Flamboyant
Hoy Nico viene a casa a jugar dice mamá.No puede jugar con la ardilla contesta Sally. Porque es mía.Nico no puede jugar con el tren, ni con el garaje de coches, ni con la televisión ni tampoco con el inodoro. Porque, como dice Sally: «¡Todo eso es mío!».Una historia con mucho humor sobre compartir... o no.
¿Y si os dijeran que en el reino animal hay auténticos maestros de la arquitectura, proyectistas, ingenieros de primer nivel y hábiles constructores? Es posible que necesitéis algo más que palabras para creerlo y queráis pruebas que lo demuestren. Las que encontraréis en este fantástico libro sobre las increíbles construcciones de los animales y sobre los materiales, las técnicas y los recursos que les permiten adaptarse al medio.
Martín tiene una imaginación desbordante que a veces le juega malas pasadas. Se imagina que ocurrirán cosas catastróficas y, de lo mucho que se preocupa, tirita como un flan. ¿Y si explotan todos los globos en la fiesta? ¿Y si se pierde en la excursión con su clase? Pero entonces su madre decide darle la vuelta a sus miedos... ¿Y si lo mejor está por llegar?
Para convertirse en un superhéroe no hacen falta picaduras de insecto, meteoritos, experimentos arriesgados en un laboratorio o quedar expuesto a rayos gamma. O, al menos, no siempre. Es cierto que tener la capacidad de volverte invisible, mover cosas con la mente, teletransportarte..., bueno, eso ayuda. Pero hay otros trucos que pueden aprenderse y aquí te contamos cuáles y cómo.
Descubre el libro más divertido. íMás de 20.000 lectores lo acreditan! Elige a los nueve personajes más horripilantes que se te ocurran, añade a un gran chef de fama mundial, mételos a todos en un restaurante con tres estrellas negras? íy tendrás un banquete como ningún otro! Levanta las tapas para descubrir croquetas de abuela, caracoles cocidos en su baba o dulce de helado con merengue encantado. íHay para todos los gustos! Y a los invitados aún les espera una gran sorpresa, porque el peor comensal aún no ha llegado?
Esta historia sucedió en un valle. Pero no en uno cualquiera, sino enun valle embrujado. Lo gobernaban tres brujas muy malvadas, famosas ytemidas por sus escalofriantes hechizos. Sí, sé que pone los pelos depunta, quizás hasta tus dientes han comenzado a
«Señora Ánser, tengo frío, ¿qué hago?». «Señora Ánser, tengo calor, ¿algún consejo?». «No sé cómo empezar un cuento ¿Puede ayudarme, señora Ánser?». Estas y otras preguntas llegan al buzón de la señora Ánser, que las responde una por una. ¿Cuál es la tuya?
