La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes #de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos# Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo. El tono realista y distante de Némirovsky le permite componer una radiografía fiel del país que la ha abandonado a su suerte y la ha arrojado en manos de sus verdugos. Estamos pues ante un testimonio profundo y conmovedor de la condición humana, escrito sin la facilidad de la distancia ni la perspectiva del tiempo, por alguien que no llegó a conocer siquiera el final del cataclismo que le tocó vivir.

Esta novela de intensa profundidad humana y psicológica ocupa un lugar crucial en la obra de Clarice Lispector y ejemplifica su mundo literario. La manzana en la oscuridad, cuarta novela de Clarice Lispector, es la crónica, casi como experiencia mística, de la reconstrucción de un yo destruido. Martim está convencido de que ha asesinado a su esposa. En un delirio de culpa y pena, en mitad de la noche comienza una huida que lo llevará al desierto más árido de Brasil, donde las piedras son sus únicas interlocutoras. Llegará a una hacienda aislada a cargo de Vitória, una solterona con miedo de vivir, y de su obsesiva prima Ermelinda, que tiene pánico a la muerte. En el asfixiante verano brasileño, estos tres personajes tan distintos, pero igualmente dominantes, irán tomando conciencia de su propio aislamiento.

Poco antes de morir, Clarice Lispector escribió un texto en el que recogía gran parte de sus reflexiones sobre la literatura y sobre la vida. Podríamos decir que Un soplo de vida es la última indagación literaria de la escritora brasileña, y posiblemente su meditación más exhaustiva sobre el acto de escribir y sus ramificaciones. Escrita en forma de diálogo casi místico entre un autor (trasunto de la propia Lispector) y su creación, una mujer llamada Ángela Pralini, la obra refleja la fascinación que supone crear personajes y mundos. Cuando Clarice Lispector falleció, su secretaria y gran amiga Olga Borelli dotó de estructura a los fragmentos que conforman este texto metaliterario, una obra póstuma que arroja luz sobre la trayectoria de Lispector.