Páginas de Espuma
El imperativo de autorrealización convierte a cada ciudadano en publicista de sí mismo. Las buenas acciones se truecan por exhibicionismo y golpes de efecto. No hay más bien que un tropel de bienes al peso, utilizados para halagar la buena conciencia de los consumidores. La banalidad del bien pone énfasis en la palabra y trivializa la acción. El coraje cede su puesto a la molicie y el amor propio al autodesprecio. Los valores mercuriales del capitalismo anímico –disrupción, volatilidad, incertidumbre– obligan a flotar con la corriente, impidiendo echar raíces. En la cultura de la agitación –concepto desarrollado brillantemente por Jorge Freire–, el ciudadano participativo, sometido a estados de excepción sucesivos, se convierte en su propia caricatura. ¿Será que cuando el bien no se sustancia en la vida buena no queda otra cosa que el buenismo? Una propuesta sobre la necesidad y la vigencia de pensarnos, un discurso brillante enriquecido por una profunda sabiduría y una reflexión sobre las acciones y los actores de nuestro tiempo. Eso, entre otras cosas, es este ensayo de Jorge Freire, y con él se consagra como uno de los pensadores más afilados y originales de este país.
«Y es esto lo que ha de hacer una mujer por sí misma, alterando y adaptando la oración que corresponda, hasta que escriba una que tome la forma natural de su pensamiento sin aplastarlo ni deformarlo». Este volumen reúne, por primera vez en lengua castellana, las célebres lecciones escritoras –verdaderas epifanías literarias– de Virginia Woolf a propósito del arte de la ficción y de la biografía. Mediante su mirada lectora, se reflexiona acerca de la literatura de personalidades británicas como Jane Austen y George Eliot, rusas como Fiódor Dostoievski, Antón Chéjov y León Tolstói, franceses como Guy de Maupassant y Marcel Proust, y estadounidenses como Henry James, Ernest Hemingway y Henry David Thoreau. En cada uno de estos ensayos, reverbera la metáfora de El estrecho puente del arte, que no es sino aquella que emplea Virginia Woolf para reflexionar sobre la travesía que ha de hacer quien escribe mientras decide qué llevarse de sus antecesores y qué ofrecer a sus contemporáneos. Al leer El estrecho puente del arte, puede deducirse el discurso de Virginia Woolf con respecto al camino propio que supone la literatura, pues en estos ensayos recuerda a quienes leen y quienes escriben, en especial si son mujeres, que nuestro criterio personal no ha de verse desviado por la opinión popular.
Detengámonos en la «avidez», la nuestra y la de otros. La de todos. El deseo, la ansiedad, la ambición, la codicia. Lina Meruane nos expone a los sentidos materiales y metafóricos de esta palabra a través de una multitud de madres e hijas insaciables, de hermanas incisivas, de amigas y amantes afiladas así como de hombres salvajes y animales cuya hambre alimenta el amor y el odio, la miseria y el castigo, el resentimiento, el perdón. Un universo obsesivo por el que discurren objetos que cobran vida, cuerpos que la pierden, que se mutilan y se desgajan. Leer estos cuentos punzantes de Lina Meruane detona, como en cada uno de sus libros, una inolvidable avidez lectora.
¿Puede detenerse lo irreversible? ¿Alguien puede convertirse en un teorema sin solución? ¿Es posible huir de un destino que no nos pertenece? ¿Son las redes sociales quienes nos impulsan a la batalla? ¿Un personaje de ficción puede redactar una declaración de principios? ¿Cabe toda la música en un solo cuerpo? Caminamos asediados por interrogantes, sufrimos la desigualdad que nos imponen las esferas de poder, respiramos la ira de sociedades cada vez más polarizadas. Vivimos coléricos, iracundos, enrabiados. Como si se tratara de un manual sobre la rabia, Jorge Volpi disecciona, incide y profundiza magistralmente en los espacios que generan nuestras confrontaciones y en las hendiduras en las que nos precipitamos o escapamos cada uno de nosotros.
¿Quién es la Menuda? ¿Una pequeña joven? ¿Un ser extraterrestre? ¿Una proyección de nuestra conciencia que nos habita? Su examen desde la distancia –no distante– profundiza y matiza al mismo tiempo sobre nuestros aciertos y equivocaciones, sobre nuestra presencia y nuestra ausencia, sobre nuestras relaciones y soledades, sobre nuestro cuarto propio, nuestra sociedad, por qué no, sobre la humanidad a la que pertenecemos. Lara Moreno ha esculpido en La Menuda un texto crítico, conmovedor y poético que –junto a la personalísima visión de la artista Ilu Ros– radiografía este primer tercio del siglo xxi sumergido en crisis medioambiental, sanitaria, bélica y social. Un libro que nos acerca a esas realidades y pone a cada lector delante de sí mismo, tan pequeños como nos sentimos a veces, tan pequeños como somos.
Más de siglo y medio después de la muerte de Edgar Allan Poe (1809-1849), celebramos la publicación de los Ensayos completos de uno de los mayores cuentistas y, en general, uno de los más importantes escritores de la historia. Lejos de ser la persona atormentada y melancólica que en ocasiones se nos ha presentado, esta edición muestra a un Poe comprometido con la literatura y la estética, así como con la crítica literaria de la obra de sus contemporáneos. En este tercer volumen –traducido por Antonio Jiménez Morato– continúa trazando una valiosa cartografía de la literatura norteamericana a través de libros y autores destacados en su época que recorre en lúcidos artículos y reseñas. Desde las exquisitas y numerosas páginas dedicadas a Longfellow hasta el retrato de sí mismo que Poe logra reseñando sus propios cuentos, el resultado es una visión inteligente y personalísima de la literatura. Reunidos por primera vez en español y en cuatro volúmenes, en estos Ensayos completos se podrá comprobar el talento de Poe para hablar de literatura y el contexto cultural en el que participó. Una oportunidad para descubrir, por fin, todas aquellas facetas menos conocidas del autor de obras maestras como «La caída de la casa Usher», «El cuervo» o «Los crímenes de la calle Morgue».
¿Cómo encontrar la propia ficción que sostiene nuestra identidad o la de otros? ¿Cómo escapar de esas ficciones aniquiladoras o necesarias? La idea de identidad como ilusión atraviesa esta poderosa colección de cuentos de Marina Closs, a veces como nudo asfixiante y a veces como punto de apoyo. Los personajes de Pombero parecen recomponerse a medida que hablan: nadie tiene una identidad sin una historia, nadie tiene una historia sin una voz. Estos mismos personajes deambulan en la forma más móvil y frágil de la existencia, que es la propia palabra, o se pierden en un mundo ajeno, a veces, demasiado real, a veces, demasiado insólito. Pese a ello, quedan estos rastros o relatos ficticios en donde alguien (una voz) se hunde o emerge.
«Padres y madres y parejas y amigas y ecografías, habitaciones peligrosas, visiones alteradas y la inminente posibilidad del fin de todas las cosas son proyectadas en la pantalla de Todo lo que aprendimos de las películas por la linterna mágica de María José Navia. Diez tramas que acaban conformando un mismo largometraje mental y que se leen/ven no como cuentos de hadas pero sí como cuentos de embrujadas a la espera de la llegada de ese gran tornado que las lleve muy lejos o que las devuelva a ese sitio que jamás quisieron abandonar. En el más technicolor black & white, Navia enseña todo lo mucho y muy bueno que sus lectores tienen para aprender de ella leyéndola –desde los créditos de apertura hasta el The End, por favor, shhh, sin hacer ruido– en el más elocuente y conmovido y agradecido de los silencios por toda su luminosa oscuridad». Rodrigo Fresán
¿Quién no tiene una huella de infancia que recorre pasillos oscuros a medianoche, que inspecciona debajo de la cama antes de dormir, que no se reconoce en el brillo de un espejo? ¿Quién no teme al monstruo que acecha dentro del armario, los pasos al otro lado de una puerta, la sombra que golpea el cristal de la ventana? Los niños y las niñas que fuimos recorren los cuentos fantásticos de David Roas recordándonos lo vivos que están nuestros miedos infantiles. Y a su vez, los adultos que somos o seremos no podemos dejar de estremecernos ante esa niñez que observa y habla con quien no vemos, que está poseída por una mano ajena o cuyas pesadillas se convierten en nuestra realidad. Los niños juegan, corren y bailan para escapar del terror o precisamente lo hacen porque ellos son el terror. Y tú, ¿de qué has tenido siempre miedo?
Nos queda lo mejor es un conjunto de relatos con un mensaje de optimismo. Aunque un tanto particular. No es un mensaje de optimismo, por ejemplo, para quienes luchan por sus sueños y los consiguen –nos va a matar esta frase–, sino para quienes luchan por sus sueños y no los consiguen. Para quien intenta hacerlo bien y le sale mal. Para quien toma una decisión y se echa atrás de inmediato. Para los payasos y las estríperes, y las payasas y los estríperes. Para quien trata de seducir a alguien con un moco pegado a la nariz. Para quien cobra la mitad. Para los viejos que se hacen los jóvenes y los jóvenes que se hacen los sabios. Para quien recoge gatos. Para quien no sabe quién es. Para quien se sacrifica y no recibe recompensa. Para quien folla sin amor. Para quien ama sin follar. Para quien guarda su vida en una caja y cuando decide abrirla, ha perdido las llaves. Y seguimos y hasta nos da la risa. Nos queda lo mejor es un canto de amor al patetismo humano, a la chapuza universal. Una puesta en escena de la pasión por lo grotesco. Porque lo grotesco corporiza lo patético y si algo somos, por encima de todas las cosas, es gente patética y enamorada.
El estilo cuentístico de Amparo Dávila fluye con sencillez y detenimiento, abarcando una amplia gama de emociones humanas. Sus personajes se enfrentan al miedo, la soledad, la muerte y la locura, productos de una presencia indefinida e inquietante. La exploración de trastornos mentales y emocionales en la obra narrativa de esta autora zacatecana, así como la compleja estructuración de sus personajes, ha contribuido a que su producción literaria se reconozca como una de las más ricas y enigmáticas de la narrativa mexicana. La construcción de sus personajes es un estudio de la psique humana en circunstancias que a primera vista podrían parecer rutinarias e insignificantes, pero que, con una visión analítica e introspectiva como la de Amparo Dávila, se convierten en viajes hacia un mundo diferente, engendrado por la imaginación. Esta edición reúne la producción cuentística de esta importante autora. A sus ya reconocidos Música concreta, Tiempo destrozado y Árboles petrificados, el Fondo de Cultura Económica tiene el honor de agregar un libro inédito: Con los ojos abiertos.
Érase una vez una puerta custodiada por hadas y dragones. Érase un reino de bosques encantados y casas embrujadas, de castillos y palacios habitados por princesas y príncipes, brujas y hadas, gigantes y enanos. En este libro Patricia Esteban Erlés se acerca a esas historias, esos cuentos de la niñez, con una mirada y una reinvención personales de la tradición literaria y popular de la narrativa infantil. Un bello y estremecedor catálogo humano de gestos y de personajes marcados por el amor, la muerte, la traición, el miedo, la locura o la crueldad ilustrado por la artista chilena Alejandra Acosta para no olvidar que, en realidad, somos los libros que hemos leído y los relatos que nos han contado.
Salvados por sus hijos, náufragos de sus padres, los protago-nistas de estos cuentos se zambullen en las profundidades de los vínculos esenciales. Las casas, el mar, el campo son encierro y escape; el espacio donde las generaciones se alimentan, sueñan, procrean. Con trazo lírico, despojado e irónico, Katya Adaui ensaya su teoría de la paternidad: un mapa opaco en el que los seres humanos rastrean con fuerza e inteligencia cómo sobrevivir a la crianza. Pudorosos ante lo íntimo, apaciguados con los parecidos, enervados por lo familiar, esquivan los golpes, afrontan los abandonos y buscan cualquier prueba de ternura y felicidad para redimirlos. Porque en Geografía de la oscuridad son los hijos y las hijas quienes conocen la verdad de ese disfraz al que llamamos padre.
Más de siglo y medio después de la muerte de Edgar Allan Poe (1809-1849), celebramos la publicación de los Ensayos completos de uno de los mayores cuentistas y, en general, uno de los más importantes escritores de la historia. Lejos de ser la persona atormentada y melancólica que en ocasiones se nos ha presentado, esta edición muestra a un Poe comprometido con la literatura y la estética, así como con la crítica literaria de la obra de sus contemporáneos. En este segundo volumen –traducido por Antonio Jiménez Morato–, el creador y el intelectual confluyen en estos textos magistrales y poco conocidos, que agrupan su crítica literaria de autores estadounidenses, con escritores tan conocidos como Washington Irving o Nathaniel Hawthorne. Este segundo volumen incluye también su ensayo «La escena literaria y social» donde reúne escritos sobre el panorama literario de Norteamérica de principios del siglo xix, una de las mejores estampas literarias jamás escrita. Reunidos por primera vez en español y en cuatro volúmenes, en estos Ensayos completos se podrá comprobar el talento de Poe para hablar de literatura y el contexto cultural en el que participó. Una oportunidad para descubrir, por fin, todas aquellas facetas menos conocidas del autor de obras maestras como «La caída de la casa Usher», «El cuervo» o «Los crímenes de la calle Morgue».
Más de siglo y medio después de la muerte de Edgar Allan Poe (1809-1849), celebramos la publicación de los Ensayos completos de uno de los mayores cuentistas y, en general, uno de los más importantes escritores de la historia. Lejos de ser la persona atormentada y melancólica que en ocasiones se nos ha presentado, esta edición muestra a un Poe comprometido con la literatura y la estética, así como con la crítica literaria de la obra de sus contemporáneos. En este primer volumen –traducido por uno de los grandes expertos de su obra, Antonio Rivero Taravillo–, el creador y el intelectual confluyen en estos textos magistrales y poco conocidos, abarcando desde el análisis más profundo del verso y la composición poética, a la crítica atenta de autores como Dickens, Coleridge, Hazlitt o Defoe. Reunidos por primera vez en español y en tres volúmenes, en estos Ensayos completos se podrá comprobar el talento de Poe para hablar de literatura y el contexto cultural en el que participó. Una oportunidad para descubrir, por fin, todas aquellas facetas menos conocidas del autor de obras maestras como La caída de la casa Usher, El cuervo o Los crímenes de la calle Morgue.
Un cadáver contagiado de virus covid yace amortajado sobre un sofá doméstico bajo un parasol. Junto a él un cartel dice: «¡Hemos llamado al 911 y no hay ayuda!». Es una mañana en Guayaquil durante el año 2020. Plena pandemia. Esta imagen de muerte desoladora explica qué tipo de golpe y de descenso es Visceral. Después de los éxitos de Pelea de gallos y Sacrificios humanos, un libro entre la autobiografía, la memoria y la autoficción, una suerte de manifiesto atravesado por la actualidad que viaja a través de los miedos y las obsesiones, de las experiencias y los recuerdos, de los hallazgos y las búsquedas de María Fernanda Ampuero. Violencia contra las mujeres. El cuerpo ultrajado, el cuerpo rechazado. El deseo y la sexualidad. La salud mental, la obesidad, la infancia. La madre y las maternidades. El poscolonialismo, la ecopolítica, el feminismo. La escritura y la lectura. Un libro monstruosamente honesto, descarnado, demoniaco, con un alto grado de exhortación furiosa. Un libro de María Fernanda Ampuero. Ella se atreve.
Para entretener, divertir, interesarse por la salud o las penas de sus destinatarios y aliviarlas en lo posible. Con esos motivos escribía sus cartas Virginia Woolf. Para intercambiar ideas, comunicarse, conocer cotilleos, saciar su curiosidad por la vida de sus amigos, por sus relaciones, incluso por sus casas. Afectuosas casi siempre, distendidas y hasta jocosas en otras ocasiones, a la autora nunca le preocupó lo que se hiciera con sus cartas tras su muerte, estas cartas cuya selección presentamos ahora al lector en español y que nos devuelven a una Virginia Woolf cercana, espontánea, cariñosa, irónica, con su particular y muy personal don para escribirlas. Ordenadas de forma cronológica (desde 1912, a punto de convertirse en escritora de ficción, hasta su muerte en 1941), las cartas de esta selección –la mayoría inéditas en nuestra lengua– recorren los tres temas principales de su correspondencia: la literatura, las casas y las gentes, y nos acercan al retrato vital de una de las figuras literarias esenciales del siglo xx.
En cada una de sus obras comprobamos, como ella apunta, que sus propuestas esenciales y breves están despojadas de carne, escapan a la lógica, son como fantasmas que burlan al lector poco atento. En el presente volumen se reúnen sus cuatro libros: La Sueñera, Casa de geishas, Botánica del caos y Temporada de fantasmas. A ellos se unen un grupo de inéditos bajo el nombre de Fenómenos de circo.
Los cien microrrelatos de este libro lúdico e inquietante, milimétrico y adictivo, diverso y embrionario, son orbes en miniatura, textos que en unas pocas líneas pueden transmutarse en delicadas esencias o en bebedizos letales, piezas repujadas por un exq
Todo viaje puede desarrollarse en tres ámbitos: el interior, el que transcurre en el tiempo y el que transita por el espacio. El que tiene como dimensión el espacio colma los sentidos, el temporal alimenta la experiencia, aunque es el viaje interior el que puede cambiar al ser humano. Pero ¿puede un ser humano modificar el sentido del universo? En El libro de los viajes equivocados los personajes comienzan una aventura en la que el azar orienta sus pequeñas historias hasta sumarlas en un devenir general. A través de una inquietante espiral narrativa, estos cuentos nos llevan a interrogarnos sobre el complejo mundo en el que nos toca vivir.
¡Damas y caballeros, bienvenidos al menor espectáculo del mundo! Aguanten la respiración y sean testigos de los prodigios más sorprendentes: conozcan al increíble hombre que se comunica con un fantasma escribiendo mensajes en la puerta del servicio de un bar, a la extraordinaria gata enamorada de su vecino, al vendedor de enciclopedias que acaba suplantando al hijo de una de sus clientes, a la fabulosa niña que recibe cartas de su muñeca perdida, al asombroso hombre que se desdobla con cada decisión que toma, y toda una troupé de criaturas maravillosas que harán las delicias de toda la familia. Solo un autor tan fantástico como Félix J. Palma podría realizar un triple salto mortal para encontrar el lado más absurdo de nuestra existencia, y conducirnos, con una escritura imaginativa, sembrada de hallazgos e imágenes inolvidables, hacia ese territorio mágico donde conviven la poesía y el delirio, la melancolía y el humor. Pasen y lean, señoras y señores, estas nueve historias sobre el tema más universal de la literatura, el amor, el menor espectáculo del mundo, porque solo puede ser visto por dos espectadores al mismo tiempo. ¿No oyen el redoble de tambores?
Peces y espejos, colores esperando en los museos, celos, ombligos en fuga, amores oníricos, un masoquista que llora de oreja a oreja, son algunos de los ejes que conforman este libro desfachatado y tierno. Insólito y frágil. Como un concierto, El perro que comía silencio consta de tres movimientos: Mi primera muerte, La música y el resto y Huesos. Escritos en un tono lúdico e intenso, en estas páginas el lector transitará por una gran variedad de temas donde la música es quizá la única certeza. Sobre El perro que comía silencio se ha dicho: “Pocas veces se tiene el privilegio de encontrar un primer libro capaz de transmitirnos tanto asombro literario, tanto placer del lenguaje. Un banquete de talento, humor e ingenio melancólico”, Andrés Neuman; “Sin dejar de ser originales, en estos cuentos de Isabel Mellado resuena el eco del piano de Felisberto Hernández y el tam-tam de las greguerías de Gómez de la Serna. Una felicidad extravagante. Una partitura canina”, Eloy Tizón. Sobre Isabel Mellado se ha dicho: “¿Por qué no imaginé yo antes estos cuentos?, me pregunto. Cuantísimo me hubiese gustado escribirlos, firmar tanto talento. Te odio, te amo, Isabel Mellado. Te robaría ahora mismo las palabras todas, y también los silencios”, Hipólito G. Navarro; “Los cuentos de Isabel Mellado tienen algo que los hace excepcionales: un delicado equilibrio entre la singularidad argumental y brillantes giros de lenguaje. Son cuentos que no están unidos, sino reunidos armónicamente. No invitan solo a la lectura, merecen el misterioso placer de la relectura”, Ronaldo Menéndez.
Wharton, la primera mujer en recibir el prestigioso Premio Pulitzer y, seguramente, la novelista norteamericana más importante de su generación, publicó en la revista Scribner’s a mediados de los años veinte una serie de ensayos dedicados a la técnica, la práctica y el oficio de la creación literaria. Escribir ficción es una brillante aproximación a las claves de la ficción moderna, en el que, con sencillez y rigor, desgrana técnicas y re-cursos para desarrollar el estilo y la estructura narrativa, contar un cuento o desarrollar los personajes, entre otros aspectos y mecanismos. Escribir ficción es un notable “manual de escritura creativa” con visos de convertirse en referencia indispensable en la bibliografía del género, pero no solo: con un capítulo dedicado a Marcel Proust y un broche a este volumen acerca de la lectura, es posible, al mismo tiempo, compartir las experiencias propias de un creador inimitable como, sin duda, lo fue la autora de La edad de la inocencia.
En este circo podrán contemplarse el extraño caso de la novela enana, acróbatas que dan saltos mortales fuera de la realidad, humanos amaestrados, malabaristas de verbos y un ángel trapecista. En este circo se verán seres mitológicos contratados a regañadientes y personajes que se equivocaron de género literario. Los lectores se morderán los labios con el difícil equilibrio del amor, el drama del payaso, el increíble origen de la vida y la espeluznante sociedad del espectáculo. Y no, no hará falta que pasen y vean porque ya sospecharan que la vida es circo. Ana María Shua cuestiona, una vez más, los límites convencionales de la narración en esta colección de microrrelatos que se articulan a través de la metáfora del circo, de sus oficios, sus monstruos, sus animales y su historia. La autora argentina, máxima exponente del género, presenta con sutil lirismo y punzante sentido del humor el destino del ser humano y nos permite mirar de frente, como en la arena circense, la desafiante y extraña realidad.
Papel Carbón reúne los primeros libros de relatos de Fernando Iwasaki Tres noches de corbata (Lima, 1987) y A Troya, Helena (Bilbao, 1993) dos títulos donde los lectores del narrador peruano podrán reconocer los temas, el humor, la prosa coruscante y las múltiples referencias culturales que caracterizan la obra de uno de los autores fundamentales del cuento contemporáneo en lengua española. Rescatamos así Tres noches de corbata, libro que dialoga con los precoces volúmenes de relatos de un pequeño grupo de escritores españoles y latinoamericanos nacidos en la década del 60, como Alguien te observa en secreto (1985) de Ignacio Martínez de Pisón, Ligeros libertinajes sabáticos (1986) de Mercedes Abad, Los laberintos invisibles (1986) de Guillermo Busutil, Debería caérsete la cara de vergüenza (1986) de Sergi Pàmies, El móvil (1987) de Javier Cercas, Veinte cuentos cortitos (1989) de Iban Zaldua, Infierno grande (1989) de Guillermo Martínez y Cuentario (1989) de Jorge Eduardo Benavides, todos tecleados a máquina y todos copiados con papel carbón.
Ana María Shua es una figura clave en la narrativa argentina actual y reconocida maestra en el género brevísimo de la microficción. Sus cuentos, como los recopilados aquí, vienen a completar la cartografía literaria de una escritora indispensable que se mueve entre la realidad y el sueño o la pesadilla, entre lo cotidiano y lo fantástico, guiando a sus personajes por situaciones extremas donde en ocasiones no falta tampoco el humor sutil, el absurdo y la ironía más cruel. Un mundo personalísimo para unos relatos magistrales. Esta antología preparada por Samanta Schweblin selecciona lo mejor de cada uno de sus libros para ofrecer al lector una magnífica oportunidad de adentrarse en su obra. Detrás de la aparente cotidianidad de estos cuentos, de sus personajes familiares o absurdos, una fuerza extraña late oculta tras la trama y deja una vega sensación de fracaso. No es la muerte presente en muchos de sus cuentos, ni la pérdida, ni el dolor. Es una amenaza mucho más alarmante: la fuerza extraña late en los cuerpos, del prólogo de Samanta Schweblin.
¿Qué ocurrió realmente en la fiesta celebrada anoche? ¿Hubo alguna víctima? ¿Qué contiene la caja que nuestro jefe nos entrega en secreto, pidiéndonos que no la abramos, y dentro de la cual se detecta una agitación, un mínimo llanto? ¿Será un ser vivo o un mecanismo de relojería? ¿Quién es esa otra persona que no nos interesa, que suele aparecer en las relaciones de pareja casi siempre adosada al ser amado y de la que es imposible librarse? ¿De qué clase de apocalipsis huye esa familia que abandona la ciudad con lo puesto y termina vagando perdida por el bosque? En todos estos relatos hay un reverso de sombra, un vértice de silencio, algo que no se nombra directamente pero que es una invitación al lector para que se sumerja y participe en la construcción del sentido. Para que intervenga en la extraña normalidad de estos diez sueños, y pueda encontrar un poco de claridad o un lapicero contra la desdicha. Páginas que resplandecen con luz propia. Técnicas de iluminación.
El relato hiperbreve es un género de nuestro tiempo, adecuado al ritmo y la intensidad de nuestras vidas. En ellos se mezcla el humor, el lirismo, el juego: son textos para ser leídos una y otra vez. Y en cada relectura vuelven a sorprendernos, a descubrirnos cada uno de sus pequeños detalles. En esta antología de Editorial Páginas de Espuma, a cargo de la escritora Clara Obligado, se reúnen casi doscientos textos escritos en español. Expresión de un auténtico prodigio, ninguno de los relatos elegidos tiene más de treinta y tres líneas y fueron concebidos así por sus autores, de modo que no son fragmentos sino obras unitarias. Escritores consagrados, como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar o Augusto Monterroso le dieron nivel literario y hoy lo practican los jóvenes creadores que encuentran en él una extensión apropiada para el cibertexto.
Patricia Esteban Erlés nos invita a visitar su Casa de Muñecas soñada, una idéntica a las que salían en aquellas películas antiguas protagonizadas por chiquillas ricas, pálidas y desdichadas; algo tan bonito, tan siniestro y tan delicado que parece imposible que exista fuera de la ficción. Esta Casa de Muñecas tiene un dormitorio con armarios que esconden cosas y parejas que padecen de terror nupcial; un baño lleno de mujeres atrapadas en el espejo; el cuarto de los juguetes retiene a todas las niñas que pudimos ser; y el desván alto y oscuro de esta mansión de juguete, es un rincón maldito donde caben todos los miedos, las fobias irracionales o las criaturas que atormentan nuestra mente. Y hay muchas más habitaciones, más espacios y largos pasillos oscuros. Recorramos esta mansión, conozcamos sus misterios, admiremos su belleza magenta, pero sin olvidar que nos devolverá la mirada. Las casas de muñecas nos miran, se pasan la vida mirándonos. En su primer libro de microrrelatos, Patricia Esteban Erlés ha logrado una extraordinaria colección en la cual, a lo largo de diez habitaciones y cien textos, se pasean miedos infantiles, ecos literarios, cinematográficos y fotográficos. Una muestra de género fantástico teñido de magenta, repleto de niñas que no crecen, de muñecas con vida propia, de fantasmas y lugares secretos. Un paseo por un ajuar funerario delicioso que Sara Morante ha dibujado de tal modo que sus ilustraciones no sólo complementan los textos, sino que dialogan con ellos, e incluso, por momentos, amplían su sentido.
El padre del cuento. Un punto de partida para la literatura. Antón Pávlovich Chéjov y su universo. Por primera vez en español cuidados volúmenes reunirán toda la narrativa breve del maestro ruso universal. Una selecta traducción realizada por los mejores traductores y una rigurosa edición a cargo de Paul Viejo, que servirá para conocer de principio a fin y cronológicamente la obra del autor de La dama del perrito. En esta segunda entrega, los dos años más fecundos y ricos, fundamentales en su obra. De miniaturas impecables como Fracaso a relatos extensísimos como Un drama de caza, pasando, por supuesto, por cuentos que ya son clásicos de la literatura universal: La broma, En el camino, Agafia o Vanka. 1885 y 1886, donde su estilo, su capacidad para la sugerencia y la elipsis, sus estructuras y su arriesgada modernidad, se modificaron para dejar un legado heredado universalmente. El camino continúa hacia una obra de referencia. El camino de Chéjov. Chéjov completo.
Tránsito terrorífico de vehículos. Robo con nocturnidad y alevosía de la máquina de escribir de Mario Vargas Llosa. Invasión de turistas-zombis. Puertas en ruinas que te transportan al más allá. Trenes que sufren mal de altura. ¿Ficción? ¿Libro de viajes? Uno de los máximos representantes de la literatura fantástica de los últimos tiempos, David Roas, nos da la bienvenida a Incaland®, y nos invita a acompañarle en una aventura fiel a los hechos y desbordante de imaginación. En la mejor tradición hilarante y divertida, esta travesía peruana corrobora las palabras de Fernando Iwasaki: su autor es un escritor desopilante, el profesor más majara que un director de serie B podría contratar.
La muerte juega a los dados es un libro capaz de situarse en la frontera de los géneros y de la ficción misma. En una casa de la clase alta de Buenos Aires aparece un hombre con un disparo en la sien. Estamos en 1936. A partir de este relato, se teje una compleja red de historias que, en general, ha sido exclusiva de la novela. Clara Obligado desarrolla, al mismo tiempo, una narración policíaca y una saga familiar que llega hasta nuestros días, una colección de cuentos de brillante arquitectura cuyos afluentes arrastran al género hacia caminos nuevos. Elaborada y precisa, experimental en muchas ocasiones, la escritura de Clara Obligado que obtuvo el Premio Setenil al mejor libro de cuentos del año con El libro de los viajes equivocados es capaz de emocionar y atrapar al lector. Pero, sobre todo, es capaz de sorprenderlo.
