Vaqueros y el Viejo Oeste
Amor, pasión y aventura se dan cita en esta celebrada novela de Johanna Lindsey; sin duda una de las más populares escritoras del género romántico histórico. Courtney Harte está segura de que su padre, presuntamente muerto durante un enfrentamiento con los comanches, aún vive, perdido en algún lugar del territorio indio. Necesitará de alguien que la ayude a atravesar esas tierras salvajes... Él se llama Chandos, y es un avezado guía. Alto y moreno, sus ojos son de un extraño color azul, y en el fondo de ellos arde un oscuro secreto.
Cowboys cascarrabias y romances apasionados... Bienvenidas a Chestnut Springs: la exitosa saga de Elsie Silver, la sensación de TikTok. Trabajar de niñera para el padre soltero más gruñón del mundo debería haber sido pan comido. Pero no puedo dejar de mirarlo... Y él no puede mantener sus manos lejos de mí.Cade Eaton es trece años mayor que yo y apenas me presta atención. Hasta que una noche me meto en el jacuzzi con él y decidimos jugar a verdad o atrevimiento. A partir de ese momento, todo vale, menos la ropa.Es todo un cascarrabias y un poco rudo, pero resulta que los rancheros fornidos y malhablados son mi debilidad. Así que, ¿cómo voy a resistirme?Sin embargo, cuando estamos a solas, muestra un lado más tierno, y estoy empezando a darme cuenta de que su carácter de tío duro no es más que una fachada. Alguien lo convenció de que no es lo suficientemente bueno, aunque nunca me he sentido más querida que cuando estoy en sus brazos.Puede que mi contrato diga que nuestra relación solo durará dos meses.Pero mi corazón me dice que será para siempre.
Vaqueros cascarrabias, romances ardientes... Bienvenidos a Chestnut Springs, una saga ambientada en un pueblo del mismo nombre que está pegando fuerte y firmada por la sensación de TikTok Elsie Silver. Las normas eran muy sencillas: no meterme en líos y no ponerle ni un dedo encima a su hija.Pero ahora no puedo escapar de ella. Y solo hay una cama. Y, bueno..., las normas están para romperlas. Soy el chico de oro de la monta de toros profesional... O, mejor dicho, lo era, hasta que todo se volvió en mi contra. Ahora, mi representante dice que he de lavar mi imagen, así que no me queda más remedio que aguantar que la tocapelotas de su hija me "supervise a tiempo completo" lo que queda de temporada. Pero yo no necesito ninguna niñera, sobre todo si viene con vaqueros ajustados, una sonrisilla de superioridad y una boca que no se calla nunca... Una boca que no consigo quitarme de la cabeza. Ella dice que esto no significa nada.Yo digo que lo significa todo. Dice que hay límites que no debemos cruzar. Que mi reputación no aguantará más golpes y que su corazón herido, tampoco. Pero yo se lo voy a robar de todos modos.
