Catedra

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Actualmente, «Bodas de sangre» es una de las obras más representadas y conocidas no solo de Federico García Lorca, sino del teatro español del siglo XX. Tragedia de ambientación rural, profundamente lírica y simbólica, presenta al espectador un fresco vivo de las pasiones humanas en torno al eje mítico de la vida y la muerte.

«El enfermo imaginario» es la obra por antonomasia de Molière, así como una de las más famosas y representadas de la historia del teatro. Escrita en el periodo de máxima madurez creativa de su autor, esta comedia, que critica y satiriza a los médicos de su tiempo, se centra en la irónica situación vital de su protagonista, Argán, un hipocondriaco a quien el miedo a las enfermedades y a la muerte le impide disfrutar de la vida.

Bajo la apariencia de un matrimonio ideal en el que todo acontece según lo convenido por la sociedad, se esconden los anhelos de realización de Nora, la protagonista, de dejar de vivir como una muñeca en esa casa de mentira que, entre todos, han construido para ella. Un alegato a favor de la libertad de las mujeres y en contra de la hipocresía y los roles impuestos en las aparentemente perfectas familias burguesas.

Publicada en 1998, «Negra espalda del tiempo» es una novela crucial en la trayectoria de Javier Marías. Calificada por el autor como «falsa novela», la obra se sitúa resueltamente en la frontera difusa entre la ficción y la realidad, entre la imaginación y la autobiografía, abriendo de ese modo un espacio creativo muy fecundo en la literatura en español de los años posteriores. En ella el lector encuentra todo tipo de discursos, y el relato, que empieza como una revisión de la novela anterior «Todas las almas», se transforma en un híbrido narrativo que fusiona los recursos de numerosos géneros literarios. Referente inexcusable de la metaficción, «Negra espalda del tiempo» aborda la problemática de la literatura en la encrucijada del final del siglo XX y comienzos del XXI. A partir de una imagen tomada de «La tempestad» de Shakespeare, la «negra espalda del tiempo» simboliza un viaje por el espacio y la temporalidad propios de la gran literatura.

El personaje de Yerma describe con intensidad y precisión el conflicto de la mujer estéril que no puede soportar su incapacidad para ser madre. La obra conecta poderosamente con cuestiones humanas intemporales: la omnipotencia del deseo, la frustración amorosa, la incapacidad para poder aceptar los propios límites, la desesperación y los anhelos. Por ello la tragedia de Yerma nos conecta con un universo poético en el que el sufrimiento humano aparece de forma descarnada, violenta, y, al mismo tiempo, bella.

«La casa de Bernarda Alba» sigue siendo hoy un título frecuente en las carteleras teatrales, y no solo españolas. Desde su estreno en Buenos Aires en 1945, directores, escenógrafos y actores la han sentido como un reto. Quizá es difícil imaginar hoy una situación similar a la que se plantea en la obra. Vivir en un pueblo pequeño, donde el peso de la honra y la tradición ahoga a la mujer hasta el punto de que el luto por la muerte de alguien significa encerrarse durante ocho años en una casa sin tan siquiera poder asomarse a la ventana. Esta es la situación descrita en la obra. Un drama en el que un clamor callado de anhelos insatisfechos intenta encontrar algún resquicio hacia la libertad y la vida.

«La vida es sueño» no solo es la obra más popular de Calderón de la Barca, sino también una de las más significativas del movimiento barroco y del teatro español de todos los tiempos. Bajo la historia del desafortunado príncipe Segismundo, reside una obra inmortal que nos habla de temas filosóficos y trascendentales, de la lucha del libre albedrío contra el destino y de la razón contra el instinto. De la fugacidad y futilidad de la vida, del papel que representa el hombre en este mundo ilusorio, perdido entre sombras y sueños.

Llegado a la literatura justo en el momento en el que acababa el Simbolismo, y fallecido la víspera del advenimiento del Dadaísmo en París y del nacimiento del Surrealismo, Guillaume Apollinaire (1880-1918) desarrolló una obra situada en la encrucijada de las principales tendencias estéticas que atraviesan el siglo XX. En «Las tetas de Tiresias», subtitulada «Drama surrealista en dos actos y un prólogo», Teresa muda de sexo y se convierte en hombre para librarse de las imposiciones sociales que sufre como mujer, tras lo cual abandona a su marido y emprende una exitosa carrera militar en Zanzíbar. El marido, a su vez, se adapta a la situación y asume hiperbólicamente los roles asociados a las mujeres, llegando a tener en un único día 40050 hijos. Ingeniosa, irreverente y arriesgada, la obra de Apollinaire cuestiona y desafía la moral de su época, al tiempo que llama a abrazar un futuro radicalmente nuevo, en el que los antiguos moldes se desechan para siempre.

Jean-Jacques Rousseau es quizá más conocido por sus obras filosóficas («El contrato social», el «Emilio» o los «Discursos») que por su producción literaria. Incluso él mismo se declaró adversario de la literatura. Sin embargo, en «La nueva Eloísa», un Rousseau sorprendentemente atrevido reúne en una obra magistral toda su filosofía política y pedagógica, todas sus ideas sobre la sociedad, la familia, los hombres y las mujeres, el amor, la felicidad, la religión, que nos ayudan a entender el mundo moderno que él contribuyó a crear y el mundo posmoderno en el que vivimos. «La nueva Eloísa» es la gran novela de la literatura francesa y una de las más importantes de la literatura europea. Más allá del complejo entramado argumental de esta novela, con sus intrigas, malentendidos, sorpresas y golpes de efecto, quien la lea entenderá mucho mejor «El contrato social», el «Emilio» o los «Discursos», y toda la repercusión que esos textos y el pensamiento de Rousseau tuvieron en las revoluciones burguesas primero y proletarias después, en el mundo entero. Pero, además, escrutará de la mano del autor las profundidades del alma humana, masculina y femenina, y asistirá a la disección del sentimiento amoroso, cuya complejidad aparece presentada en todas sus variantes.

Traducción de María Luisa Venegas Lagüéns y Francisco García Tortosa. La fama de «Ulises» la debe, en gran parte, a razones que a veces poco tienen que ver con la novela, emparentadas con nuestro tiempo y nuestra cultura. Indescifrable, insulto al lector medio, soez, escabrosa, vulgar, para unos, penetrante, innovadora, la mayor creatividad verbal después de Shakespeare, descubridora del hombre moderno, para otros. Críticos favorables como Valéry Larbaud, Ezra Pound, T. S. Eliot, y menos favorables como Bernard Shaw, Gertrude Stein o Virginia Woolf, contribuyeron a que una novela enrevesada alcanzara la popularidad a pesar de que era, y probablemente siga siendo, lectura que muchos no se atreven a completar. Esta edición ofrece una nueva traducción al castellano, que fija el texto en nuestra lengua teniendo a la vista un mínimo de cinco ediciones diferentes.

Considerada por José Donoso su novela más lograda, «El lugar sin límites» ha sido objeto de encendidos elogios por parte de escritores como Carlos Fuentes, Severo Sarduy o Manuel Puig, que preparó su guion para el cine. La obra encierra en su brevedad y aparente sencillez una pluralidad de lecturas que explican su universalidad: lúcida radiografía de una sociedad que se derrumba, quiere desvelar la mentira de la farsa social con su poderosa fuerza simbólica y las estrategias del expresionismo y la carnavalización, que cuestionan y subvierten los lugares sagrados de la tradición, para arrastrar al lector al juego de las incertidumbres y al desafío de un orden que es tan sólo aparente. La figura de una casa se hace emblema de paraíso y de infierno, útero y celda, hogar y burdel, para representar también la patria y el idioma, o la imaginación, única vía abierta para la libertad. En última instancia, sólo ha de quedar el sabor de la desesperanza, encarnada en unos personajes que reinterpretan, sin metafísicas, el drama del hombre como un nuevo minotauro, atrapado en su eterno laberinto de soledad.

Henry James es el escritor de la conciencia individual, de los muchos matices de la subjetividad. Con él la novela se interioriza, la acción exterior pierde importancia en favor de los pensamientos o de los sentimientos de los personajes. El mundo exterior se nos presenta filtrado a través de la subjetividad de éstos. La ficción de Henry James se ve impulsada desde un principio por el deseo de registrar la realidad en la medida en que afecta a una subjetividad concreta.Isabel Archer parece estar a la búsqueda de una trayectoria vital propia, de una libertad y de una autonomía siempre amenazadas por las circunstancias. Desea encontrar un destino que la libere de cualquier objetivo que no sea la realización de su propia naturaleza. Se resiste a aceptar aquello que la sociedad, e incluso la ficción, insisten en que debe ser su papel. Pero Isabel Archer será también víctima de sus sueños e ideales románticos y de sus errores de interpretación.

Publicada por primera vez en 1950, «Crónicas marcianas» concedió el reconocimiento literario a Ray Bradbury por parte de la crítica, rendida ante una obra maestra que viene siendo publicada ininterrumpidamente desde entonces. «Crónicas marcianas» no es, «stricto sensu», una novela, sino una sucesión de relatos sobre la azarosa colonización de Marte por la humanidad, y dichos relatos tejen y componen un todo, en una ingeniosa forma de estructurar una colección de historias con vocación de novela. Se ha discutido la filiación del conjunto a la ciencia ficción o la fantasía, aunque, más allá de que el Marte de Bradbury pueda pertenecer a uno u otro género, lo que realmente importa es la intención de fraguar una realidad alternativa para explorar la dimensión moral y psicológica del ser humano, así como el enorme talento y el sentido de la maravilla desplegados en estas páginas.

«Las vacunas son malas para la salud». «El cam­bio climático es mentira, y el coronavirus también». En los días que corren, numerosos ciudadanos rechazan con afirmaciones como estas las posturas de científicos y especialistas, decantándose por una determinada ideología antes que por la verdad. Y no es que estén, sencillamente, poco informados, sino «desinformados», pues citan pruebas espurias o seleccionadas de forma capciosa, atienden a falsos expertos y defienden teorías de la conspiración. ¿Cómo podemos convencerlos de que están equivocados? ¿Cómo lograr que cambien de opinión y atiendan a los hechos, si no creen en ellos? En este libro, Lee McIntyre defiende, por un lado, que cualquiera puede plantar cara a los negacionistas de la ciencia, y, por otro, la gran importancia de hacerlo, pues el negacionismo mata en muchas ocasiones. Siguiendo estas ideas, a lo largo de sus páginas se bosquejan las principales claves discursivas del negacionismo y se ofrecen herramientas y técnicas para transmitir los hechos y valores de la ciencia, siempre haciendo hincapié en que la mejor manera de discutir con un negacionista es confrontándolo con calma, cara a cara y educadamente.

La multiplicidad creativa de Hoffmann -jurista de profesión, compositor, crítico musical y director de orquesta, caricaturista, autor de novelas y relatos- converge fundamentalmente en la literatura, donde consigue dar cauce expresivo y convertir en arte las contradicciones derivadas de esas diferentes facetas de su personalidad y de su actuación. En sus cuentos, lo maravilloso y lo fantástico se insertan en la realidad cotidiana, aunque también diversas formas de lo irracional abren ante el lector los abismos de la escindida conciencia del hombre moderno.Esta edición reúne siete relatos, todos pequeñas obras maestras, en las que la presencia de lo fantástico, con diferentes variaciones, es el factor predominante. También está presente en todos ellos el humor, rasgo distintivo del autor, en su diversas modalidades, desde la ironía a la comicidad, de la sátira a lo grotesco, siempre con su potencial liberador y desvelador de aquello que puede quedar oculto a la mirada superficial.

Desde su publicación en Bogotá (1867) las ediciones de «María» se han multiplicado a lo largo de los siglos XIX y XX. Esencialmente romántica, tiene, sin embargo, elementos realistas y costumbristas que evidencian el interés de su autor por el habla popular. Junto a claras reminiscencias literarias aparecen algunos datos biográficos que han dado lugar a frecuentes polémicas sobre su supuesto carácter autobiográfico.

La influencia que el escritor y pintor inglés John Ruskin ejerció en la lengua francesa en la segunda parte del siglo XIX fue interiorizada por Marcel Proust de tal modo que sobre ese cemento elaboró no sólo una teoría estética propia, sino que además formó ese «yo» que soporta la estructura de la novela-catedral que es «A la busca del tiempo perdido». La recuperación de impresiones que Proust saca de las teorías de Ruskin se produce ya en «Sobre la lectura» que adelanta pasajes de «A la busca del tiempo perdido». El recuerdo de las lecturas de la infancia anuncia las primeras páginas de «Por la parte de Swann», no sólo por el ámbito en que se mueve el protagonista -los platos pintados de la casa veraniega de tía Léonie en Illiers, la péndola, los espinos blancos-, sino también por el tono literario, por el fraseo largo e imbricado, por la sintaxis que se esponja y genera nuevas oraciones, por la mirada fijada en detalles en principio nimios, por la forma de abordar los personajes de los libros leídos, que cobran vida: no son fruto de la imaginación, la verdadera vida está en la lectura, de ahí la incomodidad que representan el mundo y las rutinas de la vida cotidiana, las obligaciones familiares, tener que comer con los demás, tener que obedecer órdenes como dejar el libro durante el paseo, irse a la cama y apagar la luz.

La compleja figura de Borís Pasternak no ha sido comprendida prácticamente hasta nuestros días. Poeta por encima de todo, traductor al ruso de Rilke, Verlaine y Shakespeare, fue acusado y postergado por su escritura «individualista». «El doctor Zhivago» no es una novela contrarrevolucionaria ni tergiversa las ideas de la revolución. Describe en ella Pasternak, sin abiertas intenciones polémicas, la vida de un «testigo» de una de las épocas más trágicas de la historia rusa. Sólo a comienzos de 1988 esta novela fue publicada en Rusia.

Es el segundo libro de cuentos para adultos de Michael Ende, después de «El espejo en el espejo» (1984). Se compone de ocho historias y la fantasía es el hilo conductor de este viaje por tierras incógnitas. Fantasía que, a veces, parece salida del sueño más lírico y otras de la pesadilla más terrible.

El carácter de novela de «Paradiso» es sólo una de las múltiples facetas de esta asombrosa creación de la literatura en lengua española. Obra de síntesis donde la exuberancia barroca, el hallazgo de un lenguaje erótico lleno de revelaciones, la sobrenaturaleza de una realidad mágica, se orquestan en un crescendo que conduce al lector desde la autobiografía a la invención de un sistema poético del universo. Esta edición aporta, además del texto definitivo, el valioso testimonio y estudio preliminar de la hermana del autor.

El argentino Adolfo Bioy Casares, nacido en 1914, tiene en su haber una larga y consistente labor literaria finalmente reconocida al concedérsele el Premio Cervantes en 1990. En el presente volumen se ofrecen dos de sus obras más características, la novela «La invención de Morel» y la colección de cuentos cortos «El gran Serafín». En ellas se pueden apreciar los ejes sobre los que se mueve su producción literaria: como temas, lo fantástico y el sentimiento amoroso; como forma, el rigor intelectual y el humorismo, todo ello dominado por el intento de captar la realidad del mundo y las circunstancias humanas, aunque sea para subrayar paradójicamente su irrealidad.

La peregrinación al santuario de Canterbury para visitar la tumba de Santo Tomás Beckett es el marco en el que se desarrolla esta colección de cuentos. Sus personajes son peregrinos que representan a las distintas categorías sociales. Junto a una sutil ironía, mezcla de sátira y humor, aparecen interesantes aseveraciones astronómicas, médicas y de alquimia que han sido estudiadas seriamente por especialistas en estas materias.

Sarmiento, proscrito por la tiranía rosista y exiliado por dos veces en Chile, fue periodista brillante, político y polemista literario. «Facundo» es una biografía concebida como historia, historia de las guerras civiles de su patria centradas en la figura de Juan Facundo Quiroga, el más famoso, cruel, violento y despiadado caudillo de las guerras civiles argentinas. El desarrollo de los acontecimientos impulsó a Sarmiento a unir el tema biográfico a la realidad presente, denunciando a su enemigo Rosas.

La elección y el desarrollo del personaje-narrador de «La vorágime» han sido la base del éxito de la novela. La literatura hispanoamericana del siglo XX se ha distinguido por el frecuente uso de primeras personas en las que el autor se escuda y excusa para siempre.

La sociedad helenística estaba, en tiempos de Epicuro, gravemente enferma, aquejada de males orgánicos y psíquicos. Epicuro diagnosticó los males, coyunturales y permanentes, y puso toda su sabiduría y su empeño en encontrar una solución definitiva y eterna. Epicuro fue el primero que osó enfrentarse a los motivos de la postración de los hombres, inquirió sus causas, interpretó los hechos y alcanzó en esta empresa la victoria, convirtiendo con ello a los hombres en dioses.

Henrik Ibsen (1828-1906) nació en Noruega, en un medio en el que imperaba una moral estrecha de miras, una vigencia desesperante de la superstición y del miedo. Todo a su alrededor era considerado pecado, todo merecía un reproche, una advertencia sobre el posible mal que podría acarrear cualquier acción que se emprendiera. Por eso sus personajes no se contentan con vivir la vida cotidiana, necesitan un proyecto que realizar aunque éste sobrepase sus fuerzas y les haga sentirse solos, incomprendidos e incluso derrotados, pero orgullosos por haberse aventurado a conseguirlo. En «Casa de muñecas» y «El pato salvaje» plantea Ibsen la tragedia de la mentira vital. Nora Helmer, en «Casa de muñecas», es una joven que ha sido educada para llevar una venda en los ojos y servir de juguete primero a su padre y luego a su marido. Cuando la venda cae, Nora comienza a ser «alguien». Gregorio Werle, en «El pato salvaje», concibe un proyecto para poner al descubierto a unos seres hipócritas, egoístas e indignos, aunque entre ellos se encuentre su propio padre.

El libro de Marco Polo, dictado en 1298 a Rustichello da Pisa, compañero de presión, es, sin duda, una de las obras históricamente más conocidas y difundidas de la literatura europea. El nombre de su autor entró hace ya tiempo en el terreno de lo legendario y hasta hoy se ha mantenido su aureola de extraordinario e inigualable viajero y explorador. «El libro de las maravillas del mundo» se ha visto como un prototipo supremo de libro de viajes y aventuras, donde lo real y lo maravillosa se funden en un excepcional relato que ha seducido y sorprendido a sus lectores ininterrumpidamente desde el siglo XIII.

«Tres tristes tigres» es la novela más audaz del llamado «boom» hispanoamericano de los años sesenta, un hito esencial en la narrativa hispánica y una de sus mayores muestras en la tradición moderna y posmoderna. Publicada en 1967, año clave en la historia del «boom», coincide con «Cien años de soledad», representa dentro de ese cuerpo de por sí experimental un experimento mayor con el lenguaje, con las estructuras narrativas y con la imaginación literaria. El texto escrito, según Cabrera Infante, «en cubano», que no en español, se caracteriza por sus abundantes juegos de palabras que parten del relajo o humor típico del pueblo cubano. «Tres tristes tigres» es, en palabras de su autor, «una galería de voces, casi un museo del habla cubana, en la que generaciones por venir podrían oír hablar a sus ancestros». Una recreación nostálgica de La Habana de 1958, y en especial de su vida nocturna. Un canto a la ciudad, que recrea y mitifica, rescribiendo la «historia» de la cultura habanera.

«La última tentación» es una novela poliédrica y ambigua, cuya naturaleza resulta difícil delimitar. Se trata, sin duda, de una ficción simbólica, pero no queda claro si además es una ficción teológica, una alegoría política, una recreación evangélica, una confesión personal, un manifiesto espiritual e ideológico contra la Iglesia oficial, una búsqueda metafísica o un drama humano. Esta atrevidísima y personalísima interpretación de la andadura y del mensaje de Cristo levantó una tremenda polémica tanto en Grecia como en el extranjero, al presentar un Jesús demasiado humano para el gusto de los elementos más conservadores de los diferentes dogmas cristianos.

Tomando como punto de partida un insignificante episodio de la guerra civil española, «Soldados de Salamina» es una novela sobre la vocación literaria, sobre el sentido y el valor de las ficciones narrativas y también sobre el heroísmo moral. Novela metaficcional (sobre la gestación de un «relato real») evoluciona ante nuestros ojos y cambia de piel hacia una novela comprometida: desde la neurosis de un escritor en el dique seco, hacia una toma de conciencia de la responsabilidad que el presente contrae con la memoria traumática del pasado. Desde su publicación, ha sido el mayor fenómeno literario, por sus cifras de ventas, por su repercusión social y mediática, por su recepción crítica, de la narrativa española en lo que llevamos de siglo XXI. Esta edición, con introducción y notas, recoge, además, las variantes de la edición de 2015 respecto de la primera edición y ofrece un apéndice con distintos materiales que contextualizan la génesis de la novela.

«Máscaras» es la novela principal con la que Leonardo Padura presentó al policía Mario Conde en los años noventa. La novela maneja la estructura dicotómica poder/subversión u ocultación/desenmascaramiento a distintos niveles. El más inmediato es el de la trama policial: Conde tiene que investigar un posible asesinato. El segundo nivel es el de la relación entre los personajes fuera de la investigación. El tercero consiste en la imbricación de la vida y la trama policial con la literatura, El último nivel, es el que representa a toda la sociedad cubana, que tratan de sobrevivir por medio del ocultamiento y la simulación.

El gallo de oro es la segunda novela de Juan Rulfo y el tercero de los libros cuya edición autorizó en vida. Cronológicamente, tiene sus orígenes en los años posteriores a la aparición de «El Llano en llamas» (1953) y «Pedro Páramo» (1955), cuando Rulfo se encontraba más expuesto ante la opinión pública y comenzó a escribir un relato pensado para adaptarse al cine. La novela, sin embargo, no apareció como tal hasta mucho después, en 1980, en un volumen que reunía también «otros relatos para cine», lo cual ha contribuido al desacertado empeño de la crítica en considerarla, a pesar de su claro carácter novelístico, como guion o argumento cinematográfico. El presente volumen ofrece «El gallo de oro» junto con otros relatos breves de decidida importancia para el universo narrativo de Juan Rulfo, y, muy en particular, para las dos grandes obras con que se dio a conocer.