BARLIN
Durante el siglo XIX, las mujeres se convirtieron en uno de los principales objetos de estudio psiquiátrico y, como consecuencia, en símbolo cultural de la locura, reflejada en la creencia generalizada de que existía una supuesta «histeria femenina» vinculada no solo a la enfermedad mental, sino a todas aquellas mujeres que no se ajustaran al rol de feminidad o que, como acuñara Virginia Woolf, no representaran al quimérico «ángel del hogar», siendo por ello estigmatizadas y relegadas a la marginalidad. En «El mal de las mujeres», Elaine Showalter, una de las pensadoras feministas más aclamadas del último siglo, revela cómo este imaginario abusivo, construido y potenciado por los hombres que dominaron la Psiquiatría desde el siglo XIX y hasta buena parte del XX, influyó de forma directa en los diagnósticos y tratamientos de las mujeres, así como en la construcción del significado de la feminidad en el imaginario cultural. Para ello, explora diarios, novelas, y la escritura íntima de autoras y artistas tan importantes como Charlotte Brontë, Florence Nightingale, Doris Lessing o Sylvia Plath, todos ellos testimonios de aquellas que resistieron para documentar esta opresión. Escrito en un tono original que no olvida la lírica, nos encontramos frente a un texto fundamental del feminismo, que hasta ahora no se había traducido al castellano. Una reinterpretación esencial de la «locura femenina», no como rasgo inherente, sino como resultado de siglos de dominación y control ejercidos por estructuras patriarcales de poder.
Lo poético, en sus muy diversas formas, posee la cualidad de conmovernos. Este atributo, en esencia, puede convertir las palabras en artefactos de combustión lenta pero constante; «milagros intermitentes» que nos guían hacia una comprensión distinta del mundo y de nuestro lugar en él. En suma, el germen necesario que da comienzo a todo cambio crucial, ya sea a nivel individual o colectivo. ‘El arte de encender las palabras’, primer ensayo de la poeta Berta García Faet, explora cómo la poesía ‘piensa’. Y arde, en opinión de su autora, no solo en la poesía propiamente dicha, sino también a través de la música, la pintura y todo tipo de manifestaciones artísticas. Desde un formato híbrido, que tiene tanto de tratado como de memoir literaria, este libro apela a las claves de lo poético: belleza, cognición, vínculos. Reflflexión teórica, manififiesto, confesión entre amigas y carta de amor: un texto radicalmente original y hermoso que crepita en busca de nuevos públicos y nuevas direcciones. Un recorrido sutil y asombroso que busca mostrarnos cómo la poesía cataliza nuestras transformaciones más hondas. Un alegato en primera persona sobre el carácter restaurativo y revoltoso de las palabras.
Cada vez nos encontramos más desconectados de la naturaleza, pero lo cierto es que estamos intrínsecamente vinculados a ella a través de un tejido que se despliega como la esencia que nos acoge y sostiene. En «El tejido de la naturaleza», la prestigiosa bióloga Anne Sverdrup-Thygeson elabora un recorrido que nos muestra la belleza y las bondades de la biodiversidad de nuestro entorno. En su viaje, se detiene en los secretos que guardan los océanos, la fauna y la flora de nuestro medio, y, con ello, nos desvela de primera mano esta conexión imborrable que existe entre la naturaleza y nuestras vidas. El medio natural nos alimenta, nos proporciona agua fresca, nos permite extraer propiedades medicinales de su botánica, controla la polución y nos provee de oxígeno, e, incluso, su contemplación, ahora que vivimos sumergidos en la rapidez y el ruido, nos ofrece un auténtico consuelo espiritual. En plena lucha contra el cambio climático, este bellísimo ensayo nos invita a reaprender a mirar, y a apreciar la naturaleza desde la delicadeza de las pequeñas formas de vida, haciendo hincapié en la necesidad de actuar, como individuos, para proteger este mundo natural que, en palabras de la autora, «es todo lo que tenemos, es todo lo que somos». . . . . CITA «Cuando pensamos en la naturaleza, la vemos como una especie de banco de recursos ajeno e inmutable. Un lugar separado de nosotros, los humanos, y de nuestras vidas cómodas. Un centro de servicios del que podemos obtener recursos ilimitados y esperar favores sin reservas, cuando queramos, pero que, por lo demás, no nos concierne especialmente. Y no es así. Tú y yo formamos parte del tejido de la naturaleza, y estamos más integrados en él de lo que crees. La naturaleza, con sus grandes cantidades de organismos diminutos y poco visibles, es lo que nos mantiene en pie, lo que sostiene la vida humana, incluso cuando esa vida es urbana y moderna».
Cumplir un sueño ha sido la promesa que, como un mantra incuestionable, ha guiado a los individuos de las sociedades modernas: «Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ningún día de tu vida». Pero ¿qué ocurre cuando ese sueño se convierte en una trampa? ¿Qué sucede cuando la meritocracia se revela como un espejismo, el éxito se mide únicamente por la productividad, y la autoexplotación se normaliza como el precio a pagar por el progreso y la realización personal? En «El arte de fabricar sueños», el periodista Francesc Miró elabora un lúcido análisis sobre cómo las aspiraciones han sido moldeadas —y a menudo distorsionadas— por fuerzas culturales, históricas y económicas. Desde las raíces protestantes del capitalismo hasta la hegemonía del sueño americano, pasando por las fantasías cinematográficas de Hollywood, este ensayo explora cómo hemos llegado a creer que el esfuerzo y el sacrificio, desvinculados del papel que juega el sistema en el que vivimos, son los pilares sobre los que se cimienta el éxito. A través de un enfoque crítico, el autor aborda temas como la falacia de la meritocracia o la precarización emocional y material de las profesiones creativas, en lo que define como «El síndrome La La Land». Aunque no todo es diagnóstico; también señala caminos hacia un horizonte más justo y humano, abogando por una vida que combine los sueños con los afectos, el trabajo con la dignidad y el éxito con la colaboración. Una invitación a desarmar las narrativas que nos esclavizan, a cuestionar las metas (auto)impuestas y a imaginar una vida en la que los sueños no se manifiesten en forma de grilletes, sino como posibilidades.
En una época en la que los bulos y las «fake news» parecen haber colonizado las redes sociales hasta el punto de llegar a condicionar el debate público, parece más claro que nunca que estas mentiras que nos rodean no brotan de la nada como algo casual. La distorsión de la realidad, hasta el punto de generar la sensación generalizada de que nada es ya confiable, conecta de manera directa con los intereses de ciertos poderes que buscan socavar nuestras certezas. En «El poder de la mentira», el periodista Joan Julibert se interroga, en primera instancia, sobre el concepto mismo de «verdad», llegando incluso a sugerir la posibilidad de que no sea una idea absoluta y emplazándola, por tanto, al mismo nivel que la mentira. Así, en el contexto del debate sobre las noticias falsas, estaríamos hablando en realidad de una guerra de relatos interesados entre poderes establecidos y poderes emergentes, en busca de conquistar una hegemonía capaz de dominar y/o transformar la realidad. Nos hallamos, por tanto, frente a un ensayo que huye de lo convencional. Una guía para entender cómo se fabrican los relatos que moldean nuestra percepción de la realidad, y un alegato en favor de la necesidad de ganar la batalla de la credibilidad en la persecución y defensa honesta de la verdad. Una poderosa herramienta, en suma, para enfrentar las diversas manipulaciones a las que nos exponemos, en la era de la desinformación y el embuste.
Podría parecer a simple vista que «ficción» y «realidad» son dos esferas que se diferencian nítidamente la una de la otra, pero lo cierto es que muchas más veces de las que sospechamos actúan como cara y contracara de una misma moneda… llegando incluso a (con)fundirse en múltiples ocasiones. En «El arte de inventar la realidad», la historiadora del arte y crítica de cine Áurea Ortiz Villeta sondea, a través de abundantes ejemplos de películas y series, incluyendo documentales, el modo en que esta (con)fusión opera, dando lugar a equívocos que, ya sean intencionados o no, bien pudieran suponer un reto a la hora de delimitar qué es la verdad y qué no lo es. ¿Puede una imagen inventada llegar a sustituir lo real? ¿Puede una representación convertirse en algo más real que lo real? Pensemos en un ejemplo icónico: el atentado contra Carrero Blanco. ¿Qué imagen acude a nuestra mente casi al instante al pensar en ello? […] En efecto: una escena perteneciente a la película Operación ogro, del director italiano Gillo Pontecorvo. Una ficción… que sin embargo ha quedado fijada en el imaginario colectivo como representación paradigmática de un suceso. Este breve ensayo rastrea las zonas de sombra en las que lo ficticio y lo real se entremezclan, en un itinerario orientado a arrojar luz sobre una pregunta de fondo: si cada vez nos cuesta más diferenciar las imágenes ciertas de las ficticias, ¿cuáles son los retos a los que nos enfrentamos como sociedad?
La memoria es una forma de invocar el pasado que se conjuga en presente y se traduce en futuro. Muchas veces, la puerta de acceso del hoy a los ayeres requiere de llaves codificadas que, al estilo de la magdalena de Proust, nos ayuden a liberar del olvido a quienes en él quedaron desterrados. En ‘El arte de invocar la memoria’, la escritora e historiadora Esther López Barceló da cuenta de la fuerza del recuerdo colectivo a través de sus múltiples representaciones y materialidades: objetos personales encontrados en fosas, como los zapatos representados en la cubierta de este libro; grafitis fugaces, a modo de epitafios de urgencia, que dan cuenta del paso de condenados por un campo de concentración; unas escaleras transformadas en pruebas periciales; libros y documentales, depositarios de incómodas verdades, a los que se trata de hacer desaparecer… Este vibrante ensayo, escrito en un delicado tono poético, trenza un recorrido por distintas formas de invocar la memoria de una herida abierta, la de las víctimas del franquismo —y de otras dictaduras—, a través de vestigios arqueológicos y de artefactos culturales que nos interpelan y, a la vez, nos conectan a un pasado que, gracias a ellos, no es ni será nunca un tiempo perdido.
Todos hemos oído o leído en nuestro día a día afirmaciones categóricas relacionadas con el mundo de la energía. Por ejemplo, que la nuclear es la más barata que existe, que no hay litio suficiente para que todos los coches sean eléctricos o que las renovables perjudican al turismo. Asistimos a un momento histórico en el que, por motivos evidentes, estas cuestiones se hallan en el centro del debate público y de la agenda política. Así, los intereses que lo atraviesan son gigantescos… tanto como las falsedades que generan, y que buscan desinformar con fines tendenciosos. Esta proliferación indiscriminada de mentiras ha ido socavando la conciencia que tenemos sobre asuntos cruciales como el cambio climático, la viabilidad de la transición ecológica o la urgencia a la hora de tomar ciertas medidas. Pedro Fresco, uno de los mayores expertos en energía en la actualidad, desentraña uno por uno estos bulos —muchos de ellos verdaderamente arraigados en la creencia popular—, en un tono ameno y divulgativo, siempre desde la solidez de los datos y del rigor más puntiagudo. Un remedio contra la desinformación y las fake news, en un retrato global del actual panorama energético. Más que un ensayo al uso, Energy fakes es un llamado a la conciencia, y una guía esencial para lograr separar la verdad del embuste en un tema vital para nuestro futuro, con el que Fresco se consolida, tras el éxito de El nuevo orden verde, como uno de los grandes referentes en divulgación energética de nuestro país. Una valiosa herramienta para enfrentar los desafíos que moldearán no solo nuestro modelo energético por venir, sino, en última instancia, la supervivencia de nuestra misma civilización.
Desde hace unas décadas, nuestras sociedades se han visto atravesadas por una obsesión memorialista sin precedentes. La necesidad de recordar los pasados traumáticos se ha impuesto así, casi sin percatarnos, como una obligación moral que, supuestamente, nos llevará a evitar futuros enfrentamientos y desgarros. El mantra «quien olvida su historia está condenado a repetirla» sintetiza a la perfección esta idea, formando ya parte de todo un sentido común de época. En ‘Tejer el pasado’, las politólogas Sandrine Lefranc y Sarah Gensburger cuestionan de raíz esta concepción tan extendida. Este borboteo incesante del pasado en nuestro presente ha propiciado la aparición de toda una ‘industria de la memoria’ cuyos esfuerzos, en opinión de las autoras, están dirigidos de manera ineficiente. Y es que, según argumentan, el despliegue de todas estas acciones memorialistas no contribuye de manera necesaria a alumbrar sociedades más pacíficas o tolerantes. Su análisis, por tanto, no parte de la idea preconcebida de que cabe recordar para ‘nunca más’ repetir errores del pasado, sino que se centra en el modo en que, según las ciencias sociales, los individuos operamos en nuestros campos de referencia. ¿Cómo hacer que las políticas de memoria puedan ser realmente eficaces? De este modo, este brillante estudio dinamita un lugar común como punto de partida, para a continuación instituir un nuevo promontorio desde el que repensar el modo en que deberíamos recordar ?o no? de manera colectiva, a fin de construir sociedades más justas.
La imagen más extendida actualmente de Europa es la de un continente construido sobre el consenso democrático. Mark Mazower, en esta sugerente obra, nos invita a reflexionar sobre esta idea. Buena parte del siglo xx europeo estuvo marcado por la lucha mortal entre ideologías. Fascismo, comunismo y democracia liberal batallaron durante décadas por ocupar el vacío que el derrumbe del surgimiento de la sociedad de masas había generado. Combate que se dio no solo en el campo de batalla, sino también en el terreno de la cultura. Las ideas sobre el pasado las proyectan en el presente los vencedores. Si tenemos esto en cuenta, ¿podemos afirmar que la democracia es el sistema propio de los europeos, o fue solo el que triunfó tras un largo enfrentamiento? ¿Acaso las políticas totalitarias y las dictaduras no gozaron hace no tanto de un amplio reconocimiento popular? Aceptando como mínimo esta duda, ¿cómo debemos afrontar el futuro incierto del continente? ¿Corremos el riesgo de incurrir en errores ya cometidos en el pasado? Para responder a estas preguntas, Mazower esboza una convincente explicación sobre la historia del siglo xx europeo, llegando hasta la actualidad. Una obra imprescindible para aquellos que busquen respuestas elaboradas a la confusa situación de una Europa errática.
La conversación es, quizá, una de las formas literarias más antiguas que existen. Antes de la consolidación de los formatos que hoy en día nos siguen sacudiendo, como la novela, el poema o el ensayo, el diálogo ya era la manera natural de inclinar el cuerpo y la palabra hacia el otro y hacia lo otro. Un gesto nacido de lo espontáneo, que se consolidaría de manera paulatina en lo escrito sin perder un ápice de su esencia: la comunicación sustentada en la presencia de los demás. En «El arte de la conversación literaria», la escritora y académica Raquel F. Cobo explora el vínculo existente entre ese otro y la palabra; aquello que surge, como un destello o una chispa, en el núcleo mismo de la conversación entre dos personas o incluso con uno mismo. Para ello, recorre un sendero emocionante por las lindes más vívidas del diálogo: las que conforman la relación entre un maestro y un discípulo, las que nutren las tertulias sobre el propio acto de escribir, cartas y diarios atravesados por la necesidad de otros cuerpos comunicantes, o su presencia ensoñadora en las ficciones. Un poético y conmovedor viaje al corpus íntimo de lo literario, que nos acerca a la belleza de las grandes correspondencias de nuestro tiempo —escritas, imaginadas, comparadas—, de la mano de figuras como Annie Ernaux, Jorge Luis Borges, Ricardo Piglia, Marguerite Duras, Jaime Gil de Biedma, Julio Cortázar, Cristina Peri Rossi, Franz Kafka, Enrique Vila-Matas, Juan Villoro, Cesare Pavese o Alejandra Pizarnik, entre otras. Un bello alegato sobre el valor incomparable de la conversación como forma esencial de amistad; aquello que la hace, a través de las palabras y los cuerpos, un gesto eterno y transformador.
Publicado en 1913 dentro de la serie de la «Home University Library of Modern Knowledge», en «La Época Victoriana en la literatura» G. K. Chesterton realiza un mordaz repaso del espíritu de las letras de este período. Pero el suyo no es un relato al uso; no podía serlo en su caso. Como él mismo dice en la obra: «lo más cerca que cualquier hombre honesto puede estar de eso que llamamos ‘imparcialidad’, es confesar que está siendo parcial». Principio que aplica a rajatabla, demostrando que fue un pensador comprometido con los grandes problemas del hombre de su tiempo. Desde la primera página, ya nos anuncia que rechaza la perspectiva cronológica, para analizar y comentar la obra de autores como Jane Austen, Robert Louis Stevenson, las hermanas Brontë o Charles Dickens, entre muchos otros. Aunque su mirada va más allá de la mera observación y lo aparente, esbozando un convincente retrato de qué fueron los victorianos: hombres y mujeres que, en su opinión, se alejaron de un sentido espiritual del mundo, para ir recayendo de manera dramática en las imperturbables manos de un materialismo extremo y deshumanizador. De este modo, su cosmovisión está en la estela de otros grandes pensadores de su época quienes, aunque en ocasiones desde atalayas ideológicas muy alejadas las unas de las otras, también contribuyeron a definir el sentimiento trágico del denominado fin de siècle. «La Época Victoriana en la literatura», por tanto, trasciende su condición de texto de análisis estético y literario, para condensar las ansiedades de una generación arrastrada por una implacable sensación de decadencia.
Las acusaciones que decenas de mujeres vertieron contra el productor Harvey Weinstein en 2017 propiciaron el movimiento feminista del #MeToo, que creó un altavoz en la red para que las mujeres denunciaran casos de acoso y agresión sexual. Sin embargo, el actual escenario en el que la «posverdad» impera, donde las «fake news» están a la orden del día, la credibilidad de las mujeres está más cuestionada que nunca. «Credibilidad» explora la paradoja que surge de la convergencia entre el #MeToo y la crisis de la «posverdad». Banet-Weiser y Higgins proponen una reevaluación feminista de lo que acuñan como «economía de la credibilidad»; procesos que, más allá de los hechos, definen qué, cómo y a quién debemos creer. ¿Por qué son las mujeres las que son puestas en duda? A través del análisis de textos, series de televisión y casos tan mediáticos como el de Johnny Depp y Amber Heard, Larry Nassar o Brett Kavanaugh, las autoras tratan de responder a esta pregunta y muestran cómo el poder imperante de género —hombres—, raza —blancos— y clase social —ricos— continúa ejerciendo una gran influencia a la hora de delimitar «qué» es la verdad y «quiénes» son las personas que merecen ser creídas. En un momento en el que el «statu quo» parece reaccionar de manera más furibunda que nunca ante las amenazas igualitarias que se ciernen sobre él, este lúcido ensayo cobra un valor fundamental a la hora de analizar los retos que el movimiento feminista, y otros afines, tienen por delante.
Tremendas es una recopilación de diez reportajes de la periodista Majo Siscar, donde las mujeres son la fuerza telúrica. Mujeres anónimas que desafían un mundo que siempre nos han contado los hombres. Recogidas en sus 8 años como corresponsal en América Latina, en estas historias la autora huye del relato periodístico habitual para conformar un mosaico que retrata las desigualdades de las sociedades donde están inmersas. «Melisa sube al ring y siente que el vértigo se detiene, que la lucha cotidiana que implica ser una mujer joven en México es solo un espectáculo. Vicky transita por Madrid como lo hacía por Tegucigalpa, a pesar de que su identidad trans la pone tan en peligro aquí como en el país más violento del mundo. María busca a sus cuatro hijos desaparecidos incluso bajo tierra, y en este afán ha desenterrado la anormalidad cotidiana de un país convertido en una enorme fosa clandestina. Janice y Ema consiguieron que su hija, Gala, tuviera los mismos derechos que cualquier otra criatura al legalizar a su familia mucho antes que otras parejas lésbicas de países como Alemania, por ejemplo. Las comadres del techo del mundo tienen, en su conocimiento ancestral, soluciones para reducir la mortalidad materna en Bolivia. La mutilación genital femenina no es una herida exclusiva de mujeres africanas o asiáticas. En Colombia, el pueblo emberá la practica, pero jóvenes indígenas como Francy se rebelan y se han organizado para erradicarla. Alejandra siembra la amapola que se convertirá en heroína en la costa oeste de los Estados Unidos. Es uno de los pocos cultivos que le permite sacar adelante a su familia mientras el marido y los hijos mayores emigran y la dejan sola.»
«Urbanas y modernas» recopila algunos de los más célebres textos publicados por Alfonsina Storni entre 1919 y 1921. En ellos, la argentina reflexiona, con ironía e ingenio, sobre la condición de la mujer, desbordando los marcos temporales y geográficos que la albergaron. Estos artículos se corresponden con una primera fase menos conocida de la autora, donde indaga, como aguda observadora, en las representaciones —siempre falaces— de lo femenino y lo masculino desde la sensibilidad y la transgresión. Dirige su acometida contra los convencionalismos, costumbres y hábitos que conforman la hipocresía de una realidad disminuida y mermada para la condición de la mujer. «Feminismo perfumado», «¿Existe un problema femenino?», «Las mujeres que trabajan», «¿Quién es el enemigo del divorcio?» o «Nosotras… y la piel», son solo algunos de los textos recogidos en esta compilación, en los que la fascinante y audaz escritora dio buena muestra de su mirada mordaz y clínica, radicalmente avanzada en tiempo y forma a su época. «Frente a la lógica de los “decretos», ella aboga por “dar al alma la elasticidad de las circunstancias», no someterla a ningún “molde inconmovible». Frente a las caretas que ocultan nuestra cara (bonita o no), nos insta a quitarnos el disfraz, el velo, a desnudarnos. Dolerá seguro.» Berta García Faet
La naturaleza se ha narrado de muy diversas formas, hasta el punto de que la mera práctica de contarla acabó convirtiéndose en un género literario en sí mismo. De raíz anglosajona, la ‘nature writing’ nos conecta, a través de la palabra, con la esencia misma de la tierra, y nos dota de herramientas para aprender a comprender, valorar y proteger el mundo natural que nos rodea. Este libro recorre exuberantes bosques, helados mares, polvorientos desiertos, abisales océanos y nevadas montañas en busca de las temáticas, las historias y los autores y autoras más representativos de un modo de contar lo salvaje, cuyos ecos nos trasladan al siglo XIX, llegando hasta nuestros días con una vitalidad renovada. De hecho, en opinión de su autora, este reverdecer del género en los últimos años es sintomático de unos tiempos de aceleración y confusión extrema, ante los cuáles nos convendría asirnos a ciertos postulados tradicionales del mismo, tales como el sosiego, la contemplación, la paciencia o el cuidado de nuestro entorno local. Solo de ese modo seremos capaces de volver a sentir el asombro y la fascinación necesarios para recobrar el equilibrio y la templanza propios de una vida digna. Henry David Thoreau, Susan Fenimore Cooper, Ralph Waldo Emerson, Mary Austin, Aldo Leopold, Rachel Carson, John Burroughs, Barry López, Joaquín Araujo o María Sánchez son solo algunos de los nombres que desfilan por estas páginas, que no pretenden ser un compendio de historia de un género, sino un acercamiento iniciático a una sensibilidad concreta por el mundo que nos acoge.
«El mundo que vio medrar al hombre blanco entre promesas de que encontraría su lugar en la escala económica por su cara bonita está a punto de pasar a la historia. Sí, es verdad que se puso a la cola, que respetó las reglas del juego y pagó sus impuestos. Este es el ideal del sueño americano, el ideal de la meritocracia. Pero dicho ideal omite que, durante generaciones, la partida ha estado amañada. Así, cualquier acercamiento a la igualdad les parece una derrota catastrófica». ¿POR QUÉ ESTÁN LOS HOMBRES CABREADOS? Michael Kimmel, uno de los más prestigiosos sociólogos a nivel mundial en estudios sobre la masculinidad, se hizo esta pregunta en el año 2013. Para responder a ella, decidió pasar cientos de horas en compañía de estos «Angry White Men»: desde activistas por los derechos de los hombres, pasando por supremacistas blancos, estudiantes o, sencillamente, trabajadores de a pie. Lo que detectó fue toda una serie de cambios sísmicos de raíz económica, social, política y cultural, que ha dejado a muchos hombres, todavía anclados en una idea obsoleta de masculinidad, con una sensación de confusión, traición y finalmente ira. Fruto de sus análisis, el autor acuña la expresión «derechos agraviados» para referirse a la privación de unos beneficios que estos hombres —blancos— cabreados creen poseer por el mero hecho de ser. En 2016, con la inesperada victoria de Donald Trump, este lúcido ensayo sobre la pérdida de privilegios masculinos cobró una renovada actualidad que, con el auge global de las derechas populistas, merece ser analizado con mayor calma y profundidad. Esta es una edición revisada y actualizada en 2017 por su autor —incluyendo un prólogo adaptado a la era Trump—, que pone de manifiesto la relevancia del género para comprender las claves de un nuevo mundo por venir.
Sylvia Plath fue una mujer de intensos matices cuya obra, más de medio siglo después de su desaparición, sigue suscitando fervorosa devoción entre los lectores de medio mundo. Referente literario indiscutible, cultivó una lírica visceral tan refulgente como sombría cuyo arraigo se focalizó siempre en el «yo», siendo una de las pioneras de lo que se denominó «poesía confesional». Por ello, para comprender en profundidad su obra, resulta especialmente relevante conocer también su vida. Esta biografía, documentada a partir de miles de documentos de archivo y cientos de entrevistas a quienes la conocieron, traza un itinerario que da comienzo con el análisis de sus orígenes familiares, y desemboca en su trágico suicidio, en febrero de 1963, en un frío apartamento londinense. En este camino propuesto por el autor, encontramos a la persona que se esconde tras el mito: la complicada relación con su padre y el trauma derivado de su temprana muerte, su tormentoso matrimonio con el también poeta Ted Hughes, la maternidad y las dudas y temores que se le derivan, o la creadora de inigualable talento que trató de abrirse un hueco en un mundo, el del «establishment» literario, monopolizado por los hombres. En resumen: la vida de un ser humano complejo y lleno de contradicciones, miedos, angustias y necesidades, pero también la de una luchadora en un mundo constreñido por las limitaciones de su época y por su condición de mujer.
El mundo, tal y como lo hemos conocido hasta el momento, se encuentra en un impasse silencioso, aunque de vital importancia, que dará lugar a un nuevo modelo social, económico y geopolítico con transformaciones de enorme envergadura. Nos referimos a la Transición Energética. O lo que es lo mismo: al proceso de tránsito desde un modelo basado en los combustibles fósiles, a otro sustentado fundamentalmente sobre energías renovables. Se trata de uno de los mayores retos a los que la humanidad se ha enfrentado jamás, de cara incluso a la permanencia de nuestra propia civilización. ¿Cómo va a afectar a nuestras sociedades esta transformación esencial? Pedro Fresco, analista y experto en la materia, desgrana de manera sencilla y divulgativa las claves de este desafío desde diferentes prismas de la realidad, para construir una visión de conjunto fundamental, entre las que incluye las nuevas claves geopolíticas por venir, las relacionadas con el empleo, la fiscalidad, o con los nuevos órdenes sociales que, ineludiblemente, se van a derivar de este desarrollo. ‘El nuevo orden verde’ es, por tanto, un libro que huye de posicionamientos técnicos para poner el acento en cuestiones sociales derivadas de este reto en el que, de manera literal, ‘nos va la vida’.
La historia de la cooperación global es una historia repleta de soñadores, que nos incita a encontrar una causa común que pueda ayudar a remediar los peores problemas de la humanidad. Sin embargo, las instituciones internacionales son también herramientas de las que se sirve el poder para promover sus propios intereses. «Gobernar el mundo» es el sugestivo relato de doscientos años de esa inevitable tensión: la alquimia inestable y, a menudo sorprendente, entre ideas y poder. Desde los escombros del Imperio napoleónico en el siglo XIX, pasando por el nacimiento de la Sociedad de Naciones y de las Naciones Unidas en el siglo XX, llegando hasta el dominio de las finanzas globales en el cambio de milenio. Mazower explora magistralmente el actual estado de la gobernanza internacional, entendiéndola como el declive de la dominación occidental y el surgimiento de un nuevo equilibrio global de poderes.
