TRANSITO
Estamos en Ciudad Juárez. En la periferia, Reyna regenta un prostíbulo que es un refugio para muchas mujeres. En él conviven entre la desconfianza y la camaradería, y a todas Reyna les cuenta su historia. No muy lejos vive Alicia, quien tras ser abandonada de niña dos veces, asume que su futuro es vivir de los desechos. Con coraje y destreza busca entre los escombros y se vuelve la líder de un grupo de mujeres y niños. Al otro lado de la frontera, en El Paso, reside Griselda, una médico que investiga el vertedero municipal de Ciudad Juárez a la vez que se enfrenta al deterioro de la persona que la crio . Sylvia Aguilar Zéleny es dueña de una oralidad magnífica y consigue insinuar la brutalidad más que narrarla. Basura , con dosis de suspense y momentos de inaudita ternura, explora la marginalidad, el abandono, la violencia y todo aquello que sucede en territorio fronterizo. «El vertedero de Ciudad Juárez, donde tanta gente encuentra su medio de vida, es un terreno fronterizo en el que siempre puede haber alguien que está peor… y no siempre hay una mirada para registrar lo que le sucede a ese alguien». —Elena Sierra, Pérgola
Pequeñas labores es una amalgama literaria singular y embriagadora que encuentra su principal fuente de inspiración en el fascinante El libro de la almohada, la obra maestra del periodo Heian escrita por la dama de la corte Sei Shōnagon. Igual que en aquel magnífico ensayo digresivo, pieza inaugural del género conocido como zuihitsu, la prosa de Galchen traspasa las fronteras de los géneros para revelarnos las pesadumbres, debilidades y cavilaciones de una escritora excepcional que atraviesa la experiencia común y al mismo tiempo extraordinaria de la maternidad con enorme perspicacia y sentido del humor. Un prodigioso gabinete de curiosidades, historias, listas y apuntes compuesto desde el asombro de la propia vivencia por una de las autoras más sensibles, talentosas y elegantes de nuestra época. «Cada bocado literario está imbuido del ingenio y el encanto únicos de Galchen». — Publishers Weekly «La proposición implícita de Galchen —que los bebés pueden ser objeto de una obra de arte seria, que podemos arrullar y pensar al mismo tiempo— resulta sorprendente, incluso radical, en un mundo donde la maternidad y el intelectualismo aún se encuentran instintivamente en desacuerdo. Puede que sea un libro pequeño, pero desde luego no es un libro menor». — NPR «No sabría cómo describir este libro, y creo que ese es parte de su encanto». —Julieta Venegas
«Apasionante y liberador». — Elle Magazine «Ninguna mujer recurre alegremente al aborto. Basta con escucharlas», dijo Simone Veil en su discurso previo a la votación para legalizar el aborto en Francia, en 1975. Interrupción, un libro en el que Sandra Vizzavona entremezcla su experiencia con testimonios de mujeres que abortaron, rompe la losa hecha de silencio, vergüenza y culpa, y nos recuerda también la fragilidad de nuestros derechos para decidir sobre nuestros cuerpos . A todas las une el silencio. Camille, Chloé, Léah, Delphine, Virginie, Ludivine, Rachel, Lila, Chantal, Valentine, Sophie, Jeanne, Danièle, Sandra. Son amigas, hermanas, sobrinas, compañeras de trabajo, vecinas, médicas, hijas de amigas. También madres. Todas han realizado una interrupción voluntaria de su embarazo en diferentes épocas y circunstancias, por distintas razones. No hablan de ello . «Basta con escuchar a las mujeres». —Simone Veil en la Asamblea Nacional cuando defendió la legalización del aborto en 1975
