ALBA
Este volumen reúne dos piezas de Jane Austen no publicadas durante su vida, Lady Susan y Los Watson, que no solo confirman sus cualidades como novelista, sino que constituyen una lectura deliciosa por derecho propio. En Lady Susan (escrita probablemente hacia 1793-94), una viuda inteligente y bella, pero con pocos escrúpulos, pretende que su hija se case con un hombre al que detesta. Ella, por su parte, quiere a un tiempo atraer los favores del hermano de su cuñada y conservar a su antiguo amante. En Los Watson (1804), primera parte de una novela incompleta, la protagonista, una joven llamada a recibir una sustanciosa herencia pero despojada de ella, se debate entre un rico pretendiente y otro con menos medios económicos.
La anciana Sophonisba –«un nombre bonito e indicado, cuando me lo pusieron, pero ahora está más que pasado de moda»– debe, por motivos de salud, trasladarse a vivir a Londres. Enfrente de su nueva residencia hay un inmueble señorial pero deteriorado, del que cuelga desde tiempos inmemoriales el cartel de «Se alquila». ¿Por qué, se pregunta Sophonisba, nadie quiere alquilar la casa? ¿Y por qué ve en ella, si está deshabitada, un ojo que la mira? Jabez Jarber, su eterno pretendiente, y Trottle, su fiel criado, siempre celosos el uno del otro, se proponen aclarar el misterio. Jarber reconstruye la historia de los antiguos inquilinos de la casa; Trottle, más audaz, entra en la casa misma. Dickens ideó esta situación para el número especial de Navidad de 1858 de la revista Household Words, y entre él y varios amigos de la talla de Wilkie Collins y Elizabeth Gaskell construyeron un enigmático rompecabezas por el que pululan maridos que regresan de la muerte, hermanas sin amor, padres cruelísimos, niños maltratados y hasta un enano que quiere entrar en sociedad. Una casa en alquiler reúne lo mejor y más característico del elenco y el sentimiento dickensiano en una obra deliciosa, hasta hoy inédita en español.
Félix F. Yusúpov nació en una de las más antiguas y poderosas familias de la aristocracia rusa. La muerte de su hermano mayor Nikolái en un duelo lo convirtió en heredero de una inmensa fortuna. En estas Memorias de antes del exilio, escritas en francés y publicadas en 1952, la recreación de una vida de fastos y lujos casi increíbles se alterna con observaciones sagaces sobre la avaricia; la fe en presagios y apariciones, con el horror al falso misticismo; la complacencia en el poder, con momentos de duda y crisis. Yusúpov fue el instigador y responsable principal del asesinato de Rasputin, que para él debía abrir una nueva era de regeneración en Rusia. Lo que siguió, sin embargo, fue la Revolución soviética, que lo desposeyó de sus riquezas y lo lanzó al exilio.
En La herencia de los Ferramonti se describe el proceso de descomposición de una familia de la pequeña burguesía romana, cuyo cabeza de familia, un panadero que ha acumulado una fortuna, se rebela contra sus hijos tanto como ellos se rebelan contra él. Harto de sus veleidades y disipaciones, desengañado al ver que ninguno quiere seguir con el negocio del «arte blanco», el viejo Gregorio Ferramonti los aparta de su lado y disfruta del insano placer de verlos torturarse bajo la amenaza de ser desheredados. Chelli narra con maestría, sirviéndose de un nutrido coro de voces, una historia que aúna a la perfección acción y psicología y de la cual puede decirse, sin temor al tópico porque aquí es verdad, que tiene un ritmo trepidante.
Admirado por Tolstói, Gorki y Thomas Mann, entre otros, Nikolái S. Léskov (1831- 1895), además de uno de los maestros de la literatura rusa del XIX, parece encarnar en sí la esencia del narrador. La selección que aquí ofrecemos contiene ocho relatos de diversa extensión y ofrece una muestra representativa de su arte narrativo, desde la crónica de un drama rústico brutal, y nada shakespeareano, en Lady Macbeth de Mtsenk hasta algunos episodios del «ambiente de Petersburgo», picarescos como la historia de una alcahueta con «la inclinación artística a concertar matrimonios de corta duración» en La mujer belicosa, o sombríos como el silencioso calvario de una mujer adúltera en A propósito de «La sonata a Kreutzer».
Dick Young, el narrador de esta novela, es un hombre desencantado con su vida y su trabajo, casado con una viuda estadounidense que tiene dos hijos y quiere llevárselo a Nueva York a dirigir una editorial. Un compañero suyo de la universidad, profesor de biofísica, les presta su casa de Cornualles para que pasen el verano, pero en realidad la invitación tiene segundas intenciones: quiere que su amigo sea un conejillo de Indias para una nueva droga que ha inventado y que tiene el extrañísimo efecto de propiciar viajes al pasado. Así, al tomarla, Dick se encuentra de pronto en el siglo xiv, testigo invisible de una serie de intrigas y amoríos en una cruel comunidad feudal. Después de la primera conmoción, la atracción de ese otro mundo se muestra irresistible.
La brújula del escritor es un libro distinto: un nuevo paradigma para escribir, así como una nueva perspectiva para desarrollar la creatividad y el oficio (y entender la vida). Te invita a reflexionar y a actuar. Te brinda las herramientas para hacerlo, te demuestra que con las palabras se puede todo a la vez que te ofrece un método para que recobres algo que nunca deberías perder: ser la escritora o el escritor de tu propio libro. Con prólogo de Francesc Miralles.
París, 1817. En una pensión «de clase media», regentada con economía por una viuda, coinciden los desechos de la sociedad parisina y los jóvenes que sueñan con entrar en ella. En el último piso, el más barato, viven puerta por puerta un anciano que amasó una fortuna fabricando fideos y que, habiendo casado espléndidamente a sus hijas, ahora es menospreciado por ellas, y un estudiante de provincias que apenas tiene para unos guan-tes amarillos con los que triunfar en un baile. Un tercer huésped, el misterioso Vautrin, que detecta la ambición del estudiante, le propone un tortuoso crimen que podría enriquecerlo de la noche a la mañana. El pobre Goriot (1835), una de las novelas más jus-tamente célebres de la historia de la literatura, enfrenta a dos hombres en los dos extremos de la vida: el anciano que la concluye en la ingratitud y la ruina y el joven que se abre a ella resistiéndose a aceptar que habrá de elegir entre la virtud y la corrupción. «¡Ay, sépalo el lector, este drama no es una ficción ni una novela! –dice Balzac en las primeras páginas–. All is true, ¡es tan verdadero que todos pueden reconocer los elementos que hay en él en su casa y quizá en su corazón!».Balzac es la novela hecha hombre; es la novela en su máxima tensión posible; es, como quien dice, la novela definitiva. ROLAND BARTHES
«Me llamo Sherlock Holmes, y mi profesión consiste en saber lo que otros no saben»: antes de que el famoso detective creado por Arthur Conan Doyle pudiera pronunciar estas palabras en 1891, el relato detectivesco llevaba más de cincuenta años definiéndose. El largo reinado de Victoria de Inglaterra (1837-1901) vio nacer el género, desarrollarse y fructificar en la variedad y la exuberancia que el siglo xx recogería, dando pie a una de las tradiciones narrativas más populares e influyentes de nuestra época. Esta antología de Cuentos de detectives victorianos, seleccionada por Ana Useros y traducida por Catalina Martínez Muñoz, reúne veintiséis piezas que muestran perfectamente la evolución del género desde sus orígenes.
«¿Cuál es el primer olor que recuerdas haber sentido? Intenta volver a tu infancia o adolescencia a un momento concreto donde el encuentro con una realidad vaya asociado a un olor: el contacto con el mar unido a la peste emanada del pescado podrido, un paseo por el campo ligado al penetrante olor de la tierra mojada…». En estas páginas el lector encontrará inspiradores ejercicios como este, que conectan teoría, práctica y ejemplos de los grandes maestros, con los que mejorar las herramientas básicas de todo escritor: la vista, el gusto, el olfato, el oído y el tacto. Una guía que nos recuerda que la literatura se construye con la imaginación, sí, pero a partir de los sentidos.
Georges Duroy, un ex suboficial que ha servido en Argelia, malvive en París con un empleo sin futuro. Tres francos con cuarenta céntimos es lo que tiene en el bolsillo al empezar la novela, lo que equivale «a dos cenas sin almuerzo, o a dos almuerzos sin cena, a elegir». Pero un fortuito encuentro con un antiguo compañero del ejército, que ahora es redactor político de un periódico influyente, va a cambiar su vida. Iniciado por su amigo en el periodismo, ese oficio de «quienes despachan la comedia humana cobrando por líneas», se encuentra de pronto rozando los círculos del dinero y el poder. Joven y apuesto, pronto se da cuenta que a través de las mujeres «se llega más deprisa»; ve, además, que, aunque no le sobren luces ni talento, lo importante para triunfar es «el deseo de triunfar». Buen Amigo (Bel-Ami) (1885) avanza a golpes de deseo y de ambición, «vanidad halagada y sensualidad satisfecha»: bajo su férula caen amantes, matrimonios, herederas y ministros. Maupassant dijo que su héroe era «un aventurero parecido a los que vemos cada día por París y que se encuentran en todas las profesiones existentes». Siguen encontrándose en todas partes, y por eso esta magnífica novela no ha perdido ni un ápice de vigencia.
Muchas son las razones por las que merece la pena asomarse al pasado: conocer la historia despierta la curiosidad, nos invita a pensar, a hacernos preguntas y nos ayuda a comprender mejor el mundo en el que vivimos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Viajeros del Tiempo es una colección que presenta hechos históricos de una manera diferente, amena y rigurosa, con una mirada hacia el presente y, sobre todo, hacia el futuro. Con este primer título os invitamos a descubrir una de las civilizaciones más fascinantes de la historia: el Antiguo Egipto. Buen viaje y feliz lectura.
Muchas son las razones por las que merece la pena asomarse al pasado: conocer la historia despierta la curiosidad, nos invita a pensar, a hacernos preguntas y nos ayuda a comprender mejor el mundo en el que vivimos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Pero con demasiada frecuencia nos cuentan la historia como si se tratara de una película que no vimos. Una aburrida sucesión de datos, fechas y grandes nombres. Y, sin embargo, esto no podría ser más falso: la historia tiene que ver con nosotros, con quiénes somos. Con este nuevo título os invitamos a adentraros en un período mítico de la historia: la Antigua Grecia. Viajeros del Tiempo es una colección que presenta hechos históricos de una manera diferente, amena y rigurosa, con una mirada hacia el presente y, sobre todo, hacia el futuro.
Toda obra literaria esconde un núcleo de tensión, un conflicto narrativo. A través de numerosos ejemplos, ejercicios y análisis de obras, Cómo diseñar el conflicto narrativo enseña al lector a descubrir los conflictos más importantes de los cuales se nutre la literatura. También ofrece una amplia variedad de herramientas adecuadas para descubrir nuestros conflictos interiores y plasmarlos sobre el papel. Partiendo de un breve repaso histórico, Carme Font analiza los elementos transmisores de la tensión literaria que infunden dinamismo a nuestros relatos: caracterización, temática, ambientación, estilo y personajes, con el fin de conocer las claves para crear narraciones originales llenas de vida.
«Adrian Gray nació en mayo de 1862 y murió violentamente a manos de uno de sus propios hijos el día de Navidad de 1931. El crimen fue espontáneo e impremeditado, y el asesino se quedó mirando primero el arma dejada en la mesa, luego el cadáver, a la sombra de las cortinas de tapiz, aún sin miedo, sino incrédulo y sin palabras»: así comienza Retrato de un asesino (1934), una de las primeras muestras de novela policiaca «invertida», donde la identidad del asesino es conocida desde la primera página y el suspense se elabora a partir de sus coartadas y de la incógnita de si será descubierto o conseguirá escapar.
Pamela Howard, que ha trabajado en más de 200 montajes en el Reino Unido y en todo el mundo, explica en este libro las claves de la creación de un espacio escénico: el juego con el espacio, las pistas visuales que sugiere el texto, la investigación y documentación, el color y la composición, el vestuario, la colaboración con el director, el intérprete y el espectador. Experta en la creación de espacios escénicos en arquitecturas no teatrales aboga tanto por el recurso a las últimas tecnologías como por la necesidad de un teatro sostenible. ¿Qué es la escenografía? no solo documenta con ilustraciones la variadísima experiencia de la autora sino que rinde tributo a sus maestros e inspiradores: Léon Bakst, Caspar Neher, Robert Planchon
Lyndall Gordon en Proscritas recuerda el camino que abrieron las pioneras con ilustrativas y detalladas semblanzas biográficas de cinco grandes escritoras que tomaron la palabra en una sociedad que habría preferido que estuvieran calladas: Mary Shelley («Prodigio»), Emily Brontë («Visionaria»), George Eliot («Rebelde»), Olive Schreiner («Oradora») y Virginia Woolf («Exploradora»). Trazando vínculos a veces dolorosos entre su vida y su obra, Gordon escarba en sus ambiguas relaciones familiares, en su deseo de educación, en su concepción del anonimato, en su posición frente a la jerarquía social, los hombres y el sexo, en su rechazo de los artificios de feminidad y en su indagación productiva en el silencio y la sombra.
Novela con cocaína es una narración en forma autobiográfica, ambientada en Moscú en vísperas de la Revolución, de un joven impelido por «el deseo de conferir a mi personalidad un carácter singular», desde sus últimos años en el Instituto hasta su reclusión en el solitario universo de «desdoblamientos» de la cocaína. Osada, profunda e incómoda, con una visión del mundo que supone un insulto a nuestra noción más luminosa, tierna y pura, esto es, «el alma humana», esta es una novela imprescindible del siglo XX, por primera vez presentada en traducción directa del ruso. La paternidad de la novela, que llegó a ser atribuida a Nabókov y que no sería definitivamente esclarecida hasta 1994, fue, desde que llegó a la redacción de la revista Cifras con el seudónimo de M. Aguéiev, un enigma. Pero el revuelo estaba justificado por la extraordinaria originalidad de la obra.
Aterrorizada por el desolado destino de la soltería, Jane Charlmont, la menor de tres hermanas, se lanza sin el menor miramiento a un matrimonio por interés con un viejo y rico viudo, suegro por lo demás del hombre del que estuvo enamorada una de sus hermanas.
Los trucos del actor disecciona meticulosamente la preparación del actor para abordar la escena. Yoshi Oida propone al lector una serie de ejercicios diarios para que armonice con su cuerpo y ofrece valiosas lecciones y formas de enfocar cada etapa del trabajo que el actor debe emprender antes de subir al escenario. En la parte final hay un apéndice de ejercicios para poder llevar la técnica a la práctica con facilidad.
En este volumen se reúnen todos los libros de cuentos que publicó o proyectó en vida Willa Cather: son, en total, dieciocho piezas que, de 1905 hasta 1947, el año de su muerte, cubren la evolución en el género del cuento y la nouvelle de una escritora dispar, con una sensibilidad excepcional para plasmar los efectos del paso del tiempo y del cambio de lugar en la vida de unos personajes comúnmente desarraigados, o bien rebeldes a un arraigo que confina sus deseos y sueños.
Leer con rayos X introduce a los escritores a una forma de lectura que les permite penetrar más allá de la superficie de un texto literario para observar cómo es el proceso interno que lo lleva a convertirse en una obra maestra. El autor invita al lector a imbuirse de esa mirada especial en una visita guiada a través de algunas de las obras maestras de la literatura que pueden tener un valor incalculable para cualquiera que desee escribir. En veinticinco lecciones se analizan textos y tácticas que van desde autores clásicos antiguos como Homero, Virgilio, Chaucer, Shakespeare, Charles Dickens y Flaubert, entre otros, hasta escritores contemporáneos como Hemingway, Scott Fitzgerald, James Joyce, Sylvia Plath, etc. Estamos ante un libro que destila décadas de experiencia.
La voz y el actor contiene el método de aprendizaje y producción vocal que Cicely Berry utiliza en la mítica Royal Shakespeare Company; un auténtico referente de la formación vocal para directores y actores teatrales que desde hace décadas aporta ejercicios para el desarrollo de la relajación y el control de la respiración.
A los diecisiete años, Paul Manning, de Birmingham, llega a la pequeña población de Eltham como ayudante del ingeniero del ferrocarril. No muy lejos, en una granja, viven unos parientes de su madre: el pastor de la Iglesia Independiente Holman, su mujer y su hija, a los que a regañadientes se ve obligado a visitar. Sin embargo, la vida pausada que allí descubre, regida –como en las Geórgicas de Virgilio– por el calendario de las labores del campo, y el conocimiento de su prima Phillis, una muchacha que le aventaja en altura, cultura y sensibilidad, le iniciarán en un nuevo mundo en el que se adentra con respeto y fascinación. La prima Phillis (1863-1864) es una de las últimas obras de Elizabeth Gaskell y un ejemplo maestro de su estilo de madurez.
En 1859, en la batalla de Solferino, el teniente esloveno Trotta salva la vida al emperador Francisco José. Es ascendido, condecorado y ennoblecido, y con los años su nombre aparece en los libros de Historia de las escuelas del Imperio austrohúngaro. Pero en ellos el episodio se narra deformado y Trotta, decepcionado, solicita el retiro y prohíbe a su hijo Franz ser soldado. La novela se convirtió en un hito de la literatura del siglo xx, por su genial escrutinio de los dos grandes pilares del Imperio —el ejército y la administración— y su crónica de una larga decadencia que, inadvertida para la vida reglamentada de sus protagonistas, conduce a la Primera Guerra Mundial. Mientras la Marcha Radetzky suena en ceremonias, tabernas y burdeles y todos los símbolos del Imperio parecen tener vida propia, se extienden los nacionalismos y los movimientos revolucionarios
El trabajo del actor sobre el papel continúa y cierra el ciclo iniciado con los otros dos libros de pedagogía teatral de Stanislavski. Los conceptos y argumentaciones expuestos de forma genérica en los volúmenes anteriores se concretan aquí en casos prácticos referidos a tres obras que dirigió el autor en el Teatro del Arte de Moscú: La desgracia de ser inteligente de Aleksandr Griboiédov, Otelo de William Shakespeare y El inspector de Nikolai V. Gógol. Puede decirse que, de la trilogía, este es el libro que de manera más concreta y práctica ayuda a los actores en su trabajo.
El sistema Stanislavski es la base pedagógica de la mayoría de las escuelas occidentales de teatro. En 1951 se editó El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la encarnación, un complemento al libro que el mismo autor, Konstantín Stanislavski, escribió bajo el título El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la vivencia (Alba Editorial, 2003). La influencia que ambos libros han tenido en el teatro y en el cine soviético, norteamericano y de muchos otros países ha sido enorme. Este segundo volumen que tardó más de 20 años en gestarse- representa la ardua publicación, en su momento, de un conjunto de borradores mecanografiados, otros escritos a mano, con anotaciones en los márgenes y con multitud de esbozos. La guerra y la posguerra hicieron aún más difícil la publicación pero finalmente los manuscritos vieron la luz, gracias también a la colaboración de Stanislavski que poco antes de su muerte apartó los manuscritos necesarios para concluir del libro. En El trabajo del actor sobre sí mismo en el proceso creador de la encarnación, actores, directores de escena y cualquier lector ávido de conocer de primera mano el germen de El Método hallará el entrenamiento físico-vocal que Stanislavski propone para poder abordar el personaje. Escrito con el didactismo que le caracteriza, este texto de auténtica referencia llega por fin al lector español en traducción directa de su lengua original, tal y como el maestro ruso lo concibió.
William Crimsworth, en su voluntad de independencia, desprecia la tiránica protección de sus parientes y se embarca hacia Bruselas, donde consigue un puesto de profesor de inglés en un internado y debe elegir entre las atenciones de la brillante y astuta directora y la tímida admiración de una joven huérfana que, como él, lucha por superarse y salir de la pobreza. La ética del trabajo articula el ideario de la novela, pero en ella destaca asimismo el solitario y doloroso empeño por conservar la fidelidad a los propios principios en un mundo opresivo y prejuicioso, regido por el disimulo, la vigilancia y la afectación.
Un profesor inglés de Historia, soltero y de mediana edad, pasa, como todos los años, sus vacaciones en Francia. En Le Mans se encuentra con un tipo de porte muy singular: es el conde Jean le Gué y físicamente es su doble perfecto. Asombrados por el parecido, se emborrachan juntos y se cuentan sus desdichas. A la mañana siguiente, John despierta en un hotel de mala muerte, sus cosas han sido sustituidas por las del conde de Gué y se encuentra de pronto al frente de una familia escabrosa, un negocio ruinoso y una nueva identidad siempre en peligro de ser desenmascarada. En El chivo expiatorio (1957), Daphne du Maurier construye una novela compleja, llena de suspense y ambigüedades morales.
Si el personaje es el centro de cualquier historia, El arte de crear personajes. En narrativa, cine y televisión de David Corbett, constituye la mejor herramienta para crear y desarrollar personajes brillantes y distintos. Cuando se empieza a concebir un personaje, dice el autor, uno se da cuenta de hasta qué punto toda narración es un reflejo de la propia vida, un paso en la búsqueda de respuesta a las preguntas esenciales: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Adónde voy? ¿Qué sentido tiene todo esto? Para crear un personaje que parezca vivo será necesario entender sus deseos, pero también sus frustraciones, secretos y debilidades, y en especial sus contradicciones. Se evitará así que el personaje actúe como mero instrumento de la historia, que carezca de la complejidad de las personas reales.
Yoshi Oida vierte sus enseñanzas teatrales -en las que conjuga la tradición oriental junto a su experiencia occidental de más de treinta años como actor y director en Europa- en El actor invisible. Se trata de un libro de referencia teatral en el que Oida, ayudado en la redacción por Lorna Marshall, enseña al lector a alcanzar un estado actoral en el que el público no note la presencia del actor como tal, sino solo como mediador de la experiencia que le hace vivir.
Ningún genio excelso concluyó nada y ningún libro excelso concluye porque la propia humanidad siempre está en marcha y no concluye. Homero no concluye, ni Shakespeare, ni Goethe, ni la mismísima Biblia. Gustave Flaubert, 1857 Desde la Epístola a los pisones de Horacio hasta las Cartas a un joven poeta de Rainer Maria Rilke, podríamos decir que los consejos a jóvenes escritores forman un género literario en sí mismo. Filippo DAngelo ha reunido en este volumen una serie de textos entresacados de artículos, cartas e incluso novelas de algunos de los grandes autores nacidos en el XIX francés −Balzac, Baudelaire, Flaubert, Maupassant, Zola, Gide y Proust− que tratan los desvelos, los desafíos, las dificultades técnicas a que debe enfrentarse todo joven que aspira a convertirse en escritor. ¿Cómo sobrevivir en la selva del mercado literario? ¿Son tan importantes la disciplina y una rutina laboriosa? ¿Las preocupaciones mundanas son un enemigo o un aliado? ¿Hay que aislarse o mezclarse con la gente? ¿Qué respeto debemos a nuestros mayores? ¿Cómo encajar las críticas? ¿Y los aplausos? ¡Demasiadas putas! ¡Demasiado remo! (consejo de Flaubert a un joven y distraído Maupassant) constituye un ameno y útil compendio sobre los peligros y satisfacciones que acechan a un escritor, sea del siglo XIX o de nuestros días.
