Vida Familiar
El abuelo hace cosas raras. Lo olvida todo. Le cambia el nombre a todo el mundo, incluso a su nieto Paulo, al que llama Simbad. Paulo luchará contra la enfermedad de su abuelo con comprensión, complicidad y mucho afecto. Acompañar a Simbad, un personaje lleno de valentía y sutileza, en el descubrimiento de la enfermedad de su abuelo, será una aventura emocionante para todos los lectores.
Esta es la historia de un niño que todo el mundo creía estupendo y sin problemas... En realidad, sus padres no lo conocían, creían que ya era mayor. Nadie sabía como se sentía, ni que a veces tenía miedos y malos ratos, excepto su abuela. Una vez su abuela tiene que irse de viaje un tiempo y le hace un regalo: ¡Un osito! Los padres creen que ya es mayor para jugar con un osito, pero este se vuelve el compañero y confidente de nuestro niño, hasta que vuelve su abuela.
De la noche a la mañana, la vida de Andrés se pone patas arriba. Y es que, cuando llegan las vacas flacas, arrasan con todo! Con sus padres sin trabajo, tienen que irse a casa de Mamelé, la extraordinaria abuela que hará hueco no solamente para ellos. Mientras todos hablan de crisis, Andrés intenta encajar los cambios con humor, pero cómo se las arreglará la tribu familiar para salir adelante?
La casa nueva es tan grande que a Raquel le da miedo... Por eso no se separa de su madre, como si estuviesen cosidas. Pero su madre, que no es modista pero tiene mucha gracia con los hilos y las tijeras, tiene un plan. Le hará un vestido muy especial y, además, gracias a unos hilos de colores, le demostrará que, aunque no estén juntas, siempre estarán unidas.
Naima espera con ilusión irse de vacaciones con sus padres, pero mamá está tan ocupada que no tiene ni un minuto libre, ni siquiera para soñar. La niña sospecha que hay un ladrón que le roba el tiempo a su madre y, con la ayuda de Timmi, su mejor amigo, trama un plan para atraparlo. Naima hará un montón de descubrimientos y un gran hallazgo: qué quiere ser de mayor.
No me gusta peinarme, me gusta pintar en las paredes, y me encanta jugar con el grifo de la ducha. Y, sin embargo? ¡mi papá me adora!
Soy muy goloso? y muy, muy torpe. Siempre grito y no me gusta nada lavarme. Pego los mocos por todas partes y hoy he cortado las cortinas de mi habitación? Y, sin embargo? ¡mi mamá me adora!
Mauro es un niño modelo, pero no goza de buena salud y ha de quedarse casi siempre en su casa. Sin embargo, las cosas cambiarán al recibir la visita de su abuelo, que no parará hasta haberle contagiado sus ganas de vivir.
Dudú tiene mucho sueño. Se quita las zapatillas, se mete en la cama, apaga la luz... ¡Buenas noches, luna! Buenas noches, Dudú! y... ¡a dormir!
"Tea no esta contenta: tiene que compartir su cuarto con Matâias, pero, sobre todo, tambiâen las atenciones de mamâa y papâa. Y siente una punzada en la barriguita. ÅQue sera?"--Back cover.
Sara acaba de tener una hermanita. Toda la familia está muy contenta, pero ella no entiende nada. ¿Por qué está tan calva?¿Ahora sus padres no la querrán tanto? Y, sobre todo, ¿por dónde ha salido?
Eva Gordon es una niña rica y consentida que lo tiene todo. Pero cuando su padre se queda sin trabajo y ella tien que cambiarse de casa y de colegio. Una visita casual a una adivina la lleva a creer que hacer el bien puede ayudarla a recuperar su antigua vida. Y es posible que ser bondadosa también la ayude a ella en la misma medida. He aquí el viaje de Eva: de princesa consentida a niña solidaria.
Tras regresar de un largo viaje por Europa con su amado Gilbert, Ana descubre que ha habido muchas novedades tanto en Glen como en la propia Ingleside. Convertida ya en una mujer madura y disfrutando de su matrimonio, Ana es madre de seis traviesos niños que han heredado la imaginación y las ganas de buscar aventuras de su madre. Estos chicos y chicas ya han encontrado un lugar especial para ellos, el Valle del Arco Iris, pero no pueden ni sospechar las cosas que ocurrirán cuando otra familia se mude a la vieja mansión que se encuentra en las cercanías.
Este es el cuento más bonito del mundo. Un álbum ilustrado que describe con ternura y humor las dudas, los sentimientos y la emoción de un niño cuando llega un bebé a casa. Para ayudar a niños y niñas a descubrir que tener un hermano puede ser muy divertido.
Paula tiene cinco años y le gustan mucho los helados, especialmente los polos de todos los sabores. Ella y su papá, de regreso a casa, pasan por una heladería. Paula pregunta a su papá si puede tomar un polo. El papá, que conoce bien los gustos de Paula, le pregunta si el polo que quiere es el de color lila. ¡Qué contenta se pone la niña! Paula ya sabe leer algunas letras. A lo mejor sabe leer lo que pone en el envoltorio del helado. «Leo: polo», dice contenta. Luego, como sabe que los papeles no se tiran al suelo, pide a su papá que la ayude, puesto que ella sola no llega a la boca de la papelera. Su papá la aúpa y Paula echa el envoltorio del polo dentro de la papelera.
Realiza tu compra en Pacifiko y recibe tu envío en cualquier dirección de Guatemala. "Yo no puedo afirmar que somos una familia de tantas. De que somos raros, lo somos. Claro que de lejitos y sin platicar mucho parecemos una familia normal. Les voy a contar para que vean que no exagero. Empecemos por mi papá. Mi papá tiene que tener todo bajo control. Es previsor hasta el límite de lo posible: paga sus impuestos el primer día que abren las oficinas. Compra artículos repetidos por si se rompen o extravían. Por eso tenemos un cuarto lleno de cajas de clips, de decenas de cámaras fotográficas, varios medidores de pulso y unos doce tinacos nuevecitos, sin desempacar. Por supuesto, ya tiene pagado el funeral de toda la familia, hasta de mi sobrinito que acaba de nacer. Y cuando tenemos que ir a algún lugar nuevo, como por ejemplo a una boda, hacemos simulacros: nos vestimos, nos arreglamos, compramos el regalo y buscamos la dirección. Practicamos lo que vamos a decir y en dónde vamos a estacionar el coche."
