Libros de Oraciones

Mostrando 1 a 12 de 12 (1 Paginas)

Conectarse con Dios. Un libro práctico con todas las meditaciones y conexiones esenciales usadas por los kabbalistas para conectarse con Dios en cualquier momento.

Diario de oraciones y promesas para mujeres: un recorrido de 52 semanas de la mano de Dios, que incluye versículos de las Escrituras, promesas inspiradoras, así como sugerencias para oración y un diario para guiar el camino y fortalecer tu fe.Este diario, pensado para 52 semanas, te ayudará a reflexionar en la Palabra de Dios mientras encuentras fortaleza en tu vida diaria. Sus páginas incluyen oraciones y versículos para memorizar, generosos espacios en blanco para escribir tus pensamientos y plegarias, así como para celebrar tus mejores recuerdos. En él, encontrarás la compañía perfecta para tus momentos de introspección y comunicación con Dios.

Como mujeres podemos sentirnos exitosas en muchas áreas profesionales o domésticas. Sin embargo, cualquier mujer que sea madre, y que sea honesta consigo misma, llegará a la misma conclusión: Si bien podemos acumular logros y trofeos, diplomas y menciones honoríficas en diversas áreas, en el arte de la maternidad solemos enfrentar constantes fracasos y resbalones. Siempre hay algo más que podemos hacer; de hecho, también en muchas ocasiones nos arrepentimos de cosas que decimos o no expresamos.Toda madre necesita ayuda: Ayuda de su pareja, de sus padres, de su círculo de amigos. Pero en el arte de criar a un ser humano, se requiere ayuda sobrenatural. Necesitamos a Dios. Acudir a Dios en oración es lo más sabio que toda madre puede hacer. Por eso, te invitamos a orar junto con nosotros durante ciento ochenta días, en un ejercicio de humildad y dependencia, de alabanza y adoración, de búsqueda y encuentro. Doblemos las rodillas, inclinemos la cabeza, alcemos las manos, dejemos que las lágrimas corran o la risa refresque: Dios oye la oración de una mamá que quiere hacer su voluntad. Con esa promesa en mente, pidamos a Él la ayuda que tanto necesitamos.

Comienza tu día con Dios Fortalece tu relación con Dios que te ama, hablando con él frecuentemente.