MAXI TUSQUETS

MAXI TUSQUETS
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. Chantal y Jean-Marc viven juntos en París y se quieren, se quieren tanto que incluso parecen confundirse. Y es que, a veces, se dan situaciones en las que, por un instante, ninguno de los dos parece reconocerse, en el que la identidad del otro se disuelve y, de rechazo, duda de la suya propia. Todo el que ama, todo el que convive en pareja, lo ha vivido alguna vez, porque lo que más teme en el mundo quien ama es «perder de vista» al ser amado. Pues eso es lo que, poco a poco, va a empezar a ocurrirles a Chantal y a Jean-Marc . Pero ¿en qué instante, ante qué gesto y en qué circunstancia precisa comienza ese aterrador proceso? Kundera atrapa al lector en el pánico que acompaña ese instante de extravío y éste ya no tendrá más remedio que adentrarse en el laberinto que recorren Chantal y Jean-Marc y en el que más de una vez deberá cruzar la frontera de lo real y lo irreal —o entre lo que ocurre en el mundo exterior y lo que elabora una mente en solitario.

Un exquisito ensayo sobre el arte novelístico. Del autor de La insoportable levedad del ser. Los testamentos traicionados es un ensayo escrito como una novela: a lo largo de sus nueve partes, unos mismos personajes (Kafka y Max Brod, Stravinski y Ernest Ansermet, Hemingway, Janácek y Rabelais, entre otros) pasan, coinciden y se cruzan armónicamente, como en una composición musical. Y es así porque en esta obra Kundera analiza el arte de la novela —la verdadera protagonista—, sus orígenes, su sorprendente parentesco con la música, y su historia, en particular durante el siglo xx. Un siglo, precisamente, caracterizado por los graves procesos contra autores como Céline o Maiakovski, por la incertidumbre en torno a la identidad del «yo», por un individualismo y un pudor que dan paso a la indiscreción, y por la fuerza de una voluntad y de unos testamentos —los de Europa, los del arte, la novela y los artistas— que tal vez estemos traicionando.

El esperado nuevo libro de relatos de Haruki Murakami. Cuando los recuerdos de adolescencia y juventud difuminan las fronteras entre realidad y ficción. «Un testimonio del talento y la perdurable creatividad de Murakami.» Publishers Weekly «Lo que une todas estas historias es el amor del narrador hacia algo o alguien: una mujer, una canción, un equipo de béisbol, una escena del pasado; un amor vivificante a la vez que profundamente melancólico. Unos relatos magistrales.» Booklist «El maestro japonés se interna en la rareza de lo cotidiano, exponiendo los conflictos que hierven a fuego lento dentro de todos nosotros.» Oprah Magazine Amores de adolescencia evocados con serena nostalgia, jóvenes apenas vislumbradas, reseñas de jazz sobre discos imposibles, un poeta amante del béisbol, un simio parlante que trabaja como masajista y un anciano que habla del círculo con varios centros Los personajes y las escenas de este esperadísimo volumen de relatos hacen saltar por los aires los límites entre la imaginación y el mundo real. Y nos devuelven, intactos, los amores perdidos, las relaciones truncadas y la soledad, la adolescencia, los reencuentros y, sobre todo, la memoria del amor, porque «nadie podrá arrebatarnos el recuerdo de haber amado o de haber estado enamorados alguna vez en la vida», asegura el narrador. Un narrador en primera persona que, a veces, podría ser el propio Murakami. ¿Es entonces un libro de memorias, unos relatos con tintes autobiográficos o un volumen exclusivamente de ficción? El lector tendrá que decidir.

El origen del mito Murakami: las dos primeras novelas del célebre autor japonés, en un solo volumen. Escucha la canción del viento (1979), la ópera prima de Murakami, sigue a un estudiante de veintiún años, sin nombre, de vacaciones en su ciudad natal, en agosto de 1970. El joven pasa el tiempo en compañía de su mejor amigo, apodado el «Rata», una chica con cuatro dedos en la mano izquierda y un barman. A estos personajes se suma la fi gura de un escritor (inventado): Derek Heartfield, con quien se abre y se cierra la obra. Pinball 1973 (1980) se desarrolla tres años después. Ese mismo joven vive ahora en Tokio, con dos gemelas idénticas, mientras el «Rata» sigue viendo pasar la vida en el J.’s Bar. Una novela melancólica (con gatos, pozos y antiguas novias), en una atmósfera poética, que contiene las mejores escenas de pinball de la historia de la literatura.

Una maravillosa muestra del talento narrativo de Murakami que nos abre las puertas a otras realidades y nos lleva de la mano a mundos fantásticos. Un hombre que se obsesiona con la insólita y misteriosa desaparición del elefante de un zoo, un abogado en paro que recibe el encargo de su mujer de encontrar a su gato, una pareja de recién casados que deciden atracar un McDonald’s en plena noche, una curiosa digresión sobre los canguros, un enano diabólico que baila, un joven empeñado en burlarse de su futuro cuñado, un pirómano confeso… Los protagonistas de estos relatos esperan algo. Un accidente, un hecho azaroso. Todo lo contrario ocurre en la escritura de Murakami, donde nada queda al azar. Alternando páginas inquietantes e hilarantes, El elefante desaparece es una prueba más de la capacidad de Murakami para cruzar la frontera entre lo cotidiano más realista y lo fantástico, capaz de transformar así la trivialidad de nuestras vidas.

La novela con la trama más brillante y entretenida de Milan Kundera. «Kundera es de los que arriesga en cada libro intentando siempre reavivar fuegos ingrávidos del pasado, reavivar rescoldos de libertad con el ejercicio lúdico de la literatura.» Enrique Vila-Matas, Revista de Libros En un balneario algo trasnochado convergen ocho personas cuyos actos se entretejen hasta formar una trama en la que todos acaban atrapados: el músico célebre y la hermosa enfermera que quiere quedarse embarazada; la celosa esposa del músico y el joven mecánico enamorado de la enfermera; el exconvicto que va a despedirse de su protegida Olga; el ginecólogo, con sus fanfarrones proyectos demográficos, y el rico excéntrico. Con la aparente ligereza de un vals, esta novela oculta una pregunta más grave: ¿merece el hombre vivir en este mundo?

El trepidante y esperado desenlace de La muerte del comendador (Libro 1) de Haruki Murakami. En el primer volumen, dejamos al protagonista deseoso de saber qué se oculta detrás del cuadro titulado La muerte del comendador . También ha aprendido a convivir con los extraños personajes y objetos que lo envuelven desde que se instaló en la casa en las montañas. Y, a petición de su vecino, ha empezado a esbozar el retrato de una peculiar adolescente, Marie Akikawa. Pero cuando ésta, una tarde en que regresaba del colegio, desaparece misteriosamente, el protagonista se lanzará en su busca. Y para encontrarla no dudará en enfrentarse a lo desconocido, y tampoco a los terribles dilemas a los que su aventura va a conducirle. ¿Qué le ocurrió en el pasado al autor del cuadro La muerte del comendador? ¿Quién es el hombre sin rostro?… En este segundo libro, de ritmo acelerado y lleno de suspense, las incógnitas sembradas en el anterior volumen van desvelándose, y encajan en el lugar que deben ocupar, como en un puzzle, para que el lienzo entero cobre pleno sentido.

Únicamente en soledad, cuando el futuro es incierto, empieza el verdadero viaje. En plena crisis de pareja, un retratista de cierto prestigio abandona Tokio en dirección al norte de Japón. Confuso, sumido en sus recuerdos, deambula por el país hasta que, finalmente, un amigo le ofrece instalarse en una pequeña casa aislada, rodeada de bosques, que pertenece a su padre, un pintor famoso. En suma, un lugar donde retirarse durante un tiempo. En esa casa de paredes vacías, tras oír extraños ruidos, el protagonista descubre en un desván lo que parece un cuadro, envuelto y con una etiqueta en la que se lee: «La muerte del comendador». Cuando se decida a desenvolverlo se abrirá ante él un extraño mundo donde la ópera Don Giovanni de Mozart, el encargo de un retrato, una tímida adolescente y, por supuesto, un comendador, sembrarán de incógnitas su vida, hasta hace poco anodina y rutinaria. Este primer volumen de la novela La muerte del comendador es un fascinante laberinto donde lo cotidiano se ve invadido de señales indescifrables, de preguntas cuya respuesta todavía está lejos de vislumbrarse. El lector, al igual que el protagonista, deberá permanecer muy atento.

En una isla donde los objetos desaparecen y recordarlos es un delito, una joven novelista arriesga su vida para proteger a quien aún conserva la memoria. Mientras la temida Policía de la Memoria impone el olvido como ley, ella escribe una historia que se entrelaza con su propia lucha por preservar lo que el mundo quiere borrar. La policía de la memoria es una distopía poética y estremecedora sobre la fragilidad del recuerdo, la resistencia íntima y el poder de la escritura como último refugio frente al vacío. Una poderosa y delicada novela, de tintes orwellianos, sobre el control social y la memoria.

La obra maestra sobre el amor y el exilio en Praga del autor de La insoportable levedad del ser. «Una novela soberbia, brillante; un libro necesario.» Miguel Sánchez-Ostiz, ABC Una mujer y un hombre se encuentran por casualidad durante su viaje de regreso al país natal del que emigraron hace veinte años. ¿Podrán reemprender una extraña historia de amor, apenas iniciada entonces en su tierra? El caso es que, tras tan larga ausencia, «sus recuerdos no se parecen». Porque «nuestra memoria, la pobre, ¿qué puede hacer? Sólo es capaz de retener del pasado una miserable pequeña parcela sin que nadie sepa por qué precisamente ésa y no otra ». Vivimos sumidos en un inmenso olvido, y no queremos saberlo. Sólo aquellos que, como Ulises, vuelven después de veinte años a su Ítaca natal pueden ver de cerca, atónitos y deslumbrados, a la diosa de la ignorancia.

Todo el mundo sabe que a Haruki Murakami le apasionan tanto la música moderna y el jazz como la música clásica. Esta pasión no sólo le llevó a regentar en su juventud un club de jazz, sino a impregnar de referencias musicales la mayoría de sus obras. En esta ocasión, el escritor japonés comparte con sus lectores sus querencias, sus opiniones y, sobre todo, sus ansias de saber sobre el arte musical. Para ello, a lo largo de dos años, Murakami y su amigo Seiji Ozawa mantuvieron estas deliciosas conversaciones sobre piezas de Brahms y Beethoven, de Bartók y Mahler, sobre directores de orquesta como Leonard Bernstein y solistas excepcionales como Glenn Gould. Así, mientras escuchan discos y comentan distintas interpretaciones, el lector asiste a jugosas confidencias que le contagiarán el placer inacabable de disfrutar de la música con oídos nuevos.

A partir del gesto encantador de una mujer de cierta edad, el escritor crea el personaje de Agnes, alrededor de la cual aparecerán su hermana Laura, su marido Paul, y todo nuestro mundo contemporáneo en el que se rinde culto a la tecnología y la imagen. Pero ¿y si el hombre no fuera sino su imagen?, pregunta otro personaje, Rubens, quien comprueba finalmente que de la más excitante de sus amantes sólo le quedan dos o tres fotografías mentales.

Una brecha en el corazón humano que permite atisbar las pesadillas ocultas. «Estas historias parecen penetrar hasta el corazón del mundo para descubrir que es un lugar frío y espeluznante.» Hilary Mantel «Al leer Venganza uno queda atrapado en una telaraña hermosa, letal.» Words Without Borders «No solo es Murakami, sino también la sombra de Borges lo que planea sobre este fascinante libro.» NPR «El efecto general es el de David Lynch.» The Economist «Ogawa es la maestra japonesa del terror.» New York Observer «Como Haruki Murakami, Ogawa escribe historias que navegan libremente en cualquier cultura, y que, en cambio, se anclan en el paisaje de la mente.» The Washington Post Una mujer que espera a que la atiendan en una pastelería desvela, conversando con otra clienta, su tragedia: va a comprar dos tartitas de fresas con nata para celebrar el cumpleaños de su hijo, un niño que, sin embargo, murió años atrás. Con este relato arranca este volumen compuesto por once cuentos entrelazados: en cada uno de ellos, un detalle a veces ínfimo evoca el relato anterior, anuncia el siguiente o cambia completamente la perspectiva, hasta formar una espiral vertiginosa. Los protagonistas no tienen, aparentemente, nada en común: dos alumnos de instituto, una novelista y su extraña casera, un joven que viaja al entierro de su madre adoptiva, dos trabajadoras de hospital, una cantante que encarga un bolso, una joven que trata de descubrir la infidelidad de su marido o una insistente mujer empeñada en seguir a un periodista que redacta un reportaje sobre un hotel de lujo. Sin embargo, poco a poco el lector vuelve a encontrárselos, para revelar un aspecto oculto del ser humano.

Una indagación dolorosa sobre los secretos de los seres queridos. Un retrato desgarrador de una familia, de un tiempo, de un país. «Maldita sea la hora en que se me ocurrió escribir esta novela». Con esta frase, Gonzalo Celorio abre Los apóstatas , una novela que en su propio proceso de escritura va descubriendo las historias secretas y atroces de los dos protagonistas: sus hermanos Eduardo y Miguel, personajes que se ven compelidos a abrigar una vocación religiosa en la que ambos fracasan, pero que, de diferentes modos, los marca de por vida. Tras su apostasía, se enfrentan a dos destinos contrapuestos: uno se orienta por los caminos de la teología de la liberación, trabaja en las comunidades indígenas de México y participa en el proceso político que acabó con la dictadura somocista de Nicaragua; otro se dedica al estudio de la arquitectura barroca mexicana y acaba poseído por una obsesión satánica que lo obnubila en sus últimos días. Novela dolorosa, crítica, denunciatoria, admirablemente escrita, Los apóstatas construye ante nuestros ojos un retrato desgarrador de una familia, de un tiempo y de un país.

La novela con la que Murakami creó la nueva mitología de nuestro tiempo. Un joven publicista ha publicado, en una de sus campañas, una fotografía, aparentemente anodina, que lo ha puesto en la mira de un influyente grupo industrial. Y es que en la fotografía aparece un rebaño de ovejas y carneros en un prado, pero uno de esos carneros tiene un poder muy especial. La monótona y en absoluto extraordinaria vida del joven, fumador empedernido y recién divorciado, da una insospechada vuelta de tuerca, pues debe embarcarse en una extraña búsqueda: tendrá que viajar al norte de Japón para encontrar a toda costa a ese peculiar carnero, pues le va en ello la vida. Si a esa línea argumental se le añaden una misteriosa joven con unas orejas exquisitas, un amigo huido (el entrañable «el Rata»), un político conservador, un profesor obsesionado con los ovinos y un maniaco-depresivo disfrazado de chivo (el Hombre Carnero que aparecerá en Baila, baila, baila ), esta novela se convierte en una de las más singulares obras maestras del más célebre autor japonés de la actualidad.

Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo una vieja canción de los beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Toru recuerda, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor -y único- amigo de la adolescencia, Kizuki. El suicidio de este les distancia durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Inician allí una relación intima; sin embargo, la frágil salud mental de Naoko se resiente y la internan en un centro de reposo. Al poco, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte. La situación, para el, para los tres, se ha vuelto insostenible; ninguno parece capaz de alcanzar el delicado equilibrio entre las esperanzas juveniles y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.