IMPEDIMENTA

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Mircea Cartarescu, autor de las visionarias «Nostalgia» o «Lulu», aborda tres relatos magistrales, cargados de un humor amargo y brutal. El volumen se abre con «Ántrax», que narra, en plena paranoia post-11-S, cómo el autor recibe un sospechoso sobre desde Dinamarca, hecho que moviliza al kafkiano establishment policial rumano. En «Las Bellas Extranjeras», indudable pièce de résistance del volumen, asistimos al delirante viaje del autor en compañía de once escritores rumanos a tierras francesas, un descenso a los infiernos que alcanza, por momentos, la grandeza de lo grotesco. En «El viaje del hambre», un joven Cartarescu aspirante a poeta en la época previa a la caída del comunismo, es invitado por un grupo de escritores de una ciudad de provincias y se ve arrastrado a un sinfín de situaciones absurdas con el estómago vacío y muerto de frío. Un libro magistral por el que desfilan escritores, artistas, policías, estudiantes, funcionarios culturales y hasta fantasmas: tres relatos cargados de un humor que nos lleva de la sonrisa cómplice a la abierta carcajada.

La joven Chiara Ridolfi acaba de salir del colegio inglés en el que ha pasado su infancia. Al llegar a Florencia, donde viven su padre y su tía, descendientes de una antigua familia de nobles italianos ahora venida a menos, se enamora perdidamente del doctor Salvatore Rossi, un hombre recio, hecho a sí mismo y con una inmensa conciencia de clase. Pero a partir de su primer encuentro, en un concierto para violín de Brahms, el mundo parece confabularse para que sientan que todo se interpone en su camino. El carácter de ambos, insegura ella e inflexible él, ayuda a hacer de su vida algo insoportable. Hasta que alguien decide adoptar una medida sorprendente y extrema, fruto de una peculiaridad ancestral del temperamento familiar. Penelope Fitzgerald, autora de «La librería» y «El inicio de la primavera», vuelve con una novela inteligentísima y tremendamente seductora, que nos recuerda a una comedia de Shakespeare y que crea un universo real y completo, casi tangible, en el que es posible encontrar un auténtico prodigio tras cada esquina.

T. C. Boyle, uno de los narradores norteamericanos más sólidos de las últimas décadas, nos ofrece en su indiscutible obra maestra, «Las mujeres», la vida y amores de uno de los iconos más controvertidos del siglo XX, el visionario arquitecto Frank Lloyd Wright. Su imponente finca de Taliesin, en el Wisconsin profundo, quemada dos veces y dos veces reconstruida, empieza a ser asediada por los periodistas, ávidos de retratar la escandalosa vida amorosa de su dueño. Kitty, la primera esposa de Wright, está convencida de que las amantes de su marido solo son un espejismo. Martha «Mamah» Borthwick es una belleza que será asesinada por un criado. Y su segunda mujer, Miriam, ha de disputarse el trono del corazón del arquitecto con la sensual Olgivanna, una bailarina serbia que comparte con él una visión tempestuosa y turbulenta de la vida, y que es un auténtico barril de pólvora a punto de estallar. Comparado con Pynchon, García Márquez o Twain, estamos ante un escritor privilegiado, capaz de sumergirse, como Faulkner, en unos ambientes que parecen haber sido concebidos en una olla a presión.

La escuela Castrevenford está inmersa en los preparativos para celebrar el fin de curso, y el excéntrico profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen (al que ya conocimos en «La juguetería errante» y «El canto del cisne»), liberado de sus obligaciones laborales, ha sido convocado a entregar los premios a los discursos más brillantes. Sin embargo, la noche previa al gran día, extraños sucesos acontecen en el colegio, y dos profesores son asesinados. Mientras intenta desentrañar el misterio, Fen se ve obligado a resolver un secuestro con la ayuda de un sabueso con demencia senil, a apaciguar a una plétora de colegialas enloquecidas y, de paso, a averiguar el paradero de un manuscrito perdido de Shakespeare que se demuestra letal en extremo. «Trabajos de amor ensangrentados» es un clásico de la Edad Dorada de la novela de detectives inglesa, llena de referencias literarias y persecuciones en bólido por la campiña inglesa, con una trama policiaca perfecta.

La casa de huéspedes de La Torre se encuentra ubicada en un frondoso bosque de hayas en pleno Buckinghamshire. La regentan dos extraordinarias mujeres de muy marcada personalidad: la balsámica y lloriqueante señorita Padsoe, que vive atribulada por los desprecios del servicio, y la más joven y práctica señorita Baker, londinense hasta la médula y aficionada a las tostadas y al té bien cargado. Sin embargo, su amistad es mera apariencia pues ambas se odian con todas sus fuerzas. En la vecindad se alza la fastuosa mansión de los Shelling, en la que viven George y su hermana Bell, y en la que se organizan alocadas fiestas dedicadas a los Cerebritos, a los Automovilistas y al Amor Libre. En la casa de los Shelling trabaja como dama de compañía la bella señorita Catton. Entre George y ella surgirá el amor. Stella Gibbons vuelve a regalarnos, apenas un año después de haber publicado «La hija de Robert Poste», una comedia romántica de humor desatado, llena de equívocos, escenas memorables, con personajes irrepetibles y situaciones que harían las delicias del mismísimo Wodehouse.

En 1928, la prestigiosa editorial Kurt Wolff publicó una excelente novela antibelicista. Paródica, antinacionalista, antiheroica, filantrópica, pacifista, pro-francesa, cargada de un humor negro, la obra tenía un irresistible sabor picaresco. Su autor firmaba bajo el seudónimo de «Schlump», pero nunca llegó a revelar el verdadero nombre que se ocultaba tras ese seudónimo. Pocos años después, los nazis quemaron el libro, pero Grimm se las arregló para esconder un ejemplar en el interior de una pared. Ocho décadas después, la novela, considerada uno de los mejores libros jamás escritos sobre la primera guerra mundial, se vuelve a publicar sin haber perdido un ápice de su vigencia. Una novela que nada tiene que envidiar, por su espíritu trangresor y su potencia narrativa, a «Sin novedad en el frente», de Remarque o a «El caso del sargento Grischa», de Arnold Zweig. Una obra maestra de la literatura antibélica alemana. Un libro olvidado, quemado y emparedado, que sobrevivió milagrosamente y es recuperado por primera vez 85 años después de su publicación.

Octubre de 1921. Angelina Beloff, pintora rusa exiliada en París, envía una carta tras otra a su amado Diego Rivera, su compañero desde hace diez años, que la ha dejado abandonada y se ha marchado a México sin ella. Angelina, a quien Diego se dirige con el diminutivo de Quiela, fue la primera esposa del muralista mexicano y una excelente pintora, eclipsada por el genio de su marido. Su relación, marcada por la pobreza y por la tiranía de Rivera, fue tormentosa, y la adoración de Quiela, incondicional. Brutal, ególatra, irresistible, Rivera se nos dibuja como un monstruo que hace su voluntad en el arte y el amor. «Ella me dio todo lo que una mujer puede dar a un hombre», diría Rivera. «En cambio, recibió de mí todo el dolor en el corazón y la miseria que un hombre puede causarle a una mujer.» Elena Poniatowska, Premio Cervantes 2013, firma en «Querido Diego, te abraza Quiela» uno de los más conmovedores, delicados y brutales testimonios de amor y dependencia jamás escritos. Una nouvelle rescatada por Impedimenta en edición especial.

Antes de que fuese chic que las amas de casa intercambiasen historias sobre su tristeza como intercambiaban recetas para el relleno del pavo, antes de que su vida pudiera considerarse literaria y de que una mujer desesperada inspirase interés en lugar de hartazgo, existió Penelope Mortimer. La protagonista de esta ingeniosa comedia negra, una roman à clef intelectualmente impecable, la señora Armitage, ha pasado por cuatro matrimonios y es madre de un buen número de hijos. Pero quiere tener más ya que, en su opinión, traer hijos al mundo es algo que se le da bien. La maternidad es lo que hace de ella un ser humano importante, una idea que no encaja en los planes de su actual marido, Jake Armitage, un guionista de éxito que le hace creer que la única manera de salvar su matrimonio es impidiendo el nacimiento de un nuevo bebé. Se inicia así una lucha brutal en la que la señora Armitage es a la vez el campo de batalla, la víctima y la ejecutora. La más lograda, sincera y descarnada obra de Penelope Mortimer, una especie de visionaria literaria, no tanto de la oscuridad de la vida doméstica como de la gris claustrofobia y las traiciones del matrimonio de clase media.

Mircea Cartarescu comenzó a escribir «El Levante» en 1987, cuando era un amargado profesor en una escuela de barrio en Bucarest. Recién casado y con una hija pequeña, escribía en la cocina, en su máquina de escribir Erika, sobre un mantel de hule; con una mano tecleaba y con la otra mecía el cochecito de la niña. Concluyó la obra pocos meses antes de la caída del comunismo, sin soñar siquiera con la posibilidad de publicarla. El resultado fue uno de los experimentos poéticos más fascinantes escritos jamás: una epopeya heroico-cómica, que es también una aventura a través de la historia de la literatura rumana, que sigue la técnica utilizada por James Joyce en el capítulo del Ulises «Los bueyes del sol». Pero no hace falta conocer la literatura rumana para disfrutar como un niño de las aventuras del poeta Manoil, de Zotalis, de la bella Zenaida, del temible Yogurta, de los piratas y ladrones que pululan por las aguas del Mediterráneo, y de acompañarles en su propia Odisea, plagada de batallas, amores y deserciones. Un delicioso escenario bizantino donde se confunden realidad y ficción, y un cautivador relato que invita a una lectura gozosa, pueril, inolvidable.

Precisa, elegante, concisa, «Una chica en invierno» es la última de las grandes obras de Larkin que quedaba por publicar en castellano. Una historia de invierno y de verano, de guerra y de paz, de exilio y de hogar, y también una de sus piezas más sinceras, en la que se entrelazan huellas de su propia biografía. El autor nos sumerge magistralmente en la opresiva atmósfera del crudo invierno inglés en plena Segunda Guerra Mundial. Katherine es una joven refugiada que trabaja como bibliotecaria en una gris ciudad inglesa. Hastiada de su trabajo y de la vida en general, lo único que le hace mantener la esperanza es la perspectiva de un reencuentro con el que fue su primer amor. Así, en las horas previas a su cita, Katherine revivirá las idílicas vacaciones que supusieron para ella la pérdida de la inocencia y el paso a la edad adulta. Ahora Robin, el protagonista de aquel crucial verano, tan glorioso como mortificante, tan radiante como precozmente crepuscular, podría poner fin a su monótona vida y arrancarla para siempre de las garras de la frustración. Un pequeño clásico que no ha dejado nunca de seducir por su delicado uso del lenguaje y su descarnada belleza.

Fred Fairly, un brillante joven, tiene ante sí un prometedor futuro como profesor de Ciencias en Cambridge, siempre y cuando respete una de las normas ancestrales del college al que pertenece. El St. Angelicus, como el Monte Athos, se caracteriza por no haber permitido que ninguna mujer traspase sus muros desde hace más de quinientos años. Por tanto, el matrimonio es algo impensable. Pero parece que Fred, miembro de la peculiar Sociedad de los Desobedientes, comienza a revelarse contra la rigidez del mundo que le rodea: empieza por confesar a su padre que ha perdido la fe y, tras un aparatoso accidente de bicicleta, acaba por enamorarse de una misteriosa joven con un dudoso pasado. Y es que en cualquier lugar, hasta en el riguroso St. Angelicus, existe una puerta oculta Ángeles y fantasmas. Razón e imaginación. Certeza y casualidad Cada elemento se conjuga con su opuesto para hacer de esta novela una lectura apasionante y adictiva marcada por la búsqueda del amor y por los siempre inesperados vericuetos del azar.

Los cuentos inquietantes aquí reunidos, buena parte de los cuales han permanecido inéditos en castellano hasta hoy, lo son cada uno a su manera. Algunos se escoran levemente hacia lo sobrenatural, en la línea de los geniales relatos de fantasmas de Henry James, historias en las que el elemento ultraterreno sobrevuela la cotidianidad de modo casi imperceptible: sutilmente invasivo, tan evanescente en ocasiones que la duda atenaza al lector hasta el final provocándole una deliciosa inquietud. Y en otros (más desasosegantes si cabe, por cuanto prescinden de lo asombroso) el misterio se oculta en la propia mente, en las ambiguas actitudes de personajes que se nos antojan perturbadores gracias a la pericia de la autora para manejarse en los meandros de su psicología. Una auténtica obra maestra de lo oscuro que se esconde tras lo cotidiano. Leyendo estos relatos, los amantes del escalofrío exquisito se adentrarán en atmósferas subrepticiamente inquietantes que inciden en la falacia de la apariencia haciendo realidad la premonición de Borges: «Cualquier instante puede ser el cráter del infierno».

«Este era el jardín. No parecía gran cosa, pero para su jardinero lo era todo.» Así empieza «El pequeño jardinero», una pequeña historia repleta de grandes emociones. Emily Hughes, la autora de «Salvaje», Premi Llibreter al Mejor Libro Ilustrado 2015, vuelve a deleitarnos con la conmovedora historia de un muchacho apenas más grande que su mascota que se siente incapaz de afrontar el trabajo que supone cuidar de su exuberante jardín. Hasta que un día decide pedir ayuda. Una delicada fábula sobre la perseverancia, el entusiasmo y la fuerza del amor que hará las delicias de los más pequeños y enternecerá los corazones de los mayores. Las vibrantes ilustraciones de Emily Hughes colman de vida ese pequeño jardín llenándolo de matices y de impresionantes colores, hasta el punto de lograr que queramos perdernos entre sus maravillosas plantas y sus hermosas flores. Un nuevo y delicioso álbum de Emily Hughes (autora de «Salvaje», Premi Llibreter 2015). Una historia minúscula que inaugura nuestra colección La Pequeña Impedimenta.

«Música acuática» fue la primera novela de T. C. Boyle, una sublime fantasía de ritmo trepidante, divertida e indecen­te, que anunció al mundo el naci­miento de uno de los grandes talentos de la actual narra­tiva norteamericana. Ambientada en las postrimerías del siglo XVIII, esta ficción histórica narra las disparatadas aventuras de Mungo Park, un soñador que aban­dona su pacífica Escocia natal para adentrarse en el salvaje e inexplorado corazón del África negra, y de Ned Rise, un estafador y ladrón de cadáveres que, en la línea de los mejores personajes de Charles Dickens, intenta abrirse camino en las calles de un Londres miserable. Dos historias plagadas de ana­cronismos y licencias hilarantes que mezclan la vida de un personaje real y otro ficticio, y que discurren paralelas para converger en la primera expedición del hombre occidental a las fuentes del río Níger. Un despliegue de imaginación y humor que, desde los oscuros suburbios del Londres georgiano, nos remite a Dickens y que, desde lo más profundo del África salvaje, nos evoca al mejor Conrad.

Praga, 1942. Cuando la capital checa se encontraba ocupada por el ejército nazi, Julius Schlesinger, aspirante a oficial de las SS, ha recibido de sus superiores la orden de retirar del tejado del Rudolfinum la estatua del judío Felix Mendelssohn. Pero ¿cuál de las efigies es la del insigne compositor? Schlesinger decide llevar a la práctica las enseñanzas recibidas en un curso de «ciencia racial», y ordena a sus hombres que derriben la que tenga la nariz más grande. Solo que la estatua que eligen resulta ser la de Richard Wagner. «Mendelssohn en el tejado» ofrece una mirada satírica de la vida cotidiana en una Praga asolada por la ocupación nazi. Una obra maestra sobre el mal, el dolor, el poder, la violencia y el sufrimiento que nos muestra que, a pesar de nuestro triste destino, el ser humano encuentra siempre nuevas maneras de sobrevivir.

«Astronautas», jamás editada antes en castellano, es la primera novela que el maestro de la ciencia ficción, Stanislaw Lem, publicó en forma de libro. Tras haber pasado por múltiples contiendas y luchas sangrientas, en el siglo XXI la humanidad ha dejado atrás toda forma de capitalismo y ha logrado un equilibrio sostenible en el planeta. Colosales trabajos de ingeniería, como la irrigación del Sáhara o el control del clima con soles artificiales, dan cuenta del progreso de la especie. Durante uno de estos proyectos, en la siberiana Tunguska se halla un objeto que es identificado como un archivo extraterrestre. Tras lograr descifrar alguno de los datos que recoge, se descubren ciertos detalles alarmantes del viaje de una nave que debió de estrellarse en la zona. El Gobierno de la Tierra decide enviar la recién construida nave Cosmocrátor al planeta Venus, donde sus tripulantes localizarán los restos de una civilización infinitamente más avanzada que la nuestra. Lem reflexiona sobre la relación entre los humanos y la tecnología, la búsqueda aparentemente infinita de conocimiento y control, y los motivos que se ocultan detrás de estos intereses.

Una banda de motoristas acosa a una pareja que viaja por Estados Unidos; un hombre se ve obligado a comer una tarántula viva ante las cámaras de un programa de televisión para solucionar los problemas económicos de su familia; dos buscadores de oro aficionados sufren en las montañas un terrible accidente que pone a prueba su amistad; la muerte de dos vagabundos y el descubrimiento de unas ruinas misteriosas perturban la celebración de una boda; un hombre casado y su amante emprenden un viaje a la isla de Estrómboli para auxiliar a alguien muy importante para ambos Los ocho relatos que forman parte de este volumen plantean preguntas como: ¿dónde se hallan los límites de las obligaciones familiares? ¿A qué estamos dispuestos para lograr lo que deseamos? ¿En qué medida los sacrificios realizados alteran esos objetivos? Lo que parece el fin de la relación entre dos personas ¿puede ser en realidad el comienzo de otra más poderosa pero completamente distinta? Jon Bilbao, uno de los cuentistas españoles actuales más interesantes y premiados, vuelve a demostrar en «Estrómboli» su extraordinario pulso para desvelar lo perturbador que se oculta tras las historias más cotidianas.

El quisquilloso profesor y detective aficionado Gervase Fen ha abandonado durante el verano su amada Universidad de Oxford para acudir al pueblo costero de Tolnbridge, donde planea pasar tranquilamente sus vacaciones. Va armado con una red para insectos, ya que piensa dedicarse al arte de la entomología. Pero la calma y el sosiego duran poco. La villa está consternada por el misterioso asesinato del organista de la catedral. El músico en cuestión no tenía ningún enemigo conocido y su labor en la iglesia era inofensiva, así que la policía no es capaz de dar con un sospechoso. ¿Se tratará acaso de la conspiración de unos espías alemanes? ¿O tal vez de la consecuencia de los aquelarres que, según se rumorea, llevan practicándose por esos lares desde el siglo XVII? Tan ingenioso como Agatha Christie y tan hilarante como P. G. Wodehouse, Edmund Crispin, uno de los maestros de la novela de detectives inglesa, nos presenta en «Asesinato en la catedral» un nuevo misterio lleno de personajes excéntricos, fantasmas que no lo son, adolescentes aficionadas a las misas negras y espías nazis.

Guffy Randall, un joven aristócrata inglés, no sale de su sorpresa cuando se encuentra con el Paladín Hereditario de Averna y parte de su corte en un hotel de la Costa Azul. Y es que ese flamante heredero no es otro que su viejo amigo Albert Campion, un caballero de alta cuna que se esconde tras un pseudónimo para poder ejercer de forma anónima su profesión de detective. Campion, acompañado de tres camaradas tan peculiares como él y de su fiel sirviente Magersfontein Lugg, un antiguo ladrón dado a los métodos expeditivos, se enfrenta esta vez a la misión de probar que el reino de Averna, un minúsculo y pintoresco principado situado a orillas del Adriático, pertenece a la Corona inglesa. Para ello se verá obligado a viajar a Pontisbright, una aldea en la que se topará con grandes misterios, adolescentes precoces que se visten con telas de cortinas y cadáveres por doquier. Una apasionante aventura para el aristocrático y excéntrico detective Albert Campion, uno de los más singulares héroes de la narrativa negra inglesa del XX, un personaje adorado por Agatha Christie, Iris Murdoch o A. S. Byatt. Una obra maestra del suspense y el humor.

Hubo un tiempo no muy lejano en que los cuentos de hadas no estaban destinados a los niños. Los relatos incluidos en este mítico volumen, recogidos por Angela Carter para la editorial Virago, donde durante años han sido uno de sus longsellers, tampoco son para niños. En ellos encontramos sangre, humor, sexo y muerte. No hay princesas ñoñas ni hadas maravillosas, sino jóvenes astutas, ancianas taimadas, chicas malas, hechiceras, parteras vengativas, mozas ladronas, novias rastreras, madres, hijas y hermanas raras. Solo una escritora tan radical como Angela Carter podría haber sido capaz de recopilar esta antología de relatos, todos protagonizados por mujeres, una celebración del universo femenino a través de los tiempos, ilustrado con los grabados originales de la edición inglesa. Por fin en castellano la mítica colección de cuentos maravillosos que Angela Carter recopiló para Virago Press y que se convirtió en un auténtico longseller.

Publicado en 1978, cuando su autor, Georges Perec, trabajaba de bibliotecario en el Hospital de Saint-Antoine, de París, «Me acuerdo» se ha convertido, con el paso de los años, en un viaje a la memoria colectiva de un país. Este inventario de recuerdos, compuesto por 480 anotaciones que siempre comienzan con las palabras que dan título al libro, se ha convertido en uno de los iconos de la literatura memorialística de todos los tiempos. Recuerdos de infancia y juventud de uno de los mejores escritores del siglo XX por los que desfilan actores, escritores y políticos, pero también estaciones de metro, boulevares o cines de un París que ya no existe pero que resulta fundamental para comprender el panorama actual de la cultura europea. Llega, en una nueva traducción de Mercedes Cebrián, una de las obras míticas de Georges Perec.

Insigne defensor de las causas perdidas, Horace Rumpole es un abogado adorable, un hombre de altos ideales y de gran sentido común, que fuma cigarros malos, bebe un clarete aún peor, es aficionado a los fritos y a la verdura demasiado hervida, cita a Shakespeare y Wordsworth a destiempo y, generalmente, se decanta por los casos desesperados y por los villanos de barrio. Excéntrico y gruñón, lleva años abriéndose paso en las salas de justicia londinenses, mientras brega en casa con su terca mujer, Hilda, a quien él apoda «Ella, La que Ha de Ser Obedecida», en un particular universo donde el sarcasmo, el humor y la intriga se mezclan a partes iguales. Al modo de P. G. Wodehouse, John Mortimer construye en sus narraciones un universo demoledor y sarcástico al más puro estilo British. «¡El crimen paga, pero solo un poco cada vez!» LOS CASOS DE HORACE RUMPOLE, ABOGADO son un verdadero clásico de la ficción judicial de todos los tiempos, y una de las más inteligentes y divertidas sagas de la literatura inglesa.

Narrada como un largo y proceloso informe, la novela nos presenta el libro de memorias de Peter Hogarth, un cínico matemático que trabaja en el desierto de Nevada en un proyecto del Pentágono (nombre en código: «La Voz del Amo») consagrado a descifrar un misterioso mensaje procedente del espacio exterior. Cuando el proyecto llega a un punto muerto, Hogarth descubre, para su horror, que lo desvelado por el supuesto mensaje extraterrestre podría llevar a la construcción de una bomba de fisión. Hogarth decide entonces que no se debe permitir que tal conocimiento caiga en manos de los militares. «La voz del amo» es una auténtica novela de culto, una obra inconmensurable en la que Lem diserta sobre cosmología, filosofía, biología evolutiva, y también sobre las posibles formas que puede adoptar la inteligencia extraterrestre.

Hastiado de la aburrida vida universitaria, el excéntrico profesor y detective amateur Gervase Fen decide tomarse un descanso y trasladarse al remoto y anodino pueblo de Sanford Angelorum, en plena campiña inglesa, para presentarse como candidato al Parlamento. Pero Fen no tarda en descubrir que las apariencias engañan, y se sumerge en una oscura trama de chantaje que derivará en un misterioso asesinato. A medida que su incipiente carrera política deja de proporcionarle satisfacciones, Fen concentra todas sus energías en resolver el misterio, pero, sin apenas darse cuenta, acaba atrapado en una desconcertante red en la que se topa con psiquiatras excéntricos, un cura que intenta domesticar un poltergeist, lunáticos que corren desnudos por el campo, mujeres hermosas y un cerdo algo tarado.

Veintiún cuentos de fantasmas escritos por algunas de las maestras victorianas del relato escalofriante. Un regalo perfecto para Navidad y para leer al amor de la lumbre. ¿Qué hace que las historias victorianas de fantasmas sean tan perfectas para leer al calor de una chimenea en una noche oscura? Historias de mansiones abandonadas, de viajes en coches de caballos por páramos desolados, de castillos en acantilados, de bellas mujeres sepulcrales, de oscuras historias familiares en las que los antepasados no acaban de irse del todo…Un género en el que algunas eminentes damas novelistas, especialistas en lo escalofriante, marcaron tendencia. Las veintiuna historias incluidas en este volumen abarcan el reinado de la reina Victoria y cuentan con aportaciones de autoras clásicas como Charlotte Brontë, Elizabeth Gaskell, Margaret Oliphant o Willa Cather, junto con otras no tan conocidas pero no por ello menos especialistas en lo tenebroso y lo sobrenatural. Ambientados en las montañas de Irlanda, en una villa mediterránea o en una tétrica mansión de Londres, estos relatos evidencian la fascinación victoriana por la muerte y por lo que había más allá, con atmósferas sugerentes, ingenio y mucho, mucho humor.

Un eremita de la antigüedad, misántropo y quisquilloso, decide pasar su existencia sobre una columna desde la cual divisa a un compañero más anciano que él, y puede que más sabio y con más seguidores, lo que provoca en su interior pasiones insospechadas. Un biólogo amante de la soledad, enfrentado a lo que promete ser el descubrimiento de su vida, se ve confinado a un aislamiento autoimpuesto en la cumbre de un tepuy, en plena selva amazónica, con la única compañía de una anaconda que se convertirá a un tiempo en su ángel y su demonio. Un misterioso inventor, tras haber conseguido hacerse multimillonario con una aplicación informática que revoluciona la sexualidad humana, opta por encerrarse para siempre en una torre en el centro de una isla balear. Su decisión desatará una ola de violencia que cambiará la vida de sus seres más cercanos. Intensa y descarnada, radical y seductora, la rosa de Jon Bilbao consigue poner al límite del abismo a unos personajes cuyas decisiones se convierten de una manera u otra en el germen de sus desgracias.

Un vicario al que se le acusa de robar camisetas en una tienda, pero que se niega a declarar en su propia defensa; un actor y mánager de teatro que muere en extrañas circunstancias y cuyo asesinato se sale completamente del guión; un marido infiel que mata el tiempo robando licorerías En el particular universo de Horace Rumpole —un irrefrenable y audaz letrado «de poca monta», amante de la poesía, el clarete malo, los puros costrosos y los casos perdidos, especialista en manchas de sangre y máquinas de escribir—, y de su mujer, «Ella, la que Ha de Ser Obedecida», el sarcasmo, el humor y la intriga se mezclan a partes iguales para dar lugar a un estimulante cóctel al más puro estilo British que ya ha hecho las delicias de miles de lectores.

Nenna James, una joven canadiense sin medios para alquilar una vivienda en el Londres de principios de los 60, vive con sus dos hijas en una barcaza anclada en el Támesis. Ninguna de las tres «pertenece ni al agua ni a la tierra firme», y comparten su existencia con unos vecinos que se encuentran, como ellas, a la deriva: Willis, un artista que intenta vender su decrépita nave a pesar de su pésimo estado; Richard, que vive a bordo del Lord Jim con su mujer, Laura, aunque ella preferiría mudarse a otro sitio, o Maurice, que ni siquiera protesta cuando su barcaza empieza a llenarse de objetos robados. Todos ellos van a contracorriente, en un espacio en el que podrían primar la sencillez y la libertad de la vida excéntrica, pero que se ve salpicado por los pequeños reveses cotidianos de cualquier existencia humana.

En el suburbio donde vive Ruth Whiting, las esposas se ajustan a un código de vestimenta, dirigen sus casas de una forma aburrida y prosaica, crían a sus hijos de la misma manera; todas prefieren el café al té, conducen, juegan al bridge, poseen al menos una joya valiosa y son moderadamente atractivas. Sin embargo, Ruth se está volviendo loca. O, para decirlo de un modo políticamente correcto, acaba de sufrir «un leve ataque de nervios». Aunque la realidad es mucho menos dulce. Ruth se está volviendo loca porque su vida la está matando y su enajenación se ve agravada por la indiferencia de todos los que la rodean. Y es entonces cuando ocurre lo inesperado: su hija universitaria se queda embarazada de un compañero que resulta ser un estúpido, y Ruth se ve obligada a enfrentarse a sus peores miedos.

Vuelve el atractivo y elegante aventurero Albert Campion, en una trama criminal en la que se mezclan envenenamientos, cartas anónimas, médiums, certificados de defunción falsificados, merodeos nocturnos y ataúdes que se desvanecen. En la señorial casa de la excéntrica familia Palinode, nostálgica de un pasado en que la fortuna les sonreía, cuyos miembros, todos hermanos y hermanas, se comportan como si el tiempo no pasara, con una dignidad exagerada de clase, comiendo y bebiendo lo que encuentran por los parques solo para ahorrar, se producen una serie de muertes de lo más sospechosas. Campion acepta a regañadientes el caso para hacerle un favor a su fiel lugarteniente, el antiguo delicuente Lugg, y trata de desentrañar un misterio que pone a prueba todas sus capacidades

¿Nunca te has preguntado qué sucede en tu habitación cuando se hace de noche? Después de un largo día saltando sobre montones de hojas y leyendo sus libros preferidos, esta niña termina realmente agotada, pero para su animal de peluche preferido, Planeta, ¡el día acaba de comenzar! Planeta salta de la cama y se lanza a explorar la casa, donde conocerá al perro de su dueña, probará el sabor de las galletas y seguirá a un ratón en un viaje hacia lo desconocido. Un tierno y bellísimo cómic sobre un peluche aventurero que encandilará a los más pequeños.

Considerada una de las cumbres de la narrativa inglesa del XX, «Bajo la red» supuso el debut novelístico de Iris Murdoch. Jake Donaghue, su protagonista, es un escritor y traductor que deambula por un Londres inabarcable intentando compensar de algún modo los errores del pasado. Tras regresar de un viaje a Francia, su vida da un vuelco: su novia, que se ha enamorado de un corredor de apuestas, le pide que se vaya de casa. Desesperado, Jake se ve obligado a recurrir a su exnovia, Anna Quentin, y a un antiguo amigo, Hugo Belfounder, quien en el pasado le inspiró un libro sobre la inutilidad del lenguaje. Así emprenderá su particular descenso a los infiernos, vagabundeando por el Londres más bohemio entre filósofos, sindicalistas borrachos y perros prodigio, en busca de un lugar en el que asentarse. Iluminado, pero víctima de una persistente desazón vital, Jake no abandona su idea de llegar a ser un verdadero escritor mientras el mundo parece derrumbarse a su paso.