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La vida de A. J. Fikry no es en absoluto lo que él esperaba. Su librería está al borde de la quiebra, ha perdido a su mujer y, para colmo, le han robado enfrente de sus narices su posesión más preciada: una primera edición de una rara colección de poemas de Edgar Allan Poe. Ha llegado a un punto en el que se ha dado por vencido con la gente, y los libros, en lugar de ofrecer consuelo, se han convertido en un recordatorio más de un mundo que cambia demasiado deprisa.Pero una noche su vida se transforma de repente cuando se encuentra a una niña de dos años sola en la sección infantil. No hay rastro de su madre, solo una nota que dice: «Quiero que Maya crezca en un lugar con libros y entre gente que se preocupe por ese tipo de cosas. La quiero mucho, pero ya no puedo cuidar de ella». La búsqueda de la madre de Maya, del libro robado de A. J. y de consejos sobre el cuidado de niños no se hace esperar, y la gente del pueblo no tarda en darse cuenta de la transformación de la librería y de su propietario, algo que interesa especialmente a la encantadora y excéntrica representante de ventas de Knightley Press, Amelia Loman, que hace el arduo viaje a Alice Island tres veces al año para presentar sus libros al malhumorado propietario.
Una ópera prima deslumbrante y ambiciosa que sigue los pasos de una cosmopolita familia shanghainesa en orden cronológico inverso (desde 2040 hasta el presente) para explorar sus secretos, sus infortunios y las maneras en que las familias se forman y transforman con el paso de años. 2040: El próspero inversor inmobiliario Leo Yang, un auténtico shanghainés, regresa en tren a la ciudad después de dejar a su familia en el aeropuerto. Su sofisticada mujer francojaponesa, Eko, y sus dos hijas mayores, Yumi y Yoko, se marchan a Boston, aunque la inminente revelación de una de las hijas pronto las redirigirá a París. 2039: Kiko, la hermana pequeña y aspirante a actriz, decide buscar la fama a cualquier precio, igual que su ídolo, Marilyn Monroe. 2038: Yumi pide ayuda a Yoko cuando tiene graves problemas con las compañeras de cuarto de su residencia universitaria. Al llegar a 2014, Shanghailanders nos ofrece distintas miradas a la vida de la familia Yang, a través de cada uno de sus miembros y también de personas de su órbita: una niñera llegada de provincias, un chófer aficionado al peligro y una abuela cuyos recuerdos del pasado resuenan en el presente. Atisbamos un fututo en el que el nivel del mar sigue subiendo y la amenaza del apocalipsis nunca está muy lejos. Pero gracias a Juli Min también comprobamos que, por numerosos que sean los cambios, hay realidades que permanecen inalterables: el amor es complejo, la vida no es justa y las familias siempre están inextricablemente unidas por la sangre, los secretos y los anhelos. Brillantemente escrito y dolorosamente actual, Shanghailanders es una exploración inolvidable del matrimonio, las relaciones humanas y la compleja experiencia que es el paso del tiempo.
Colorado, 1864. Tras sobrevivir a la masacre de Sand Creek donde fueron asesinados alrededor de 200 nativos americanos, Star es trasladado a una prisión-fortaleza de Fort Marion, donde lo obligan a aprender inglés y a practicar el cristianismo por orden de Richard Henry Pratt, un carcelero evangélico que más adelante fundará la Escuela Industrial India de Carlisle, una institución dedicada a erradicar la historia, la cultura y la identidad nativas. Una generación más tarde, el hijo de Star, Charles, acaba en esa misma escuela, donde es maltratado por el que fuera carcelero de su padre. Mientras sufre el duro trato de Pratt, Charles se refugia en los momentos que comparte con una joven compañera de estudios, Opal Viola, y juntos imaginan un futuro lejos de la violencia institucional que persigue a sus familias. Oakland, 2018. Opal Viola Victoria Bear Shield intenta mantener unida a su familia tras un suceso que cambia el devenir de todos sus miembros. Su sobrino nieto, Orvil, ha sobrevivido a un tiroteo, pero al despertarse en el hospital ha empezado a buscar compulsivamente vídeos sobre tiroteos escolares en YouTube y está desarrollando una dependencia de los analgésicos. Su hermano pequeño, Lony, que también estuvo presente, sufre trastorno de estrés postraumático y, para intentar darle sentido a lo que ha vivido, se hace cortes en secreto y realiza rituales de sangre esperando que lo conecten con su legado cheyene. Opal, que también se encuentra perdida, experimenta con las ceremonias y el peyote en busca de una forma de curar las heridas de su familia. *Uno de los mejores libros del año por The New York Times Book Review *Finalista del Premio Goodreads 2024 *Finalista del Premio Booker 2024
