Catedra
"La vida es sueño", sin duda la obra más conocida de Pedro Calderón de la Barca, condensa magistralmente el ideario barroco en torno a la fugacidad de la existencia humana y la inconstante naturaleza del mundo. Su influencia en la tradición literaria hispánica y universal es innegable, y queda patente tanto en su perenne vitalidad sobre los escenarios de todo el mundo como en el gran número de nuevas obras que, inspirándose en ella, vuelven una y otra vez al problema de la vida como engaño o ilusión. Esta nueva edición crítica, precedida de una completa y aguda introducción, pretende poner este clásico a disposición de los lectores del siglo XXI.
José Zorrilla recreó con deslumbrante maestría una figura de la literatura universal de dimensiones míticas: el personaje de don Juan, que nuestro autor bautizó como don Juan Tenorio. Siguiendo la tradición romántica, Zorrilla situó la acción dramática en la Sevilla del siglo XVI, y siguiendo también a sus modelos creó su versión del burlador de mujeres y desafiador de los muertos. Sin embargo, este don Juan de Zorrilla brilla con luz más intensa: doña Inés consiguió hacer de él, hombre sin escrúpulos, un hombre delicado y amante, y al ligar su destino al del pecador, logró su arrepentimiento póstumo.José Zorrilla recreó con deslumbrante maestría una figura de la literatura universal de dimensiones míticas: el personaje de don Juan, que nuestro autor bautizó como don Juan Tenorio. Siguiendo la tradición romántica, Zorrilla situó la acción dramática en la Sevilla del siglo XVI, y siguiendo también a sus modelos creó su versión del burlador de mujeres y desafiador de los muertos. Sin embargo, este don Juan de Zorrilla brilla con luz más intensa: doña Inés consiguió hacer de él, hombre sin escrúpulos, un hombre delicado y amante, y al ligar su destino al del pecador, logró su arrepentimiento póstumo
Cuando al final de la década de los sesenta la narrativa hispanoamericana alcanzó un prestigio mundial, se volvió la vista atrás en busca de sus "clásicos". La figura gigantesca de Rulfo destacó inmediatamente. En 1955 aparece "Pedro Páramo". Novela gestada largamente por un escritor con fama de poco prolífico y que aunó la propia tradición narrativa hispanoamericana con los principales renovadores de la occidental: Joyce, Faulkner, Woolf... Novela rica, apasionante como pocas, que arrastra al lector del desconcierto a la sugestión.
William Shakespeare nos introduce con «El Mercader de Venecia» en aspectos históricos, culturales y sociales de la Inglaterra de la época: la discriminación racial hacia los judíos, la discriminación sexual de la mujer, la sospechosa legalidad de algunas acciones humanas, la venganza y el perdón, la represión religiosa, la diferencia entre las clases sociales. El tema principal de la obra, el odio que el judío Shylock siente hacia Antonio, refleja el antagonismo entre las religiones judía y cristiana. Lo que Shakespeare quiso destacar con esta obra es el triunfo de los verdaderos sentimientos humanos, como el amor y la tolerancia, por encima de la religión o la condición social de las personas. Su recomendación sigue siendo necesaria cinco siglos después.
