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De los filos de la cotidianidad se asoman mujeres en busca de bebés hermosos, de pequeños ángeles fotografiables que completen la imagen de bondad que circulará en los medios. En esos mismos filos se reflejan los rostros de los desaparecidos que muchos extrañan, pero por los que es mejor no preguntar. La miseria humana profunda sonríe con todos sus dientes y se burla de los personajes que Michelle Recinos trae frente a nuestros ojos, se ríe de ellos, de sus esperanzas, de sus deseos de ser amados, de tener una vida tranquila; y al carcajearse de su inocencia la burla nos alcanza, nos envuelve y nos hace reconocernos como personajes ilusos, amorcreyentes, buenavoluntadesdeseantes, dispuestos a todo o casi por un poco de felicidad de esa que se anuncia, que nos hará sentir únicos, especiales, buenos.En Sustancia de hígado, Michelle Recinos documenta desfiles de miserias, voces disfrazadas de indiferencias, de deseos de evasión que se elevan por los aires. Un carnaval terrorífico al que los contextos violentos nos hacen acostumbrarnos, encontrar explotables, mediáticos.
De contraportada: En una década que ha combinado la lucha contra la impunidad y la erosión de la democracia, este libro propone una nueva forma de entender lo antidemocrático: no como una etiqueta ideológica sino como una práctica concreta que erosiona los principios de igualdad, libertad y no regresividad.Aquí Briseida Milián Lemus ofrece una mirada rigurosa para catalogar a los actores que conformaron lo que se conoció como el Pacto de Corruptos en Guatemala entre 2014 y 2024. La obra identifica, clasifica y caracteriza a los grupos que, desde el poder político, económico, religioso y judicial, socavaron esos valores fundamentales, y revisa los mecanismos que emplearon y su conexión con las prácticas contrainsurgentes. Este documento muestra cómo estos actores se articulan en redes informales, alianzas circunstanciales y pactos tácitos para preservar privilegios, bloquear reformas y perseguir a quienes defienden los derechos humanos y la justicia.
David Unger ha creado una protagonista femenina inolvidable. Olivia es tímida pero fuerte; poco agraciada, pero sensual; se siente culpable, aunque también enojada con su familia por haberla abandonado. Desea amar y ser amada, hecha de carne y hueso; nos identificamos con ella gracias a la prosa natural y fluida del autor, que además contiene imágenes sorprendentes.Mónica LavínPara mí, eres divina cuenta la historia de una niña indígena maya, Olivia, que escapa del mundo empobrecido del campesinado guatemalteco en el que nació. La novela se centra en su crecimiento y transformación individual. Narra su vida a lo largo de veinte años, comenzando a los seis, cuando empieza a cosechar café junto a su madre, en una plantación cafetalera. Es una novela bellamente escrita. Las habilidades poéticas de Unger y su capacidad para narrar o inventar una historia cautivadora son evidentes a lo largo de toda la novela.Jonathan CohenCon una ambientación maravillosa, una narración fluida, personajes muy bien perfilados y lugares, escenarios e historia muy bien descritos, transcurre esta novela que toca el corazón y hace vivir una montaña rusa de emociones. El autor logra transportarnos a la época y lugares de este libro y logra transmitir la historia hasta que el lector la siente casi como propia.Kenya, hojeandomundos.blogspot.comEste libro absorbente, lírico y sabiamente afirmativo placentero precisamente porque reconoce que hay tanto dolor en el mundo ofrece una historia apasionante, además de una profunda reflexión sobre los roles de género indígenas y la globalización, temas que siguen marcando al mundo actual.Nicholas Birns
Guatemala es un país dominado por una poderosa estructura oligárquica, vinculada estrechamente al narcotráfico que extiende sus ramificaciones de corrupción por medio del sistema neoliberal desde 1996. Funcionarios, magistrados, jueces, fiscales, diputados, militares, gobbernadores, alcaldes y religiosos le permiten manipular según sus intereses la política, la justicia y la economía en alianza con empresas transnacionales y de países poderosos, supuestamente aliados y amigos. Como resultado de ello hay una violencia que devasta el tejido social, la pobreza crece, la desigualdad se profundiza, la educacion se manipula, la salud se negocia, la desnutrición se expande, las oportunidades laborales desaparecen y la migracion aumenta.Ante este poderoso naroestado oligárquico, no me queda más que denunciarlo públicamente de la mejor manera que creo posible, por medio de este libro/manifiesto, con pensamiento crítico y una consistente autocrítica desde mi condición y calidad de militar activo, arbencista, nacionalista y antioligárquico, con el propósito fundamental de generar en el pueblo honrado y trabajador principalmente en la juventud rebelde y soñadora, la necesaria conciencia social para destruir este sistema neoliberal; por la vía electoral y pacífica, con votos, no ocn balas. Y también contribuir a formar en mis compañeros militares conciencia militar y social, a fin de contruir una nueva sociedad con amor al prójimo -jamaás con racismo-, en beneficio de todods, de manera especial de las clases abandonaas y explotadas.
Varias son las rutas que recorre este libro. Unas van de una ciudad a otra, de un continente a otro, a través de calles conocidas y luego abandonadas. Rutas que van de mujer en mujer, entre el desamor y el desencanto. Entre el pasado y el presente, la ternura y la violencia. Vías por las que se mueven los que fueron o en las que se invoca el recuerdo de los ausentes. Un libro que es, a su vez, una cartografía vital y emocional, cruzada de principio a fin por una ruta paralela marcada por la música, nostálgica y festiva, como las vidas de las que da testimonio.La literatura de Carlos Calderón del Cid llegó hasta nosotros por primera vez en 2016, cuando fue anunciado como ganador del Premio BAM Letras, con el que se publicó su primer libro de relatos titulado Un bolero lleva tu nombre. Siete años después volvió a remarcar su oficio y su talento, cuando fue acreedor del Premio Carátula de Cuento Breve, y en 2024 cuando ganó el Premio Monteforte Toledo. Estos dos últimos relatos ganadores aparecen en este libro, en el que el autor vuelve a dar fe de su sensibilidad cotidiana y de su vocación narrativa.
En “Disidencia y disciplina”, la antropóloga Alejandra Colom teje con sus voces una reflexión acerca de los miedos de la élite tradicional, sus dinámicas internas, y los mecanismos que emplea para sofocar el disenso cuando este pone en jaque sus intereses de clase, tanto económicos como en materia de impunidad. Un libro esencial para entender una parte casi invisible de lo que ha ocurrido desde las protestas de 2015 hasta hoy, pero también para abrirse al futuro y comprender que hay otra forma de ser empresarios, y que esos también existen en el país.
El libro, grávido de detalles vergonzosos, de karmas miserables, posee no obstante la cualidad de trasladar lo sucio sin hacerle altar (…) Y así la gelatina de la novela se va haciendo más densa y absurda, más bastante guatemalteca, mientras una comunidad de vecinos decide matar a un violador, como acto de justicia autoasumida. Crueldad social y crueldad individual se rechazan y exigen mutuamente. Son opuestas; pero a la vez se necesitan.
El presente ensayo se ubica en el espacio de convergencia entre la sociología y la historia. La identificación de las dinámicas sociales que dieron lugar al Estado contrainsurgente, con sus instituciones y prácticas de violencia desaforada, se hará mediante la exploración de las razones y las formas que la violencia fue adoptando en la sociedad y en el Estado guatemaltecos en las distintas etapas de su historia, de acuerdo con un marco conceptual anclado en la sociología política y enfocado en problemas de construcción estatal y pacificación de la sociedad como condiciones –causa y efecto– de la modernidad. El propósito de la cuidada investigación del doctor Bernardo Arévalo de León, es estudiar al Ejército de Guatemala como factor político y por ello como una parte del Estado; su pretensión es cubrir las distintas dimensiones del cuadrilátero: la historia militar vinculada a la nación y al Estado, su dominación como aliado de clase, como un cuerpo militar técnico que forma parte del poder, no siempre democrático. Al señalar los puntos anteriores, se quiere presentar la complejidad del objeto de análisis: es el esfuerzo que se desarrolla exitosamente en este trabajo. Edelberto Torres-Rivas
Luego de la “caída” de Árbenz, con la decepción en las venas y la rabia de ver quebrada, rota, hecha añicos la democracia en Guatemala, Asturias presenta esta colección de relatos en la que la intervención, la violencia, los miedos pero también la esperanza y la resistencia retumban y resuenan por los territorios recorridos y las situaciones vividas en estas páginas en las que el español guatemalteco se opone —resiste a los anglicismos— en una batalla simbólica con la intervención que termina con la pequeña primavera democrática, que la viola y la fusila. La poesía de Asturias, su increíble capacidad de crear imágenes, su mágica reproducción de los sonidos que pueblan la mísera realidad en la que se inspira, intensifican la descripción de los personajes grotescos, dobles, amargos que someten a Guatemala y llevan al lector a cuestionarse si a pesar del cambio de actores y de escenarios, la dinámica local —latinoamericana, incluso— tiene, como dice Asturias al inicio del libro, más de novela que de verdad.
Víctor Muñoz, consecuente con su mejor estilo, regresa a sus lectores y se afianza como uno de los narradores latinoamericanos más interesantes que han surgido desde finales del siglo pasado hasta lo que va del presente.Fue un gran gusto, y por qué no decirlo, un verdadero deleite leer esta novela, imposible de soltar una vez que se ha comenzado. Conjeturo que fue escrita casi sin descanso, así como habrá de ser leída. Me he reído a más no poder desde el principio hasta el fin; sin embargo, a veces risa amarga por nuestra desventura, pero risa al fin.En esta novela, escrita más bien como un cuento largo, Víctor recrea una especie de ser supremo muy tropical al que nunca abandona y al que va llevando por una serie de situaciones, todas de corte político, con humor exorbitante, y a veces hasta con humor negro, que habrá de hacer que el lector se detenga para carcajearse y luego reflexione acerca de cómo fue posible que las situaciones que él expone se hayan dado. Pero se dan.Como todo buen relato latinoamericano, desde el mero principio, Víctor va dando a conocer a su personaje principal y al lector no le queda más que soltar una carcajada tras otra y darle crédito al autor por haber escrito un libro tan revelador y ameno. (Ricardo Cordón Herrarte)
Desde una perspectiva histórica-comparativa, el capitalismo centroamericano con excepción de la versión costarricense en algunos temas ha fracasado rotundamente en al menos cuatro aspectos fundamentales: en la construcción de economías productivas, competitivas e integradas, en el logro del progreso social para la mayoría de la población, en el apuntalamiento de la democracia y en el cuidado del medio ambiente. Ahora que Centroamérica se encuentra en medio de la crisis socioeconómica más grave del presente siglo, que las secuelas de la pandemia del COVID-19 han profundizado la pobreza y la desigualdad y que la democracia se encuentra en grave riesgo, es tiempo de preguntarse con franqueza cuáles son las razones por las cuales el capitalismo centroamericano ha sido tan deficiente en estos aspectos fundamentales de la vida social y por qué pese a sus enormes y repetidas fallas inadmisibles en cualquier país capitalista desarrollado sigue funcionando con toda impunidad sin que los principales actores nacionales e internacionales incluyendo la mayor parte de la academia y de la comunidad internacional se atrevan a cuestionarlo abiertamente. El éxito de las élites centroamericanas en construir un capitalismo a su medida y de sacar provecho de la globalización económica y de la profundización de la economía de mercado no es solamente mérito propio. Tiene que ver también con el papel que Estados Unidos ha jugado históricamente en la región, ya que con sus acciones y omisiones en la práctica se ha convertido en uno de los principales defensores y patrocinadores del capitalismo en Centroamérica y en el principal aliado de las élites económicas opuestas a la democracia y a la redistribución. Si Estados Unidos realmente está interesado en contribuir a resolver los problemas de Centroamérica, debería revisar su política de alianzas con los actores centroamericanos, apoyando y fortaleciendo a aquellos que están a favor de la democracia, de una mayor justicia social y de la instauración de economías modernas, productivas y competitivas, y funcionando como contrapeso de los que se empeñan en mantener el statu quo y que se niegan a contribuir a financiar el desarrollo a través del pago de los impuestos, entre los cuales se encuentran buena parte de las élites económicas.
Este libro es una contribución al conocimiento ciudadano de la relación entre economía y política en Guatemala. En un lenguaje sencillo, cuenta la historia de cómo poderosos consorcios familiares guatemaltecos, en alianza con élites políticas, encadenaron al Estado para promover sus intereses y evitar la implementación de políticas de transformación económica y social.El libro indaga en el origen y desarrollo de estos consorcios y de otros actores económicos. Evalúa el desempeño de exportadores tradicionales y no tradicionales, e identifica casos emblemáticos que ilustran la historia de la economía en el país y que se reflejan en la evolución de la inversión, el empleo y la productividad. Relata la experiencia de la multitud de familias, pequeños negocios y trabajadores por cuenta propia que sobreviven precariamente, produciendo y vendiendo desde maíz y frijol hasta tortillas o servicios de comida. No olvida a los migrantes y la economía del crimen, síntomas de las carencias del desarrollo económico nacional. El libro también propone un nuevo contrato social que sustituya los tratos económicos actuales, con el fin de impulsar un crecimiento económico sostenido e incluyente.
Poeta y combatiente, en su poesía y en su vida se juntan los caminos: cielos y tierras, amor y lucha, y arrojan una síntesis de vitales experiencias. Sus veneros poéticos están en todas partes donde el hombre se esfuerza por conquistar su propia estatura y construir un mundo en el cual la libertad y la esperanza no sean mitos, sino realidades.Un poeta del amor y del combate
Una foto de la infancia despierta en Claudia preguntas sobre sí misma, el racismo y el valor de los tejidos para narrar la historia. Aquella imagen, junto a la aparición inesperada de un profesor que desata memorias perturbadoras, aceleran una serie de decisiones de la protagonista en contra de la autodestrucción. La pareja de Claudia, Gérard, vivirá de cerca este proceso y se irá transformando en un país atrapado en la violencia. En el relato de La Letrada se entremezclan las vidas de personajes, de distintas generaciones, que componen un complejo mapa sentimental en un país que interpela sobre permanecer o huir.
En este libro se afirma que el poder judicial es el más débil de los poderes públicos. Esta aseveración se sustenta en evidencia empírica de distintos países, en diferentes épocas y diversas áreas. No es un recuento estadístico, más bien, es análisis crítico de casos elegidos por su sórdida representación y su impacto negativo en la estimación y percepción de la jurisdicción. La evidencia cualitativa empírica revela que la debilidad del poder judicial es por su dócil obediencia al poder político que designa a los integrantes de la cúpula judicial, por su incapacidad de impedir las irrupciones democráticas, su condescendencia con las dictaduras, la fragilidad ante los radicalismos ideológicos, la petrificada cultura de las órdenes jerárquicas institucionales y la falta de templanza y de responsabilidad en el ejercicio de la función jurisdiccional. Pero, la revelación más grave es la imposibilidad de hacer efectivas sus decisiones jurisdiccionales y no poder defenderse de la arbitrariedad y despotismo: esto es severo, porque si los jueces no pueden defender el ejercicio libre de su función, menos podrán proteger los derechos de los justiciables.Pero revelar la debilidad del poder judicial no es el fin del análisis crítico de este libro. Más bien, es el medio a través del cual se trazan líneas de advertencia del peligro de la fragilidad de una de las funciones más relevantes en un Estado de Derecho; también delinea la necesidad de transformar sustancialmente esa aquejosa realidad, presente e histórica; y, entrelíneas, proyecta las bases para diseñar una institución jurisdiccional independiente, racional, transparente, efectiva y, por sobre todo, capaz de controlar, impedir y suprimir la arbitrariedad; a lo que debe agregarse, la aptitud incuestionable de actuar en contra de la criminalidad organizada, de los grupos ilegales y de los sectores espurios, de los cuales debe librar a la sociedad.De esa cuenta, la lectura debe realizarse en clave disruptiva, reconocer la debilidad del poder judicial para apostar por el fortalecimiento de la función jurisdiccional. Adicionando una interpretación multidimensional para comprender, sin prejuicio, las diferentes aristas que el texto abarca. Y, sobre todo, una disponibilidad intelectiva para desaprender las rancias bases del origen, la organización y la funcionalidad de la actividad de la judicatura.Sin duda, para cambiar esa histórica realidad, debe voltearse la mirada al pasado, con desdén, y adelantar la mirada, sobre páginas en blanco, para fijar las líneas constitucionales base de un poder judicial equilibrado con los otros poderes públicos y capaz de cumplir independiente, imparcial e íntegramente su función. Esto sería insuficiente, sin la implantación de una nueva cultura de prácticas judiciales y jurisdiccionales, que debe impactar en la participación, percepción y confianza de los ciudadanos hacia los jueces.
En este libro se afirma que el poder judicial es el más débil de los poderes públicos. Esta aseveración se sustenta en evidencia empírica de distintos países, en diferentes épocas y diversas áreas. No es un recuento estadístico, más bien, es análisis crítico de casos elegidos por su sórdida representación y su impacto negativo en la estimación y percepción de la jurisdicción. La evidencia cualitativa empírica revela que la debilidad del poder judicial es por su dócil obediencia al poder político que designa a los integrantes de la cúpula judicial, por su incapacidad de impedir las irrupciones democráticas, su condescendencia con las dictaduras, la fragilidad ante los radicalismos ideológicos, la petrificada cultura de las órdenes jerárquicas institucionales y la falta de templanza y de responsabilidad en el ejercicio de la función jurisdiccional. Pero, la revelación más grave es la imposibilidad de hacer efectivas sus decisiones jurisdiccionales y no poder defenderse de la arbitrariedad y despotismo: esto es severo, porque si los jueces no pueden defender el ejercicio libre de su función, menos podrán proteger los derechos de los justiciables. Pero revelar la debilidad del poder judicial no es el fin del análisis crítico de este libro. Más bien, es el medio a través del cual se trazan líneas de advertencia del peligro de la fragilidad de una de las funciones más relevantes en un Estado de Derecho; también delinea la necesidad de transformar sustancialmente esa aquejosa realidad, presente e histórica; y, entrelíneas, proyecta las bases para diseñar una institución jurisdiccional independiente, racional, transparente, efectiva y, por sobre todo, capaz de controlar, impedir y suprimir la arbitrariedad; a lo que debe agregarse, la aptitud incuestionable de actuar en contra de la criminalidad organizada, de los grupos ilegales y de los sectores espurios, de los cuales debe librar a la sociedad. De esa cuenta, la lectura debe realizarse en clave disruptiva, reconocer la debilidad del poder judicial para apostar por el fortalecimiento de la función jurisdiccional. Adicionando una interpretación multidimensional para comprender, sin prejuicio, las diferentes aristas que el texto abarca. Y, sobre todo, una disponibilidad intelectiva para desaprender las rancias bases del origen, la organización y la funcionalidad de la actividad de la judicatura. Sin duda, para cambiar esa histórica realidad, debe voltearse la mirada al pasado, con desdén, y adelantar la mirada, sobre páginas en blanco, para fijar las líneas constitucionales base de un poder judicial equilibrado con los otros poderes públicos y capaz de cumplir independiente, imparcial e íntegramente su función. Esto sería insuficiente, sin la implantación de una nueva cultura de prácticas judiciales y jurisdiccionales, que debe impactar en la participación, percepción y confianza de los ciudadanos hacia los jueces.
Los hijos de Sebastián Reyes nos entrega momentos profundamente poéticos y reflexivos, con la suficiente dosis de tensión y suspenso como para que nos sintamos invitados a completar las piezas de historias que encuentran su sentido en un pasado al que vamos entrando de manera fragmentaria.Ganador del premio BAM Letras de novela con El flaco (2017), en esta nueva obra Renato Buezo construye el retrato de un pueblo sin nombre, y aunque no lo sitúa de manera obvia en Guatemala, evoca la historia compartida por tantas poblaciones guatemaltecas que conocemos bien. En ella, un evento particular vivido por tres jóvenes hermanos nos ofrece el perfil de toda una comunidad, desde sus difíciles inicios hasta sus actuales problemáticas sociales en las que la violencia, las supersticiones y el encuentro con la muerte transcurren entre miedos, intrigas y conflictos humanos que nos son familiares. Y en este escenario, la indagación en el pasado familiar de los hermanos nos acerca a las raíces de sus descontentos y sus deseos, que en gran medida son también los del pueblo.
En el arte impreso de Denise Phé-Funchal, las Buenas costumbres nos devuelven partes del paraíso tridestiladas con dosis justas de infierno a lo largo de casi mil 500 noches con sus madrugadas. Las palabras no se pierden ni te abandonan, pues alguien está (des)dibujándotelas en el oído. Recuerdos insondables se asoman desde una caja de galletas sin marca. La ironía da paso al alambre espigado de Jane Austen. La mirada minuciosa de Louise May Alcott relampaguea, sin dejarse desfigurar por la tentación balzaciana del inventario perpetuo. Las ruedas de Sir John Winston Lennon se vuelven una sola en la cual gira una niñez desechable, pero también ruedan flores que nacen sin permiso, semillas que crecen para volverse jardineros, el tono simétrico y los campos minados de Cheever, los ángeles malévolos y la suprema inocencia de las hienas de Saki.
Davico vive con su familia arriba de La Casita en Ciudad de Guatemala en los primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado. La Casita no es sólo su casa, también es el restaurante familiar. Para Davico y Felipe, su hermano mayor, el restaurante es un muy divertido. En el restaurante trabajan Augusto, el cocinero, y Otto el camarero; y los dos disfrutan mucho de hacerle bromas y trucos a Davico. Augusto, el cocinero, y Otto, el camarero que siempre llega tarde, disfrutan de hacerle bromas a Davico. También está Genghis Khan, el rey de las langostas, que vive en una pecera en el restaurante; mira a Davico con ojos redondos y negros que no parpadean, agitando sus antenas como periscopios submarinos.Todo cambia el día en que Davico escucha disparos en las calles, hay apagones todas las noches, y la familia debe dormir debajo de la mesa de madera en el comedor. Davico quiere ser valiente, pero los disparos y los tanques y los aviones que vuelan arriba lo aterrorizan.La vida cambia para Davico el día que sus padres les anuncian que deben irse a Estados Unidos, en donde nadie habla español, y todo es diferente.
La obra y pensamiento de Severo Martínez Peláez resultan inexplicables si se ignora que el gran historiador siempre estuvo inspirado en la idea de la indisolubilidad de la teoría y la praxis. No puede entenderse su interpretación de la historia y la sociedad guatemalteca, su pasado y su presente, si no se toma en cuenta que política y ciencia fueron para él las dos partes de una totalidad. Este libro trata de distintas maneras, a través de sus autores y autora, un tema crucial en la vida y obra de Martínez Peláez, la praxis revolucionaria. Con esa idea, Severo Martínez Peláez se involucró en la defensa de la revolución guatemalteca de 1944-1954 como dirigente estudiantil y posteriormente como militante del Partido Guatemalteco del Trabajo. Su concepción de la vinculación entre teoría y praxis lo llevó a deplorar la pasividad frente a un orden que consideraba infame y el no ser pasivo lo llevó a enfrentar cárcel, persecución y exilio. Siendo notable que un intelectual de su estatura no renunciara a la militancia política, resultan todavía más importantes los efectos de esa concepción en su interpretación de la historia de Guatemala.En Severo Martínez Peláez, la interpretación histórica es como la poesía que enarbolaba el poeta español Gabriel Celaya: un arma cargada de futuro. Esta idea vertebra La patria del criollo y Motines de indios (la violencia colonial en Centroamérica y Chiapas) así como otros de sus escritos. La revolución como proyecto truncado en 1954 y la revolución como horizonte de visibilidad impregnan cada una de las líneas que escribió. La conciencia del odioso presente lleno de un ominoso pasado, que Severo luchó por cambiar, acaso comenzó con el traumático recuerdo de infancia que relata en alguna de las notas de La patria del criollo: una larga hilera de indígenas amarrados y escoltados camino a las grandes fincas de café como trabajadores forzados en el Quetzaltenango de los años treinta.El estudio riguroso del pasado tenía un propósito político, la historia como expresión de la praxis revolucionaria debería servir para interpretar el presente, imaginar el futuro y empezar a construirlo. En las vísperas de la contrarrevolución de 1954, en un discurso como dirigente estudiantil, Severo Martínez Peláez expresó lo que sería la ruta de su vida: La historia, por ejemplo, es un arduo viaje hacia el pasado, pero el verdadero sentido de ese viaje es el regreso, el retorno al presente, el retorno a esa otra historia que estamos haciendo entre todos cada día... hay una historia que se estudia y otra que se vive, y el sentido de la primera es iluminar a la segunda.
Este libro polémico, desnudo, brutal puede considerarse un documento sobre la vida privada de uno de esos grupos de jóvenes que se han arrojado a la violencia durante los últimos tres lustros en los países latinoamericanos. Caótica, unilateral, bárbara, la manifestación literaria de la guerrilla aporta, sin embargo, un contenido vital de indudable interés para la narrativa contemporánea.Editorial Joaquín MortizCon un lenguaje avasallador, en una prosa de ritmo intenso, la novela Los compañeros, a través de un estilo autobiográfico, se propone dar el contexto humano de la acción política, desmitificarla, desacralizarla.Jurado del Premio Barral de novela, Barcelona, 1972Un puñado de vivencias que entremezcladas de modo magistral, hacen de Los compañeros una de las mejores obras de la literatura latinoamericana actual y coloca a Marco Antonio Flores a la altura de García Márquez, Donoso o Vargas.Revista Tiempo, Madrid, 1977La nueva novela guatemalteca no se inicia hasta 1976, con la publicación de Los compañeros, de Marco Antonio Flores. Seymour Menton
Francisco Ximénez no solo tuvo contacto con la versión original en quiché del Pop Wuj, misma que copió en su idioma original y tradujo, fue también un dedicado estudioso de los idiomas originarios de lo que hoy es Guatemala, a lo que dedicó casi toda su vida. También fue un defensor declarado de los pueblos indígenas, en abierta disputa con los criollos y españoles de su época a quienes no tiene empacho en criticar y condenar. Su obra, que inicialmente permaneció en la biblioteca de su convento, acumulando polvo y olvido, luego resultó dispersa y fue apropiada por irresponsables depredadores.En esta obra se da cuenta de la variedad de aportes que en la defensa de los pueblos originarios y su cultura nos dejó el religioso dominico, y de cómo los manuscritos de su obra fueron desperdigados y apropiados por nacionales y extranjeros. Se contextualizan y analizan su proceso de producción y lo sucedido durante casi dos siglos con sus manuscritos, a la vez que se pasa revista a las tergiversaciones hechas para ocultar la irresponsabilidad y la rapiña.Si el descubrimiento del Pop Wuj es uno de los méritos que generalmente le es reconocido, poco o casi nada se ha dicho de su disputa intelectual con los cronistas que en su época defendieron los horrores de la conquista y el proceso colonizador. Conocer el itinerario intelectual de Francisco Ximénez y sus disputas permite entender de manera más clara las raíces y causas de la indealización que aún muchos hacen del período colonial. Conocer cómo sus manuscritos resultaron dispersos y apropiados por particulares ofrece luces sobre el desprecio que las clases dirigentes tuvieron, y aún tienen, de los pueblos originarios, sus idiomas y su cultura.
Este texto es un manifiesto, sin eufemismos, en contra de la intervención de los poderes Legislativo y Ejecutivo en el nombramiento de los jueces. Revela las diferentes formas, modelos, planes o programas instaurados para la falsa apariencia de despolitización en la designación de los jueces; y cómo, a pesar de estos intentos sombríos de ingenuidad, o deliberadamente diseñados, la clase política retiene el poder de los nombramientos. Ese vínculo político pone en riesgo la independencia judicial externa, porque indistintamente de las condiciones de los nombramientos, a término o vitalicio, esa relación de dependencia que los jueces entregan a la clase política no se extingue con el pasar del tiempo; aunque puede mutar, debilitarse o disminuir en intensidad, siempre constituirá un riesgo.Si bien se reconoce que la sobrevalorada representatividad pretende justificar la intervención política, cuestiona esta falacia, al sustentar que esta solo es una forma, no la única ni la idónea en varios supuestos, para legitimar el poder.En paralelo y cuestionando las sórdidas experiencias en Norteamérica y Bolivia, guillotina el sistema de elección popular de los jueces, porque de una u otra manera, hacen política la elección. Además, sin reparo alguno, delata la infundada idea de académicos y políticos que pretenden hacer creer que las elecciones judiciales son producto de la modernidad pensante, porque describe sus orígenes, teóricos y constitucionales, en las postrimerías del siglo XVIII.De principio a fin, entre líneas, se dan ideas para la despolitización del nombramiento de los jueces; y al final, con inequívoco pragmatismo, propone las reglas para el nombramiento apolítico de los jueces. La idea fuerza que entrelaza el texto es la impostergable necesidad de la real despolitización del nombramiento de los jueces, como primera exigencia, de una serie más, para asegurar en la mejor y mayor manera posible la independencia de los jueces al ejercer la función de juzgar y ejecutar lo juzgado.
Este trabajo es un ejercicio personal, de la cuarta edad, de reflexión sobre Centroamérica, una crónica de lo sucedido en esta región atormentada y dolorosa, llena de rebeldías y fracasos, con una historia empecinada por hacer menos injusta la sociedad. No lo hemos logrado. También es una incursión para saber más sobre sus clases dominantes y sus expresiones de poder. El torbellino de la guerra civil ha herido a dos generaciones y deja una herencia de la que aún no somos conscientes para aprender y continuar. Y menos para librarnos, como sociedad, de sus perversos efectos.El primer libro que publiqué, fue escrito cuando la crisis y la violencia revolucionarias estaban gestándose. Cuando creíamos en el socialismo, en clave cubana, con más fervor que certezas. Ahora se publica este trabajo, cuatro décadas después, en que se ha vivido un terremoto histórico, teórico, personal: el socialismo se hundió en lo profundo por sus debilidades y virtudes; el marxismo debilitado en sus extraordinarios méritos teóricos busca sin encontrar aún las nuevas condiciones de su modernidad; la revolución centroamericana fue derrotada por su inherente imposibilidad histórica. De esa imposibilidad nunca percibida habla este trabajo. La revolución en Centroamérica era necesaria con la misma fuerza por la cual era inviable. Así, fuimos doblemente derrotados.Por la fuerza de arraigadas convicciones ideológicas es difícil la actitud neutral frente a los hechos aquí estudiados. Las ciencias sociales exigen objetividad como garantía de su capacidad explicativa; la verdad es una relación íntima entre el sujeto y la realidad, un precipitado histórico que califica una relación de conocimiento y que produce una verdad personal. La conclusión es que la verdad histórica que aquí se presenta, constituye una interpretación particular de datos, documentos, testimonios. Casi un libro sobre libros. No fui actor ni testigo, sino espectador activo pero lejano, de ahí que mi empeño sea conocer, comprender e interpretar.Dicho más simplemente, entender lo que sucedió. (Edelberto Torres-Rivas)
Tania Palencia Prado escribe e ilustra estos 10 cuentos con un ingenio novedoso. Usa lenguaje poético para entrar en acción y ofrecernos paradojas. Con frases cortas, precisas y agudas presenta dilemas radicales de la existencia. Sus personajes son fabulescos, de ciencia ficción, casi digitales. Viven una tragedia en la que sus vidas se ponen a prueba. Algo les pasa que los cambiará para siempre.El tiempo exacto encima de ti es un jaque mate que nadie intuye, pero del cual todos aprenden. Los relatos que aquí leeremos retuercen el ser y el estar, impulsan o quitan la vida, quizás nos llevan a reflexionar acerca de lo que es, lo inevitable. Invitan también a cultivar la atención acerca de lo que hacemos, en el instante, en el presente. Lynch, la ardilla que roba palabras, pronostica una masacre; la mosca que se cree mona se salva de una esterilización; el águila y el jaguar no se matan entre sí, pero los mata el ejército. No dejen de leer la burbuja necia, que es un retrato sobre la crisis ecológica del planeta.Son cuentos de acción filosófica, de movimientos, donde el peligro está instalado exactamente para impulsar o detener la vida. La fantasía aborda las relaciones de poder y las problemáticas del mundo de hoy, permitiendo su lectura rápida aunque no simple.Se trata de historias con perfil de literatura juvenil entrelazadas con temáticas complejas que interesan a audiencias de adolescentes y jóvenes, accesibles a públicos de todas las edades.
Este trabajo analiza la situación global como un período de transición crítica, similar a la que Antonio Gramsci describió como un interregno donde lo antiguo no termina de morir y lo nuevo no puede nacer. En este contexto, caracterizado por una crisis de hegemonía que se profundiza después de la crisis financiera de 2008, se revisita la obra de Gramsci para entender y abordar las dinámicas contemporáneas de poder.El texto enfatiza la importancia de la teoría de la hegemonía de Gramsci, la cual explica cómo los grupos dominantes mantienen su poder no solo mediante la coerción, sino también a través de la construcción de consensos culturales, morales y políticos. Este enfoque es crucial en una era dominada por la globalización neoliberal, donde los discursos económicos predominantes se presentan como las únicas alternativas viables, ocultando otras posibilidades y suprimiendo disidencias.Se adopta una postura crítica hacia los enfoques que se basan en una ontología social fija, y se privilegia una perspectiva dialéctica de la historia, inspirada en el historicismo absoluto de Gramsci. Este marco teórico permite una comprensión más profunda de cómo las formas de acumulación de capital, las políticas extractivistas y las nuevas variantes de represión impactan y transforman las sociedades contemporáneas, particularmente en Latinoamérica.Gramsci es relevante hoy no solo para analizar las estructuras de poder, sino también para explorar las posibilidades de cambio emancipador a través de la construcción de articulaciones políticas que desafíen el orden hegemónico. El concepto de subalternidad es crucial en este análisis, proporcionando una lente para examinar cómo los grupos marginados pueden desarrollar conciencia y organizarse para desafiar las estructuras de poder dominantes.El estudio también aborda cómo la espontaneidad de los movimientos sociales, lejos de ser signos de inmadurez política, puede representar oportunidades estratégicas para la articuación política consciente. Este enfoque subraya la importancia de la dirección consciente en la dinámica entre espontaneidad y estructura organizativa.En conclusión, este trabajo revaloriza y extiende la filosofía de la praxis de Gramsci, argumentando que su enfoque proporciona herramientas esenciales para entender y transformar las realidades sociopolíticas complejas de la actualidad. Se enfatiza la necesidad de un enfoque crítico que no solo critique las condiciones existentes sino que también proponga caminos concretos hacia una transformación social profunda y democrática.
¡El racismo ha muerto!, anunciaban hace dos décadas casi todos los intelectuales. Hoy, en muchos países, nos encontramos con una exacerbación del racismo y de las ideologías de la supremacía blanca, y este fenómeno nos toma desprevenidos. Este libro explora las causas del recrudecimiento del racismo en el mundo y en especial en Guatemala, en donde nunca desapareció.Racismo, genocidio y memoria reúne una serie de artículos que tiene como objetivo dar luz sobre las causas por las que en Guatemala se sigue operando desde una lógica racista y racialista y las causas por las que los espacios del racismo aún siguen sin reducirse, según cabría esperar en una sociedad democrática, plural y multicultural, en la que conviven distintas etnias y diferentes cosmovisiones. Explora las raíces histórico-políticas por las que el Estado guatemalteco sigue siendo homogéneo, racista y excluyente y no logra incorporar la pluralidad étnica, de género y de clase en su matriz y en sus políticas públicas y ni siquiera acepta la diversidad y el pluralismo jurídico a nivel constitucional.Los artículos aquí reunidos se presentan en un orden inverso, lo que algunos historiadores llaman la historia al revés, empezando por los más recientes, que tocan temas como las condiciones de intencionalidad del genocidio y en los que se argumentan las razones por las cuales la autora considera que en Guatemala sí se produjo un genocidio y por qué éste debe de ser juzgado y condenado para que no vuelva a repetirse. A continuación, expone las expresiones de racismo y odio que los juicios por genocidio y crímenes de lesa humanidad provocaron en la prensa y las redes sociales, seguido de un artículo en el cual resalta la importancia de hacer justicia y de recordar el pasado para renegociar la memoria histórica. El libro vuelve a poner de manifiesto las raíces profundas del racismo histórico-estructural, como uno de los principales obstáculos para lograr una democracia y un estado plural que respete y reconozca la diversidad étnica, de género, etaria y de clase.
Sicarios de Estado relata los hechos acontecidos con posterioridad a la fuga de 19 reos de una cárcel de máxima seguridad de Guatemala, ocurrida el 22 de octubre del 2005. Oficial y públicamente, mandos policiales crearon el denominado Plan Gavilán, que tenía como objetivo la búsqueda y recaptura de los delincuentes fugados. En forma paralela y secreta, autoridades gubernamentales dispusieron que los evadidos de mayor peligrosidad no debían regresar con vida al presidio, valiéndose para este efecto de una fuerza de tarea élite del Ministerio de Gobernación. Una vez que los fugados eran capturados, reducidos y asegurados este fuerza de tarea, las ejecutaba, y posteriormente adulteraba la escena del crimen e informaba a la ciudadanía y al Ministerio Público de falsos enfrentamientos armados; ocultando así sus acciones ilegales y criminales.El libro pone en evidencia y demuestra cómo los autores intelectuales y materiales de estos crímenes se apoyaron incondicionalmente a través del tiempo, llegando varios de ellos a ocupar altos cargos en instituciones públicas.
¡Finalmente, la nueva edición del Popol Wuj de Sam Colop!...no estamos ante una traducción más, sino acaso ante la definitiva... Francisco Pérez de AntónDesde su ser maya K´iche´, Sam Colop nos ha restituido un libro original a partir del lenguaje poético en que fuera escrito, para recordarnos que la escritura y la belleza han existido de este lado del mundo desde tiempos inmemoriales. Poner a dialogar a los abuelos y abuelas con los hombres y mujeres de hoy, es un acto de fe que le da sentido al verdadero propósito humano de la trascendencia.Carolina Escobar Sarti
Un derecho no estudiado en las universidades guatemaltecas por más de cuarenta años. Estudiantes de derecho, de relaciones internacionales y de otras áreas de las ciencias sociales han pasado desapercibidos de la importancia del derecho internacional humanitario. El conflicto armado guatemalteco negó la oportunidad del conocimiento de sus principios, sus alcances y sus objetivos. Aunque hoy en día se ha incluido en diversas carreras, la bibliografía nacional para su estudio sigue siendo casi inexistente. El presente libro, con un lenguaje amigable para que cualquier persona pueda introducirse a su estudio, constituye un aporte a la sociedad guatemalteca para conocer el derecho en la guerra. Particularmente se destaca como a través de una metodología precisa lleva al lector no solo al estudio general de este derecho sino a la particularidad de este en el abordaje y estudio de conflictos armados no internacionales con tensiones y disturbios internos, así como los no internacionales internacionalizados y en una segunda parte del libro al análisis del derecho internacional humanitario en Guatemala particularmente en el análisis de los delitos contra los deberes de humanidad. Pero la investigación va más allá, aborda las nuevas confrontaciones como el terrorismo y las guerras cibernéticas.
Franz Galich (Guatemala 1951 Nicaragua 2007) es hoy uno de los autores centroamericanos en peligro de ser olvidado, a pesar de las persistentes referencias a su novela Managua Salsa City (¡Devórame otra vez!) publicada en el año 2000, que se ha convertido en una obra de referencia de las literaturas centroamericanas contemporáneas. Esto tal vez se explique por su muerte prematura, el hecho de no publicar obras literarias entre 1979 y 1989 cuando se formó el canon de la literatura comprometida, que por un largo período dominó el campo literario centroamericano, y su resistencia a ser absorbido por la maquinaria de mercadeo de las grandes editoriales transnacionales. El libro se dedica a analizar las múltiples dimensiones de la obradel autor incluso algunas hasta el momento no conocidas y menos estudiadas, así como de sus dos textos publicados póstumamente. Con esto, los ensayos reunidos en este libro pretenden comprender mejor algunas tendencias y algunos aspectos más generales de las literaturas centroamericanas contemporáneas que se manifiestan en la obra de Franz Galich y que recíprocamente ésta ha contribuido a configurar.
