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Bienvenido a mi casa. Entre libremente, váyase sin novedad y deje algo de la alegría que trae consigo?. La frase con la que el conde Drácula recibe a Jonathan Harker, el procurador que lo visita en su castillo en los Cárpatos para cerrar la compre de una casa en Londres, resuena como una de las más sugerentes e inquietantes de la historia de la literatura. Es la tarjeta de visita de uno de los personajes que más poderosamente excitan nuestro imaginario colectivo. Escrita en 1897, en los últimos años de la era victoriana, Drácula acertó a plasmar los deseos más inconfesables y los terrores más inconscientes de una sociedad reprimida. Stoker escribió su obra maestra después de varios años de investigación del folclore centroeuropeo y el vampirismo, y lleno su novela de imágenes eróticas y simbólicas, tan perturbadoras como seductoras.
Pitágoras fue un gran reformador, en la acepción más amplia y elevada de la palabra; un espíritu vasto y lúcido que intentó establecer un nuevo orden racional y científico en las costumbres generales del vivir, inspirándose en las leyes inmutables de la Naturaleza. Y para realizar este noble ideal practicó múltiples ciencias, procurando descifrar en la armonía de las esferas o en las matemáticas trascendentales, la física, la biología, etc., los arcanos de la Naturaleza, las leyes que rigen el mundo.
Se ha dicho que la historia de la filosofía en Occidente no es más una serie de notas a pie de página a la obra de Platón, y la obra fundamental de Platón es La República. Esto da una idea de la importancia de esta obra filosófica, probablemente de las más influyentes jamás escritas. ¿Por qué los hombres se comportan con justicia? ¿Es porque temen el castigo social? ¿O por temor de Dios? ¿Es la ley la excusa para que los poderosos sometan a los débiles? ¿O acaso los hombres se comportan con justicia porque tal es su interés? ¿Es la Justicia, con independencia de sus recompensas y castigos, algo bueno en sí mismo? ¿Cómo la definimos? A todo esto y mucho más da respuesta Platón en esta obra germinal. La voluntad de Platón es demostrar que la Justicia es buena en sí misma. Para ello explora la idea de justicia social o política como armonía en un cuerpo político estructurado en productores, auxiliares y guardianes, donde cada persona cumple con el papel que la naturaleza lo ha acomodado y luego deriva de ella la idea je justicia individual.
Marco Aurelio reinó en un tiempo turbulento: el inicio de la crisis general que vivirá el Imperio a lo largo del siglo III. Hispania y la Galia vivían en agitación, en Egipto y en Siria tenían lugar serios levantamientos, mientras que a lo largo del Danubio los bárbaros germanos traspasaban el limes o frontera romana para saquear las regiones fronterizas. Pero en tiempos de tribulación, el sabio emperador supo mantener la templanza con la ayuda del arma más poderosa: el amor a la filosofía con el que nutría su espíritu durante los descansos que le daba su intensa actividad bélica. El emperador dejó escritos estos soliloquios en unos cuadernos que le granjearían, contra lo que él mismo había previsto, una fama que superaría el paso de siglos, y milenios. Los doce libros en que se organizan estas Meditaciones, también tituladas Pensamientos a sí mismo, una de las mejores síntesis de filosofía estoica, conforman luminoso conjunto de sentencias breves en la que el emperador reflexiona sobre asuntos como la libertad de la condición humana, la fugacidad del tiempo, la justificación de la moral o la esencia de la buena vida.
Thomas Carlyle nos dice: «Trabaja y confía», así se construye el destino, pues la naturaleza no forma criatura alguna sin infundirle al propio tiempo la fuerza de resistencia que necesita para defender su existencia. En estos apuntes espigados de entre su obra descubrimos la génesis de una idea fundamental de Carlyle: el concepto de heroísmo. Carlyle aboga por el culto a los héroes, entiende que la historia no es más que la biografía de los grandes hombres y defiende que todos tenemos la responsabilidad de desarrollar nuestro potencial heroico. Un héroe es aquel que confía en sí mismo, en lo más genuino de su ser, para realizar su vida, imponiendo un orden propio, un plan personal, al desorden de la existencia. En el «héroe» de Carlyle halló Nietzsche una primera formulación de su idea del superhombre. Sin embargo, nada más opuesto al héroe del escocés que el superhombre del alemán: para Carlyle el gran hombre heroico es un ser esencialmente religioso, consagrado a las realidades más allá de las apariencias, y absolutamente moral, que realiza su trabajo en el marco de una comunidad basada en la justicia.
Leopold Bloom parte de su casa una mañana del 16 de junio de 1904 para dirigirse a la estafeta de Correos, como Ulises partió de Ítaca hacia Troya, pero a diferencia de éste, regresa al hogar esa misma noche. Los veinte años de ausencia del héroe homérico, diez de guerra y diez de odisea, se concentran en esta obra en un solo día.
Gracias a las lúcidas reflexiones de Andrew Carnegie vertidas en estas páginas, podemos asistir al impulso inicial del capitalismo relatado por uno de sus primeros y más notables paladines. Y este fresco se nos muestra en su estado original, con todas sus luces y sombras. La defensa a ultranza de la competencia y el elitismo del talento que impregna esta obra solo un selecto grupo de ganadores debe controlar el sistema, puede ser considerado hoy políticamente incorrecto por el pensamiento hegemónico. Sin embargo, junto a la competencia, Carnegie fue plenamente consciente del valor de la cooperación. Su apuesta por el trabajo en equipo y por la filantropía lo aleja del crudo darwinismo social. Para Carnegie, un gran poder conlleva siempre una gran responsabilidad, de ahí el omnipresente mensaje de este evangelio: alcanzar el éxito representado por la riqueza implica aceptar la obligación inherente de usarla en beneficio de toda la sociedad.
"Alicia se aburre. Alicia desea vivir una aventura? y eso es lo que le sucederá cuando se cruce con un conejo blanco que llega tarde y lo siga por su madriguera hasta una tierra diferente, un mundo plagado de cosas extrañas y maravillosas, donde las orugas fuman en pipa, los gatos se desvanecen ante sus ojos, se celebran los no cumpleaños y las reinas cortan cabezas. Desde su aparición en 1865, Alicia en el País de las Maravillas ha influido en los grandes creadores de la literatura y el séptimo arte, y se ha convertido en una obra imprescindible en todas las bibliotecas. En esta edición recuperamos todas las bellísimas ilustraciones de John Tenniel, el artista que dio a Alicia la apariencia original con la que quedó grabada para siempre en la imaginación de todos. "
Los crímenes del amor es la primera obra que el Marqués de Sade escribe identificándose a sí mismo como el autor. Para poder hacerlo y por temor a la censura, Sade tuvo que suavizar su vocabulario erótico previo. Así y todo, los temas y descripciones de las historias que aparecen en el libro contienen el escabroso ambiente sicológico propio del marqués, así como la negrura ambiental y psicológica propia de la novela gótica, describiendo sombríos viajes de la pasión hacia el crimen.
La historia ha cambiado en repetidas ocassiones por aquellas personas que tuvieron el deseo y la capacidad de trasladar sus convicciones y emociones a sus oyentes
"Todo lo que nos rodea puede resultar sorprendente si lo miramos con los ojos curiosos de un niño. ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué tienen pelo las pelotas de tenis? ¿Por qué hay día y noche? ¿Por qué los teclados de escribir no están en orden alfabético? ¿Por qué lava el jabón? ¿Por qué pegan los pegamentos? ¿Por qué abriga la ropa?En este fascinante libro se reúnen cientos de respuestas a las preguntas más frecuentes que nos planteamos sobre nuestro planeta y sus habitantes, animales, vegetales y minerales".
Maquiavelo estuvo en primera línea de la política en la Republica florentina entre 1498 y 1512. Luego cayó en desgracia y fue en su exilio forzado cuando escribió sus textos más importantes, entre ellos el Príncipe. En ese alba del Renacimiento en que la sociedad moderna daba sus primeros pasos, este humanista florentino co metió la osadía de revelar que el rey estaba desnudo, que nada de lo escrito hasta entonces proporcionaba al príncipe formulas útiles para el ejercicio del poder y para orientar los fines de la acción política.
En este fascinante libro de porqués sobre el Antiguo Egipto, la invitación es a aprender a través de preguntas y respuestas: ¿Por qué los egipcios escribían con dibujos? ¿Por qué envolvían las momias con vendas? ¿Por qué siempre los vemos de perfil? ¡Qué forma más rara de caminar! Todo lo que rodea a esta antigua civilización es muy sorprendente, sobre todo si lo miramos con los ojos curiosos de un niño o una niña.
Escoger los cuentos más representativos de Hans Christian Andersen ha supuesto un verdadero reto, ya que escribió cerca de doscientos: este libro incluye una maravillosa selección de los más memorables en sus versiones originales. Sus orígenes humildes y la pobreza extrema que padeció en su infancia, digna de un personaje de alguno de sus relatos, imprime a sus historias un carácter serio, duro, melancólico y, a diferencia de los de Perrault o los hermanos Grimm, exento de moraleja. Raros son sus cuentos con final feliz y, sin embargo, acaso sea el más popular, leído y querido de los autores del género.
Nacido en el norte del Líbano, en Becharre, el 6 de enero de 1883, Gibrán Jalil Gibrán está reconocido como el pensador de las primeras décadas del siglo XX en Oriente Medio. Sus biógrafos, en su mayor parte amigos personales, han dejado de él visiones parciales, cuyo denominador común es la búsqueda de la paz y del conocimiento de uno mismo. La obra de Gibrán no constituye un sistema filosófico coherente ni cerrado. Pero no lo pretendía. es más, él mismo renegó de las tradiciones que nos legaron nuestros antepasados en el plano de la filosofía para interrogarse más como teólogo que como filósofo. La búsqueda de Dios, que había sido el meollo fundamental de la filosofía árabe antigua desde Averroes, se convierte en la pluma de Gibrán en una paradoja humana.
Con veintidós años Charles Darwin se embarcó como naturalista sin paga en el navío de reconocimiento HMS Beagle para emprender una expedición científica alrededor del mundo. Fruto de esta experiencia fue tanto su Diario del viaje del Beagle como su obra capital El origen de las especies, donde explicaba la evolución de todas las formas de vida ancestrales que habían poblado la Tierra a lo largo de los tiempos. La nueva teoría científica defendía que las poblaciones evolucionan durante el transcurso de las generaciones mediante un proceso conocido como selección natural, o de la supervivencia de los más aptos, y presentaba pruebas de que la diversidad de la vida surgió de la descendencia común a través de un patrón ramificado de evolución. Esta revolución de Darwin vino a completar la de Copérnico y Newton: el ser humano sabía ya que el universo obedece a leyes inmanentes que determinan todo cuanto sucede en la naturaleza. Sin embargo, esta revolución científica había dejado fuera de su alcance el origen de los seres vivos, cuyas maravillosas adaptaciones parecían ser el cumplimiento de una finalidad preestablecida: el ojo, exquisitamente diseñado para la función de ver, la mano, para sujetar objetos, o los riñones, para regular la composición de la sangre... Pero la selección natural, convertida en ley, pasaba a ocupar un espacio que hasta entonces se había reservado exclusivamente a Dios.
En cada capítulo de este libro, que ha hecho fortunas para centenares de hombres extraordinariamente ricos a quienes he analizado de manera exhaustiva durante muchísimos años, se habla del secreto de cómo hacer dinero. el secreto me lo señaló Andrew Carnegie hace más de medio siglo. El viejo escocés, sagaz y encantador, me lo espetó sin miramientos cuando yo era un niño apenas. Luego se repantigó en la silla, con un destello de alegría en los ojos, y me miró detenidamente para ver si yo había comprendido todo el significado de lo que me acababa de decir.Al ver que yo había captado la idea, me preguntó si estaría dispuesto a pasarme veinte años o más preparándome para ofrecérselo al mundo, a hombres y mujeres que, sin ese secreto, podían llevar una vida de fracasos. Le respondí que sí, y con la ayuda del señor Carnegie, he mantenido mi promesa. Este libro contiene ese secreto.
Cuando el primer editor de Aristóteles, Andrónico de Rodas, se dispuso a compilar la obra del maestro, halló una serie de escritos dispersos acerca de una «filosofía primera». Los reunió en catorce libros y les dio el título de Metafísica porque los colocó literalmente tras los ocho libros de Física. Esto explica la dispersión de este libro, que no fue concebido como tal, sino como un conjunto de materiales destinados originalmente a servir como base para las lecciones de Aristóteles sobre los temas filosóficos perfectamente delimitados en cada capítulo. La Metafísica es, por lo tanto, una especie de «programa de investigación» sobre las primeras causas y principios del ser, el conocimiento del ser «en cuanto ser», el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad. De la falta de univocidad del objeto de estudio, el ser, surgen las dos ramas de la metafísica aristotélica: la ontológica, que estudia lo que puede ser afirmado sobre cualquier cosa que existe sólo «en tanto que existe» y no debido a las cualidades especiales que pueda tener, y la teológica, dedicada al «primer motor inmóvil», es decir, a Dios como principio y causa.
El arte de la guerra enseña a ganar desde la paz. En eso consiste la estrategia: la mejor manera de vencer es situarnos en una posición ganadora de antemano, que haga la guerra innecesaria. Si no alcanzamos esa posición, la guerra es una locura. Y para alcanzarla, un general chino llamado Sun Tzu escribió hace veinticinco s iglos este brillante tratado repleto de sabiduría practica. Las ideas del legendario general se extendieron por toda Asia, dando forma al carácter oriental, y llegaron por primera vez a Europa a finales del siglo XVIII. En la actualidad, este clásico de la estrategia bélica ha superado ampliamente el ámbito militar para convertirse en un manual de referencia en las escuelas de administración de empresas, útil para todas las disciplinas que tratan el comportamiento personal y la gestión de conflictos, desde los negocios hasta la diplomacia, pasando por los deportes.
